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Obras de Diego Catalán

24.- 6. EVALUACIÓN SUMARIA DE LOS TESTIMONIOS TARDO-MEDIEVALES ACERCA DE LA LONGEVIDAD DE LA POESÍA ÉPICA

24.- 6. EVALUACIÓN SUMARIA DE LOS TESTIMONIOS TARDO-MEDIEVALES ACERCA DE LA LONGEVIDAD DE LA POESÍA ÉPICA

 

6. EVALUACIÓN SUMARIA DE LOS TESTIMONIOS TARDO-MEDIEVALES ACERCA DE LA LONGEVIDAD DE LA POESÍA ÉPICA

------Los nuevos conocimientos respecto a la Historiografía en lengua romance posterior a la Estoria de España alfonsí (en su redacción primigenia de c. 1270), adquiridos mediante la investigación filológica, obligan a replantar desde sus cimientos las construcciones de la crítica acerca del desarrollo de la poesía épica en tiempos tardo-medievales, tanto las proclives a aceptar la existencia de refundiciones varias de los poemas, como las que prefieren reducir sus manifestaciones al mínimo, pues no se trata en la coyuntura de una cuestión de “escuelas” críticas ni de dar mayor o menor peso a las “opiniones” de esta o aquella”autoridad” erudita. La crítica textual de las fuentes cronísticas, al reorganizar los datos manejables, puede convertir en meros juegos discursivos las más o meno “brillantes” intuiciones de cualquiera de esas autoridades. Por ello, he considerado esencial avanzar cautamente en terreno tan movedizo como el que nos ofrecen los testimonios post-alfonsíes relativos a los temas épicos y, mientras otra cosa no sea posible, conformarme con intentar hacer observaciones parciales y, no siempre, conclusivas.

a. Perduración, renovación e invención
de temas épicos nacionales hispanos
.

------6.1. A pesar de las reservas que he anticipado y aunque respecto a la producción épica tardo-medieval la Historiografía no resulte tan informativa como respecto a los tiempos de la reina doña Berenguela y Fernando I o de Alfonso X y del infante don Sancho, los datos positivos a nuestro alcance permiten, a lo que creo, evidenciar la longevidad de una mayoría de los temas épicos antiguos.
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De las gestas referentes a la Castilla condal tenemos claras muestras de la sobrevivencia de dos de ellas: de La libertad de Castilla y de Los infantes de Salas. Parece, en cambio, haberse perdido memoria de El infante García y los hijos de Sancho el Mayor.
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Los datos tardo-medievales acerca de la gesta de La libertad de Castilla, aunque no nos proporcionan una visión completa, tienen el gran interés de evidenciarnos que se siguió cantando libre de “contaminaciones” respecto a la construcción clerical pseudo-erudita del monje arlantino, inventor de un conde Fernan González medio-heroe medio-santo debelador de Almanzor y la morisma, y que, en cambio, la gesta tenía plenamente desarrollado un prólogo linajístico para enlazar la libertad condal conseguida por el precio de un caballo y un azor con la primigenia función soberana de los alcaldes Nuño Rasuera y Laín Calvo.
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Mucho mejor informados estamos acerca de la suerte corrida por el viejo poema de las rivalidades regionales castellanas, Los infantes de Salas, con posterioridad a la redacción resumida por Alfonso X. Conocemos, de forma bastante completa, las novedades introducidas por una Refundición que, si, de una parte, echa mano de mecanismos dilatorios de la acción y modifica con criterios “populistas” ciertos aspectos de la trama (muy en concordancia con las prácticas refundidoras observables en las chansons de geste francesas durante el s. XIII), a la vez, es capaz de reconstruir la fábrica del conflicto intra-familiar de los Velázquez introduciendo escenas de bárbaro dramatismo asentadas en valores relacionados con el derecho consuetudinario que pudieran creerse obsoletos en la sociedad castellana post-alfonsí. El hecho de que, tanto a mediados del s. XIV en Portugal, como en 1512 en Castilla, existieran manuscritos poéticos hoy perdidos de esa Refundición es un dato tan “de voir et toucher”, tan de ver y palpar, como la existencia del manuscrito de Vivar del Mio Cid o las hojas del Roncesvalles, y nos evidencia que la desaparición de textos escritos de la Epopeya hispana es una realidad con la cual hay que contar. Por otra parte, el proceso refundidor de esos textos, posiblemente para presentarlos adobados ante auditorios necesariamente nuevos, parece haber continuado paralelamente a los actos de copia escrita: hay indicios suficientes para afirmar que a comienzos de la segunda mitad del s. XV se seguía “trabajando” en el texto de esa Refundición introduciendo en ella novedades argumentales y reformando, a lo que parece, la asonancia de ciertas laisses.
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Podemos, asimismo, documentar la existencia c. 1300 de la gesta de Las particiones del rey don Fernando en manuscrito poético, hoy perdido, así como del “Cantar del Destierro” del Mio Cid. Ese manuscrito poético de Las particiones podría ser el mismo o derivado del utilizado por Alfonso X en su Estoria de España en lo tocante a los diálogos referentes a la embajada del Cid ante doña Urraca y del reto de Zamora; pero las laisses de la jura de Santa Gadea que se copiaron c. 1300 no parecen ser las conocidas por los redactores de la Estoria de España y, desde luego, es una novedad el artificioso empalme con que, al episodio de la jura, se enlaza el destierro del Cid. En fin, gracias a la transcripción de los versos en que el Cid convoca en Vivar a su criazón antes de partir al destierro (escena con que daba comienzo la gesta de Mio Cid), podemos asegurar que en el texto poético utilizado c. 1300 existía ya una importante novedad introducida por el refundidor: la transformación de la “familia” de Rodrigo apartándose de la realidad histórica que aún reflejaba el viejo poema. Este dato, en apariencia mínimo (ya que en los versos afecta sólo a Alvar Háñez), adquiere gran relieve al ponerlo en relación con otros que le son compañeros y que muestran la conflictiva coexistencia a fines del s. XIII en la Estoria del Cid pergeñada en Cardeña de dos tradiciones herederas de la vieja fábula del Mio Cid, la representada por el viejo poema y otra fruto de su Refundición.
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A finales del s. XIII, la labor de rejuvenecimiento de las viejas gestas tuvo como complemento la remodelación de los héroes consagrados y, en especial, del Cid. La primacía, como héroe nacional, alcanzada por Rodrigo Díaz de Vivar, dio lugar a la creación de una gesta, llena de novedades, dedicada a sus Mocedades. El hecho tiene poco de sorprendente en la historia románica del género épico (cfr. Wolfzettel, 1973); pero en la siempre poco productiva literatura española tuvo gran trascendencia. Su interés para la historia nacional del género estriba en que, desde un principio, fue concebida con las características temático-ideológicas que se han observado en las generalmente “mal-amadas” chansons de geste tardías, consideradas por la crítica decimonónica y de la primera mitad del s. XX como fruto de la “decadencia” de la poesía épica.
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Aunque en lo tocante a su estructura narrativa y concepción del héroe las Mocedades de Rodrigo que nos permiten reconstruir las varias fuentes son, a mi parecer, mucho menos variables que lo que ha venido creyendo la crítica, el texto semi-poético semi-cronístico del Rodrigo conservado como apéndice de una crónica es, en cambio, testimonio único de la composición de un texto épico estilísticamente discordante, según más adelante destacaré (cap. VI, § 6), respecto a la tradición de las gestas españolas, unánimemente concordes hasta entonces en su métrica y ritmo de la narración.

------6.2. Aparte de las noticias particulares a que acabo de hacer alusión, el estudio de los testimonios tardíos de la existencia de una productividad épica en los últimos años del s XIII, en el s. XIV y en el s. XV, me lleva a hacer una consideración general que estimo de máxima importancia: la nueva historia de la Historiografía nos exige abandonar la imagen de una lenta y paulatina evolución del género épico desde sus producciones áureas “antiguas” hasta las “decadentes” manifestaciones del final de la Edad Media. La aparición en el tránsito del s. XIII al s. XIV de gestas o refundiciones de gestas alejadas de los modelos ideológicos, socio-políticos y estéticos de la vieja épica no condena al olvido los viejos poemas. La concurrencia de la transmisión escrita, de copia en copia, de los textos (hasta las primeras décadas del s. XVI) y de la representación de los poemas ante auditorios por profesionales hizo en estos siglos tardo-medievales caóticamente rica la “oferta” épica. Otra observación parcialmente conexionada con la anterior consiste en señalar la facilidad con que podemos caer en razonamientos tautológicos o en apreciaciones anacrónicas cuando intentamos establecer conexiones de causa-efecto para explicar observables cambios de mentalidad en determinados textos épicos: si bien es lógico que haya una correspondencia entre la evolución temática y de valores en las gestas y las transformaciones sociales e institucionales que se van dando en el reino castellano-leonés (de Alfonso X a Alfonso XI, primero, y desde Pedro I hasta los últimos reyes Trastámara, después), en la interpretación particular de cada detalle conviene tener muy presentes las consideraciones de los estudios sobre la epopeya francesa posterior a los últimos decenios del s. XIII, que ha venido a poner de relieve lo precipitado que puede ser el asumir ciertas suposiciones sobre la relación entre público y autores guiados por prejuicios a la moda (Suard, 1980).

b. Arraigo de los temas franceses.

------6.3. La información de que disponemos acerca de la pervivencia de los temas franceses en el canto épico durante los últimos siglos de la Edad Media española es lamentablemente escasa.
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La presencia en la Historiografía de una narración que abarca todo un conjunto de leyendas épicas Flores y Blancaflor, Berta, Mainete, Reina Sebilla calumniada y Guiteclin o Sajones, no permite hacer hipótesis acerca de si esos temas llegaron a cantarse alguna vez en España. De mayor interés resulta una breve referencia que parece aludir a “cantares” épicos identificables con un Renaud de Montaban lingüísticamente hispanizado.
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Pero, a pesar de la indicada penuria documental, contamos con un precioso testimonio, a mediados del s. XV, que muestra la presencia al Sur de los Pirineos de una tradición rolandiana, que se conexiona íntimamente con las ultrapirenaicas difundidas en el Sur de Francia e Italia, en que el hijo de Canelón ocupa en Roncesvalles un papel prominente, y que podemos asegurar no se indentificaba con el Roncesvalles español del s. XIII.

Diego Catalán: "La épica española. Nueva documentación y nueva evaluación" (2001)

ÍNDICE DEL CAPÍTULO I: TEMA I: LA ÉPICA EN LENGUA VULGAR AL SUR DE LOS PIRINEOS. TESTIMONIOS DEL SIGLO XIII

* 1. LA ÉPICA ESPAÑOLA. NUEVA DOCUMENTACIÓN Y NUEVA EVALUACIÓN (I)
* 2. EL TESTIMONIO ALFONSÍ. TEMAS CAROLINGIOS DE LA ÉPICA HISPANA
* 3. EL TESTIMONIO ALFONSÍ. TEMAS ESPAÑOLES DE LA ÉPICA HISPANA
*
4. EVALUACIÓN DEL TESTIMONIO ALFONSÍ
* 5. HUELLAS DE LA ÉPICA EN LOS DOS GRANDES HISTORIADORES LATINOS DE LA PRIMERA MITAD DEL S. XIII: EL ARZOBISPO DON RODRIGO Y DON LUCAS.
* 6. EL TESTIMONIO DE FRAY JUAN GIL DE ZAMORA: VERSIONES VARIAS DE UNA MISMA GESTA EN EL S. XIII
* 7. OTROS TESTIMONIOS DEL S. XIII. LOS POEMAS EN ROMANCE DEL MESTER DE CLERECÍA Y UNA CRÓNICA LOCAL
* 8. EVALUACIÓN DE LOS TESTIMONIOS DEL S. XIII COMPLEMENTARIOS DEL TESTIMONIO ALFONSÍ.
* 9. LAS COPIAS POÉTICAS TARDO-MEDIEVALES DE CANTARES DE GESTA A LA LUZ DE LOS TESTIMONIOS INDIRECTOS DEL S. XIII SOBRE LA EPOPEYA.

CAPÍTULO II: TEMA II: TESTIMONIOS DE LA POESÍA ÉPICA AL SUR DE LOS PIRINEOS ANTERIORES AL SIGLO XIII

* 10 II TESTIMONIOS DE LA POESÍA ÉPICA AL SUR DE LOS PIRINEOS ANTERIORES AL SIGLO XIII
* 11 2. LA HISTORIOGRAFÍA EN LATÍN EN EL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XII Y LA ÉPICA ORAL: LA HISTORIA DE CASTILLA EN LA CHRONICA NAIARENSIS.

*
12 3. ¿ALCANZÓ LA HISTORIOGRAFÍA ÁRABE DE LA PRIMERA MITAD DEL S. XII A CONOCER UN CANTO ÉPICO CASTELLANO?
*
13 4. LA ÉPICA CASTELLANA Y LA ÉPICA FRANCA EN LA ESPAÑA DE ALFONSO VII
* 14 5. LA PRESENCIA AL SUR DE LOS PIRINEOS DE LAS GESTAS FRANCESAS A MEDIADOS DEL S. XII Y LA TRADICIÓN ÉPICA DEL MEDIODÍA EUROPEO
*
15 6. LA GESTA DEI PER FRANCOS EN COMPOSTELA: EL IACOBUS.
*
16 7. LA ÉPICA CAROLINGIA AL SUR DE LOS PIRINEOS A PRINCIPIOS DEL S. XII

* 17 8. LA ÉPICA CAROLINGIA AL SUR DE LOS PIRINEOS EN EL S. XI.
*
18 9. EVALUACIÓN SUMARIA DE LOS TESTIMONIOS DE LOS SIGLOS XI Y XII.

CAPÍTULO III: TEMA III: LOS TESTIMONIOS POST-ALFONSÍES DE LA CONTINUIDAD DE LA EPOPEYA

* 19  III LOS TESTIMONIOS POST-ALFONSÍES DE LA CONTINUIDAD DE LA EPOPEYA
* 20 2. LA CRÓNICA DE CASTILLA SE HACE CIDIANA: LAS “ENFANCES” DE RODRIGO
*
21 3. LA CRÓNICA FRAGMENTARIA Y LAS LEYENDAS CAROLINGIAS.
* 22 4. LA OBRA HISTORIAL DEL CONDE DON PEDRO DE BARCELOS Y LA EPOPEYA

* 23 5. LA HISTORIOGRAFÍA POSTERIOR A 1344 Y LA SOBREVIVENCIA DE LOS CANTARES DE GESTA.
*
24  6. EVALUACIÓN SUMARIA DE LOS TESTIMONIOS TARDO-MEDIEVALES ACERCA DE LA LONGEVIDAD DE LA POESÍA ÉPICA

CAPÍTULO IV: TEMA IV: LA ÉPICA MEDIEVAL ESPAÑOLA Y ROMÁNICA. LA HERENCIA DE UNA ORALIDAD PRIMITIVA

* 25 1. ÉPICA DE ORÍGENES ORALES Y ÉPICA CULTA
* 26
2.LOS MODELOS CONTEMPORÁNEOS DE POESÍA NARRATIVA ORAL Y LA ÉPICA MEDIEVAL
* 27 3. EL MODO DRAMÁTICO DE LA NARRACIÓN ÉPICA
* 28 4. EL MOLDE PROSÓDICO Y LA GENERACIÓN DEL DISCURSO ÉPICO
* 29 5. LO FORMULARIO ÉPICO Y LA CREACIÓN ORAL
* 30 6. CREACIÓN Y REFUNDICIÓN
* 31 7. LA ETAPA ÁGRAFA DE LA PRODUCCIÓN ÉPICA. RAÍCES DEL GÉNERO.
* 32 8. LA ESCUELA ÉPICA ESPAÑOLA

* 33 9. CARACTERES DE LA ÉPICA ESPAÑOLA. LA VERSIFICACIÓN.
* 34 10. CARACTERES DE LA ÉPICA ESPAÑOLA. TEMAS Y CONTENIDOS IDEOLÓGICOS
* 35 11. LA INTEGRACIÓN DE LA TEMÁTICA CAROLINGIA EN LA TRADICIÓN ÉPICA ESPAÑOLA

CAPÍTULO V: TEMA V: EL MIO CID

* 36 1. EL MANUSCRITO DE VIVAR Y LA GESTA
* 37 2. EL MIO CID, GESTA CABEZA DE SERIE

* 38 3. EL POETA DEL “MIO CID” ANTE LAS CONVENCIONES FORMALES DEL GÉNERO
* 39 4. EL POETA DEL “MIO CID” ANTE LAS CONVENCIONES TEMÁTICAS DEL GÉNERO

* 40 5. EL POETA DEL “MIO CID” ANTE LA MEMORIA DE LAS GESTAS HISTÓRICAS DE RODRIGO
* 41 6. LA “PASIÓN” COMO FUERZA REESTRUCTURADORA DE LA HISTORIA. INTENCIONALIDAD POLÍTICA DEL CANTO ÉPICO
* 42 7. ¿DESDE CUÁNDO SE CANTÓ EL MIO CID?

CAPÍTULO VI: TEMA VI. FORMACIÓN Y DESARROLLO DEL CICLO CIDIANO

* 43 1. LA CREACIÓN DEL PERSONAJE LITERARIO. EL MIO CID Y LAS PARTICIONES DEL REY DON FERNANDO
* 44 2. LAS RECREACIONES JUGLARESCAS Y EL PASADO DE RODRIGO

Diseño gráfico:



La Garduña ilustrada
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Imagen de portada: Crónica de Alfonso XI Ms. escurialense Y-II-10 (Siglo XIV)

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