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Obras de Diego Catalán

60.- 3. DETALLES VARIOS QUE TRABAN ADICIONALMENTE ENTRE SÍ LOS CINCO LIBROS DEL IACOBUS.

60.- 3. DETALLES VARIOS QUE TRABAN ADICIONALMENTE ENTRE SÍ LOS CINCO  LIBROS DEL IACOBUS.

3. DETALLES VARIOS QUE TRABAN ADICIONALMENTE ENTRE SÍ LOS CINCO LIBROS DEL IACOBUS.

      3.1. La comunidad de principios e intereses que se descubre entre el Libro IV, “Crónica de Carlomagno”, dedicado a exaltar y promover la cruzada en la tierra de Santiago, y el Libro V, “Guía del Peregrino”, dedicado al camino de Santiago, se subraya con la presencia en ambos de datos comunes: en uno y otro se recuerda el milagro de las lanzas enhiestas en el campo que echan raíces y reverdecen para anunciar quiénes, entre los guerreros francos, han de recibir al siguiente día la palma del martirio, lanzas que son el origen de los sotos de fresnos de Sahagún, cuya iglesia de San Facundo y San Primitivo se dice que había sido construida por Carlomagno (Lib. IV, c. 8; Lib. V, caps. 3 y 8)17; en uno y otro se cuenta que Rotolandus murió mártir de la sed que le causaron las heridas sufridas en Roncesvalles, después de partir a golpes de espada un peñasco y de reventar su trompa sonándola, y que su cuerpo yace en Blaye, mientras su trompa de marfil se encuentra en la iglesia de Saint-Sernin (beati Serenini baselica), en Burdeos (Lib. IV, c. 21; Lib. V, c. 8)18; en uno y otro se dice, igualmente, que en Belin, en las Landas, se hallan enterrados Oliverus, Gandelbodus rex Frisie, Otgerius rex Dacie, Arastagnus rex Britannie, Garinus rex Lotharingie y otros muchos, muertos en España por la fe de Cristo (Lib. IV, c. 21; Lib. V, c. 8)19. También coinciden en no aceptar la pretensión de los monjes de Saint-Jean-de-Sorde, documentalmente sostenida ya en la segunda mitad del s. XI, de que en su monasterio yacía sepultado el arzobispo Turpín, muerto en la batalla de Roncesvalles 20. El hecho, claro está, no era aceptable para quien pretendía llevar al arzobispo a morir, con posterioridad a la muerte de Carlomagno, en su diócesis de Reims tras haber tenido tiempo de escribir, allí en Vienne, la gesta hispánica del Emperador (Libro IV); pero la omisión de Saint-Jean-de-Sorde, paso obligado hacia Ostablat, entre los santuarios cuyas reliquias el peregrino de la vía aquitana debe visitar, resulta tan significativa como la mención de las de Blaye, Burdeos y Belin (Libro V)21.
     
A su vez, entre la “Guía del peregrino” y los sermones calixtinos del Libro I hay conexiones muy llamativas: ya hemos mencionado el inoportuno adjetivo “impíos” con que en uno de esos sermones (c. 17) se califica a los navarros cuando se les está simplemente nombrando como parte de una larga lista de gentes “que habitan en todos los climas del orbe” y que acuden a visitar el sepulcro del Apóstol, adjetivación que recuerda las apasionadas denuncias de que los navarros son objeto en la “Guía”.  Más estrecha es la relación entre los dos pasajes siguientes:

       “¿Y qué diremos de los que cobran tributos a los peregrinos de Santiago? Los cobradores de portazgos de Ostabat, de Saint-Jean y Saint-Michel-de Pied-de-Port de Cizera se condenan todos. No hay lengua que pueda decir las injurias que hacen a los peregrinos. Apenas pasa un transeúnte que no sea explotado por ellos. Con la autoridad de Dios Padre Omnipotente y del Hijo y del Espíritu Santo y de todos los santos son excomulgados cien veces y anatematizados y apartados de las puertas del Santo Paraíso por boca de muchos santos obispos y sacerdotes y monjes que allí son estafados” (lat., sermón de Calixto, Lib. I, c. 17).

“En esta tierra, a saber, cerca del Puerto de Cízara, en el pueblo llamado Ostabat y en los de Saint-Jean y Saint-Michel-de-Pied-de-Port, hay unos malvados portazgueros, los cuales se condenan totalmente; pues saliendo al camino a los peregrinos con dos o tres dardos cobran por la fuerza tributos injustos y, si algún viajero se niega a darles los dineros que le han pedido, le hieren con los dardos y le arrebatan el tributo, insultándole, tras registrarle hasta las calzas... por lo cual mandamos y rogamos... sean excomulgados no sólo en las sedes episcopales de sus... tierras, sino también, oyéndolo los peregrinos, en la basílica de Santiago... Y cualquier prelado que por caridad o por lucro quiera perdonarlos de esto sea herido por la espada del anatema” (lat., al tratar de las cualidades de las gentes que el peregrino encontrará en el camino de Santiago, Lib. V, c. 7).

      También se hermana la “Guía del peregrino” con el Libro Iº litúrgico en la afirmación del autor de uno y otro de haber sido testigos presenciales en Arlés (Provenza) de sendos acaecimientos: la refriega entre francos y gascones en el santuario de Saint-Gilles, próxima a Arlés, que provoca la muerte inmediata de un individuo y la huida de otro a Castelneu (ad Castellum nouum uia Petragoricensi) donde muere (incluida a modo de ejemplo en un sermón de Calixto II, Lib. Iº, c. 17) 22 y el hundimiento de la casa del zapatero Peyrot en Arles (Lib. Vº, c. 8) 23.
     
Por otro lado, entre ese Libro I y la “Crónica de Carlomagno” (Lib. IV) hay otra curiosa conexión: en uno y otro se utilizan versos pentámetros de Fortunatus Pictaviensis, sea para glorificar a Santiago, sea para glorificar a Roland, y varios de los citados son incluso los mismos 24. La “Crónica de Carlomagno” (Lib. IV) se emparenta temáticamente también con el Libro Iº, c. 15, al retomar (en su c. 19) la cuestión de las tres sedes apostólicas, Roma, Santiago y Éfeso 25.
     
Entre ese Libro IV (“Crónica de Carlomagno”) y el Libro III, sobre la “Translación del cuerpo de Santiago” hay, a su vez, la conexión que representa el relato que ofrecen en común del milagro del olivo en la sepultura de san Torcuato en Acci, el cual florece y da aceitunas que maduran en menos de un día 26.
     
En fin, la fiesta de los milagros de Santiago, cuyo origen explica el c. 3 de ese libro de la “Translación” (Lib. IIIº) y en que se citan los milagros 17, 1º, 4º del “Libro de los milagros” (Lib. IIº), se hace presente asimismo en el c. 5º (sermón de Calixto II) del Libro Iº, donde se vuelve a citar el milagro 17º, así como en el c. 28, en el medio folio intercalado (f. 128), donde se incorporó la liturgia pseudo-calixtina apropiada para esa festividad.
     
La pretensión, de los defensores de estados previos desconocidos del Liber beati Iacobi, de que todas estas correlaciones fueron introducidas al realizar un pulimiento final de la obra carece de credibilidad, pues es bastante más natural que la compilación de “materiales” útiles para componer un libro en exaltación del culto jacobeo se hiciera desde un principio por una mente creadora concorde consigo misma, y no mediante el caótico acarreo y yuxtaposición de elementos sueltos a los que, ulteriormente, se intentara añadir toda una serie de lañas (de tan variada especie como las aquí señaladas) para disimular las suturas.
     
Lo mismo hay que decir de otros aspectos del discurso que no atañen al contenido. Desde que G. Paris (1882, pág. 426) llamó la atención acerca del hecho, es notorio que el Pseudo-Turpín (Lib. IV) y la “Guía del peregrino” del Pseudo-Calixto (Lib. V) coinciden en el empleo de aucona, -as ‘azcona, -as’, voz no consignada por Ducange. En la “Crónica de Carlomagno” (cap. 32) la utiliza el narrador (según el testimonio concorde de la mano a del Codex Calixtinus y de los manuscritos en que la historia atribuida a Turpín se copió independientemente del resto del Liber beati Iacobi) cuando cuenta los portentos que anunciaron la muerte de Carlomagno, en substitución del término iaculum empleado por la fuente (Eginhard, Vita Karoli, 31); en la “Guía del peregrino” figura como parte de las “palabras y cosas” con que el Pseudo-Calixto caracteriza las costumbres de los pueblos vascones:

“Siempre que un navarro o vasco va de camino... lleva en las manos, según costumbre, dos o tres dardos (iacula) que llama auconas” (lat., cap. 7).

      Otra peculiaridad lingüística de uno y otro libro, denunciada por David (1946, págs. 37-38), es la de utilizar como “perfectos” las formas fabricatur (“et super petronum in Runciaualle quedam ecclesia fabricatur”, Lib. V, c. 8), en vez de ‘fabricata est’, scribitur (“hunc codicem... scribitur enim et compluribus locis”, Lib. V. Explicit), por ‘scriptus est’, depingitur o pingitur (“Musica ibi depingitur”, “Dialethica in aula regis depingitur”, “Geometria ibi depingitur”, “Arithmetica depingitur ibi”, “Astronomia in opere regis pingitur”, “Nigromancia... in aula regi non pingitur”) por ‘picta est’ (Lib. IV, c. 22).
     
No menos curioso es el uso de glis -gliscis como ‘tierra’, tanto en el Lib. Iº como en el IVº (Hohler, 1972, pág. 36). En un sermón de Calixto, al enumerar los diversos modos de adulterar la pimienta explica: “otros le añaden... barbaram gliscem, parecida al alumbre” (lat., Lib. Iº, c. 17; ed. Whitehill, pág. 167); cuando Roland instruye a Ferragut en los misterios del cristianismo, explica: “Aquél que hace nacer de la haba al gorgojo y del árbol y glisci al gusano...” (lat., Lib. IVº, cap. 17; ed. Whitehill, 321) y en la descripción de las pinturas de Aquisgrán se da la siguiente etimología para Geometría: “en griego se llama ge la glis, metros la medida” (lat., Lib. IVº, c. 22; ed. Whitehill, pág. 340).
     
Aunque menos raro, también es notable el empleo de limpia y limphatum por ‘agua’ y ‘aguado’ tanto en los sermones del Libro Iº, como en los Libros IVº y Vº (David, 1945-1949: III, págs. 80-81).

Diego Catalán: "La épica española. Nueva documentación y nueva evaluación" (2001)


NOTAS

 

17 Págs. 308, 352 y 376 de la ed. Whitehill.

18 Págs. 332-337 y 375 de la ed. Whitehill.

19 Págs. 337 y 376 de la ed. Whitehill.

20 Sobre los diplomas falsificados de Saint-Jean-de-Sorde, véase P. Raymond, 1873, y Bédier, 1912-1913, III, págs. 336-340. Las falsificaciones parecen ser algo posteriores a 1050. En 1120 Guillaume VI, Duque de Aquitania, daba por ciertos los hechos reseñados en los documentos falsificados.

21 Dada la mala opinión que el autor parece haberse formado por experiencia personal respecto a los barqueros de los ríos que rodean al monasterio (véase n. 5).

22 Véase arriba, n. 3.

23 Véase arriba, n. 6.

24 Véase Disq. 1ª, § 2.

25 Véase Disq. 1ª, § 3.

26 Véase Disq. 1ª, n. 65.

 ÍNDICE

CAPÍTULO I: TEMA I: LA ÉPICA EN LENGUA VULGAR AL SUR DE LOS PIRINEOS. TESTIMONIOS DEL SIGLO XIII

* 1. LA ÉPICA ESPAÑOLA. NUEVA DOCUMENTACIÓN Y NUEVA EVALUACIÓN (I)
* 2. EL TESTIMONIO ALFONSÍ. TEMAS CAROLINGIOS DE LA ÉPICA HISPANA
* 3. EL TESTIMONIO ALFONSÍ. TEMAS ESPAÑOLES DE LA ÉPICA HISPANA
*
4. EVALUACIÓN DEL TESTIMONIO ALFONSÍ
* 5. HUELLAS DE LA ÉPICA EN LOS DOS GRANDES HISTORIADORES LATINOS DE LA PRIMERA MITAD DEL S. XIII: EL ARZOBISPO DON RODRIGO Y DON LUCAS.
* 6. EL TESTIMONIO DE FRAY JUAN GIL DE ZAMORA: VERSIONES VARIAS DE UNA MISMA GESTA EN EL S. XIII
* 7. OTROS TESTIMONIOS DEL S. XIII. LOS POEMAS EN ROMANCE DEL MESTER DE CLERECÍA Y UNA CRÓNICA LOCAL
* 8. EVALUACIÓN DE LOS TESTIMONIOS DEL S. XIII COMPLEMENTARIOS DEL TESTIMONIO ALFONSÍ.
* 9. LAS COPIAS POÉTICAS TARDO-MEDIEVALES DE CANTARES DE GESTA A LA LUZ DE LOS TESTIMONIOS INDIRECTOS DEL S. XIII SOBRE LA EPOPEYA.

CAPÍTULO II: TEMA II: TESTIMONIOS DE LA POESÍA ÉPICA AL SUR DE LOS PIRINEOS ANTERIORES AL SIGLO XIII

* 10 II TESTIMONIOS DE LA POESÍA ÉPICA AL SUR DE LOS PIRINEOS ANTERIORES AL SIGLO XIII
* 11 2. LA HISTORIOGRAFÍA EN LATÍN EN EL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XII Y LA ÉPICA ORAL: LA HISTORIA DE CASTILLA EN LA CHRONICA NAIARENSIS.

*
12 3. ¿ALCANZÓ LA HISTORIOGRAFÍA ÁRABE DE LA PRIMERA MITAD DEL S. XII A CONOCER UN CANTO ÉPICO CASTELLANO?
*
13 4. LA ÉPICA CASTELLANA Y LA ÉPICA FRANCA EN LA ESPAÑA DE ALFONSO VII
* 14 5. LA PRESENCIA AL SUR DE LOS PIRINEOS DE LAS GESTAS FRANCESAS A MEDIADOS DEL S. XII Y LA TRADICIÓN ÉPICA DEL MEDIODÍA EUROPEO
*
15 6. LA GESTA DEI PER FRANCOS EN COMPOSTELA: EL IACOBUS.
*
16 7. LA ÉPICA CAROLINGIA AL SUR DE LOS PIRINEOS A PRINCIPIOS DEL S. XII

* 17 8. LA ÉPICA CAROLINGIA AL SUR DE LOS PIRINEOS EN EL S. XI.
*
18 9. EVALUACIÓN SUMARIA DE LOS TESTIMONIOS DE LOS SIGLOS XI Y XII.

CAPÍTULO III: TEMA III: LOS TESTIMONIOS POST-ALFONSÍES DE LA CONTINUIDAD DE LA EPOPEYA

* 19  III LOS TESTIMONIOS POST-ALFONSÍES DE LA CONTINUIDAD DE LA EPOPEYA
* 20 2. LA CRÓNICA DE CASTILLA SE HACE CIDIANA: LAS “ENFANCES” DE RODRIGO
*
21 3. LA CRÓNICA FRAGMENTARIA Y LAS LEYENDAS CAROLINGIAS.
* 22 4. LA OBRA HISTORIAL DEL CONDE DON PEDRO DE BARCELOS Y LA EPOPEYA

* 23 5. LA HISTORIOGRAFÍA POSTERIOR A 1344 Y LA SOBREVIVENCIA DE LOS CANTARES DE GESTA.
*
24 6. EVALUACIÓN SUMARIA DE LOS TESTIMONIOS TARDO-MEDIEVALES ACERCA DE LA LONGEVIDAD DE LA POESÍA ÉPICA

CAPÍTULO IV: TEMA IV: LA ÉPICA MEDIEVAL ESPAÑOLA Y ROMÁNICA. LA HERENCIA DE UNA ORALIDAD PRIMITIVA

* 25 1. ÉPICA DE ORÍGENES ORALES Y ÉPICA CULTA
* 26
2.LOS MODELOS CONTEMPORÁNEOS DE POESÍA NARRATIVA ORAL Y LA ÉPICA MEDIEVAL
* 27 3. EL MODO DRAMÁTICO DE LA NARRACIÓN ÉPICA
* 28 4. EL MOLDE PROSÓDICO Y LA GENERACIÓN DEL DISCURSO ÉPICO
* 29 5. LO FORMULARIO ÉPICO Y LA CREACIÓN ORAL
* 30 6. CREACIÓN Y REFUNDICIÓN
* 31 7. LA ETAPA ÁGRAFA DE LA PRODUCCIÓN ÉPICA. RAÍCES DEL GÉNERO.
* 32 8. LA ESCUELA ÉPICA ESPAÑOLA

* 33 9. CARACTERES DE LA ÉPICA ESPAÑOLA. LA VERSIFICACIÓN.
* 34 10. CARACTERES DE LA ÉPICA ESPAÑOLA. TEMAS Y CONTENIDOS IDEOLÓGICOS
* 35 11. LA INTEGRACIÓN DE LA TEMÁTICA CAROLINGIA EN LA TRADICIÓN ÉPICA ESPAÑOLA

CAPÍTULO V: TEMA V: EL MIO CID

* 36 1. EL MANUSCRITO DE VIVAR Y LA GESTA
* 37 2. EL MIO CID, GESTA CABEZA DE SERIE

* 38 3. EL POETA DEL “MIO CID” ANTE LAS CONVENCIONES FORMALES DEL GÉNERO
* 39 4. EL POETA DEL “MIO CID” ANTE LAS CONVENCIONES TEMÁTICAS DEL GÉNERO

* 40 5. EL POETA DEL “MIO CID” ANTE LA MEMORIA DE LAS GESTAS HISTÓRICAS DE RODRIGO
* 41 6. LA “PASIÓN” COMO FUERZA REESTRUCTURADORA DE LA HISTORIA. INTENCIONALIDAD POLÍTICA DEL CANTO ÉPICO
* 42 7. ¿DESDE CUÁNDO SE CANTÓ EL MIO CID?

CAPÍTULO VI: TEMA VI. FORMACIÓN Y DESARROLLO DEL CICLO CIDIANO

* 43 1. LA CREACIÓN DEL PERSONAJE LITERARIO. EL MIO CID Y LAS PARTICIONES DEL REY DON FERNANDO
* 44 2. LAS RECREACIONES JUGLARESCAS Y EL PASADO DE RODRIGO
* 45
3. LAS MOCEDADES DE RODRIGO Y LA TRANSFORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD DEL HÉROE: EL SOBERBIO CASTELLANO
* 46 4. EL PRÓLOGO LINAJÍSTICO

* 47 5. ESTRUCTURACIÓN DE LA ACCIÓN DRAMÁTICA

* 48 6. EL RODRIGO CONSERVADO Y LA TRANSFORMACIÓN DEL MODELO ÉPICO

CAPÍTULO VII: TEMA VII. LA HISPANIZACIÓN DE LA ÉPICA CAROLINGIA: EL RONCESVALLES

* 49. 1. EL FRAGMENTO MANUSCRITO DE PAMPLONA
* 50. 2. IMPORTANCIA DEL MANUSCRITO DE PAMPLONA

CAPÍTULO VIII: TEMA VIII. EL TESTIMONIO DEL ROMANCERO ACERCA DE LA ÉPICA

* 51. 1 CONSIDERACIONES PREVIAS
* 52. 2. LOS ROMANCES RELACIONADOS CON CANTARES DE GESTA SOBRE TEMAS ESPAÑOLES

* 53. 3. LOS ROMANCES RELACIONADOS CON CANTARES DE GESTA SOBRE TEMAS FRANCESES

CAPÍTULO IX: IX AIMERI PICAUD, AUTOR DE LOS CINCO LIBROS DEL IACOBUS

* 54 DISQUISICIÓN 1ª: AIMERI PICAUD, AUTOR DE LOS CINCO LIBROS DEL IACOBUS
*
55 2. TRAS EL PSEUDO CALIXTO II, AUTOR DEL IACOBUS, SE ESCONDE EL POITEVINO AIMERI PICAUD, ALIAS OLIVIER D’ASQUINS-SOUS-VÉZELAY
* 56 3. EL IACOBUS ES OBRA FRANCESA, PERO VINCULADA A LOS INTERESES DE LA IGLESIA APOSTÓLICA DE COMPOSTELA.
* 57 4. EL IACOBUS ES OBRA PERSONALÍSIMA DE SU AUTOR, AIMERI PICAUD
* 58 1. DISQUISICIÓN 2ª: UNIDAD DEL LIBER BEATI IACOBI

Diseño gráfico:

La Garduña ilustrada

Imagen Monje bebiendo vino,  del manuscrito iluminado Li Livres dou Santé,  de Aldobrandino de Siena (sigloXIII)

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