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Obras de Diego Catalán

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA. EL MS. E1  EN SU FORMA ORIGINAL.  II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      A primera vista resulta muy natural que el manuscrito E1  concluya con la destruc­ción del reino de los godos (PCG, c. 565). El hecho de que, a continuación, se remita en él (con tinta más pálida que el resto) a un segundo libro:

    "Et de commo regno este rey don Pelayo et los otros reyes que fueron en Leon en comienço del libro de la coronica de Castiella lo fallaredes" (PCG, p.320b8-11),

parece indicativo de que el códice es sólo la primera parte de una obra bipartita. El se­gundo libro al cual se alude en esa nota es sin duda el manuscrito escurialense X-I-4, E2, pues en él figura otra nota explicativa en que se remite, a su vez, al ms. E1.

      La nota se halla en el f. 2 de E2 y nos es conocida en dos redacciones. La prime­ra decía:

    "En el libro de la estoria que comiença de como Moysen fizo el libro Genesis et otrosí de las generaciones que uinieron poblar a Espanna se contiene de commo los godos uinieron a Espanna et la conquirieron et commo la touieron en su poder fasta que la perdieron en tiempo del rey Rodrigo. Et por que después desto los moros touieron Espanna çinco annos sin contienda ninguna, la estoria contara el comienço del rey don Pelayo, que fue el pri­mero rey de Leon, el qual cercaron los moros en la cueua de Onga, que es en Asturias de Ouiedo, et por quien Dios mostro muy grand miraglo en aquel logar, segund pareçe en esta estoria de las cosas que acaescieron en su tiem­po. Et otrosi de commo el regno, et de los otros reyes que fueron en Leon, la estoria lo contara cada vno en su lugar." (PCG, p. 321a1-16);

pero la nota fue cubierta con un trozo de pergamino pegado encima (del cual quedan señales) y recopiada, algo más abajo, por otra mano, con algunas variantes:

    "En el libro de la estoria en que esta pintada el arca de Noe, que comiença de como Moysen escriuio el libro Genesi, et otrosi fabla de commo fue el diluuio, et de las generaciones...", "...cinco annos sin contienda (enmendado en contradon) ninguna, la estoria conta[ra] el comienço del (retocado: cont. co­mo gaño el) Rey don Pelayo...", "...que acaesçieron en su tiempo; et otrosi de commo regno. Et de los otros Reyes que fueron en Leon la estoria lo con­tara cada uno en su logar" (PCG, p. 322a1-16, nota).

      En este caso no cabe duda de que la remisión apunta al ms. E1, pues en el folio 3v. de este códice, al comenzar la historia, se halla pintada el arca de Noé y su primer ca­pítulo empieza (de acuerdo con el comienzo tradicional de la Estoria de España): "Moysen escriuio un libro que a nombre Génesis...".

      El hecho de que el segundo volumen, E2, sea claramente post-alfonsí, puesto que en su f. 26v se alude al año 1289 y al reinado de Sancho IV5, no es un obstáculo insalva­ble para considerar a E1 y a E2 como una misma obra bipartita6; pero, si examinamos con mayor atención uno y otro manuscrito, la relación entre ambos resultará ser muy distinta de lo que esas notas parecen dar a entender.

      Por lo pronto, la nota del ms. E2 en que se remite a E1 fue escrita, ya en su primera redacción, por una mano tardía (seguramente del s. XIV), utilizando el espacio que le proporcionaban 34 líneas de texto borradas y el blanco dejado, en la cabecera del ca­pítulo primero del reinado de Pelayo (PCG, cap. 566), para la miniatura (no realizada) con que se pensaba ilustrar el comienzo del nuevo reinado, según es la regla en el ma­nuscrito7. Además el folio anterior, primero de E2, en que figura una tosca miniatura y el título del libro, no forma parte del primer cuaderno del códice y constituye, clara­mente, un añadido8. A su vez, el último folio de E1, en que se escribió la remisión a E2, es también un folio suelto, y las 34 líneas de texto que en él figuran (delante de la re­misión) son de una mano distinta y posterior (seguramente del s. XIV) a la que escri­bió los cuadernos precedentes, probablemente obra de la misma mano que añadió en el ms. E2 la remisión a E1 (en su primera redacción)9.

      Por otra parte, si prescindimos de estas adiciones tardías (del s. XIV), los dos cua­dernos escritos por la mano "primera" del ms. E2 (fols. 2-17), cuyo texto original co­mienza en la columna b del f. 2 con el capítulo "De como fue don Pelayo alçado rey [...]" resultan ser, dada su factura, una clara continuación de la sección final del ms. E1 desde el fol. 149d al 196: En esos dos cuadernos (de 8 folios) la caja y amplitud de la escritura (50 líneas por columna) son idénticas a las de los cuatro últimos cuadernos (también de 8 folios) de E1,  e idéntica es, asimismo, tanto la letra como la iluminación (iniciales de rojo, azul y morado adornadas; huecos para miniaturas delante de las gran­des capitales con que comienza cada nuevo reinado)10.

      Creo evidente, en vista de todas estas observaciones, que los primeros cuadernos del ms. E2, tan iguales a los últimos de E1, fueron primitivamente parte integrante de este códice alfonsí, y que las notas remitiendo de uno a otro manuscrito se añadieron en el s. XIV después de raspar en el "primer" cuaderno del ms. E2 las 34 líneas últimas (de PCG c. 565) y de recopiarlas en el folio añadido al fin del ms. E1 11.

      El arreglo responde a un cambio profundo en la concepción de España y su historia. Alfonso X seguía afirmando el carácter gótico de la monarquía castellano-leonesa, se­gún muestra la frase introductoria de la "estoria de los godos":

    "Mas por que en el dezeno, que fue en la era de quatrocientos et nouaenta et cinco ... entraron los godos en Espanna et ganaron el sennorio della, por en­de dexa aqui la estoria de fablar ... et cuenta de los godos que fueron ende sennores depues aca todauia, cuerno quier que ouieron y los moros yaquan-to tiempo algún sennorio" (PCG, c. 385, p. 215b33-44).

      En cambio, el reestructurador en el s. XIV de los dos manuscritos creía en la dis­continuidad de la historia española antes y después de la invasión musulmana; de ahí que separase la historia de la monarquía astur-leonesa de la historia gótica, para formar un primer tomo hasta la destrucción de España por los musulmanes y otro con la Es­paña de la Reconquista.

      Que, hasta mediar el s. XIV, el ms. E1 y los dos primeros cuadernos de E2 formaban un solo libro, E1 (orig), se comprueba gracias al ms. C (ms. 12837, olim C-36, de la Bibl. Nacional, Madrid), escrito en la primera mitad de ese siglo. Este manuscrito con­tiene la Estoria de España desde su comienzo hasta el reinado de Alfonso II el Casto, en que la crónica queda interrumpida, bruscamente, en medio de un capítulo (PCG, c. 616), dejando sin acabar una frase (PCG, p. 350a8-10):

    "En el diziochauo año enuio el enperador Carlos sus cartas",

frase rematada con tres puntos formando triángulo: .·.

      Parece obvio que, si el copista no siguió escribiendo, en las nueve líneas y media blancas que siguen a los tres puntos, el final de la frase ("por todo el emperio que touiesen et mantouiesen todos entresy derecho et iusticia ...") y el resto del capítulo, es por­que su original acababa trunco con esas palabras12. Puesto que esa misma frase incompleta es lo último que escribió la "mano primera" del ms. E2, en la línea 50 y úl­tima del f. 17v. en que acaba el segundo cuaderno del códice ("En el diziochauo anno enuio ell emperador Carlos sus cartas/"), parece indudable que el original tenido pre­sente por el copista del ms. C fue el ms. E1 cuando aún formaban parte de él los dos primeros cuadernos del ms. E2 o una copia de ese ms. E1(orig) sacada cuando aún no se le habían segregado esos cuadernos13.

      La dependencia se comprueba si examinamos las variantes. El ms. C no sólo coin­cide con el ms. E1 en su contenido14, sino que hereda las variantes que caracterizan a este texto regio, según tendremos ocasión de ver al estudiar la tradición manuscrita de las diferentes secciones de la Estoria de España. Baste, por ahora, citar algunas de las pruebas más evidentes de esa dependencia.

      En la historia de los primeros dominadores de España, el ms. C sigue al códice alfonsí en la omisión de las palabras (PCG, c. 68, p. 51a2-5)

    "e Tiestes su hermano en el rreyno de Misçenas",

basadas en la información que daban los Chronici canones de Eusebius-Hieronymus, palabras mejor o peor reflejadas en once manuscritos de la Estoria de España (según veremos más adelante, cap. I. § 5).

      En la historia de los godos, el ms. C reproduce toda una serie de pequeñas deforma­ciones de E1 inexistentes en otros manuscritos (Ss, T, L, etc.) de la Estoria de España y tres importantes saltos de vista (en dos ocasiones por homoioteleuton) que resultan en la omisión de las palabras que destaco entre ( ), palabras que figuran en los manus­critos de la Estoria de España no derivados del códice alfonsí (Ss, T, L, etc.):

    "... fasta el quinto del rey (Suinthila, et San Alifonso escriuio de alli fasta el diez e ocho del rrey) Recesuindo" (PCG, c. 511, p. 283a47);

    "... et ganola luego (et priso en ella a algunos d’aquellos que se tenien con Paulo, e fueron dellos estos) Euiedo, Ponpedio... " (PCG, c. 517, p. 287a2-4);

    "Ell obispado de Asidonna desde (Busca fasta en Assenia e desde Latesia fasta la Carrera ancha. El obispado de Elepa tanga desde) Asennia fasta Da­tan..." (PCG, c. 531, p. 297a20-22).

      La dependencia respecto a la "primera mano" de E2 se evidencia asimismo en nu­merosísimas variantes15, que más adelante citaremos. Anticiparé ahora algunas mues­tras de diversos tipos de error presentes en E2 (a) y C:

    El arzobispo "Urban", así llamado por una pluralidad de manuscritos (Ss, Y, T, etc.), de acuerdo con la Historia Gothica, cap. III ("Urbanus"), recibe en E, C, una y otra vez (PCG, pp. 325b34 y 39, 326a17, 327a38, 348a40), el nombre de "Urbera". Sobre Carlomagno se nos dice en E, C que "llamaronle todos Carlos et augusto" (PCG, p. 349a4) en vez de "...cessar e augustus", lección correcta con­servada por otros manuscritos (T, Y, L, Ss, O-Sl, etc.) de acuerdo con Sigebertus Chron. a. 801 ("caesarem et augustum appelant"). Mientras otros manuscritos (T, G, Y, L, Ss, O-Sl, etc.) dicen "esta cueua" "aquella cueua", de acuerdo con el Toledano, Historia Gothica IV. 2 (p. 76): "haec cavea", E y C sustituyen por "esta peña" (PCG, p. 322b3). Donde el arzobispo don Rodrigo, Historia Arabum, XXII (p. 262) da la fecha "...mensibus IX diebus VIII" y la generalidad de los manuscritos (mss. T, Y, Ss, O-Sl, etc.) traducen bien "...et nueue meses et ocho dias", tanto E como C dicen "quinze dias", por confusión con otra cifra inmediata (PCG, p. 347b12). Al ponderar la extensión de las conquistas de los moros, en PCG p. 331a7-8, los mss. E y C coinciden nuevamente en decir "que auien presa toda Asia et mui grand partida de Europa", mientras los mss. Y, T, G, Z, L, Ss, Xx añaden "...toda Asia et Libia et muy (~vna) grant partida de Europa", de acuerdo con la fuente, Sigebertus (Chron., a 738), quien hablaba de "qui totam paene Asiam, totam Libiam multamque partem Europae invaserant". El loor "Este Ocha era muy alto clerigo en su ley (et en contar el linage donde los moros venien; e por que el tenie bien su ley) et la aguardaua era muy temido de todos et mucho honrrado", que figura en los mss. T, Z, G, Y, Ss, Xx, etc., procede del arzobispo don Rodrigo, Histo­ria Arabum XV (p. 257) "Hic potestate praecelsa, genealogia et legis suae custodia ab omnibus timebatur"; pero tanto E2(a) como C se saltan de un "su ley" a otro y omiten todo lo que he destacado entre () (véase PCG, p. 334a36-38).

Naturalmente, el ms. C, tras el final de PCG, c. 565:

    "...e torno a Cordoua la siella del rreyno e la corte de los alaraues, la que ante era en Seuilla",

continúa con PCG, c. 566: (titulado: Capítulo XXXIº De commo don Pelayo [fue] alçado rrey e de la hueste que enuio Tarif a Asturias, e de la muerte de Muça e de Vlid amiramomelin")":

    "Pues que todas las yentes que se alçaron en las montanas fueron allegadas en vno, veyendo el su grant crebanto e el su desconorte...",

sin solución alguna de continuidad y sin que figuren los reenvíos del ms. al ms. E1 y del ms. E2 al ms 1.

      Podemos, por tanto, considerar como seguro que el ms. E1 en su estado original, al cual denominamos E1(orig), incluía la historia de la España neo-gótica restaurada en Asturias ("mano primera" del ms. E2) a continuación de la historia del reino godo to­ledano, sin hacer entre ambas división alguna.

      Esta "Estoria de los godos" se interrumpía, al finalizar un cuaderno, en medio del rei­nado de Alfonso II, dejando inconcluso un capítulo de la Estoria de España y truncada una frase. Por sorprendente que este final parezca, así debió de terminar, desde un prin­cipio, el códice regio alfonsí E1(orig). Probablemente ello se debió a que, al tiempo de realizarse la copia en el scriptorium de Alfonso X, el siguiente cuaderno aún no se con­sideraba listo para su transcripción definitiva. El hecho de que, en el capítulo inmedia­to de la Estoria de España, se inicien los hechos de Bernardo del Carpio puede que sea la causa de la brusca interrupción de la labor de copia: mientras los "ayuntadores" alfonsíes utilizaron fuentes varias de la historiografía latina, la labor compilatoria no pre­sentaba graves dificultades; pero, cuando intentaron incorporar la información de los cantares de gesta a la narración de los historiadores en latín, en más de una ocasión sur­gieron problemas que retrasaron la redacción de un texto definitivo de la Estoria, según tendremos ocasión de ver, una y otra vez, más adelante.

      La Atalaya de las Corónicas del arcipreste de Talavera Alfonso Martínez de Toledo16 hereda tam­bién el contenido de E1(orig) antes de que sus cuadernos finales fueran incorporados a E2(orig) y empalmados con E2(b). De resultas, este sumario del arcipreste desconoce la existencia de los reyes que van de Ramiro I a Ordoño II17. La narración se interrumpe tras consignar, de acuerdo con E1(orig), que "desde el año xv[i]j fasta el xxij non ay cosa que contar que a la estoria pertenesca" salvo la noticia, derivada de la Historia Arabum, que figura en PCG p. 349b46-350a818, esto es, inmediatamente antes de la frase inconclusa "En el diziochauo anno enuio ell emperador Carlos sus car­tas", con que acaba hoy el f. 17 de E2, folio último del último cuaderno del antiguo códice E1(orig). La dependencia respecto a este códice regio alfonsí se manifiesta también en la presencia en la Ata­laya de un par de errores de E1(orig), que ya hemos comentado: el nombre de "V[r]bera" dado al arzobispo Urbán de Toledo19 y decir que Carlos, alzado emperador por el Papa, "los romanos llamaronle Carlos Augusto", en vez de "Çesar e Augusto"20. Aunque, para establecer la fecha de la Atalaya, con­tamos con varios elementos de juicio (el arcipreste murió en 1468; a propósito de un dato histórico re­ferente a los tiempos de Atanagildo, recuerda, como cosa lejana, haber sido testigo presencial de los terremotos de Barcelona y oído contar de la erupción volcánica en la comarca de Gerona21 "en el año de CCCC e veynte, poco mas tienpo o menos"; una rama de la tradición manuscrita de la obra aban­dona el relato en el año 1393; otra, que continúa hasta la muerte y entierro de Juan II, 1454, y el traslado del cuerpo de don Alvaro de Luna a Toledo toma su narración de la Crónica de Juan II y de la Crónica de don Alvaro de Luna de Chacón 22), a fin de cuentas, la fijación de la fecha en que Alfonso Martínez hizo su sumario no tiene demasiada importancia para nosotros, ya que lo más probable es que el arcipreste conociera el texto de E1(orig) a través del ms. C y no directamente.

      Lo mismo ocurre con los mss. U, X, V y Uu, cuya dependencia respecto a C es evidente, según más adelante veremos 23.

      Si el ms. C, escrito en el s. XIV, probablemente en la primera mitad del siglo24, nos testimonia que, hasta entonces (si el ms. C fuera copia directa) o, al menos, en un tiem­po anterior (si entre el códice del scriptorium y el ms. C hubiera habido un texto intermediario), el ms E1(orig) abarcaba los dos cuadernos finales hoy incorporados al ms. E2, el ms. Ei, escrito en el siglo XV, nos permite asegurar que para entonces había ya sido privado de ellos. Este manuscrito Ei reproduce la historia de los godos del ms. E1(orig) desde su comienzo (PCG, p. 215b46 nota)25, hasta rematarla con el anuncio incluido en el folio adicionado de E1:

    "E de commo rregno este rrey don Pelayo e los otros rreyes que fueron en Leon en el comienço del libro de la Coronica de Castiella lo lo (sic) fallaredes",

seguido de una invocación:

    "Alabado e enxalçado e glorificado sea el nonbre de Dios amen".

      Más adelante aduciremos algunas razones para sostener que ya en los años finales del reinado de Alfonso XI (1248-1250) el ms. E2 circulaba provisto de los dos cuadernos segregados del ms. E1 (orig)26.

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

Según observó desde antiguo R. Menéndez Pidal, Crón. General-Discurso (1916), p. 14.

6  De acuerdo con lo pensado por R. Menéndez Pidal, Crón. General-Discurso (1916), p. 21 y Primera crón.2, pp. XXXI-XXXII.

7  Véase adelante, n. 10.

8  El f. 1 es un folio suelto; su talón asoma entre los dos primeros cuadernos: fols. 2-9 y 10-17; se aña­dió para dar título al volumen ("Esta es la Coronica de España et comiença en el rey don Pelayo... fasta la muerte del rey don Fernando el que gano Seuilla..."). La miniatura representa a un rey con espada en ma­no, sentado en su trono, flanqueado por dos pajes (Catalán, De Alfonso X, p. 87). La factura de esta miniatura es algo tosca; muy distinta a la del f. 32, frente a lo que afirma J. Gómez Pérez, "Elaboración de la PCG", p. 268; la creo de tiempo de Alfonso XI. [G. Menéndez Pidal, La España del siglo XIII leída en imágenes, Madrid: Real Academia de la Historia, 1986, p. 19, quien ignora mis publicaciones de los años 60, sitúa también la miniatura en ese reinado: "El segundo tomo de la Crónica comienza con una minia­tura en que vemos un rey y dos hombres de armas, estos visten lorigas y perpuntes, y lo corto de los per­puntes y la ondulación de sus figuras, entre otras cosas, delatan el que esta miniatura es ya de pleno siglo XIV... Tal vez la miniatura que hoy figura al frente del segundo volumen de la Crónica sea ya contempo­ránea de Alfonso XI, quien también ambicionó proseguir la obra historial de Alfonso X. Si así fue, Alfon­so XI ya no se hizo representar entre colaboradores de la Historia, sino guardado por hombres de armas"].

9 En Primera crón.2, p. LVI, se observa ya: "el último folio [de E1], de letra más pequeña y redondeada, parece escrito algún tiempo después que el resto del tomo"; pero se supone que es obra de "el mismo copista". Sin embargo, en una descripción manuscrita de mano de A. G. Solalinde, guardada en el Archi­vo Menéndez Pidal, se hacía ya notar: "letra del último folio 197 distinta de todo lo demás y parece igual a la del tomo 2º en algunas notas y hasta me parece que en un capítulo" (observación no tenida en cuenta por Menéndez Pidal y sus colaboradores al reeditar la Primera crón2, 1955, pero que saqué del olvido en 1962, De Alfonso X, p. 37, n. 6, para corroborar mis deducciones).

10 En Primera crón.2, pp. LVIII y LIX se consigna la "semejanza" de ambos manuscritos: "distinguese, pues, un copista para los 17 primeros folios, que presentan una letra angulosa y bastante parecida a la del primer tomo"; "en los 17 primeros folios son más perfectas las iniciales, que se parecen bastante a las del primer tomo". En unas notas manuscritas de Menéndez Pidal de 1904 o 1905 se precisaba: "Los fol. 1-17 son de letra más baja y angulosa. 50 líneas la columna. Hace la z: ʒ (y las r: 2 tras letra de figura redonde­ada por la derecha). Lleva las iniciales de rojo, azul y morado adornadas y grandes capitales al comienzo de cada reinado, con huecos para miniaturas". Los huecos para las miniaturas se hallan encabezando co­lumna, enmedio o al final de ella (sólo cuando el espacio resultaría excesivamaente pequeño se traslada la miniatura a la cabecera de la siguiente). Cuando van en medio de la columna, el espacio dejado es siempre de 20 líneas; al final de ella, el espacio puede ser algo mayor (21, 23, etc.) o menor (19, 16 e incluso 13), y lo mismo ocurre cuando comienzan columna (para la del reinado de Pelayo se habían dejado 16 líneas de la col. a). Las iniciales son de tamaño regular si se trata de un año cualquiera de reinado y grandes a co­mienzo de reinado, en que siguen a un hueco para miniatura (De Alfonso X, p. 36 y nn. 4, 5). Los siguien­tes cuadernos de E2 son, en cambio, muy distintos (cfr. adelante, cap. III, § 11 y IV, § 2).

11 Catalán, De Alfonso X, pp. 35-37.

12  Catalán, De Alfonso X, pp. 32-35.

13  Al comenzar la "estoria de los godos", el ms. C incluye una tabla, cuyo último capítulo ("el capítu­lo CCXXXI De la cruz que fizieron los ángeles al rrey don alfonso") es el mismo en que finaliza el ma­nuscrito.

14  Ofrece en su comienzo una diferencia importante (notada ya por Gómez Pérez, "Elaboración de la PCG", p. 272): el "Prólogo" ha sido modificado para dar en él entrada a una larga sección del "Prólogo" de la General estoria (GE, I, p. 3a7-3b18). Pero esa modificación parece haberse realizado sobre el propio ms. C (Véase adelante, II, § 5).

15 Catalán, De Alfonso X, pp. 33-35.

16   Utilizo la ed. de J. B. Larkin: Alfonso Martínez, Atalaya de las Coronicas, Madison: Hispanic Seminary of Medieval Studies, 1983. Es de lamentar en ella la extrema pobreza del estudio introductorio, que nada añade a la crítica anterior en que se apoya.

17 Según ya notó Inocencio Bombín, "La Atalaya de las Corónicas del arcipreste de Talavera: edición crítica de parte del texto con un estudio introductorio y vocabulario. Doctoral Dissertation", University of Toronto, 1976, el arcipreste pasa seguidamente a resumir la Crónica de veinte reyes, hablando de Fruela II.

18 "Saluo quel moro Abdalla, estando en Valençia pobre, enbio demandar perdon a su sobrino Alhaçen rrey de Cordoua. E perdonole, e mandole dar alli en Valencia mili marauedís para su costo, e enbio Abdalla sus fijos al sobrino. E rreçibiolos, e luego caso vno dellos con vna sobrina suya. E ansi touo los rreynos en paz", ms L de la Atalaya, f. 96v (donde acaba el folio y el reinado). Ed. Larkin, p. 42a.

19 En las pp. 30a y 41a de la ed. Larkin. Cfr. PCG, pp. 325b39, 348a40.

20 En la p. 41b de la ed. Larkin. Cfr. PCG, p. 349a4.

21 "Pero esto deuiera ser commo de tierra tremol, que yo otra vez estando en Barçelona por espaçio de dos años oya cada dia, quando mas quando menos, bramar la tierra commo deyuso della... E en vn lugar cabo Girona que llaman Ame[r] se fizieron dos bocas de fuego e lançauan el fuego tan espantable que no auia onbre que lo pudiese mirar. E algunos fueron a mirarlo, que de dos tiros de vallesta venian las llamas con el ayre e los quemaua... Esto [e] jnfinitas cosas contesçieron en aquel tienpo, que podia ser poco mas o menos en el año de CCCC e veynte poco mas tienpo o menos. E por que lo vi por mis ojos e estude en ello e passe fartos miedos..." (ms. L de la Atalaya, fols. 37v-39r).

22  Los mss. E (X-I-12 de la Bibl. de El Escorial), P (1892 de la Bibl. de Palacio, Madrid, olim 2-C-9) y V (Codex Palatinus Vindobonensis Hispanicus 4324 Oesterreichische Nationalbibl. Wien), todos del s. XV, acaban en el año 3º de Enrique III, lo mismo que el ms. H (9-5631 de la Academia de la Historia, ant. 26-I-21), copiado en el s. XVIII. Frente a ellos, el ms. L (Egerton 287, British Lib., London), también del s. XV, continúa. [De la Crónica de don Álvaro de Luna procede la noticia del traslado del cuerpo del Ma­estre a la capilla que don Álvaro había fundado en la catedral de Toledo hecho a instancias del prior del monasterio de las Cuevas de Sevilla y por intercesión del propio Gonzalo Chacón cuando tenía a su car­go la guarda y crianza de doña Isabel y don Alfonso, los infantes, importante oficio que le dio la reina viu­da doña Isabel "asi por el lo valer, como por cabsa de vna muger quel ouo’". El periodo en que Chacón y su mujer Clara Alvarnáez tuvieron a su cargo a los infantes concluye en 1462, según muestra C. Montero Garrido en su tesis doctoral "Sobre la historiografía castellana tardo-medieval", Madrid: Universidad Au­tónoma, Septiembre 1992, pp. 234-241 y en La Historia, creación literaria. El ejemplo del Cuatrocientos (1994), pp. 130-134].

23 Véase cap. III, § 1 y nn. 9, 10.

24 Según los editores de Primera crón,2, p. LVII, el manuscrito C es de la segunda mitad del s. XIV; lo creo algo anterior. (Una nota existente al final del códice en que se cita la fecha 21 de marzo de 1430 y el año 1447 es de mano posterior y los años citados se refieren a un suceso ajeno al libro).

25 Desde la tabla de 23 capítulos que encabeza la "estoria de los godos".

26 Véase cap. III, § 10.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*   9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

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