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Obras de Diego Catalán

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ

19.- 11. LA VERSIÓN VULGAR ADQUIERE PERSONALIDAD.

19.- 11. LA VERSIÓN VULGAR ADQUIERE PERSONALIDAD.

11. LA VERSIÓN VULGAR ADQUIERE PERSONALIDAD. II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      Ya en los primeros capítulos de la "Estoria de los godos" (caps. 387, 388 y 390 de PCG) la Versión vulgar, aparte de tener dos pequeñas lagunas252, se distingue de la tra­dición troncal en curiosos retoques.

      Donde el arzobispo don Rodrigo decía (De rebus Hispaniae I, 9, p. 13a):

      "Is enim locus (ut fertur) paludibus tremulus concluditur voragine circumiecta, qui utraque confusione impervius invenitur",

los dos grupos de manuscritos contrastan así (PCG, p. 217a14-16):

Tradición troncal 253

    "...çercado d’unos lagunares (de vnas lagunas Z) grandes que tremien, et si omne   nin (o O) bestia y entrasse (-aua O)...".

Versión vulgar254

    "...çercado (çerrado Q) de vnos (omite L) tremedales muy grandes (estraños L), assi que nin  (omiten Q, St, B, N) omne nin (o St, B, N)...".

       [La versión de E(orig) es la que reprodujo la IIIª Parte de la General Estoria].

      También se oponen, más llamativamente, el texto regio y la Versión vulgar al explicar el signifi­cado de "pileatos" (PCG, p. 218a7.9):

Tradición troncal

"...caualleros que traen   (tienen Z)  sombreros por onrra de caualleria". 

Versión vulgar

"...caualleros onrrados e omnes buenos (b. o. T, bonos L, omite b. N) ya (omite L) e de hedat e ançianos por onrra (la o. Q, Y, L, T) de la caua­lleria"

En fin, típica de los manuscritos de la Versión vulgar255 es la aclaración (en PCG, p. 21b47):

    "non los matauan commo en el (del Q, de N, B) comienço, mas...",

referente a las amazonas que entregaban sus hijos varones a los padres durante la feria anual en que se entrevistaban con ellos; la aclaración, basada en el contexto, es ajena a la fuente256.

      Pero mucho más importante que estas variantes es la refundición de la estructura cronológica de la Estoria de España acometida desde el comienzo del año de la era de 125 años (año 5º de Domiciano, PCG, c. 395) en adelante. En la tradición troncal, siguiendo al Toledano, la historia del señorío de los godos en España iba precedida de una larga introducción sobre la historia extra-peninsular del pueblo godo (PCG, caps. 386-416); este relato introductorio representaba, desde el punto de vista cronológico, una inserción, puesto que en el cap. 385 de PCG la historia había ya alcanzado la era 495, año 6º de Marciano y 20º de Valentiniano, fecha en que comienza el reinado de Theoderico (PCG, c. 417) en cuyo tiempo se inicia el dominio godo en España. En con­secuencia, las indicaciones cronológicas que ocasionalmente se hacían en esa intro­ducción no tenían otro propósito que el de poner en relación los hechos de los godos fuera de España con la historia imperial, expuesta previamente siguiendo año por año lo ocurrido bajo cada emperador. La Versión vulgar, sin percatarse del carácter espe­cial de esta introducción, pretendió ajustaría a la estructura expositiva dominante en la Estoria de España y, en consecuencia, superpuso al relato un sistema cronológico pre­tendidamente continuo, cuya justificación avanzó al final del cap. 394 de PCG:

    "Agora, por que fasta aqui non contamos el fecho de los godos por ninguna era (omite p. n. e. Y), queremos de aqui adelante contar la estoria por la era de Octauiano Çesar Agusto et por el año de la encarnaçion de nuestro señor Ihesu Christo e por el tienpo que regno cada vno de los rreyes godos e por el imperio de los enperadores de Rroma" (mss. Y, T, St, B, etc.).

De acuerdo con lo anunciado, el comienzo de PCG, cap. 395 se modifica en la forma:

    "Andados V años del imperio de Domiçiano, que fue en la era de C.XX.V años, quando andaua el año de la encarnaçion del Señor en .LXXX.VII. años, temiendosse los godos..."257.

y muchos otros principios de capítulo se remodelan análogamente, reorganizando (completados con el año de la Encarnación) los datos que figuran en la Versión regia258.

      El afán de establecer una mayor continuidad lleva a hacer explícita la sucesión imperial:

    "Et pues que fue muerto el emperador Claudio, fizieron dos emperadores, a Diocleçiano e a Macimiano, que fueron en la era de CCC.XXV. Et con estos dos enperadores ouieron abenencia e paz e fizieron les muchas ayudas"259;

pero, a veces, el deseo de inscribir la historia en unos marcos referenciales obligados conduce a afirmaciones erróneas, como cuando, a continuación del párrafo citado, se advierte:

    "E muertos estos dos emperadores, fizieron a Constantino el grant enperador",

sin acordarse de Galerio (cuyo imperio no faltaba en la Estoria de España dentro de la historia romana, PCG, caps. 306-307)260; error que se subraya y amplifica261 al comenzar el capítulo siguiente (PCG, p. 224b22):

    "Luego que fueron muertos Diocleçiano e Maximiano, los emperadores, alçaron los rromanos por emperador a Constantino el grant, el fijo de Elena, e començo a regnar en la era de CCC.XLª.VII años, quando andaua el año de /a encarnaçion del Señor en CCCIX años. Cuenta la estoria que en este tienpo fueron los godos oluidados..."262

      La reorganización de toda esta introducción, en función de ese supuesto mayor rigor expositivo, da también lugar al traslado del dato consignado en PCG, p. 221a4-6 a la ca­becera del capítulo 402:

    "Quando andaua la era en CCC e V ouo en Rroma dos emperadores, e diçien all vno Valente e all otro Valentiniano. Cuenta la estoria que desque los vgnos...263 .

      La sucesión de los reyes godos se hace también más explícita en aquellos casos en que la tradición troncal se limitaba a hacer referencia a un nuevo rey:

    "...señorio. Entre tanto murió el rey Darpaneo e regno en los godos el rey Ostrogota. E luego en comienço de su regno, enbiol mandado Fastida, rey de los gepidas, que...", PCG, p. 223a33_34 264

y, más adelante, se altera la capitulación para que el cambio de rey godo coincida con un comienzo de capítulo, al cual se aplica la fórmula:

    "Andados XVII años del imperio de Costantino el grant que fue en la era de CCC.LX.III años, quando andaua el año de la encarnaçion del Señor en .CCC.XXV. alçaron por su rey a Geberid. Et uenie este rrey Geberid..."265.

      Cuando en la tradición troncal la sucesión de un rey godo por otro coincidía con un comienzo de capítulo, la referencia a esa sucesión adquiere en la Versión vulgar más importancia que la cronología imperial, a través de una fórmula consistente en anticipar en el capítulo anterior la noticia de la muerte:

    "...andantes. E entre tanto murió el rey Ostrogota"

y en encabezar el siguiente (PCG, c. 396) diciendo:

    "Luego que el rrey Estrogota fue muerto, alçaron los godos por rey a Gnavia, e aveno asi en el tienpo de Decio el enperador, que fue en la era de CC e LXXXVIIIº años, que andaua el año de la encarnaçion del Señor en CC e L. Cuenta la ystoria que este rrey Gnauia..."266,

fórmula que se repetirá al comienzo del reinado de Ermenarigo y, después del interregno de los "federatos", al comienzo de los reinados de Ataulpho y sus sucesores267.

      Al llegar al reinado de "Vualia" (PCG, c. 411), la Versión vulgar, para hacer más tra­bada la historia, añade otro perfeccionamiento propio de las secciones de carácter no in­troductorio, la fórmula en que se alude a los años carentes de noticias hispánicas de interés:

    "...en ayuda de los rromanos. Deste año non fallamos mas que dezir que la ystoria pertenesca. Del segundo año fasta el VIº del rreynado del rrey Vualia non fallamos ninguna cosa que de contar sea que a la ystoria pertenesca de los godos"268 (PCG, p. 233b6);

    "...yaquantas con ella. Desde el XIIº año fasta los XXI del rreyno del rrey Vualia non fallamos ninguna cosa que de contar sea que a la ystoria perte­nesca, si non tanto que en el XVII año los estrogodos, que auien estado XI años syn rrey so el señorio de los vgnos, alçaron por rrey entresi a Vualamer... Despues desto, en el XI año del rreyno de Vualamer, morio el enperador Honorio e fue enperador, con Teodosio, Valentyniano el menor. En este año otrosi adoleçio Vualia...269 (PCG, p. 233b38).

      El sistema continúa270 a lo largo de todo el prólogo a la historia de los godos, sin que la reorganización exija acudir de nuevo a las fuentes, o añadir información desconoci­da de la tradición troncal.

      Aparte de esta reforma en la presentación de la cronología, la Versión vulgar ofrece otras novedades que la alejan de las fuentes271.

      Por ejemplo, en PCG, p. 225b19-23, considera al rey Alarigo vencido y sometido por Hermanarigo como rey de los "vgnos" y no de los "erulos"272, y, en consecuencia, al hablar, en PCG, p. 226b40, de cómo lo hunos "alçaron rey entressi uno que auie nombre Vualamer" añade la explicación errónea de que "ante deste ouieran otro que auie nonbre Alarigo el que vençiera Hermanarigo rey de los godos segunt auemos dicho".

      En otro lugar consigna un dato que en la tradición troncal, de acuerdo con la fuen­te273, no se incluía allí, aunque se hacía más tarde alusión a él274:

    "En el VIIIº año del imperio de Teodosio, que fue en el ijº quando co­menço a rregnar solo, ca Graciano fue muerto en una batalla e matol un prinçep que auie nonbre Eugenio en la era de CCCC.XXIIIIº" (cfr. PCG, cap. 406, p. 229b37-40).

      La reforma cronológica no se detiene al llegar al final del prólogo de la "Estoria de los godos". Cuando la Estoria de España anuncia el comienzo del señorío de los godos de España y explica el nuevo sistema de sincronías, la Versión vulgar añade una precisión adicional a las consignadas por la tradición troncal:

    "Et por que este Theuderigo fue el primer godo que ouo señorio de España, por ende torna aqui la estoria a su orden a contar desdel VIº año del imperio de Marçiano, que fue el primero emperador en cuyo tiempo rregnaron los go­dos en las Españas, e va por el cuento de la era e por el año de la encarnation del Señor e por los años de los emperadores de Rroma. Et contando de los godos, cuenta de so vno con ellos de los ostrogodos e de los sueuos e de los vandalos e de los vgnos, fasta el tienpo que fallesçieron sus rreynos"275.

Y, en efecto, tanto al comenzar el reinado de Theuderigo (PCG, c. 417) como al co­mienzo del de Eurigo, su hermano (PCG, c. 424), se citan todas las sincronías anunciadas, incluido el "año de la encarnaçion del Señor" de 457 y de 470 respectivamente.

      La fórmula empleada para introducir el reinado difiere también de la que ofrecía la tradición troncal:

   "Luego que fue muerto el rrey Thurismundo, alçaron los godos por rrey a Theuderigo su hermano en la çibdat de Tholosa, e rreyno .XIII. años. Et el primer año del su rregnado fue en la era...";

    "Luego que el rrey Theuderigo fue muerto, alçaron los godos por rrey a Eu­rigo su hermano en la çibdat de Tholosa, e rreyno .XIX. años. Et el primero año del su rregnado fue en la era..."276.

También se altera la fórmula simplificada utilizada en medio de los reinados:

    "Andados dos años de rreynado del rrey Theuderigo que fue en la era de CCCC XCVII et el imperio de Leo el emperador en vno...";

    "Andados dos años del rreynado del rrey Eurigo que fue en la era de qui­nientos e X años..."277.

      No se altera en cambio la fórmula utilizada para los años carentes de noticias relati­vas al reino godo:

    "Desdel IIIIº año del rreynado del rrey Theuderigo fasta el XIIIº non cuenta la estoria ningunas cosas grandes (por granadas) que aveniesse a los godos nin a los ostrogodos nin a los suevos nin a los vandalos nin a los vgnos, sinon tanto que..."278

      Los retoques de la Versión vulgar de carácter cronológico afectan, a veces, a la dis­tribución de las noticias. El cap. 421 de PCG se fecha "Andados tres años del rreynado de Theuderigo" (era 497) y el 422 "Andados quatro años" (era 494); la sucesión de Hernac por Dinzic en el reino de los "vgnos" (PCG, p. 240b11-14) se cita inmediata­mente después de la muerte de Hernac (en PCG, f. 240a50).

      Mediante toda esta reforma, el sistema cronológico de la Estoria de España queda parcialmente unificado con el que prevalecía a partir de "Alarigo", si bien no de una forma completa, pues aparte de la no generalización de la fórmula que allí se utilizaba para los años sin noticias pertenecientes a la historia de España, continúan faltando las sincronías papales y de los reyes de Francia en los comienzos (y fines) de reinados, así como las noticias, en sus correspondientes lugares, de la sucesión de unos y otros.

      [Otro rasgo, de menor importancia, en que la Versión vulgar anticipa el comportamiento que ha de tener la tradición troncal a partir del reinado de "Alarigo" es la foné­tica de los nombres germánicos: frente a las formas en -ico preferidas por el ms. E1(orig) y sus descendientes hasta concluir el reinado de Eurico, la Versión vulgar utiliza, con mucha mayor frecuencia, las correspondientes formas en -igo: Theuderigo, Hermanarigo, Singerigo, Eurigo, Alarigo, etc].

      Como hemos dicho, la Versión vulgar de la historia de los godos se nos conserva en un grupo bastante numeroso de manuscritos. Dado su número, tiene algún interés el ob­servar sus agrupaciones internas.

      Ya sabemos que St, N y Nn, junto con la primera sección del ms. B, constituyen una sub-familia y que N es copia de St después de que este manuscrito perdiera el último de sus folios279. [La simi­litud de B(a) con St, comprobada en las secciones anteriores, sigue siendo extraordinaria280; me pa­rece muy probable que sea también un descendiente suyo.

      Aunque el ms. Q conserva a menudo lecciones mejores que las de St y Nn y no se inscribe en la sub-familia, desciende, sin embargo, de un mismo prototipo que esta subfamilia. Nos lo pone de ma­nifiesto una omissio ex homoioteleuton en el c. 387 de PCG.

      Donde la Versión regia cuenta (PCG, p. 217a8-10):

    "...ouo la puent a falleçer en medio, et caer; et partiosse la huest et fincaron muchos de la una part et muchos de la otra", E1(orig),

la Versión vulgar ofrecía un texto muy semejante, según el testimonio concorde de los mss. T281, Y282 y L. A partir de la lección registrada por este último, en que aparecía dos veces en proximidad la voz "medio",

    "...falleçer en medio e caer dentro, e partióse la hueste por medio, e fincaron...",

se produjo el salto de la vista de un copista antecesor común de Q y de la sub-familia a que perte­nece St, quien empalmó el texto, poniendo:

     "...falleçer en medio e fincaron...",

lección errónea que hoy presentan en común Q, St, B(a), etc.]

      También nos es conocida la hermandad de *L (cuyo texto sólo reflejan completo los mss. F, I de la Estoria amplia del fecho de los godos283) con L. En esta sección nos la ejemplifican algunas va­riantes exclusivas de ambos manuscritos284.

      [Conviene recordar que la Refundição da Crónica de 1344 sólo reproduce la historia de los godos desde que el primer Alarico marcha sobre Roma285].

 Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

252  E1(orig) (y C), Z, O1-ed (y manuscritos hermanos), apoyados por la IIIª Parte de la General Esto­ria, dicen: "...ribera del mar Caspio, de parte de occident los germanos et el rio Ynstula (Ystula Z, Ystola O), et contra medio dia a Ponto...", de acuerdo con la fuente (Rod. Tol., De rebus Hispaniae, I.10, p. 15a): "...Caspii maris litus, ab Occidente Germanos et flumen Vistula, a Meridie Ponto..."; los mss. Q, T, St, N, B, Y, L, etc. saltan así: "...rribera del mar Caspio; e contra medio tiene a Ponto..." (PCG, p. 217b13-15). Po­co después (PCG, p. 217b, 36-38), estos manuscritos coinciden nuevamente en el pasaje "...destroyeron Grecia et Macedonia et Ponto et Asia et Illirico, (et touieron acerca de quinze annos a Macedonia et a Illirico); et despues moraron cerca aquella laguna Meotida...", E1 (orig), al omitir lo señalado entre (  ), es­to es, al ser herederos de una omissio ex homoioteleuton.

253   Mss. E1 (orig) C, Z, Min (cuando existe), O, etc.

254   Mss. Q, T, St, N, B, Y, L, etc.

255  Mss. Q, T, St, N, B, Y, L, etc.

256  "...concubitui se concedunt, patribus masculos, sibi feminas reservantes" (Rod. Tol., De rebus Hispaniae, 1.12, p. 17a).

257  Cito por el ms. T; los restantes miembros de la familia coinciden con él. La Versión regia comen­zaba el capítulo diciendo: "En el quinto anno dell imperio de Domiciano, que fue en la era de ciento et veynticinco annos, temiendose los godos...".

258   Así ocurre con PCG, caps. 397 y 398, con el nuevo capítulo que abren en PCG, p. 225a21 (al que luego aludiremos) y con los caps. 403, 404, 405, 406 (que se fecha en el 6º año y no en el 5º de Teodosio y Graciano) y 407 (que, a su vez, se fecha en el 2º y no en el 1º de Arcadio y Honorio).

259   PCG, c. 399, p. 224b12/19-22,  La Crón. abrev. de don Juan Manuel (Lib. I, cap. 474) nos muestra claramente que el ms. *Man tenía el mismo arreglo, pues el capítulo correspondiente a PCG, c. 398 aca­ba asi: "Otrosi dize que despues de la muerte de Claudio fizieron los rromanos enperadores a Diocleciano e a Maximino, e con estos ovieron los godos sienpre pazes".

260  Ya anteriormente, en PCG, p. 223b38, la noticia de la muerte de Decio iba seguida de una frase, "e fizieron dos enperadores", que, más que aludir al imperio de Galo y Volusiano (cfr. PCG, c. 265), a quie­nes aquí no se nombra, parece destinada a introducir el capítulo siguiente, que empieza "Andados dos años del imperio de Ualeriano e de Galieno que fue en la era de CC. LXXV., quando andaua el año de la en­carnaçion del Señor en CCLª e VII. años...".

261   Al error de omitir a Galerio se une ahora el de olvidar que Diocleciano y Maximiano renunciaron al imperio antes de morir.

262  Cito por el ms. T (en el ms. Y las fechas son, por error, CCCXXXXV y CCCXX). La Crón. abrev. (I. 476) comienza igualmente: "Despues que fueron muertos los enperadores Diocleciano e Maximino fi­zieron los rromanos enperador a Costancio el fijo de Elena".

263   Cito por el ms. St. El ms. T coincide en el error de suprimir una C en la era. La Crón. abrev. tam­bién ordena: "...en tienpo de los enperadores Valente e Valentiniano alçaron los vgnos...".

264 Para ejemplificar el texto de la Versión vulgar cito por el ms. T. El resumen de don Juan Manuel in­cluye también la frase: "E dize que morio Darpaneo rey de los godos e regno en pos el Estregoca". La Ver­sión regia decía sólo: "E Fastida, rey de los gepidas, enuio mandado a Ostrogota, rey de los godos, que...".

265  La tradición troncal se limitaba a anunciar la sucesión goda en medio de un capítulo (PCG, c. 399): "Despues destos reyes Ariaco et Aurico fue Geberid alçado por rey de los godos en el diziseteno anno del imperio de Constantino, quando andaua la era en trezientos et sessaenta et tres; et regno doze annos. Et uinie este rey Geberid ..." (PCG, p. 225a20-25). Análogo es el comienzo de PCG, c. 403 ("Andados .V. años del imperio de Valent e de Valentiniano los emperadores, que fue en la era de CCCC.IX. años, alçaron...") y de c. 406 ("Andados .VI. años del imperio de Theodosio e de Graçiano, que fue en la era de CCCC.XX.IIIIº, quando andaua el año de la encarnacion del Señor en CCC.XXX.VI, cuenta la estoria que, despues que el rey Atanarigo fue muerto en Constantinopla, los godos que alli eran con el, veyendo la bondat de...").

266 Cito por el ms. B. Los demás son similares.

267 PCG, cap. 400 y 409, 410, etc.

268   Cito por el ms. B. Son análogos, no sólo los miembros de su familia (St, etc.), sino Q, Qq, Y, T, L y el *manuscrito manuelino.

269  Sigo citando por el ms. B. Coinciden con él St y sus parientes, Q, Qq, Y, T, L y el *manuscrito ma­nuelino. [Sin los datos extrapeninsulares que siguen, el vacío de sucesos desde el año 12 al 21 figura tam­bién en la Refundição da Crónica de 1344].

270   Al final del c. 412 de PCG, primero de Theudoredo, se añade: "...paz con los rromanos. Del se­gundo año del rreynado del rrey Tenderedo fasta el dozeno non fallamos ninguna cosa que de contar sea que a la ystoria pertenesca synon esto que auemos dicho, fueras tanto que en el dozeno morio el enpera­dor Teodosio e fue puesto en su logar Marçiano, e en e XIIIIº fue la batalla grande de los Canpos Catalanos" B; semejantes N, etc. y Q, Qq, Y, L y el *manuscrito manuelino. [El anuncio del vacío de suscesos del año 2º al 12, sin los datos extrapeninsulares, figura también en la Refundição da Crónica de 1344].

271   Esto es, de la Historia Gothica y de la Hunnorum Historia del arzobispo don Rodrigo.

272   La Crónica abreviada de don Juan Manuel (Crón. abrev. I-478) contiene la misma lección que los manuscritos conservados de la Versión vulgar.

273  En la Historia Gothica del arzobispo don Rodrigo (De rebus Hispaniae, Lib. II, cap. 4, p. 26b) cons­taba únicamente: "...et exinde dicti sunt Foederati, quos Theodosius contra Eugenium tyrannum qui occi­so Gratiano Gallias occuparat, plusquam viginti millia armatorum fideles et amicos intelligens secum duxit, victoriaque de praedicto tyranno potitus ultionem exegit".

274  Poco más adelante, en ese mismo capítulo (PCG, p. 229b43-230a5), se decía ya en la tradición tron­cal: "E al diziseteno anno dell imperio deste mismo emperador, que fue ell onzeno de quando començara a regnar sennero, et que andaua la era en quatrocientos et treynta et cinco, queriendo ell emperador Theodosio uengar la muerte de Graciano, et sabiendo que auie siempre fallados los godos por leales, tomo dellos diez mil omnes darmas, et leuolos consigo contral princep Eugenio, que era fuert et brauo et se alçara con Espanna et con las Francias; et lidiaron con el et uencieron le; et uengo alli Theodosio a Graciano".

275 Cito por el ms. T, f. 19v. [La Refundição da Crónica de 1344 reproduce también la adición de la Versión vulgar: "e pello conto da era do Nosso Senhor Jhesu Cristo"]. Una explicación semejante se halla en la Crón. abrev., I-480.

276 Cito por el ms. T, fols. 19v y 22v. [La Refundição da Crónica de 1344 consigna también el año de la Encarnación].

277 Sigo citando por el m. T, fols. 21 y 23. [También la Refundição da Crónica de 1344 hereda la fór­mula].

278  Continúo citando por el ms. T, f. 22.

279   Véase atrás, § 5 y n. 126 y § 7 y texto relacionado con la n. 228.

280 [Además de tener múltiples lecciones comunes, coinciden en una omisión. En PCG, p. 216a31-32, los mss. Q, T conservan (como la Versión regia) la lista completa de las siete gentes que había en Scançia: "...los danos (danolos Q), los rrugos, los arotos (arotas Q), los taneos (atenos T)", mientras St y B(a) omi­ten dos de ellas, "los rrugos" y "los arotos"].

281   [El ms. T dice: "ouo la puente de falleçer en medio, e partios la hueste e fincaron muchos de la vna parte e muchos de la otra"].

282   ["Ouo la puente de falleçer en medio, et partios la hueste et fincaron muchos de la vna parte e de la otra", ms. Y (f. 231)].

283  [Debido a que el ms. D interpoló un relato (D-ed, c. 15, p. 1814-c. 25) ajeno a la Estoria amplia, según expliqué en "El Toledano romanzado" (1966), p. 38. Veáse ahora en La Estoria de España (1992), p. 237].

284  [Por ejemplo, en PCG, c. 422, p. 240o42-44 omiten la frase entre "obedescer" y "E el rey Vualamer" ("...obedescer. Et el rrey Ernat que lo sopo guiso sus huestes e fue contra el. Et el rrey Vualamer...", ms. Y); y en el c. 423, p. 241a34-35 substituyen "muchas joyas de armas e de otras joyas (cosas L)" en vez de "muchas donas de armas e de otras joyas", mss. T, Y (de acuerdo con el ms. E)].

285  [Cintra, Crón. 1344, II (1954), c. LXXXI, p. 129].

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

*    14.- 6. ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA

15.- 7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA

*     16.- 8. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA IMPERIAL

17.- 9. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA DE LAS INVASIONES BÁRBARAS

*     18.- 10. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA GÓTICA HASTA EURICO

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18.- 10. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA GÓTICA HASTA EURICO

18.- 10. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA GÓTICA HASTA EURICO

10. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA GÓTICA HASTA EURICO. II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      Al comenzar la "Estoria de los godos" es preciso reajustar la lista de manuscritos. En ese punto desaparece uno de los representantes de la Versión vulgar, el ms. To; en cambio aparece uno nuevo, el ms. T246. Además, de aquí en adelante contamos con un texto hermano del ms. L que, aunque perdido, puede reconstruirse en gran parte, gra­cias a los pasajes en él basados que fueron incorporados a las dos versiones de la Es­toria del fecho de los godos, la breve y la amplia, para "completar" con ellos la narración del Toledano romanzado247; lo llamaremos *L’ 248.

      [La Refundição da Crónica de 1344, que no había considerado pertinente la inclusión de la historia imperial y de la historia de la invasiones bárbaras, reanuda la histo­ria de España, abandonada en las guerras de César y Pompeyo, con la destrucción de Roma por Alarico omitiendo, por tanto, la mayor parte del "prólogo". Los capítulos que, a continuación, toma de la Estoria de España proceden, como en la historia de los primeros pobladores, de la Versión vulgar. Don Pablo de Santa María, en la Suma de las corónicas de España sigue los pasos de la Refundição, pero en sus Siete edades del mundo reintegró a la historia de España los gloriosos orígenes y hazañas del pueblo go­do y de las amazonas. La narración interpolada procede de la Estoria de España, pero no ofrece detalles que la vinculen especialmente a una de sus versiones].

      Mayor importancia que estos cambios en la lista de manuscritos pertenecientes a la Versión vulgar tiene, sin duda, la aparición, poco después de empezar la "Estoria de los godos"249, de un manuscrito, Ss250, que por sí solo constituye una tercera rama en la tradición textual de la Estoria de España. Atendiendo a sus características y a su inserción posterior en el árbol de las crónicas generales, lo consideramos representante de la Versión crítica de la Estoria de España251. [Con este manuscrito se relaciona ín­timamente (en la mayor parte de la narración) la historia de los godos que incluye la Crónica de 1404].

       La mayor diversificación textual en esta sección de la Estoria de España exige que examinemos por separado, en sucesivos apartados, cada una de las versiones.

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

246  To acaba con el titular que introduce la tabla de la "estoria de los godos": "E son estos los capitu­los de la primera parte deste segundo libro que fabla de los fechos de los godos fasta en el tienpo del rrey Hemenarigo e desy fasta la muerte del rrey Rodrigo"; T (316 de la Biblioteca Menéndez Pelayo, Santan­der) se inicia con la tabla: "Aqui se comiença la estoria de los godos e son estos los titulos de su estoria. Capitulo primero ...".

247  Según demostré en 1966, "El Toledano romanzado", pp. 37-64. [Véase ahora, Catalán, La Estoria de España, 1922, pp. 231-247].

248  Según la letra que le asigné en "Don Juan Manuel ante el modelo alfonsí" (1977), p. 21.

249  En el cap. 388 de CPG, p. 217b26 "e de aquilon que es la parte del çerco de la tierra de Misia con sus pueblos e del uiento abrego que es mediodia..." (f. II), por haber perdido el primer folio.

250  Ms. 40 de la Bibl. de la Caja de Ahorros de Salamanca. Olim: 30; III-A-18; II.2.2, de una bibliote­ca no identificada, antes de ser adquirido por la Caja.

251   [Véase D. Catalán, La Estoria de España (1992), cap. V, § 6]. Ha sido especialmente estudiado por I. Fernández-Ordóñez, "El ms. Ss y la EE" (1985), ["La Versión crítica de la EE" (1989) y Versión crítica (1993)] y por M. de la Campa, "El ms. Ss y la CXXR" (1986), ["La CXXR y las Versiones" (1995)]. Con posterioridad a las tesinas y tesis de 1985,1986 y 1989 de Fernández-Ordóñez y de la Campa, D. G. Pattison y B. Powell han publicado una breve y superficial noticia acerca de los mss. Ss y O-Sl de la Caja de Ahorros de Salamanca ("Two New Manuscripts at Salamanca of the Alphonsine Chronicle Tradition", La Coronica, XVIII, Spring 1990, 5-9), sin mostrar conocimiento de los estudios aquí citados].

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

*    14.- 6. ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA

15.- 7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA

*     16.- 8. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA IMPERIAL

17.- 9. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA DE LAS INVASIONES BÁRBARAS

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Imagen: fragmento del Códice Albeldense.

17.- 9. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA DE LAS INVASIONES BÁRBARAS

17.- 9. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA DE LAS INVASIONES BÁRBARAS

9. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA DE LAS INVASIONES BÁRBARAS.  II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      La esencial identidad entre las dos versiones básicas (la Versión regia y la Versión vulgar) se continúa más acá de la división estructural que, según dijimos, representa el señorío de los bárbaros en España. No parece haber cambio alguno en la distribución entre ellas de los manuscritos.

      Los veintiún capítulos dedicados a la materia, muchos de ellos muy breves, no permiten hacer ob­servaciones nuevas importantes acerca de las relaciones internas entre los manuscritos de una misma  versión. [Sólo notaré, como indicadora de la ya conocida extraordinaria hermandad de B(a) con St, su coincidencia en la lección errónea:

    "quando andaua el imperio de Genserico en XVI e de Valentiniano en XX entraron los godos en España"

donde los mss. Q, Y, Qq, L de la Versión vulgar dicen:

    "quando andaua el rreyno (enperio Q) de Genserico en diez e ocho (XVIII L) et el inperio de Marçiano (Maraçino L) en seys (VIº L) et el de Valentiniano en veynte (XX L) en­traron los godos en España"

y el ms. E1 (orig) de la Versión regia:

    "quando andaua el regno de Genserico en diziocho, e ell imperio de Marciano en seys e el de Valentiniano en ueynte entraron los godos en Espanna" (PCG, c. 385).

      Al testimonio de los manuscritos de la Estoria de España hasta ahora examinados es preciso añadir el de la Crónica de 1404, que para la historia anterior de España había recurrido al Liber chronicorum de Pelagius Ovetensis, pero que, desde los bárba­ros, transcribe un texto de la Estoria de España. El recurso a la nueva fuente se aclara mediante un curioso título:

    "Aqui enpieça la primera estoria de España, segund escripuio santo Ysidro, arçobispo de Seuilla. Et fabla luego de que tierra fueron los bandalos et silingos e alanos et sueuos, et los fechos e los lugares que conquistaron.
     En el nombre de Dios, amen. Aqui se comiença el primero capitolo. De qual tierra et que gentes fueron os vandalos et os silingos et os alanos e os sueuos, e los fechos e cosas que lies acaesçieron antes que entrasen a la España",

que se coloca antes de repoducir el "prólogo" de la historia de los bárbaros tal como lo concibe la Estoria de España (PCG, cap. 365), prólogo que la Crónica de 1404 distribu­ye en cinco capítulos (cortando la narración en PCG, p. 207638, 208a35, 208b29 y 209a20).

      De conformidad con el hecho de considerar a esta "parte" como la "primera" de la historia de España, no se incluyen en el texto (a excepción de una referencia a Constantino el grande, fijo de Eleña, el qual de suso dixe, cfr. PCG, p. 207b40) las analepsis que en la tradición troncal de la Estoria de España remiten a la historia imperial, ni al hablar de Stilicón (en PCG, p. 208a19-20), ni sobre la muerte de Eugenio por Teodosio (PCG, p. 208b23-29),  ni sobre el romano Costancio (PCG, p. 208a11-13). No obstan­te, quedan en el relato huellas de que el redactor del prólogo asumía la existencia de esa historia imperial:

    "En aquella sazón era ya Costançio enperador (sic), e fueron acusados estos dos yrmanos ante Costançio que non defenderan tan bien aquelles puertos senon por se alçaren al enperador et seer con Eugenio, quando quisera alçar con el enperio. Et por ventura non fuera ansi, mas enpero matolo[s] por ello el enperador" (cfr. PCG, p. 209a9-18),

ya que anteriormente nada se ha dicho de ese tiempo en que Eugenio trata de alzarse con el imperio ni se ha mentado a ese personaje siquiera.

      Acabado el "prólogo", se hace constar, como en los restantes textos de la Estoria de España (cfr. PCG, p. 209a35-54):

    "Mas fasta aqui cuenta la estoria del fecho destos barbaros en como venieron a España et ganaron el señorío della, por ende la estoria, por seguir la orden de los años como fasta aqui fez, tuerna en este lugar al cuento de XVIIIº años del inperio de Honorio et al quinto de Todosio, que fue el pri­mero año en que los vandallos et singollos et alanos et sueuos ouieron el se­ñorío de España. Et en contando los años de los rreys destos barbaros et lexando los de los enperadores rromanos non se entendria bien la estoria, porque todos los mas grandes fechos que los vandalos [e] estos barbaros fizieron en quanto fueron señores de España con los rromanos lo[s] ovieron, et a las devezes lle obedesçieron, otras vezes non; que non se entendria bien la estoria por otra guisa",

pasaje que pone bien de manifiesto, por su alusión al año en que se dejó interrumpida la historia del Imperio, que esta historia de los bárbaros no se concibió como comien­zo de la historia de España en su conjunto.

      A continuación, la historia del dominio bárbaro de España lleva en la Crónica de 1404 una numeración de capítulos independiente de la de su "prólogo", según el anuncio:

    "El primero capitol. De como los vándalos e singolos et alanos e suevos ouieron el señorío de España".

      En ella se omiten también las analepsis que remiten a la historia imperial (en PCG, p. 210a18 y 210b19-13), pero de nuevo se deja pasar una referencia a algo que no se ha contado:

    "...ansi que Costançio patriçio, estando grand presa con Acaço, rrey de los alanos, envo poner su amor con Valia, rrey de los godos, que estava en Françia, como auemos dicho"

(remisión inexistente, por lo demás, en los otros textos de la Estoria de España, cfr. PCG, p. 210b15).

      Interesa notar, por otra parte, que, en PCG, c. 374, donde la fuente (Rod. Tol., Hunnorum, Vandalorum, Suevorum, Alanorum et Silinguorum Historia, c. XII) decía:

      "...oceurrens ei Recila ad fluvium qui Silingius dicitur, in Baeticae regione, conserto proelio, Andebodem vicit",

la Crónica de 1404 ofrece la versión siguiente:

    "...e Requila movio luego para Sevilla con grand hueste, et fallose luego con Andabardo, e lidio con el en la rribera de la Aguadelalquivir et venciolo",

nombrando el río en que se da la batalla según la lectio facilior de los manuscritos de la Versión vul­gar Z, Min y O-R y de O-ed, e incluso de B(a), frente a la, más correcta

    "...ribera de Guadaxinil...

que aparece en E1(orig) y C, que es la que conforma con la etimología defendida anteriormente (en PCG, p. 210a6-10),  etimología que figura en la propia Crónica de 1404:

    "Aun agora ha uñ rrio en aquella tierra que es Ilamdo Silingo del nonbre de los silingos, aquel es el rrio que agora llaman los moros Aguadaxonil".

La Refundição da Crónica de 1344 se desinteresó del dominio de estos pueblos bár­baros en la Península, actitud heredada por la Suma de la coronicas de España de Pablo de Santa María que se basa en ella; en las coplas de las Siete edades del mundo don Pa­blo les dedicó, en cambio, algunas estrofas que revelan el conocimiento de otro texto de­rivado de la Estoria de España imposible de identificar dada la concisión del relato].

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

*    14.- 6. ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA

15.- 7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA

*     16.- 8. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA IMPERIAL

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16.- 8. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA IMPERIAL

16.- 8. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA IMPERIAL

8.  LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA IMPERIAL. II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      A lo largo de la historia imperial los manuscritos continúan emparentándose en la forma consignada al estudiar la historia de los primeros dominadores de España (§ 5)240. Sólo hay que notar la desaparición de los manuscritos hermanos Cah, Cf 241 con lo que la tradición troncal queda desprovista de una rama interesante por ser independiente del códice regio escurialense. También dejará de existir Ce. En cambio, la fami­lia de manuscritos parientes de O1-ed se enriquece ahora con el nuevo manuscrito O-H 242. Otro manuscrito nuevo O-F, empieza algo más tarde (en el año 1º del imperio de Domiciano, PCG, c. 188, p. 139a28). Es un texto complejo, escrito por varias ma­nos, que utilizan antígrafos diversos243.

      Como en la sección anterior, los mss. Z y Min ofrecen en solitario alguna curiosa particularidad. En el año 4º de Octaviano César Augusto (PCG, cap. 125), al explicar el origen de la "era", rematan el capítulo añadiendo (detrás de PCG, p. 100a25):

    "E los mensajeros que Otauiano (Oct. Min) Çesar Agusto enbio a fazer esto ffallaron que en la partida de la tierra que era (es Min) poblada auia (ay Min) çiento e veynte e çinco pueblos de señas (nuevas Min) guisas et nouenta mill e trezientas e setenta (sesenta Min) çibdades de lo (omite Min) que saber pu­dieron (supieron Min)".

      También continúa, sin duda, la hermandad de O-Sl, O-C, y O1-ed, quienes, junto con el nuevo ms. O-H, tendrán, más adelante, un comportamiento similar. Su prototipo es aquí tan fiel a E1(orig) que resulta difícil hallar algún error que los empareje.

      En PCG, cap. 174, p. 125a16, todos ellos substituyen "sant Marchos evangelista" E1(orig), que es la lección correcta basada en Eusebius-Iheronimus (Canones Chron., págs. 182-183), por "sant Matheos ev."; [en PCG, p. 118b18.19, desarrollan torpemente la frase "e los senadores touieron por bien et ro­garon a Agripa que fuese alla con ellos" de E1(orig), diciendo: "e los senadores touieron por bien de rrogar a Agripa, e rrogaronle que touiesse por bien de yr alla con ellos" O-Sl, O-C, O-H, O-ed] y en PCG, cap. 177, p. 126a16, omiten "et el de Agripa en ueynt et tres" E1(orig)244.

      [El ms. O-R no forma parte en esta sección de la misma familia que O-Sl, O-C, O-H, O1-ed. En el capítulo referente a la muerte de Octaviano (PCG, c. 156) que todos los textos sitúan en el 56º año de su imperio, tanto la Versión regia (E, C, O-H, O1-ed, etc.) como la Versión vulgar (Q, St, B, L) remontan a un prototipo erróneo, que decía más adelante "...sabet que aquell anno cumplio... cinquaenta et sex meses et diez dias que regnara", texto que sólo los mss. O-R, Ce y Z corrigieron bien en "...çinquenta e seys años e seys meses e diez dias". La acertada corrección no era, ciertamente, difícil. Acerca de la primera mano del ms. O-F (que únicamente escribe desde el imperio de Domiciano al año 13º de Diocleciano) sólo puedo asegurar su pertenencia a la tradición troncal; en cuanto a la mano segunda (o b), su comportamiento posterior permite afirmar que, al igual que O-R, no se inscribe en la familia de O1-ed245.

      En la otra familia de textos falta ahora la Refundição da Crónica de 1344 (y sus derivados) que prescinden de la historia imperial.

      La procedencia de un mismo prototipo de todos los manuscritos pertenecientes a la Versión vulgar resulta manifiesta gracias a la existencia en todos ellos de una omisión indiscutible.

      En PCG, p. 150a40-45, al citar el comienzo del libro de Justino, la Versión regia nos da el texto completo:

    "A Antonino Pio Cesar Augusto, et a Uerissimo el philosopho (so fiio, e a Lucio, fijo de Cesar el philosopho), et a Pió, su profijado...",

mientras que los mss. L, Q, St, B(a) tienen la misma omissio ex homoioteleuton (entre dos "philosopho") y carecen de lo que coloco entre ( ).

      Sobre los manuscritos pertenecientes a esta Versión vulgar cabe notar la gran similitud del ms. B(a) con el ms. St. Ambos tienen en común, en el año primero de Calígula la omisión de lo destaca­do en cursiva en la siguiente frase de los mss. L y Q:

    "A todos los adelantados e los que auien dignidades e (omite d. e L) officios daua poder (poderes Q) de vssar...",

la cual coincide plenamente con lo dicho por la Versión regia (PCG, p. 116a1-4):

    "A todos los adelantados et los que auien dignidades et officios daua poder de usar...", E1(orig)].

      Las diferencias observables entre los textos de la tradición troncal y los de la Versión vulgar no permiten en la historia imperial hablar de una dualidad de actos de redacción, ni descubren esfuerzos sucesivos en la elaboración de la crónica.

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

240  A la tradición troncal pertenecen E y su copia directa C, O-R, O-F, Z, Min, O1-ed. y sus parientes (O-Sl, O-C, O-H), X, U, V, Uu. A la Versión vulgar Q, Y, L, To, Qq, St, N,  Nn, B(a) y el libro I del *ma­nuscrito manuelino (* Man) sumariado en la Crónica abreviada de don Juan Manuel.

241   Desde el capítulo de la muerte de César (PCG, c. 120, p. 97a 18).

242   El ms. Ce acaba inconcluso en medio del primer año de Cómodo (PCG, c. 221, p. 155b47: ...con ellos"). El ms. O-H (10216, olim li-115, de la Biblioteca Nacional, Madrid) comienza, trunco, en el im­perio de Octaviano (PCG, c. 152, p. 109b52).

243  El ms. O-F (828, olim F-21, de la Biblioteca Nacional, Madrid), del s. XVI, comienza en PCG, c. 188, p. 139a28: "[D]esque Tito Çesar fue muerto finco Domitiano Çesar su hermano menor..." (cfr. O-ed, f. 91d); su primera mano acaba en el f. 24 con las palabras: "...y la otra Carras y", más el reclamo "fue vençido" (esto es, en PCG, c. 299, p. 177a11). La segunda mano continúa hasta el loor de España (PCG, c. 558, p. 311b25). Véase D. Catalán, "El Toledano romanzado" (1966), p. 73, n. 241 [o Catalán, La Estoria de España, 1992, p. 296].

244  Tomo estos ejemplos de Ma. del M. de Bustos, "El ms. Sl",  p. 201, [y "La Crón. general vulgata" (1994), pp. 152-154], quien señala, además, esta otra: En PCG, cap. 157, resumiendo a Suetonio a través de Vincent de Beauvais, se cuenta de Tiberio que "mato un cauallero del linage de los pretores porque leuo un pauon de su huerta (PCG, p. 111b25); aunque el ms. E1, es correcto, O-Sl, O-C, O-H y O1-ed leen mal "un paño de su huerta".

245 [Aunque O-R lee pauõ como paño, al igual que los textos de la familia de O1-ed, la lectura errónea es, en este caso, tan fácil desde una forma con tilde (dada la casi identidad gráfica de u y n) que no es excluible la poligénesis. Basta ver que también el ms. C lee paño. O-R conserva, en cambio, las lecciones co­rrectas de E1(orig) "Sant Marcos evangelista" y "e el rreyno de Agrripa en veynte e tres"; su comportamiento en la historia de los primeros dominadores y en la historia gótica torna muy significativos estos dos peque­ños detalles. O-F aún no existe en los ce. 157, 174 y 177 de PCG, en que estas variantes se localizan].

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

*    14.- 6. ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA

15.- 7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA

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 Imagen: fragmento Crónica Troyana (Ms. h-I-6 Bib. Escurialense)

15.- 7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA

15.- 7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA

7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA. II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      La historia imperial (c. 122 y siguientes) comienza en el ms. E1(orig) en el primer folio de un cuaderno normal de 8 folios (fols. 61-68) y escrita por una nueva mano (f)191. En adelante, el despiece del códice es perfectamente regular: todos los cuadernos son de 8 folios, aunque dos errores en la numeración lo disimulen (el f. 86 está repetido y el f. 189 omitido)192. El hecho de que la historia de los emperadores transcrita por una nueva mano empiece cuaderno parece indicar que se copió, como Menéndez Pidal había intuido, con independencia de lo anterior. Esta mano copia no sólo la historia imperial193, sino también la historia de los vándalos, silingos, alanos y suevos (que va pre­cedida de una tabla de 21 capítulos en el f. 125v) y una parte de la "estoria de los godos" (hasta el año 1º de Eurico). Los capítulos de la historia de los pueblos bárbaros señores de España llevan una numeración independiente (del I al XXI), coincidente con la registrada en la tabla, y los folios correpondientes llevan la foliación VANDA/LOS (en los fols. 125v/126r, 126v/127v, etc.); uno y otro detalle responden a un criterio que se empleó en los capítulos y folios que trataban de los primeros señores de España (PCG, caps. 1 a 22, fols. 4 a 10v), esto es, en el supuesto núcleo primitivo (manos a y b’). Es de notar que la historia de los pueblos bárbaros acaba en el f. 131v, último de un cuaderno (fols. 124-131) y que, inmediatamente, en el espacio sobrante de ese fo­lio, se copió un índice que sólo abarca los primeros 17 capítulos de la historia de los godos (PCG, c. 386-402), equivalentes al Libro I de la Historia Gothica del Toledano; la "estoria de los godos " no comienza sino en el f. 134, precedida de dos folios origi­nalmente dejados en blanco, que son los primeros de un nuevo cuaderno (fols. 132-139)194. Parece, por tanto, que, cuando se empezó a copiar la historia gótica, no estaba aún claro el total de capítulos de que iba a constar, y que, por esa razón, se dejó inaca­bado el índice. Resulta notable el hecho de que sobre el fol. 131v se escribiese la fo­liación GO, completada en el f. 134r: DOS; foliación que se repite en la pareja de folios 134v/135r (GO/DOS), pero que no se continúa más adelante. Lo mismo ocurre con la capitulación, ya que sólo se introduce desde PCG, cap. 386, numerado I, hasta PCG, cap. 389 numerado IIII.

      En el tercio inferior de la col. d del f. 149 (PCG, c. 425: año 2º de Eurico, p. 241b33), en medio de un cuaderno regular constituido por los fols. 148-155, cambia la tinta y la mano195 (aunque no la iluminación). El nuevo copista (mano g) es responsable del resto del cuaderno y de los cinco siguientes (hasta el f. 196). Según ya hemos dicho (atrás, § 1), el folio suelto final (f. 197) del ms. E1 no formaba parte del códice E1(orig) en su estado primitivo; pero las 32 líneas de texto (PCG, p. 319b44-320b8) en él copiadas por una mano del s. XIV reproducen las borradas en la col. a del f. 2 del ms. E2 y, por lo tanto, formaban parte del texto original de E1(orig); los cuadernos primero y segundo del ms. E2 (fols. 2-9 y 10-17) pertenecieron, en su día, al códice alfonsí E1(orig) y son obra del mismo copista que los cinco y medio finales de E1.

      El cambio de mano en el año 2º de Eurico repercute en un detalle de la morfología del texto. En los casos de infinitivo con pronombre enclítico de tercera persona, el resultado -ll- aparece con relativa frecuencia en la Estoria de España (acaballe, perdonalles, matallo, guerreallos, levalla, fazellas, avelle, gradecelles, metello, obedecellos, veella, tenellas, serville, sallilles, complillo, conquerillos, destroylla, etc.)196, en los folios escritos por la mano b’  (al tratar de la historia de los africanos, PCG, pp. 14a35-18a50), 4 casos, por la mano d (responsable de la historia consular, PCG, pp. 18b4-92a29), 49 casos, y por la mano f (que transcribe la historia imperial, la historia de los bárbaros y el comienzo de la de los godos, PCG, pp. 97b1-241b31), 47 casos; pero esa posibilidad desaparece en lo que resta del ms. E1(orig), esto es en los folios escritos por la mano g197.

      La regularidad del despiece del ms. E1(orig)  desde la historia imperial en adelante y la falta de toda sutura en la historia gótica entre lo escrito por la mano que acaba su  ta­rea en el primer tercio de la col. d del f. 149 (PCG, c. 424), mano f, y la que empieza en el segundo tercio de esa misma columna (PCG, c. 425), mano g, ocultan algunas di­visiones estructurales de la Estoria de España mucho más importantes que las denun­ciadas por la factura material del códice regio. Nos lo revela el estudio de toda una serie de discordancias internas que se observan en la obra y que sólo tienen explicación su­poniendo la existencia de redactores o equipos de redactores diferentes que trabajaron en la elaboración de la obra desconociendo el detalle de lo hecho por sus compañeros en otra sección de la historia.

      [La discontinuidad entre el final de la historia imperial y las historias de los pueblos bárbaros y de los godos, escritas por una misma mano en el manuscrito regio E1(orig), resulta indiscutible a la vista de observaciones hechas por Inés Fernández Ordóñez198 que a continuación incorporo a mi argumentación.

      Según ya hemos advertido, los señoríos de los pueblos bárbaros y de los godos en España van precedidos de sendos "prólogos" en que se traza la historia de estos nuevos señores de ella anterior a su llegada a la Península. En consecuencia, esos "prólo­gos" suponen una suspensión del tiempo organizado según los sucesivos señoríos y una vuelta atrás cronológica, dando así lugar a la existencia en la Estoria de España de re­latos temporalmente contemporáneos en la historia imperial, en la de los bárbaros y en la gótica. Cuando se redactó la historia del señorío romano se tenía ya previsto el en­cabezar la historia del señorío de los godos con un extenso "prólogo" sobre los hechos de estos nuevos y definitivos dominadores de España antes de su entrada en la Penín­sula. Ello se deja ver, de una parte, en la existencia de numerosas remisiones, desde tiempos de Constantino en adelante:

    "A los veynt et seys annos no fallamos que conteciesse ninguna cosa grana­da que de contar fuesse, si no la batalla que ouieron los romanos con los godos en tierra de Sarmacia, de que cuenta adelant complidamente la estoria en los fechos de los godos" (PCG, cap. 325, p. 195b37-42);

    "Desdel dozeno anno dell imperio de Valentiniano et de Valente fastal pri­mero de Archadio et de Honorio no fallamos escripta ninguna cosa granada que de contar sea, sino tanto que en el catorzeno quemaron los godos a Valente, segund que adelante cuenta la estoria en el tiempo de los godos muy complidamientre" (PCG, cap. 355, p. 203b52-204a7);

    "Desdel sexto anno fastal trezeno no fallamos ninguna cosa granada escrip­ta que de contar sea, si no las batallas que ouieron los godos en tierra de Ita­lia con los romanos, segund que adelante cuenta la ystoria en sus fechos" (PCG, c. 359, p. 205b30.34);

    "Del quinzeno anno no fallamos escrita ninguna cosa granada sino la contienda dell emperador Honorio con los godos, porque les ouo a dar tierra de Francia en que uisquiessen, segund que adelante cuenta la istoria dellos" (PCG, c. 362, p. 206b19.24).

      Aparte de estas remisiones, ligadas a la fórmula empleada para dar cuenta del paso de años vacíos de hechos pertenecientes a la historia, se hallan otras dos de carácter distinto:

    "En el tercero anno, que fue en la era de quatrocientos et treynta et ocho, andaron los godos et los hugnos por toda la tierra de Ytalia destruyendo las tie­rras del sennorio de Roma, segund que adelante cuenta la estoria muy complidamientre en los fechos de los godos" (PCG, c. 358, p. 205a20-26);

    "En el diziseteno anno dell imperio de Honorio que fue el quarto de Theodosio... alçaron en Bretanna un ric omne que avie nombre Graciano... e en Roma Tertulio e Atalo, el de que cuenta adelante la estoria que fizieran los godos emperador por escarnio" (PCG, c. 364, p. 207a5-6, 9-12).

      La planificación del "prólogo" de la estoria de los godos se percibe, además, en la historia imperial en el modo como en ella se aprovechan las fuentes. Todo suceso rela­cionado con el pueblo godo se omite, hasta el punto de que un hecho tan trascendental como la destrucción de Roma por Alarico deja de ser consignado en el año correspon­diente del imperio de Honorio (el 16º), y sólo se manifiesta, después, indirectamente a través de una alusión:

    "En el diziseteno anno dell imperio de Honorio, que fue el quarto de Theodosio, quando andaua la era en quatrocientos et cinquaenta et dos, auino assi que los adelantados de las tierras, quando uieron cuemo auien los godos destroyda la cibdat de Roma, alçaron se cada unos a todas partes con los sennorios que tenien..." (PCG, c. 364, p. 206b52-207a5).

      Pero estas remisiones y esta depuración, en la historia imperial, de todo dato incorporable a la estoria de los fechos de los godos no impide que los redactores de una y otra parte estuvieran desconectados en su trabajo. De hecho, junto a varias remisiones que efectivamente apuntan a pasajes incluidos posteriormente en el "prólogo" a la his­toria gótica199, hay otras que anuncian un relato inexistente: aunque la estoria de los godos consigna varios enfrentamientos entre godos y romanos en tiempo de Constan­tino (PCG, c. 399), nada se cuenta respecto a la batalla de Sarmacia en el año 26º;  tam­poco se halla una clara noticia de la batalla de godos y hunos en Italia en el año 3º de Arcadio y Honorio; y, desde luego, no se dice ni una palabra del imperio de Tertulio y de que los godos hicieran "por iuego" emperador a Atalo, el año 17º de Honorio y 4º de Teodosio, a raiz de la destrucción de Roma200.

      El incumplimiento por el compilador o compiladores de la estoria de los godos de las proyecciones hechas al tiempo de redactarse la historia imperial podría explicarse por la existencia de un lapso de tiempo entre la redacción de una sección y otra y el descuido del redactor o redactores del "prólogo" que encabeza la historia del señorío godo de Es­paña. Pero, como ha destacado Inés Fernández Ordóñez201, se dan también en la Esto­ria de España algunas falsas remisiones en dirección contraria: desde los capítulos del "prólogo" del señorío de los pueblos bárbaros a la historia imperial precedente.

      En efecto, junto a alguna remisión correcta202, las que dicen:

    "E fue ell emperador Theodosio por cabdiello daquella hueste con sabor de matar a Eugenio, que se querie alçar con ell imperio et que auie muerto a Graciano, segund que es desuso contado, et por fazer mal a los vuandalos..." (PCG, c. 365 p. 208b21-26);

      "Costancio patricio que sopo que Vualia, el rey de los godos, auie puesto su amor con los emperadores por razón que diera a Honorio Costancia (sic, por Placidia) su hermana que robara el rey Alarico, segund que a desuso conta­do la estoria..." (PCG, c. 367, p. 210b8-13)

carecen de un referente en la historia imperial. La rebelión de Eugenio y la muerte de Graciano, aunque se reflejarán indirectamente una vez más en la historia gótica203, nun­ca se relatan en la Estoria de España, y el robo de Costancia, esto es de Placidia, sólo se contará más adelante en los fechos de los godos204, no en la historia del señorío ro­mano de España205.

      Como complemento de estas falsas remisiones, tanto hacia atrás como hacia adelante, tenemos el caso contrario: la repetición de noticias en una y otra sección no acompañadas de remisión y con diferencias en la redacción y/o el ajuste cronológico. Inés Fernández Ordóñez ha aducido varios ejemplos muy significativos206 que a continuación comento.

      La traicionera acción de Estilicón, cuando da a Alarico el mando de la caballería romana con la intención de destruir a los emperadores Arcadio y Honorio, noticia toma­da de Sigebertus (a. 403),

    "Stilico pacem fratrum imperatorum interturbare volens, Alaricum regem Gothorum fecit ordinari magistrum militum",

figura dos veces en la Estoria de España y, lo que es bien de notar, en traducción al pa­recer distinta en la historia imperial y en la historia goda:

    "Auino assi que Estilico el conde, que auie de deffender et de gouernar ell imperio de occidente so los emperadores, non se membro de quanto bien le fiziera ell emperador Theodosio, et por fazer perder ell imperio a sus fijos, guiso cuemo fiziessen maestre de la caualleria de los romanos a Alarico rey de los godos" (PCG, c. 360, p. 205b4-11);

    "Auino assi que Stilicon el consul, por desfazer ell amor que era entramos hermanos los emperadores, fizo fazer en Roma maestro de la caualleria a Alarico rey de los godos" (cap. 407, p. 230a43-47).

      De forma análoga se repite, esta vez en la historia imperial y en la historia de los bár­baros, la noticia de la muerte de Modigisilo, también fundada en la Chronographia de Sigebertus (a. 413):

    "Wandalis iterum Gal lias incursantibus congressi Franci, Modigisilum re­gem, cum 20 milibus Wandalorum extinguunt",

y de nuevo traducida en dos formas diversas:

    "Auino assi que mataron los franceses a Modigisilo, rey de los vuandalos, con ueynte mill dellos por que andaua robando tierra de Francia" {PCG, c. 363, p. 206b32-35);

    "Guisosse Modigisilo, rey de los vuandalos, con toda su hueste et entro a co­rrer tierra de Francia. Et llegáronse los franceses et uencieronlo, et mataron a el et bien ueynte mil de los vuandalos" (PCG, c. 365, pp. 208b47-209a1).

      Otra noticia más escueta, procedente de Eusebius-Iheronimus (p. 183: "Graecia Macedonia Pontus Asia depopulata per Gothos") se refleja en la historia imperial y en la gótica, no sólo con variación en la redacción ("los godos fueron a Grecia et a Macedonia et a Ponto et a Asia, et destruyéronlas todas" PCG, c. 271, p. 16863-9; "destru­yeron los godos Grecia et Macedonia et Ponto", PCG, c. 397, p. 224a34-36), sino fechada en una ocasión en el año 10º de Galieno y Valeriano y en otra en el año 7º.

      Como contraste, respecto a las abundantes muestras de desconexión que venimos se­ñalando entre la historia de los pueblos bárbaros y de los godos antes de convertirse en señores de España y la correspondiente historia de los emperadores de Roma que en esos tiempos fueron señores de ella, las dos historias de los vándalos, silingos, alanos y suevos y de los godos se relacionan entre sí sin fallas. Las remisiones en una y otra dirección apuntan siempre a hechos efectivamente relatados y todo parece indicar que se hicieron teniendo en cuenta el texto al cual remiten.

Algunas veces, la interrelación entre las dos narraciones se subraya con remisiones alternativas. Así, al contar cómo los vándalos ocupan Francia con la anuencia de Stilicon, el "prólogo" de la historia de los godos, que va reproduciendo lo dicho por la His­toria Gothica (Lib. I, cap. 18) del arzobispo don Rodrigo, añade a la fuente una remisión a la historia de los bárbaros:

    "rogo a los vuandalos que fuessen contra las Francias et que las prisiessen; et ellos fizieron lo et prisieron las, et robaron las fronteras de aderredor, segund que dessuso auedes oydo en la estoria del so sennorio" (PCG, c. 399, p. 225a42-47);

y, en efecto, en la historia de los vándalos se nos cuenta, reproduciendo esta vez (PCG, c. 365, p. 208a18-29 el correspondiente pasaje de la Hunnorum, Vandalorum, Suevorum, Alanorum et Silinguorum Historia del propio don Rodrigo, cap. IV, cómo Stilico les otorgó las Francias y cómo los vándalos y sus coaligados fueron a ellas y "destruyeron todas quantas tierras fallaron por el camino". En cambio, cuando se da noticia de có­mo Alarico, con sus visigodos, los apremia en ellas, la remisión se hace en dirección inversa; es en el "prólogo" de la historia de los bárbaros donde se remite al "prólogo" de la historia de los godos, según correspondía hacer dado el cambio de protagonistas:

    "Desque el emperador Honorio ouo otorgadas las Francias a Alarico, rey de los vesegodos, en que uisquiesen el et sus gentes, segund adelante cuenta la estoria en los fechos de los godos..." (PCG, c. 365, p. 208b 11-15).

La prolepsis tiene, efectivamente, un referente en el cap. 407 de PCG, p. 230b44-51, donde el "otorgamiento" se cuenta siguiendo a la Historia Gothica del Toledano.

      También se reparten las remisiones al referir la campaña de Vualia, rey de los godos, contra diversos pueblos bárbaros que entonces señoreaban España. En la historia de los bárbaros, después de reproducir el relato del cap. VI de la Hunnorum, Vandalorum, Suevorum, Alanorum et Silinguorum Historia, al concluir la historia de la campaña207, se hace constar:

      "Et desque ouo todo esto fecho tornose muy onradamiente a Francia la de los godos, segund que cuenta adelante la estoria en los fechos dellos" (PCG, c. 367, p. 210b33-36),

complementando la frase tomada de la Hunnorum, Vandalorum... Historia ("ad Galiam Gothicam est reversus") con una remisión que apunta correctamente al "prologo" de la historia de los godos, donde, siguiendo continuadamente el relato de la Historia Gothica, Lib. II, cap. 7, se habla más por lo largo del glorioso regreso de Vualia:

    "E uenciendo Vualia en las Espannas desta guisa, et fincando end con grand prez et grand exaltamiento, tornos a Tolosa; e por que segudo los enemigos dell imperio et dexo libradas dellos estas prouincias cuemo prometiera, diol ell emperador por suya la segunda Gasconna..." etc. (PCG, c. 411, p. 233b29-38).

      En cambio, el "prólogo" de la historia de los godos, al referir la campaña (PCG, cap. 411), remite insistentemente a la historia de los bárbaros:

    "E fue Vualia alla, et fizo grandes mortandades en las gentes estrannas que la sennoreauan, cuemo a desuso contado la estoria..." (PCG, p. 233b12-15);

    "...mas non pudieron soffrir el so poder, et fue uençudo Gunderigo et los vuandalos, segund que a desuso contado la estoria..." (PCG, p. 233b24-27),

pues, efectivamente, en el relato anterior (PCG, c. 367, p. 210b16-33) esa campaña se había contado siguiendo la historia de los vándalos pero glosada en forma tal que abar­caba también la información que recogía la historia gótica.

      Una última cita de la historia de los bárbaros al "prólogo" de la de los godos muestra, aún mejor que las precedentes, que las dos historias se trabajaron conjuntamente por su redactor o redactores. En efecto, la historia de los vándalos de la Estoria de España acoge una noticia que el Toledano sólo proporcionaba en su historia de los hechos de los godos, antes de contar el regreso victorioso de Walia a Tolosa a que arriba aludimos:

    "Devictus itaque cum Vandalis Gundericus fugam in Africam meditatur, et dum a bello Hispaniae vellet in Africam transfretare, in freto Gaditani maris vi gravissimae tempestatis effractus, memor illius sub Alarico naufragii, omisso navigationis periculo, relictis Hispaniis fugam in Gallias procuravit" (Historia Gothica, Lib. II, cap. 7);

    "E Gunderigo, el rey de los vuandalos, otrossi desque lo ouo Vualia uencido en la batalla, con grand espanto que ouo de los godos que se le yuan acer­cando mucho et que sabie que los auien echados de tantas tierras, asmo de dexar Espanna ante que gela ellos tolliesen et de foyr a Affrica. Et guiso sus nauios por passar allend la mar; mas ouo grand tormenta en el mar de Caliz, et fue muy espantado menbrandosse de la tormenta que contescio en el tienpo de Alarico, segund que adelante cuenta la estoria en los fechos de los go­dos" (PCG, c. 368, p. 211a6-20).

Mientras, luego, en la historia de los godos (PCG, cap. 411) este episodio de la fuen­te, referente a los planes de Gunderigo, queda reducido a la frase:

    "de manera que ouieron (quizá por ouieran) a dexar Espanna et a passar a Africa" (PCG, p. 233b27-28),

breve alusión colocada a continuación de la remisión que ya hemos citado:

    "...et fue uençudo Gunderigo et los vuandalos, segund que a desuso contado la estoria".

      El traslado del pasaje desde la historia de los godos, donde lo colocaba la fuente, a la de los vándalos exigió, por otra parte, introducir una prolepsis relativa a la tormenta marítima que impidió a Alarico conquistar Sicilia, pues, a diferencia de lo que ocurría en la fuente, en la Estoria de España aún no se había hecho mención de ese suceso (que sólo tendrá cabida páginas más adelante, en PCG, c. 408, p. 232a10-14).

      Consideradas en conjunto las observaciones que venimos haciendo, creo posible lle­gar a varias conclusiones firmes:

      La historia del señorío de los vándalos, silingos, alanos y suevos y la de los godos, con sus respectivos "prólogos", fueron elaboradas como parte de un solo esfuerzo redactor; en cambio el redactor o redactores de estas historias y el o los encargados de la historia de los emperadores romanos que dominaron España trabajaron con independencia, sin conocer de cerca el texto elaborado por el otro redactor o equipo de redactores. Sin em­bargo, todos ellos conocían el plan maestro de la Estoria de España alfonsí, hasta el pun­to de que el redactor o redactores de la historia imperial sabían que los señoríos de los siguientes dominadores de España iban encabezados con sendos "prólogos" en que se volvían a historiar hechos, referentes a esos pueblos, ocurridos en los tiempos que aho­ra se estaban tratando con un enfoque diverso. Las inconsistencias derivadas de la desconexión en el trabajo de los redactores de esas dos secciones no fueron notadas por el copista que trasladó al manuscrito regio alfonsí E1(orig) los cuadernos de trabajo que esos redactores le proporcionaron y, de resultas, el códice de la Estoria de España pro­ducido en el scriptorium de Alfonso X "oficializó" las imperfecciones.

      La sutura en la Estoria de España procedente del empalme de los dos cuadernos de trabajo se confirma al examinar las fuentes utilizadas por los dos redactores o equipos de redactores208. La historia de los emperadores de Roma señores de España se basa en Eusebius-Hieronymus, Orosius, Paulus Diaconus, Sigebertus, Eutropius y el Bellovacensis, sin acudir para nada a las historias de Rodericus Toletanus ni a Hydatius ni a Iordanes, que proporcionan la base del relato referente a los pueblos bárbaros y a los godos209.]

      La discontinuidad en la composición de la Estoria de España, que venimos estudiando, entre la historia del dominio romano imperial y el de los bárbaros y godos se percibe asimismo en la "ordenación" de la historia o sistema cronológico adoptado por los redactores de la Estoria en unas secciones y otras210.

      En el capítulo 125 de PCG el historiador, después de explicar el origen de "ell anno de la era" y de conectarlo con las sincronías en que se basa la división de las cinco eda­des del mundo, explica cuál es el criterio empleado en la Estoria de España:

     "E cuemo quier que fasta aqui fue ordenada esta estoria por el cuento dell anno que fue fecha la puebla de Roma, daqui adelante ordenasse en tres ma­neras: la una por esta era sobredicha, la otra por los annos de la puebla de Roma, la tercera por ell anno en que nascio nuestro sennor Jhesu Cristo, et esto del tiempo de la nascencia adelante" (PCG, p. 100a17-25).

      El sistema anunciado se utiliza, efectivamente, en los veintidós capítulos siguientes; pero, inesperadamente, en PCG, c. 149 (f. 66v), al llegar a los "treynta et nueue annos" de Octauiano, 748 de la puebla y 36 de la era, aparece una sincronía adicional, refe­rente a los reyes de Judea:

     "et el regno de Herodes en veynt et nueue"211.

      Este nuevo dato figurará sistemáticamente en los años sucesivos del imperio de Octaviano y de sus sucesores, hasta que en el cap. 183 de PCG, año 2º  de Vespasiano, 803 de la puebla, 110 de la era, 72 de Nuestro Señor, cuando andaua "el regno de Agripa en veynt et seys", Tito destruya Jerusalén y conquiste "tierra de Judea". Junto a la fórmula amplia del tipo:

    "A los quaraenta et tres annos dell imperio de Octauiano en que se cumplie­ron sietecientos et cinquaenta et dos que Roma fuera poblada, et que andaua la era en quaraenta, e ell anno en que el Nuestro Sennor nascio et se començo la sexta edat en dos, e el regno de Herodes en treynta et tres"212,

se da con cierta frecuencia (a partir de PCG, c. 185) una simplificada, consistente en consignar sólo la era; pero las otras referencias nunca faltan en los comienzos de cada nuevo emperador (Tito, PCG, c. 186; Domiciano, PCG, c. 188; Nerva, PCG, c. 190; Trajano, PCG, c. 192; etc.). En los años que no hay sucesos que contar, ello se advierte, al final del capítulo precedente, en la forma siguiente:

    "Desde los treynta et sex annos fasta los treynta et nueue no fallamos escripto ninguna cosa que que contar sea" (PCG, c. 148)213.

      La fórmula amplia utilizada durante la historia imperial requería, claro está, modificaciones al empezar la historia de los vándalos, silingos, alanos y suevos (PCG, c. 365). No es, pues, de extrañar que el "estoriador", después de introducir en la historia a estos pueblos214, explique:

    "por ende la estoria, por seguir la orden de los annos cuemo fasta aqui fizo, torna en este lugar el cuento al diziochauo anno dell imperio de Honorio et quinto de Theodosio, que fue el primero del sennorio de los vuandalos et de los sueuos et de los alanos et de los silingos en Espanna. E en contando los annos de los regnos et los fechos dellos, sigue breuemientre la linna de los annos de los emperadores de Roma; por que todos los mas granados fechos que los vuandalos et los otros barbaros fizieron en quanto sennorearon Espanna, con los romanos los ouieron, et a las vezes a ellos obedecieron; et non se entendrie bien la estoria contando los tiempos de los unos et dexando los de otros"215.

      Pero, sin justificación alguna, al poner en práctica esta decisión, suprime, no sólo el cómputo referido a la puebla de Roma, sino toda alusión a los años del nacimiento de Cristo:

    "En la era de quatrocientos et cinquaenta et tres annos, quando andaua el regno de Gunderico rey de los vuandalos en dos, e el de Hermerico rey de los sueuos en ocho, e ell imperio de Honorio en diziocho, e el de Theodosio en cinco, regnando Resplendial en los alanos..."216 (PCG, c. 366).

    Por otra parte, los años sin sucesos se excluyen ahora mediante una fórmula algo di­ferente a la que venía utilizándose:

    "Desdel segundo anno del regno de Gunderico rey de los vuandalos fastall ochauo, e desdell ochauo de Hermerico rey de los sueuos fastal catorzeno, no fallamos que contesciesse en Espanna ninguna cosa granada que de con­tar sea, si no..." (PCG, c. 366, p. 210a39-44).

      La desaparición de los vándalos del escenario peninsular exige una nueva adaptación del esquema usado en las sincronías217; pero los años del nacimiento de Cristo segui­rán sin ser consignados218.

      Más adelante, el comienzo del señorío de los godos en España va precedido, como anteriormente el de los bárbaros, de una introducción referente a su origen y hechos an­tes de que vengan a reinar "en las Espannas", y esta vez la introducción se dilata enor­memente a través de 32 capítulos, cuya especial estructura cronológica no nos interesa ahora comentar219. Seguidamente, al comenzar el reinado de Theuderico, se advierte:

    "E por que este Theuderico fue el primer godo que ouo el sennorio d’Espanna, por ende torna aqui la estoria a su orden a contar del sexto anno dell imperio de [Marciano]220, que fue el primer emperador en cuyo tiempo los godos regnaron en las Espannas, e ua por el cuento de la era et por el de los annos de los emperadores, et en contando de los godos cuenta dessouno con ellos de los sueuos et de los vándalos et de los vgnos fastal tiempo que fa­llecieron sus regnos" (PCG, c. 416, p. 238a9-19).

Y en efecto, en el capítulo inmediato las sincronías incluyen los datos anunciados:

"Despues de la muerte de Thurismundo, fue Theudorico su hermano alçado por rey de los godos. E el primer anno del su regnado fue en la era de quatrocientos et nouaenta et cinco, quando andaua ell imperio de Marciano en seys, e el regno de Requilano rey de los suevos en diez, e el de Genserico rey de los vuandalos en diziocho, e el de Vualamer rey de los ostrogodos en ueynt et siete, e el de Hernac rey de los vgnos en dos"221.

      Este esquema se repite al fin del reinado de Theoderico y al comienzo y fin del reinado de Eurico (PCG, caps. 423, 424 y 428); pero se simplifica en los otros años de uno y otro rey así:

    el segundo anno del regnado de Theoderico, que fue en la era de quatrocientos et nouaenta et seys, quando andaua ell imperio de Leo ell emperador en uno" (PCG, c. 420).

      La fórmula para los años carentes de noticias referentes a España es similar a la em­pleada en la historia de los pueblos bárbaros:

    "Desdel segundo anno del regnado de Theoderico rey de los godos fastal trezeno no cuenta la estoria ningunas cosas granadas que auiniessen a los go­dos ni a los ostrogodos, ni a los sueuos, ni a los vuandalos, ni a los vgnos, si no tanto que..." (PCG, p. 441b52- 442a1)222.

      Este sistema de organización cronológica de los hechos relatados empleado en la Estoria de España durante la historia del señorío de los bárbaros y durante la historia del señorío de los godos hasta Eurico, al contrastar claramente con el empleado en la his­toria del señorío de los emperadores romanos, nos muestra una vez más la indepen­dencia y desconexión en el trabajo de los dos redactores o equipos de redactores de esas dos grandes secciones de la obra. Pero, además, tiene el interés adicional de llamarnos la atención acerca de otra sutura en la composición de la Estoria de España que no se corresponde con un cambio de señorío. En efecto, todo el sistema expositivo que ca­racteriza a la historia del señorío de los pueblos bárbaros y a la historia del señorío de los godos se modifica, súbitamente, al comenzar el reinado de Alarico:

    "Luego que el rey Eurigo fue muerto alçaron los godos por rey a Alarigo su fijo en la cipdad de Tholosa; et regno uentitres annos. E el primero anno del su regno fue en la era de quinientos et uenticinco annos, quando andaua ell anno de la Encarnation en quatrocientos et ochaenta siete, et el de Zeno em­perador de Roma en dizeseys, et el del papa Gelasio el primero en tres, e el de Glodoueo rey de Françia en sex, et el de Guntamundo rey de los vuandalos en quatro, et el de los reys arrianos de los sueuos en uentisex, et el de Theoderigo rey de los ostrogodos en dizesiete, e el de Zeliobes rey de lo vgnos en uentiseteno" (PCG, c. 430, p. 244b50-245a12).

     En adelante, la Estoria de España seguirá consignando (por lo menos en cada comienzo de reinado) el año del rey franco y el papa correspondientes, así como la era  cristiana, aunque no referida al año del nacimiento, como se hacía en la historia roma­na, sino a "el año de la encarnación". Cuando se utiliza la fórmula simplificada, se ci­ta el año de la encarnación junto al de la era y al del emperador:

    "Andados uentitres annos del regnado del rey Alarigo que fue en la era de quinientos et quarenta et siete annos, quando andaua ell anno de la Encarnacion en quinientos et nueue annos et el dell imperio de Anastasio en dizesie­te" (PCG, c. 436).223

      Estas nuevas sincronías van acompañadas de una alteración en la fórmula utilizada para omitir los años carentes de noticias de interés hispánico:

    "Del secundo anno fastal quarto del regnado del rey Alarigo non fallamos ninguna cosa que de contar sea que a la estoria de Espanna pertenezca" (PCG, p. 245b1-4).

      El sistema que empieza en el reinado de Alarico se seguirá usando, en adelante, sin otras alteraciones que la necesaria omisión de las referencias a los reyes vándalos, os­trogodos y suevos según vayan desapareciendo de la historia, y la adición, a partir del reinado de "Suyntilla", de la referencia a los reyes "de los alaraues":

    "...et regno diez annos. E el primero anno de su regnado fue en la era de seyscientos et sesaenta et tres, quando andaua ell anno de la Encarnacion en seyscientos et ueynticinco, e el dell imperio de Eraclio en dizesyete, e el del papa Honorio en syete, e el de Lothario rey de Francia en quareynta et dos, e el de Mahomat en que fue alçado rey de los alaraues en seys" (PCG, c. 492),

y a la era arábiga, cuando haya muerto Mahoma224. El sistema continuará vigente du­rante la monarquía gótico-asturiana:

    "Pues el rey don Alffonsso fue muerto alçaron las yentes por rey a su fijo  Ffruela, que fue el primero rey que Ffruela ouiesse nombre; et regno treze annos. E el primero anno del su regnado fue en la era de sietecientos et nouaenta et un anno, quando andaua ell anno de la Encarnación en sietecientos et cinquaenta et tres, e el dell imperio de Costantin en diziseys, e el del papa Esteuan en cinco, e el de Pepino rey de Francia en siete, e el de Maroam rey de los alaraues en seys, e el de los alaraues en cient et treynta et tres" (PCG, c. 529, p. 337b33-45).

      Naturalmente, la incorporación de los papas y de los reyes francos a las sincronías que encabezan cada año de reinado supone que en los lugares correspondientes se dé noticia de la sucesión en el papado y en el reino de Francia:

    "Deste anno non fallamos mas que dezir que a la estoria pertenesca, si non tanto que murio y el papa Gelasio e fue puesto en su lugar Anastasio el segundo, que fue el quarenta et ocho apostoligo" (PCG, c. 430, p. 244a47-51);

    "Del primero anno del regnado del rey Theoderigo en las Espannas fastal cinqueno anno non fallamos ninguna cosa que de contar sea que a la estoria pertenesca, si non tanto que en el primero anno murió Glodoueo rey de Fran­cia et regno empos el su fiio Lothario el primero quareynta et ocho annos" (PCG, c. 440, p. 249a47-53).

Estos datos nunca habían figurado antes del reinado de Alarico225.

      La utilización de "el año de la Encarnación" en las sincronías de esta sección, y no de "ell anno en que el Nuestro Sennor nascio", resulta más sorprendente si tenemos en cuenta que, con ocasión del comienzo de la era cristiana (PCG, c. 151), al tratar de "que cosa es edat, et quantas son", la Estoria de España se había explícitamente decidido a favor del cómputo por "la nascencia":

    "Mas del comienço desta sexta edat departen en muchas maneras los que fizieron las estorias et algunos de los otros sabios; ca los unos dizen que se co­menço el dia que Nuestro Sennor nascio; otros, el dia que fue bateado...; otros, que se començo en el dia de la su passion... Mas cuemo quier que digan los unos et los otros, todos los mas acuerdan que se començo esta sexta edat en el dia de la nascencia de Nuestro Sennor, et dalli conto siempre la eglesia depues aca todos los fechos granados et las cosas que de contar ouo; et otrossi esta es­toria de aqui adelante todauia pone este cuento en los fechos de cada anno dessouno con los otros que de suso oyestes" (PCG, p. 108b51-109b1)"226.

    [Con este cambio de criterios respecto al sistema de organización cronológica coincide una curiosa alteración en la fonética de los nombres godos: hasta el reinado de Eurico inclusive, se utilizan terminaciones -ico; después, en el reinado de Alarico y sucesores, se emplean las correspondientes formas en -igo].

      La frontera estructural que denuncia el cambio en las sincronías [y este curioso cam­bio fonético] tienen una importancia mayor de lo que pudiera suponerse227. Ante todo, conviene notar que el *manuscrito manuelino (*Man) de la Crónica General, sumaria­do por don Juan Manuel en su Crónica abreviada, se hallaba dividido en "tres libros" y que el "primero" de ellos acababa precisamente con el fin del reinado de Eurico (PCG c. 429, p. 244b45). Ese mismo final tiene hoy el ms. Qq y, seguramente, lo tuvo también, antes de que se desprendiese su último folio, el ms. St ya que actualmente concluye trunco al final de un folio en medio de ese último capítulo del reinado de Eu­rico, dejando inacabada la frase "fuxo del [campo muy mal desbaratado]" (PCG, p. 244a42)228; el ms. N tiene ese mismo final, que completa malamente diciendo: "...e fuyo de la batalla", y es, por tanto, un descendiente directo de St después de sufrida la mutilación indicada; el ms. Nn, que hoy se interrumpe un poco antes, en medio del cap. 426 de PCG229, por haber perdido, a su vez, el último de sus folios, debió acabar ori­ginalmente en el mismo lugar230. En cuanto al ms. B, hay que notar que se trata de un códice compuesto por dos secciones de carácter muy diferente, escritas por manos di­versas: la primera, B(a), deriva del mismo prototipo que St (y N, Nn), según muestra el desorden narrativo que presentan en común por haber sido cosido en ese prototipo un folio por su margen exterior (cfr. arriba, c. II, § 5), y acaba en PCG, p. 242a7 (PCG fin del c. 425), antes de comenzar el capítulo que en el ms. Nn queda trunco (PCG, c. 426); el resto del manuscrito, B(b), está ya escrito por una nueva mano (que se basa en un texto de origen muy diferente, según veremos más adelante231).

      El hecho de que un número tan notable de manuscritos no pase esta frontera estructu­ral parece indicar que las dos secciones de la Estoria de España separadas por ella se ela­boraron en momentos distintos. La hipótesis se refuerza al estudiar los manuscritos que incluyen la historia posterior. Por lo pronto, varios de ellos ofrecen signos exteriores de discontinuidad: El códice regio E1(orig) deja en blanco casi todo el vuelto del f. 151 y empieza el primer capítulo del reinado de Alarico en el f. 152 con una L inicial espe­cialmente elaborada; el ms. Y deja también el final de una columna (f. 261d) y todo el f. 262 en blanco antes de comenzar el reinado de Alarico, y el libro II de la Crónica abreviada de don Juan Manuel no empieza sino en el c. 454 de PCG en el reinado de "Chiodiselo" (PCG, p. 256a45), ofreciendo así en este mismo punto una importante y extensísima laguna histórica.

      Pero mucho más importante que estos signos exteriores de empalme es el testimonio del contenido cronístico. Tanto los manuscritos que se detienen en el reinado de Eurico (y no han perdido su final originario)232 como los que siguen233 (si dejamos, por el mo­mento, de lado el ms. L) coincidían en incluir, en PCG, c. 429, un relato (p. 244b23-43) de las victorias de "Theodorico" o "Theodorigo" sobre "Odoacer" y "Onoulpho", basa­do, esencialmente, en la Ostrogothorum historia de Ximénez de Rada234:

    "et fuesse pora Reuenna o se alçara Odoacer et cercol y. Odoacer, ueyendosse en grand cueta por la cerca que era mui luenga et mui mala, puso su amiztad con el rey Theoderico, et metiosse en su poder et fizol pleyt et omenage de seer siempre a su mandado et del obedecer en todo. El rey Theode­rico descercol estonces creyendosse en el por la postura que pusiera con el, et fuesse. Mas Odoacer, quando se uio descercado et que el rey Theoderico era ydo, quisosse alçar otra uez a esse rey Teoderico. E Theoderico, luego que lo sopo, uino sobrel et prisol et matol de mala muerte. Después que fue muerto Odoacer, un su hermano que auie nombre Onoulpho quiso se alçar con las compannas que fincaran de su hermano Odoacer contral rey Theo­derico; mas el rey Theoderico lidio con el, et uenciol et fizol foyr del cam­po; e Onoulpho, temiendosse mucho de la muerte, fuxo bien allend del rio Danubio"235.

      Sin embargo, la mayor parte de los manuscritos que continúan con el reinado de Alarico repiten estas mismas noticias en el año cuarto de su reinado (PCG, c. 432 pp. 245b54-246a16)236, en redacción coincidente con L y *L’ (que, según luego veremos, únicamente las incluyen aquí):

    "Theoderigo, rey de los ostrogodos, yaziendo sobre la uilla de Reuena et teniendo y cercado a Odoacer rey de los erulos, assi como auemos ya dicho, a cabo de tres annos metiosse Odoaçer en su mano et fizol uassallage, et des­que se uio libre dell, trabaiosse de alçar se le otra uez. Theoderigo, luego que lo sopo, fue lidiar con ell, et prisol et matol; desi conquirio toda Italia et fue rey et sennor della, et regno y treinta et dos annos. Vn su hermano de Odo­açer, que auie nombre Onoulpho, quiso se alçar estonçes contra Theoderigo con esfuerço et ayuda de la caualleria que fue de su hermano; mas Theode­rigo, luego que lo sopo, fue lidiar con ell, et uençiol; et fuxo Onoulpho de la tierra bien allend del rio Danubio"237.

      La nueva redacción responde a una mayor precisión cronológica (apoyada en Sigebertus)238, pues la noticia de la sumisión de Odoacer se sitúa después del comienzo del cerco de Ravenna. El traslado a su propio lugar de esta noticia y de los sucesos subsi­guientes exigiría haber cortado en el reinado de Eurico la narración de la guerra de Teodorico contra los hérulos detrás de la frase "...et cercol y" (PCG, p. 244b24), dejando el resto para más adelante.

      En fin, la repetición señalada, unida a los cambios de criterio en las sincronías y a la existencia de manuscritos que conocieron un "Libro I" de la Estoria de España que fi­nalizaba con la muerte de Eurico, constituyen pruebas fehacientes de que la compila­ción alfonsí no se elaboró de una forma continua, capítulo tras capítulo, sino redactando separadamente diversas secciones. También podemos asegurar, en vista del testimonio de los mss. Qq, St, N, Nn, B(a), y Q y del "Libro I" del *manuscrito manuelino, que esas secciones no siempre se transmitieron ensambladas239.

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

 

191 Que se asemeja a la que, anteriormente, escribió los fols. 14v-58r; pero que no puede identificarse con ella por las razones expuestas en el § 3.

192   Los cuadernos, con sus reclamos siempre conservados, se despiezan así: 61-68; 69-76; 77-84; 85, 86, 86, 87 : 88, 89, 90, 91; 92-99; 100-107; 108-115; 116-123; 124-131; 132-139; 140-147; 148-155; 156-163; 164-171; 172-179; 180-187; 188, 190, 191, 192 : 193, 194, 195, 196. En otra numeración anterior el error no se producía; los dos folios modernos 86 equivalen a los antiguos 81 y 82 y los modernos 188 y 190 llevaban los números consecutivos 184 y 185. Desde donde perdura la foliación antigua (folio mo­derno LXVIIIº y antiguo LXIII) hay entre ambas foliaciones cinco números de diferencia; no sabemos cuáles de los folios modernos anteriores son responsables de esa diferencia.

193   En el cuaderno constituido por los folios 100-107 sorprende la falta de epígrafes en los caps, de PCG 264 a 281 (fols. 100-104); a continuación, año 2º de Probo (c. 282), la tinta es más negra hasta el f. 108 (pero los calderones son iguales). Desde luego no es una adición de la mano g.

194   El final original de la tabla coincide con el final del cuaderno (f. 131v); sólo en fecha algo poste­rior se continuó la tabla en el primer folio del siguiente cuaderno (f. 132) hasta alcanzar 23 capítulos. El ms. C y sus descendientes prolongan la tabla de la historia goda hasta incluir los 231 capítulos de que cons­taba el ms. E1(orig), esto es hasta PCG, c. 616.

195   La letra es más alta y menos redondeada.

196   He buscado la localización en el texto de la PCG de todos los casos inventariados por J. A. Flórez de Haro en el cap. I, § 1.4 de su tesis doctoral "Morfología verbal en la Primera Crónica General de Al­fonso el Sabio", Universidad Complutense de Madrid, 1985.

197  No hay ejemplos de -r+l > -ll- entre PCG, p. 241b33 y PCG, p. 350a8. El fenómeno tampoco ocu­rre en el ms. E2 (orig), esto es, en las manos E2(c) tercera y E2(e) quinta de E2, ni en la interpolación cidiana, E2(d) (mano cuarta). Sólo reaparece en la adición escrita por la mano sexta E2(f) a mediados del s. XIV y sólo en tres casos: defendella (PCG, p. 738a21 y 749b8) y servillo (PCG,p. 747b17: titular).

198  [I. Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la EE", pp. 146-159].

199  [Entre las remisiones arriba citadas, pueden considerarse correctas la del año 14º de Valente, la de entre el año 6º y el 13º de Archadio y Honorio y la del año 15º de Honorio y de Theodosio. Los hechos a que se alude en ellas figuran en el "prólogo" de la historia de los godos: en PCG cap. 404, p. 228b15-23; en PCG, cap. 407, p. 230a47-b20, y en PCG, cap. 407, p. 230b38-231a4, respectivamente].

200  [Carecen de referente en el "prólogo" de la historia de los godos las restantes remisiones arriba ci­tadas, que figuran en el año 26 del imperio de Constantino (PCG, c. 325, p. 195b37.42), en el 3º del impe­rio de Archadio y Honorio (PCG, c. 358, p. 205a20-26) y en el 3º del imperio de Honorio y 4º de Theodosio (PCG, c. 364, p. 207a10-12).  Las referencias reproducen noticias procedentes de Hieronymus (ed. A. Schoene, 1866, p. 192: "Romani Gothos in Sarmatarum regione uicerunt") y Sigebertus Gemblacensis (a. 400: "Romanorum provincias hinc Wisigothi, inde Huni graviter incursant", y a. 414: "Romae Tertullus et Attalus ille, quem Gothi capta Roma imperatorem ludicro creatum"), que el redactor de la his­toria de los emperadores romanos que dominaron España esperaba ver más ampliamente desarrolladas en la historia de los godos].

201  [Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la  EE", pp. 152-153].

202  [La alusión "e aquella sazón era cesar en aquella tierra el romano muy poderoso, de que conto de su­so la estoria, que auie nombre Costancio" (PCG, c. 365, p. 209a10-13), se justifica bien, en vista de PCG, c. 364, p. 209a6-9 y a20-24,  en la historia imperial. También es correcta una alusión en el "prólogo" del dominio de los pueblos bárbaros, en el c. 365, p. 208a15-2] "a Stilico, que era consul de los romanos, segund que a desuso contado la estoria, que les diesse las Francias en que morassen", ya que al "conde Stilico" "Estilico el conde" se le nombra en la historia imperial un par de veces, cap. 356, p. 204a40-41 y c. 360, p. 205a2-3].

203   [En las pp. 229b44-230a5 de PCG (cap. 406), dentro del "prólogo" al dominio godo de España. Se­gún nota I. Fernández Ordóñez, lugar cit., n. 137, el "prólogo" fecha bien la noticia en el año 17º del em­perador Theodosio (= era 435, año 397, precisión cronológica sacada de Sigebertus, Chron., a. 456), mientras que la historia de los bárbaros confunde a Theodosio, hijo de Arcadio, con Theodosio, padre de Arcadio, y por ello la sitúa en la era 451, año 16º de Honorio, 3º de Theodosio].

204   [PCG, cap. 408, p. 231b49-232a2].

205   [Ya que ni siquiera se había contado, en el año 16º de Honorio, la destrucción de Roma por Alari­co, según arriba dejamos dicho].

206   [Fernández Ordóñez. "La Versión crítica de la EE", pp. 154-155].

207 [El pasaje "E Vualia... fuesse pora Espanna, e esta fue la primera uez que los godos y entraron, e lidiaron luego con los alanos, por el mal que fazian a Costancio patricio, et mataron muchos dellos, et que­brantaron los tan fuerte que mataron al su rey Ataço et fizieron les desanparar la prouincia de Carthagena et la de Luzenna, et fueron se pora Gallizia al rey Gunderico; e ellos que lo solien ante sennorear, no ouieron cuidado de rey, et tornaron se sus uassallos. Mas fue luego enpos ellos Vualia, et uencio a Gunderico et a Hermerico et a quantos con ellos tenien. Desi uinosse porall Andaluzia, et uencio los silingos vuan­dalos et quebrantoles muy fuerte" (PCG, p. 210fr16.33), es traducción de la Hunnorum, Vandalorum... Hist., c. 6, "Walia Rex Gothorum... intrans Hispaniam, adeo Alanos infestavit, ut Regem eorum Athacem extingueret, et relictis sedibus Carthaginensis et Lusitaniae, ad Gundericum Regem Gallaeciae, quem nuper postraverant, se transferrent, regni nomine iam oblito. Omnes tamen in bello Walia superavit, et Silinguos qui in Baetica morabantur, bello simili coarctavit" (p. 234a); aunque es posible que el traductor se ayuda­ra de la Historia Gothica (Lib. II, c. 7) para entender que Walia derrota a Gunderico ("...obliti regni nomine, Gunderico Regi Vandalorum qui in Gallaecia residebat, sese darent, et dum cum Valia confligere tentavissent, non potuerunt eius potentiam sustinere")].

208  [Hecho sobre el cual llama  la atención I. Fernández Ordóñez. "La Versión crítica de la EE", pp. 157-158].

209   [Según se ve de un golpe de vista consultando las "Fuentes de cada capítulo en particular" inclui­das en PCG2 (pp. CIX-CXXI)].

210   El primero en llamar la atención acerca de las irregularidades en el sistema cronológico de la Es­toria de España y que sugirió la posible relación de este hecho con cambios en los equipos redactores fue J. Gómez Pérez, "Fuentes y cronología en la PCG" (1959), pp. 629-634. Su resumen de las anomalías de­be, sin embargo, usarse con precauciones, pues contiene varias inexactitudes que oscurecen el panorama y dificultan la interpretación de los cambios de criterio. Sobre la importancia y significado de la estructu­ra analística en las obras históricas de Alfonso X interesan las observaciones de F. Rico, Alfonso el Sabio y la "General estoria" (Barcelona, 1972), pp. 56-64 [y sobre la función estructuradora de la cronología, D. Catalán, "Alfonso X historiador", c. I, §§ 4, 7 en La "Estoria de España " de Alfonso X. Creación y evo­lución (1992)].

211   PCG, p. 107b53-54. Recuérdese que, en los fols. 58v-60v adicionados a E1(orig) por una mano pos­terior (mano e) en medio de la historia del imperio de César (véase atrás, § 3), se habían citado, por dos veces, el año de "el regno de Alexandra reyna de Judea" junto con el de "Cleopatra reyna de Alexandria" (PCG, caps. 117 y 119, pp. 92b34.35 y 96a1-3.

212  PCG, c. 152. Es de notar que, en el tránsito del año 2º de Claudio (PCG, c. 168) al 4º (PCG, c. 169) se produce un error en los cómputos, a causa, quizá, del lapsus que supone la frase "Desdel primer anno fastal quarto no fallamos escripta ninguna cosa..." (aunque es un lapsus que el ms. Z no presenta, ponien­do "segundo"), ya que el año de la puebla de Roma se retrasa un año respecto a la era (mientras en el 2º año la correspondencia es 794 = 82; en el 4º  se convierte en 797 = 84). Más adelante, desde el año 2º de Vespasiano, la puebla de Roma se retrasa nada menos que en 20 años (el año Iº de Vespasiano = 822 de la puebla = era 109, año 71; el año 2º = 803 de la puebla = era 110, año 72). Otra confusión o cambio de criterio ocurre poco después: la era citada "en el noueno año" es la de "cient et doze", sólo un año poste­rior a la que figuraba ("era en cient et onze") en el capítulo anterior relativo a "el tercero año", a pesar de que entre medias se advertía: "desdel tercero anno fastal noueno no fallamos escripta ninguna cosa..."; que se trata del 9º y no del 4º está confirmado por el hecho de que en él muere Vespasiano, cuyo imperio de­bía durar (según se anunció en PCG, c. 182) "nueue annos et onze meses et ueynt et dos dias".

213  PCG,p.l07b43-45.

214   Su historia comienza con una introducción "de lo que contecio ante que entrassen en Espanna ni ganassen el sennorio della", al final de la cual se explica el sistema cronológico que se va a seguir.

215   PCG, p. 209a38.54.

216  Así comienza la noticia de la entrada de estos pueblos en España; el esquema es también válido pa­ra otros años posteriores. Por ejemplo: "En la era de quatrocientos et cinquaenta et nueue, quando andaua el regno de Gunderico en ocho, e el de Hermerico en catorze, e ell imperio de Honorio en ueynt et quatro, e el de Theodosio en onze, auino assi..." (PCG, c. 367).

217  Al pasar los vándalos a África, la Estoria clarifica, una vez más, su sistema cronológico: "E daquell anno a adelante fincaron en Espanna tres regnos: vno de los alanos en Carthagena et en Luzenna, e otro en Galizia de los sueuos, e el tercero en Bethica de los silingos vuandalos. E no ouieron y mas los vuandalos que ueer. E por ende, daqui adelante la estoria, fastal sennorio de los godos, todauia sigue la orden de los annos de los reyes de los sueuos, por que ellos sennorearon Espanna; e pero pone breuemientre dessouno con ellos los cuentos de los reyes de los vuandalos fastal tiempo que se acaba el su regno, por razón del sennorio que ouie­ron y fasta aquel anno, bien cuemo pone los de los emperadores de Roma" (PCG, c. 372, p. 212a52-b13).

218  Las sincronías largas, al utilizar el esquema anunciado, prescinden de los años de Cristo. Por ejem­plo: "... finco Riquila su fijo por rey de Gallizia et de Merida que auie ganada, et regno ocho annos. E el primer anno del su regnado fue en la era de quatrocientos et setaenta et ocho annos, quando andaua el regno de Genserico rey de los vuandalos en onze, e ell imperio de Theodosio en treynta, e el de Valentiniano en treze..." (PCG, c. 375). Las cortas dan el año de reinado del rey suevo seguido de la era.

219   Trataremos de ella a propósito de la división en dos "Versiones" de la tradición manuscrita de la Estoria de España (§ 11).

220   Restauro en texto, para no confundir al lector, la lección que ofrecen los mss. Q, St, B,N, T, L y *Man (= Versión vulgar), así como Ss, y Z, Y. El ms. E1(orig) y la mayor parte de sus descendientes, in­cluidos O-R, O-F, O (y sus parientes) y Min, dicen aquí "Anastasio".

221  PCG, p.238a26.35.

222  Semejante es PCG, p. 242a33-36: "Desdel quinto anno del regno de Eurico, rey de los godos, fastal ochauo no cuenta la estoria d’Espanna ningunas cosas granadas, si no tanto que en ell ochauo..."

223  Ocasionalmente queda sólo la era: PCG, caps. 433, 435, 445, 451, 464, 471, 472, 484, etc. La fór­mula con "Andado ( -os) ...", utilizada en los capítulos de la Estoria a partir de Alarico (PCG, c. 431), no se da ni una sola vez antes.

224  Desde PCG, caps. 496, comienzo del reinado de Sisenando, en que hallamos ya la doble referencia: "e el de Ornar rey de los alaraues en tres e el de los alaraues en que Mahomat fue alçado por rey delos en seze" (PCG, p. 275b36-38).

225  [Durante la historia imperial (hasta tiempos de Constantino) la Estoria de España había dado cuen­ta ocasionalmente, basándose en Eusebius-Iheronimus y en el Bellovacense, del acceso al apostolado de Roma de ciertos papas, pero sin pretender establecer la serie papal como se hará desde Alarico en adelan­te. Por otra parte es de notar que desde Alarico las noticias se basan en Sigebertus (según nota I. Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de Ia EE"’, pp. 159-163)].

226  Pasaje en que va de acuerdo toda la tradición manuscrita. [En cambio, al organizar cronológicamente la General Estoria sólo se tuvo en cuenta la Encarnación, no el Nacimiento: "E de los XLII años de su rregnado adelante, en que nació Ihesu Christo, van los cuentos de las ystorias de los fechos del mundo por aque­lla era de Çesar Augusto e por el año de la encarnation de Ihesu Christo" (IVª parte, ms. Σ, f. lv). "Et esta  cuenta de los inperios e de las estorias de todos los altos fechos que acaesçieron en los tienpos, tan bien de los pocos años que fincan de aqui adelante de la quinta hedat, como en los de la sesta que viene en pos ella, nunca se mudo avn fasta nuestro tienpo, saluo ende el comienço de la sesta hedat en que vino la encarnaçion de Ihesu Christo, do fezieron de ally adelante sus cuentas en las cosas los de la eglesia de Christo... Et los de la eglesia de Christo que querien faz[ien] la cuenta de los fechos que acaesçen en los tienpos por la era, los que querien otrosy por la encarnaçion, et avn los que querien ponien amos los cuentos, e todo es bue­no..." (Vª Parte, ms. Γ, f. 171r). Véase I. Fernández Ordóñez, Las estorias de Aº X, págs. 26-33, quien usa las siglas σ, y τ, respectivamente, para los manuscritos citados].

227   Según destaqué ya en "El Toledano romanzado" (1966), p. 52, n. 9, y, con mayor detalle, en "Don Juan Manuel ante el modelo alfonsí" (1977), pp. 31-33 y nn. [Véase ahora La Estoria de España, 1992, cap. IX, § 4, pp. 209-211].

228   Las palabras con que hoy acaba el ms. St se hallan como final "natural" del último folio conserva­do. Es, pues, evidente que fue en este códice en el que se perdió lo que seguía.

229   Acaba (f. 300) "...e despues que fue mançebo fue tan rrezio que era marauilla, fue asy que ouo de ser rrey despues de Agelunido e fizo grant mortandat en los vlgalos" (PCG, c. 426, p. 242b37).

230   Recuérdese (véase atrás, n. 126) que, al igual que St y N, remonta a un original en que uno de sus folios había sido cosido por su margen exterior, dando así lugar a que el trecho cronístico correpondiente a PCG, pp. 5b36-7b26 vaya detrás de PCG, p. 9b11.

231   Véase adelante, cap. III, § 10.

232  Debido a la pérdida del folio último del ms. St, arriba señalada, y a que el ms. Q también ha perdi­do uno o mas folios (acaba truncado con las palabras "...en señal de verdadero amor", seguidas del recla­mo "enbio al", en el cap. 423 de PCG, p. 241a31), se trata únicamente del ms. Qq y del Libro I del ms. *Man (resumido en la Crónica abreviada de don Juan Manuel).

233  E2(orig), C (y sus descendientes), O1-ed, O-H, O-C y O-Sl, O-R, Z y Min, Y y T.

234  "...Ravennam ivit, Odoacrem profugum obsessurus: et cum obsidione diutina arctaretur, Odoacer sub fide se dedit Theodorico. Qui demum volens iterum rebellare, a Theodorico morte crudelissima est peremptus. Mortuoque Odoacre, frater eius Onoulphus cum residuis Odoacris Theodoricum voluit infestare, sed victus ab eo, trans confinia Danubii est fugatus", Ostrogothorum historia, 2.

235  Cito por E2(orig); los otros manuscritos no presentan diferencias de contenido. El *manuscrito manuelino resume: "...fuese para la cibdat de Rr[a]ue[n]a e cercol y, e Adoacer con grant coyta metiose en poder de Tenderico e fizol pleyto e obedecerle. Otro si dize que se alço otra vez Adoaçer contra Tenderico e lidio con el e venciol e fizol pasar allende el rio Danubio".

236  Sólo el ms. O-H y O-ed. omiten todo el capítulo con las noticias repetidas (sin duda porque su an­tecesor común se percató de la repetición); pero otro miembro de la misma familia, O-C, lo conserva (en O-Sl  el pasaje corresponde a un folio perdido). Tomo estas precisiones de Mª. del M. de Bustos, "El ms. Sr, p. 44. [El ms. O-R también tiene las noticias repetidas].

237  Cito por E2(orig). El mismo relato en los mss. C, X, U, V, Uu, O-R, O-F, Z, Min, O-ed, O-H, O-C, Y, T, L y *L’. El ms. Y omite, por error, desde "et uençiol" hasta "allend del".

238   En Sibegertus, en el a. 488, constaba: "Theodericus cum 16 annis Ostrogothorum regnum tenuisset, a Mesia egressus Italiam petiit, et Odoacrem Italiae regem bis sibi congressum bis in fugam vertit, et Papiae inclusum obsidet triennio"; y, luego, en el a. 491: "Odoacer a Theoderico in fide susceptus, ab eo perimitur, et Theodericus Italia potitur, et deposito privato habitu, induitur regali scemate, et regnavit in Italia annis 36 (variante: triginta duobus)".

239  Según noté ya en las publicaciones citadas en la n. 227.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

*    14.- 6. ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA

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La Garduña Ilustrada

Imagen: fragmento de la Crónica General de España

14.- 6. ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA

6.  ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA. II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      [La existencia, en el códice E1(orig), copiado en el scriptorium alfonsí, de algunos errores desconocidos tanto por los mss. Cf y Cah de la tradición troncal como por los manuscritos pertenecientes a la Versión vulgar es un detalle nada sorprendente en la historia de la trasmisión textual de una obra. Sólo prueba que, antes de ser escrita con lujo regio, circulaban copias de ella.

      De mayor importancia sería una posibilidad que ha defendido Olga Tudorică Impey en uno de sus trabajos centrados en el estudio del perfeccionamiento estilístico de las obras alfonsíes atribuible al propio Alfonso X (1982)190: la de que algunas de las "variantes" del texto copiado en el scriptorium regio (frente a las correspondientes lecciones de los manuscritos vulgares) fueran correcciones al­fonsíes. Tras realizar un minucioso cotejo de la carta de Dido a Eneas, tal como figura en el códice, regio E1(orig) y en varios manuscritos de la Versión vulgar (Q, Y, To, N), con la Heroida VII (base del pasaje), detecta cinco detalles en que el texto copiado en el scriptorium alfonsí parece alejarse, por retoque, del original latino, más que (todos o algunos de) los manuscritos de la Versión vulgar. Los pasajes analizados son los siguientes:

    PCG, p. 39b48-51: "ca non quiso Dios que yo en tal punto m’ayuntasse contigo. Mas pues que yo perdi en ti la mi buena fama y el mi buen prez..." E1(orig); frente a "ca non qui­so Dios que en tal punto nos ayuntassemos. Mas pues que tan mal perdi en ti..." en los mss. vulgares. Ovidio: " ...adverso mouimus ista deo" (v. 6); "sed merita et famam... cum male perdederim" (vv. 8-9).

    PCG, p. 40a32-43: "¿quando cuedas tu auer fecha cibdat que semeie Carthago, en que aya tal torre dond ueas todo to pueblo?" E1(orig); frente a: "...en que haya tan alta torre" en los mss. vulgares. Ovidio: "...et videas populos altus ab arce tuos" (v. 22).

PCG, p. 40a23-25: "e si quier non so yo tal por que assi te deuiesses yr perder ante mi e prender muerte..." E1(orig); frente a: "e si quier non vala yo tanto por que assi te deuies­ses yr perder..." en los manuscritos vulgares. Ovidio: "non ergo sum tanti quamuis me-rearis, inique / vt pereas" (vv. 45-46).

PCG, p. 41 b 52-54"- "no es sino por uengança que quiero tomar de mi misma por ell yerro que fiz contra ti" E1(orig); frente a: "no es sino por verguença que quiero tomar de mi misma..." en los manuscritos vulgares. Ovidio: "sum tamen admisi tarda pudore mei" (v. 104).

    PCG, p. 43b37-39: "non tengas tu que el mió coraçon sea llagado agora primeramientre E1(orig); frente a: "non tengas tu que los mios pechos sean llagados" en los manuscritos vulgares. Ovidio: "nec mea nunc primum feriuntur pectora telo" (v. 189).

      Conviene notar que, en estos casos detectados por Olga Tudorică, el "apartamiento" de E1(orig) respecto a la fuente no es privativo de la copia del scriptorium (y de su descendencia), ya que las lec­ciones de E1(orig) figuran asimismo en los manuscritos de la tradición troncal independientes del có­dice regio (los mss. Cah y Cf dicen: "...me ayuntase contigo. Mas que yo perdi en ti...", "en que aya tales torres", "non sea yo tal", "non es si non por vengança", "el mi coraçon sea llagado"), con lo que tendríamos que suponer que las enmiendas estilísticas son anteriores al acto de elaboración del códice regio. Pero la doble suposición de que el conjunto de lecciones citadas como características de la Versión vulgar remonten al arquetipo y de que las correspondientes lecciones de la tradición troncal sean correcciones alfonsíes de última hora resulta incompatible con un hecho, que observo: En el primero y en el cuarto de los ejemplos citados, los manuscritos de la Versión vulgar Q, St, B(a), N, Nn y Qq ofrecen el mismo texto que la tradición troncal: "...me ayuntas(e) contigo. Mas pues que yo perdi (-dy) en ti..." y "no(n) es sino(n) por vengança...", siendo, por lo tanto, privativa de una "fa­milia" de la Versión vulgar (Y, L, To) la supuesta lección primitiva. En esos dos casos está claro que la mayor similitud de la lección de estos manuscritos al original ovidiano sólo puede ser debida o a la casualidad, o a una detalladísima nueva confrontación con la fuente realizada por el copista del prototipo de esa familia (hecho raro, aunque no imposible, visto que ese prototipo reconsultó el "Li­bro de las dueñas", según hemos visto).

      En cuanto a los tres casos restantes, en que la lección atribuida a la Versión vulgar remonta, sí, al prototipo de ella (pues los mss. Q, St, B, N, Nn, Qq, coinciden aquí con la familia Y, L, To), nada se opone a que esa lección sea más antigua que la correspondiente de E1(orig), Cah y Cf; pero no me atrevo a darlo por probado hasta que no contemos con un número mayor de observaciones sobre el comportamiento estilístico de las dos versiones (la troncal y la vulgar) que permitan apoyar la exis­tencia en el texto troncal de una tan minuciosa labor correctora del texto como la sugerida por Olga Tudorică Impey. Sea como quiera, la existencia de esa labor de corrección estilística en detalles mí­nimos nunca nos permitiría asentar que la Versión vulgar, en su conjunto, sea el texto alfonsí del que surgió la tradición troncal, esto es, que, como norma, sus variantes características pertenezcan al "bo­rrador" y que las variantes alternativas propias del códice E1(orig) y del manuscrito al que remontan Cf y Cah sean innovaciones. Según veremos más adelante (al tratar de la historia gótica, en que la Versión vulgar adquiere mayor personalidad) esa hipótesis no es sostenible].

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

190 [O. Tudorică Impey, "En el crisol de la prosa literaria" (1982). Sobre la preocupación estilística y la eficacia de la retórica amplificatoria en el arte de Alfonso X como traductor del latín ha escrito O. Tudorică Impey varios otros trabajos en que analiza con extrema minuciosidad los textos de la prosa alfonsí: "Ovid, Alfonso X" (1980), "Un dechado" (1980) "La fin’amors" (1985), "Del duello de los godos" (1986)]

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

  Diseño gráfico:

La Garduña Ilustrada

Imagen: Dido y Eneas. Mosaico romano hallado en Low Ham (Somerset).

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA


5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA. II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

      Dentro del supuesto núcleo primitivo de la Estoria de España, el ms. E1(orig) pre­senta codicológicamente en su factura, según hemos dicho, irregularidades en sus cuadernos, cambios de mano y profundas modificaciones en el estilo de la iluminación. Sin embargo, esta falta de unidad no parece relacionarse con vacilaciones en el proce­so redactor o con etapas varias de la composición de la obra. Al menos, ninguno de los manuscritos conservados de la Estoria ofrece variantes de interés relacionadas con es­tas peculiaridades materiales del ms. E1(orig) 107.

      Por otra parte, la tradición manuscrita no revela, en general, ninguna reacción res­pecto a algunos defectos notables de la redacción de la Estoria. Por ejemplo, después de ponderar, en PCG, c. 67, las varias opiniones acerca de cuándo fue poblada Carta-go, se abre un nuevo capítulo (PCG, c. 68) que dice así:

    "Carthago, esta grand çibdat de que uos auemos contado, del dia que fue po­blada fasta que fue destroyda ouo sietecientos annos; e era estonce Jayr iuez sobre el pueblo de Israel, e regnaua Teutanes en Assiria, e Pollifides en Cicionia que es a parte de giergo; e regnaua Atreo ... en Grecia; e el rey Agamenemes en Egipto"108.

      Obviamente estas sincronías se refieren al tiempo en que Cartago fue poblada, según deja claro la fuente, Eusebius-Hieronymus109 en el año 803 de Abraham y denuncia el propio contexto110.

Sin embargo, lo mismo el ms. E1 (orig) que los mss. Q, Qq, Y, St, Cah, etc. sostienen que:

    "Todos estos eran sennores (s. de Cartago) e regnauan en sus tierras quando esta (e. çibdad de) Carthago fue destroyda"111.

Sólo el ms. Z112 reacciona frente a la redacción consagrada:

    "... en Egipto. Todos estos eran señores e rreynauan en ssus tierras et quan­do esta Cartago fue poblada et fue destroyda. Et quando andaua la puebla en seyscientos e quinze años la destruyera a Cartago Çipion el africano",

sin que el intento, no bien conseguido, de corrección pueda explicarse por la independencia del manuscrito respecto al texto regio, ya que su parentesco con E1(orig) está aquí mismo comprobado por su participación en una laguna, de que luego hablaremos, en la sincronía referente a los reyes de Grecia113.

      Idéntica unanimidad se observa en otros errores menos llamativos.

      Tampoco se interesa la tradición manuscrita en actualizar el relato de la Estoria de España, según muestra el hecho de que ningún texto derivado de ella, al hablar de la construcción del acueducto de Segovia por Espán, sobrino de Hércules, modifique el pasaje que dice:

    "...e alli fizo muy marauillosa obra pora adozir ell agua a la cibdat, assi cuemo oy dia parece"114

y recuerde la obra de restauración realizada por Alfonso X que hizo posible

    "que viniese el agua por ella a la villa commo solia, ca auia ya grand tienpo que non venie por y",

de la cual nos informa [según acabamos de ver (§ 4)] la General estoria (I, p. 34a8-14) al incluir el mismo pasaje referente a la fundación de Segovia y construcción de su acueducto por Espán.

      Todos estos hechos que hemos venido notando parecen indicativos de que la histo­ria de los primeros dominadores de España nos ha llegado en una sola redacción, con­siderada definitiva, y que el manuscrito regio E1(orig) reproduce en esta parte un texto muy próximo al prototipo de la tradición manuscrita. Sin embargo, el estudio de los nu­merosos códices que conservan este supuesto núcleo primitivo de la Estoria de Espa­ña nos lleva a distinguir, incluso en esta sección básicamente invariable, dos ramas en la tradición manuscrita.

      Aunque hablar de dos "versiones" resulte aquí prematuro, con objeto de facilitar las referencias llamaré tradición troncal al conjunto de textos más similares al ms. E1(orig)  y Versión vulgar a los que participan en una serie de variantes frente al texto regio.

      A la tradición troncal pertenecen los mss. E, C, X, U, V, Uu, Z, Min, Cf, Cah, O-R, Ce, O1ed. y sus parientes O-SI y O-C.

      A la Versión vulgar los mss. Y, L, To, Q, Qq, St, B(a), N, Nn y el libro I del "manuscrito manuelino (*Man1) sumariado por don Juan Manuel en su Crónica abrevia­da115. [También reproduce esa versión, aunque sólo de forma parcial, ya que abandona el relato tras las guerras de César y Pompeyo, la Refundição da Crónica de 1344 de c. 1400116].

      El rasgo más sobresaliente que distingue, en esta sección de la historia, a los dos gru­pos de manuscritos es la posición que ocupa el pasaje relativo a las tres razones por las cuales "fueron los romanos sennores de toda la tierra" (PCG, p. 18b7-25), pasaje justi­ficativo de la conquista romana de España, aunque vaya acompañado de la siguiente restricción:

    "pero Espanna no la ganaron de comiendo por fuerza d’armas, mas por amiztad que pusieron con algunos dellos".

     En la tradición troncal este pasaje introductorio encabeza "la estoria del sennorio que los romanos ouieron en Espanna" y el capítulo (PCG, c. 23) en que se comienza a hablar de los Scipiones. En la Versión vulgar aparece antes, como capítulo independiente, detrás de los capítulos 11, 12 y 13 de PCG, que van agrupados en uno solo. Es­ta colocación de la justificación de la entrada de los romanos en el escenario histórico de España propia de la Versión vulgar degrada "la estoria del sennorio que los almuiu-ces ouieron en Espanna" y "la estoria del sennorio que los de Affrica ouieron en Es­panna", que el manuscrito regio coloca en un pie de igualdad con el señorío romano117, pues vienen ahora a ser tratadas como meros antecedentes de la conquista romana118. [Quizá represente también una diferente concepción de los señoríos el hecho de que se adicione a la lista de emperadores romanos señores de España (PCG, cap. 121) el nombre de "Marciano"119 , ya que ello parece indicar que no se admite el señorío de los pueblos bárbaros que dominaron España antes de los godos120].

      Los varios manuscritos de la Versión vulgar contrastan, además, con los de la tradi­ción troncal en detalles varios de la capitulación de la Estoria121; incluyen al final de PCG, c. 19 un anuncio de la materia siguiente; comienzan el c. 21 de PCG con fórmula algo distinta122 , y al final del c. 50 de PCG alteran el anuncio de lo que sigue123. Todas estas variantes tienen poca importancia y podrían ser innovaciones de la Versión vul­gar. Desde luego, debe de ser un añadido, al comentar la evolución de dignidades en el principado de Roma, la siguiente aclaración cronológica (PCG, p. 87a21):

    "...e non otro conpañon ninguno con el. E començaron los çesares en Jullio Çesar, commo es dicho, andados de la puebla de Rroma dcciii años. E el comienço de los enperadores se començo en Otauiano, que fue andados de la puebla de Rroma otrosí dccvi años. E avn dizen...124,

pues rompe el argumento de la simultaneidad ("no ouo en medio tiempo ninguno departido") de los dictadores, cesares y emperadores {PCG, p. 87a14-27). [Se trata de una corrección importante, debida a un conocimiento más perfecto de la evolución del po­der en Roma. Este progreso en el conocimiento histórico, bien natural en un rey que aspiraba a ser emperador romano, se manifiesta más claramente en la Vª Parte de la Ge­neral estoria, donde (según ya hemos comentado en el § 4) no sólo se incrementó el pasaje heredado de la Estoria de España con la misma aclaración que figura en los ma­nuscritos de la Versión vulgar:

     "...et no otro compannero con el. Et començaron los çesares en Jullio Çesar, commo es dicho, andados de la puebla de Rroma setecientos e tres años; e el comiendo de los enperadores, que se començo en Octauiano, fue andados otrosy setecientos e seys años. E avn dizen..." (ms. Γ, f. 202r),

sino que, de acuerdo con la distinción establecida en la interpolación, toda la larga exposición sobre los principes y principados de Roma (que constituían los caps. 108-109 de PCG) se trasladó al momento histórico en que Octaviano es llamado "cesar augusto", con ocasión del primer cierre de las puertas de Jano, esto es al momento en que (según Orosius, VI, 19) recibe el tratamiento de emperador125. En consecuencia, creo que la Versión vulgar tomó la interpolación de la Va Parte de la General estoria y no vicever­sa, aunque, a su vez, la General estoria hubiera tenido presente el texto de la tradición troncal de la Estoria de España].

       La posibilidad de que algunas características de la Versión vulgar sean en este núcleo inicial debidas a innovaciones (como luego ocurrirá, sin ningún lugar a dudas, en la historia goda) no supone que haya que considerar a la Versión vulgar como deriva­da del texto copiado en el scriptorium de Alfonso X, pues, según en seguida veremos, a veces mantiene lecciones más fieles al original que el texto regio.

      Dentro de la Versión vulgar forman familia los manuscritos St, N, Nn y B(a). Todos ellos remontan a un prototipo con uno de los folios cosido por su margen exterior. De re­sultas, el texto correspondiente a PCG, p. 5b36 (desde: "venieron después los griegos que son llamados çelidos ...") a p. 7b26 (hasta: "...Mas Hercoles el tercero el que fizo los grandes fechos de que todo el mundo fabla") se halla pospuesto, en PCG, p. 9b11 (entre: "...e fue después poblada que Troya fue destruyda la ii uez e començara se a poblar" y "(fu)e nieto de Vlixes que auia aquel mesmo nombre...")126. Según más adelante com­probaremos127, el ms. N es descendiente directo del ms. St; en cuanto a B(a) son muy al­tas las probabilidades de que, más que hermano, sea igualmente descendiente de St128.

      Otra familia dentro de la Versión vulgar la constituyen los mss. Y, L y To. El ms. Y tie­ne la peculiaridad de comenzar en catalán; pero en el folio 13d, al cambiar la mano, cam­bia la lengua: la primera frase del capítulo (correspondiente a PCG, c. 18) está en catalán129, pues la escribe aún la mano primera; la siguiente (PCG, p. 16a53)130 es ya de una mano "castellana"131. El cambio lingüístico no afecta, sin embargo, al parentesco con los mss. L y To: en la parte catalana del ms. Y, los tres coinciden en omitir la referencia a los cuatro imperios correspondientes a las cuatro partes del mundo (PCG, p. 15b6-22), con que Ia Es­toria de España introduce la historia de Cartago; en la parte castellana del ms. Y, los tres incluyen, delante de la carta de Dido a Eneas (PCG, c. 59) basada en la Heroida VII, una explicación, en la cual se cita el "Libro de las Dueñas" de Ovidio. El pasaje, ajeno a los res­tantes manuscritos, sigue al anuncio de la carta hecho en PCG p. 39b34-39132 y dice así:

    "Quexando (veyendo L, To) se (se en esta coyta L) la rreyna Hilisa (omiten L, To) Dido por la yda de Eneas su marido (de su m. E. L, To) en aquella (la To) mayor cuyta (c. que ser podría L, To; reordena D. en la m. c. q. s. p. por la y. de su m. E. To) que se nunca ella viera (e q. n. e. se v. L, omite To), desque (después que To, pues que L) sopo en (de L, To) todo en todo que se (q. de t. en t. se To) yua (fuera L) por (para To) non tornar mas (nunca tornar L, To) a ella, estando (e e. To) el nao (el avn L, omite To) en el puerto, enbiol ella (alia To) su carta (c. fecha en esta manera L, To) en quel dixo las (estas To) rrazones que (q. aqui L, q. agora To) oyredes, segunt las (lo L, que To) cuenta Ouidio (Vidio To) en el Libro de las Dueñas (-ny- Y) en vna pistola (ep. To) que fizo ende. E comiença (començo L, To) Dido (omite L) a (de L, To) razonar se (omiten se L, To) en aquella carta contra Eneas (E. en esta manera L, To) poniendo en si misma (omiten misma L, To) semejança de la naturaleza (omiten L, To) del çigno (çizne To), ca el çigno (signo Y, çiizne To) a esta (tal L, To) natura, que (que el L, To) entiende antes (muy bien L) quando ha de morir e va buscar cerca las (de las L, To) aguas o ouiese (omiten o o. L, To) vn prado (plado Y, p. verde L, To) en la sazon que yaz el ruçio por el (omiten p. el L, To), e echase en el mas fermoso lugar que y vee, e tiende se todo (t. en el e abre sus alas To) e comiença (e canta L, To) muy fermosa mientre (sabrosa mente L) a cantar (e ansi comiença su canto muy durçe L, ...dulçe To) pero vn cantar atal que torna como a duelo (pero torna aquel canto a vna manera de d. L, To). Onde (o. en semejança desto L, To) comiença Dido (D. su carta L, To) en esta razon (manera To) e dize (omite en e. r. e d. L)"133

      [Este pasaje ha sido objeto de especial atención por parte de Olga Tudorica Impey (1982), quien destaca que en él se emplea la técnica de la enarratio poetarum, utilizada por Alfonso X en otros "exponimientos" de las Heroidum Epistulae ovidianas in­cluidas en la General estoria, y, en consecuencia, defiende, "que dicho exponimiento sea parte integrante del borrador o de la versión anterior a la definitiva" y que su eliminación en el manuscrito regio se deba a una decisión personal del rey, el cual, gra­cias a su sensibilidad poética, se habría dado cuenta "de que era un error refrenar en la narración la fuerza lírica del impetuoso grito de Dido"134. La posibilidad de que estos tres manuscritos, encuadrados en la Versión vulgar, retengan, frente a los demás de ella y frente a los de la tradición troncal, el texto original es, sin embargo, hipótesis que el stemma no permite aceptar].

      Los tres manuscritos presentan otras características comunes de menor interés a lo largo de esta sección de la Estoria de España135.

      Una rápida confrontación de los mss. Y, L y To con el conjunto de la tradición manuscrita basta pa­ra poder afirmar que los mss. Ly To forman una sub-familia136, sin que por ello el uno derive del otro.

      La independiente derivación de un mismo prototipo resulta evidente, entre otras cosas 137, por la existencia de dos lagunas contiguas en cada uno de los manuscritos: To omite desde PCG, p. 52a21 a 53b10138 y la mayor parte del cap. 74 de PCG (desde p. 53b20139 al fin, p. 54b24); L, a su vez, empal­ma PCG, p. 52b7 con 52b38140 y omite desde PCG, p. 53a48 a 54b22141; de resultas L conserva, frente a To, desde p. 52a22 a b7, desde p. 52b38 a p. 53a48 y desde p. 54b22 a b24, y To mantiene, frente a L, desde p. 53b10 a b20. Aunque no sean derivados uno de otro, los manuscritos hermanos L y To tienen en común errores flagrantes como substituir a "Bruto" por "Jullio Çesar" al comienzo del cap. 96 de PCG (diciendo: "En todo esto mientra Jullio Çesar fiziera en Masylla ansy commo avedes oydo Ju­llio Çesar andando por las Españas..."142) o saltar de "Espero" a "Esperia" en PCG, p. 6b1-4 (dicien­do: "e pararon mientes a vna estrella que dizen Esperia. Et después ffueron se llegando contra aquel rrio que corre..."143, omitiendo: "Espero e porque parece mas a occedent llamaron a aquella tierra").

      [El ms. Q (Bibl. Nacional, Madrid, 5795, olim Q-66) no forma parte de ninguno de los dos grupos citados 144.

      El ms. Qq (Bibl. de El Escorial Z-III-3) se aparta del conjunto de los manuscritos de la Versión vulgar por ofrecer, a menudo, una versión retóricamente amplificada del relato tradicional. Sirvan de ejemplo un par de pasajes de la historia de Dido y Eneas. Donde la Versión vulgar decía (ejemplifi­co con el ms. St):

    "Mucho era bien andante Eneas en Africa con la reyna Dido: primera miente que auie a ella por muger que era muy fermosa e muy sesuda, demás que auie el señorío de Cartago e de toda aquella tierra, que fazien todos quando el mandaua, et otrossi muy grandes rriquezas ademas quel diera ella. Et estas cosas le fazien seer viçioso..."

el redactor del ms. Qq dilata la narración (de PCG, c. 58), elaborando un nuevo texto sin datos nuevos:

    "Mucho estaua Eneas rrico e bien andante en Africa con la muy noble rreyna Dido su muger; e otrosy que ella era de muy grant seso e dueña en todo bien rrazonada, conplida con todos los bienes e muy acabada en todas las cosas que vna rreyna e señora en el mundo puede o deue auer. Otrosy el era señor de vna asy noble e fuerte cibdat e rrica commo era Cartagena /o Cartago/ e de toda aquella tierra, que todos quantos ally eran fazian lo que el mandaua, ca el era señor en lo alto e baxo e a el obedesçian todos. Otrosy era el señor de muchas nobles rriquezas e muy preçiadas joyas ademas que la rreyna su muger le auia dadas. E con todo esto estaua el muy viçioso..",

y donde la Versión vulgar razona por qué Eneas toma gran enojo tras ver pintada la historia de la des­trucción de Troya (sigo ejemplificando con el ms. St):

    "...ouo muy grant pesar. Lo vno por que tan noble çibdat commo aquella fuera destruyda e murira y tanto omne bueno. Lo al por que entendio que los omnes d’aquella tierra sabien por aquellas pinturas mas de su fazienda que el non quisiera",

el copista refundidor de Qq, después de escribir

    "...ouo dello muy grant pesar a marauilla en su coraçon (por dos rrazones)",

tachó las tres últimas palabras para dirigirse retóricamente a los posibles lectores:

    "E quien demandasse por que Heneas ouo tan grant pesar quando la estoria troyana, que era de su naturaleza e de los fechos tan grandes que en la tierra donde el era auian contesçido, pero le diría que por dos rrazones le pe(n)so mucho. E la primera le peso por que..."

      En cuanto al ms. *Man1, si bien su capitulación nos permite adscribirlo al bloque de manuscritos de la Versión vulgar, no es posible saber, a través de los breves extractos de su contenido que nos pro­porciona don Juan Manuel en su Crónica abreviada, qué peculiaridades textuales tenía: sólo cabe se­ñalar que no pertenecía a la familia B(a), St, N, Nn, y que no parece próximo a la familia Y, L, To145.

      Respecto a la Refundição da Crónica de 1344 interesa notar que, si bien reprodujo buena parte de la Versión vulgar, desde el propio prólogo de Alfonso X en adelante, resumió a veces y omitió otras cuanto le parecía no ser de interés en una historia de España, que concebía con un provincialismo mucho mayor que el alfonsí. Como consecuencia de ello, no es posible, a menudo, observar en ella los pormenores que interesan a nuestra exposición].

      Dentro de la tradición troncal se destacan los mss. Z y Min, hermanos en todo. Se caracterizan por heredar de su prototipo una profunda alteración de los capítulos dedicados a los cónsules y emperadores de Roma (aunque en el ms. Min la pérdida mate­rial de un folio impide ver el detalle de la reforma)146.

      En el capítulo correspondiente a PCG, c. 111, el ms. Z declara (falta el folio en el ms. Min):

    "Pues que contado auemos los primeros reyes, non queremos contar de los otros prinçi­pes e cabdillos e señores que ouo en Rroma fasta en tienpo de los enperadores por non alongar la estoria (...etc.)".

      Y, en efecto, en vez de la lista de los cónsules incluida en el cap. 112 de PCG, pasa a enumerar los emperadores, a partir de "Jullio Çesar que ffue el primero enperador et el que primera mente ouo este nonbre en Rroma". La nómina imperial no se detiene al alcanzar el fin del Imperio antiguo de Occidente, sino que continúa hasta incluir los emperadores del Sacro Imperio Romano de la casa de Franconia, finalizando con:

    "Enrrique el quarto fijo deste Enrrique el terçero que fue en la era del señor de mill e çiento años, el qual enperador147 e en Leon el rrey don Alfonso el seteno que gano a To­ledo. Et de aqui adelante esta coronica de España non ffaze mençion de los enperadores de Rroma e trae sus cuentas por las eras de Çesar e del nasçimiento del nuestro saluador Ihesu Christo."148

      Seguidamente, los mss. Z y Min subrayan que estos emperadores fueron, en total, 103 y que rei­naron, en conjunto, 1.163 años149, y a continuación empalman, torpemente, con PCG, p. 89b6:

    "Destos consules e ditadores e tribunos e otros cabdillos e estados que dicho auemos que señorearon a Rroma e la gouernaron fasta el tienpo de los enperadores, espeçial mente fasta el tienpo que (de Min) Jullio Qesar fue {omite Min) enperador, ouo y muchos (m. dellos Min) que ffueron cónsules dos vezes e tres e quatro...".

       Más adelante, ambos manuscritos rematan el cap. 120 de PCG en PCG, p. 97a21 y omiten todo el cap. 121 de PCG, que incluía la lista de los emperadores romanos que señorearon España hasta la invasión de los bárbaros.

       [La sorprendente interrupción de la nómina de emperadores en Enrique IV resulta, a primera vis­ta, incomprensible. Sin embargo, no es fortuita, porque, según puede observarse en la propia edición de la Primera crónica general de R. Menéndez Pidal, el manuscrito regio E2 cita por última vez la cronología imperial en el año 25 de Alfonso VI (llamado "el seteno"), año 39 de Enrique IV, año de la era hispánica 1125 (=1087). Ello se relaciona, evidentemente, con el hecho de que dentro de ese año, en el capítulo 896 de PCG, acababa la Estoria de España como obra compilatoriamente "com­pleta", según he hecho notar en trabajos varios desde 1962 en adelante (véase ahora Catalán, La Es­toria de España, 1992, c. II. 4 y c. IV 2). Los mss. Z y Min se limitan, por tanto, a observar un hecho cierto, la omisión en la tradición manuscrita de la Estoria de España que alcanzaron a conocer, de los años de los emperadores después de Enrique IV y la exclusiva utilización del cómputo por la era hispánica y el nacimiento de Cristo a partir de ese punto, sin detenerse a comentar tan singular simplificación en las cronologías].

      Otra familia dentro de la tradición troncal la constituyen los mss. O-Sl150 y O-C151, junto con el códice que el licenciado Martín de Aguilar prestó al maestro Florián Do Campo (llamado tradicionalmente "de Ocampo") cuando estaba en Zamora y que éste entregó en 1541 a los impresores de aquella ciudad que le demandaban alguna escritu­ra que poder publicar152. Aunque el códice de Aguilar no se conserva, la edición, O-ed., "vista y emendada mucha parte de su impresión" por Ocampo ("en las horas solas que se pudieron escusar de mis estudios y escrituras", según nos dice), puede considerarse, en líneas generales, como una transcripción del códice perdido, en vista de los criterios editoriales a que Ocampo dice atenerse:

    "Lo qual se hizo con tanta fidelidad que jamas consenti mudar el estilo ni la orden ni los vocablos antiguos del original que tuuimos"153.

      Sin embargo, el examen de la tradición manuscrita pone al descubierto en ella, según enseguida veremos, algunas "enmiendas" que me inclino a considerar debidas a los gustos o a la erudición del maestro Florián de Ocampo, más que a singularidades del códice de Aguilar.

      [El texto transmitido por estos manuscritos y por la edición de 1541 apenas difiere, en esta parte, del conservado en el códice alfonsí; pero algunas lecciones comunes a to­dos ellos son testimonio suficiente de la existencia de la familia:

      PCG, p. 6a45-46: "...Bayona, que yaze en essa mar misma contra cierço" E, "...Vayona, que yaze en esa mar misma contra oriente, O-Sl, O-C, O-ed; PCG, c. 59, p. 43a8, "fallaras asaz carrera pora paz" E, "f. a. para paz" (omitiendo carrera) O-Sl, O-C, O-ed; PCG c. 59, p. 43b25, "agora asmasses tu en tu uoluntad" E, "amases" O-Sl, O-C, O-ed; PCG, c. 59, p. 43b52 (epitafio de Dido) "...se mato con su mano" E, "...mano. Aqui murió Elisa Dido en este estado", O-Sl, O-C, O-ed; PCG, c. 118, p. 95a40-42; etc.154.

       Dentro de la familia, es evidente la mayor hermandad de O-Sl con O-C que, a veces, yerran frente a O-ed155. Así, donde O-ed. dice, de acuerdo con E1 (orig), "e muchas donas preçiadas" (PCG, c. 56, p. 23b24), O-Sl y O-C ofrecen en común la variante "e muchas joyas (yoyas O-C) presciadas"; la frase "por las armas de Cupido" (PCG, c. 59, p. 43a13), bien conservada en E1(orig)  y O-ed., se deforma en ambos manuscritos en "por el alma de Cupido" (Copidio O-Sl), O-Sl, O-C; y (en PCG, c. 59, p. 43b24) uno y otro substituyen "pena" por "premia" en la frase "...me quiero librar de luenga pena" E1(orig), mientras O-ed. conserva "pena". Pero ni O-Sl deriva de O-C156, ni O-C de O-Sl157].

      A su vez, O-ed. se separa, con cierta frecuencia del prototipo. Uno de sus rasgos más característicos es la introducción de parejas de sinónimos.

      Así donde O-Sl dice, de acuerdo con la tradición troncal de la Estoria de España (cfr. PCG, pp. 33a31.32, 33b20, 34b22, 40a45, 41a10):

    "y al uaron pusieron nonbre Pymalion", "e por ende busco carrera", "e que serien bien andantes", "perdimiento de mi tienpo", "por que tu me desanparas",

O-ed. completa:

    "e al varón llamaron e pusieron nombre Pigmalion" (O-ed., f. 22v); "y por ende busco manera e carrera" (O- ed., f. 22v); "e que serien bien auenturados e bien andantes" (O-ed., f. 23v); "perdimiento de mi cuerpo e de mi tiempo" (O-ed., f. 27); "por que tu me dañas e desamparas" (O-ed., f. 27v)158

Este rasgo más parece propio de un corrector de estilo que de un copista y, por lo tanto, sospecho que pueda responder al gusto del propio Florián de Ocampo159. También considero intromisión de Ocampo la corrección "erudita" consistente en substituir la lección

    "...e el rey Agamenemes en Egipto",

que figura en O-Sl en completo acuerdo con la tradición troncal de la Estoria de España160, por

    "...e el rey Amenopes en Egipto",

sin duda debido a la mayor familiaridad del corrector con ese nombre como propio de algunos fara­ones de Egipto161.

      Además, O-ed. se aparta de la tradición troncal en algunos otros detalles de pequeña importancia162.

      El ms. C163 de la tradición troncal ofrece una importante novedad respecto a E1(orig), ya que modifica el comienzo del "Prologo" para dar acogida al de la General estoria164:

    "Natural cosa es de cobdiciar los omnes saber los fechos que acaescen en to­dos los tiempos, tan bien en el tiempo que es pasado, commo en el que es-tan, et en el otro que ha de venir. Pero destos tres tiempos non puede omne ser cierto fueras ende de aquel que es pasado (...etc.)".

El empalme con el antiguo prólogo se realiza en PCG, p. 4a1:

    "...por que de los fechos de los buenos tomasen los omnes enxiemplo para fazer bien, et de los malos que rreçibiesen castigo para se saber guardar de lo non fazer. Et asy, muriendo aquellos...".

      La modificación del "Prólogo" parece haberse realizado sobre el propio ms. C. En el estado actual del códice, el folio en pergamino que, pegado a la tapa de la encuadema­ción, sirve de contratapa está escrito en letra idéntica a la del fol. 2 del manuscrito y en su verso se lee un fragmento del "Prólogo"165 seguido del capítulo primero y del titular y comienzo del capítulo segundo166. El fol. 1 actual, con el "Prólogo" reformado, fue es­crito, para sustituir al desechado167, antes de que se hiciese la iluminación del códice.

      Este prólogo del ms. C, en que se combinan el de la General estoria y el de la Estoria de España, figura también en el ms. X. Hermanos de X, pero faltos de los folios iniciales en que, según creo, figuraría ese prólogo, son los mss. U168, V169, Uu170. Esta

familia de textos, constituida porZ, U, V, Uu, depende, claramente, del ms. C171. Su prototipo no era, sin embargo, una mera copia del ms. C, pues introducía bastantes innovaciones. Entre otras, una diferente división de capítulos172 y la substitución de los epígrafes tradicionales por otros nuevos173. Ese prototipo tenía también errores propios: en PCG, p. 77b12-13, por ejemplo, estropea la fechación por la puebla de Roma poniendo "seysçientos e tres años" con omisión del numeral de las decenas.

       El mismo prólogo retocado que se lee en C figura, por otra parte, en dos manuscri­tos, Cah y Cf174, que se agrupan entre sí muy estrechamente175. Estos manuscritos no participan de los rasgos que caracterizan a la Versión vulgar frente a la tradición tron­cal176 e incluyen el prólogo retocado; sin embargo, no pueden ser considerados des­cendientes del ms. C en vista de algunas pequeñas variantes muy significativas. Por ejemplo, en los versos sobre la muerte de Dido (PCG, p. 43b49-50), su texto, aunque lle­no de extrañas repeticiones:

    "eneas dido espada achaque de llano

    por que dido por que dido cuytada se mato con su mano",

no hereda la lección incorrecta del ms. C "achaque de llãto" (frente a E1 (orig): "achaque de llano"). Tampoco se da en Cah y Cf la pequeña laguna que el ms. C, por homoioteleuton, presenta en PCG p. 70a36-37; así donde E1(orig) decía:

    "...et ua cresciendo el lugar et alçandose arriba en alto con un otero llanno en somo, et cuenta que sobreste otero et este collado fue asentada et pobla­da de antiguo la çibdat a que dizen en latin Ylerda et es aquella a que llaman agora Lérida...",

el ms. C copia mal:

    "...alçando se a arriba en alto con vn otero e este collado fue asentada e poblada de antigo...",

mientras que Cf y Cah conservan bien:

    "...alçando se arriba en alto con vn otero en somo e cuentan que sobre este fue asentada vna çibdad..."

Y a estos casos más llamativos de independencia respecto al ms. C podrían añadirse otros de menor entidad177.

      La singularidad más saliente de estos manuscritos hermanos Cah y Cf es la adición, al hablar de los pilares de Hércules en Sevilla (PCG, c. 6, p. 8b48)178, de un pasaje con la etimología de Hispalis:

    "...mostrando con el dedo179 las letras de la tabla. E Hercoles fizo y vna pue­bla, que traya consigo vna gente que les dezian los españoles e heran de vna tierra çerca de Sçiçia e tomolos e poblolos ally (-i Cf). E las primeras mora­das que ellos fizieron (fe- Cf) alli en el comienço de su puebla era (hera Cf) de cañas veras e de palos luengos e de pajas, e de estas cosas tales asentaron las sobre los palos. E tomaron destas dos palabras, que dizen en griego por sobre palos que dezimos en el latin (latyn Cah) por palos que son maderos delgados, e ayuntaron los e fizieron este nonbre Yspalis (Ispalys Cah). E co­mo quier que vos demudemos la primera palabra por que ellos dixeron Ys­palis e (y Cf) es aquella çibdad a que nos dezimos Seuilla".

      El pasaje remonta, evidentemente, a la Historia Gothica del Toledano (Lib. I, cap. V):

      "... in planitie quae Baeti ilumine irrigatur, civitatem Hispalim erexit, nomen adaptans, eo quod prima habitacula, palis suppositis, tegimen susceperunt, et in ea Spalos, qui secum de prope Scythiam venerant, accolas collocavit";

se trata de una adición, justificada porque la información en ella contenida se reflejaba luego en la Estoria de España en un pasaje en que se procuraba armonizar la noticia del arzobispo con la de la fundación de Sevilla por Julio César180.

      La procedencia de la adición de Cah y Cf es clara, constituye un préstamo de la IIa Parte de la General estoria    :

    "E quando vino al rio de Guadelqueuir e fue yendo por el ayuso, vio muy buena tierra e mucho abondada de todas cosas e fizo y vna puebla. E traya consigo vna gente que dezian los espalos, e eran de vna tierra çerca de Siçia. E tomolos e poblolos alli. E las primeras moradas que ellos fizieron alli en comienço de su puebla eran de cannaueras e de pajas e destas cosas tales; e asentaron las sobre palos. E tomaron estas dos palauras: yper que dizen en griego por sobre, e pilos que dezimos en latin por palos que son maderos delgados, e ayuntaronlas e fizieron dende este nonbre Yspalis. E como quier que nos demudemos la palaura desta pueblas por que ellos dixeron Yspalis, es aquella çibdad a que nos agora dezimos Seuilla"182.

      Otra notable variante de Cah y Cf ocurre en PCG, p. 92b34, donde la sincronía referente al rey de Judea se halla corregida:

    "e el reyno de Joachin rey de Judea en diez e nueue e el de Cleopatre reyna de Alexandria en tres años".

Los restantes manuscritos nombran a "Alexandra" y no a "Joachin"183.

      También singulariza a los manuscritos Cah y Cf su final. Originalmente184, acababan en las palabras:

    "...el aguja de Roma" (PCG, p. 97a18),

palabras a las que se añadió, como remate, la explicación:

       "Aqui dexa la estoria de contar de Jullio Çesar (Çessar Cah) el primer (primero Cah) enperador de Rroma e de todos los otros señores que fueron en Roma, por que en esta Parte Primera desta General Estoria non fabla mas della fasta aquí, por que en este enperador Jullio Çesar (Çessar Cah) se acabo esta Primera Parte como dicho es".

      [Parte de las singularidades de esta pareja de manuscritos de la tradición troncal se reencuentran en el ms. O-R (11-2038, Bibl. de Palacio, olim 2-N-4), que en todo su prin­cipio no se integra, como lo hará más adelante, en la familia de O-ed, O-Sl y O-C. De acuerdo con Cah y Cf, incluye (en PCG, p. 8b48) la adición procedente de la General Estoria sobre la etimología de Hispalis (salvo que omite parte de una frase por homoioteleuton):

      "...mostrando con el dedo las letras de la tabla. Et Ercoles fizo ay vna pue­bla e traya consigo vna gente que les dezian los españoles e eran de vna tie­rra çerca de Çiçia, e tomolos e poblolos alli. E las primeras moradas que ellos fizieron alli en el comienço de su puebla hera de cañas veras e de pa­los luengos e de pajas, e destas cosas tales asentáronlas sobre los palos. E tomaron destas dos palabras que dizen en griego por sobre palos, e dezimos en el latyn por palos que son maderos delgados, e ayuntaronlos e fizieron es­te nonbre Yspalis (     ) que es aquella çibdad que nos dezimos Seuilla";

sin embargo, más adelante, no coincide con esos manuscritos independientes de E1(orig) en la sincronía (PCG, p. 92b34)

    "e el rreyno de Alixandria rreyno de Judea en nueve años e el de Cleopatra rey na de Alixandria en tres".

      La coincidencia en la adición de la explicación del nombre "Yspalis" dado a Sevilla no es fruto de una consulta de la General Estoria hecha independientemente de la que nos mostraron los mss. Cah y Cf, pues O-R ofrece el mismo texto defectuoso que estos manuscritos hermanos y va de acuerdo con ellos en el detalle de incorporar el pasaje en­tero (PCG, p. 8b40-48) al capítulo anterior (PCG, c. 5) e iniciar, consecuentemente, el ca­pítulo que sigue (PCG, c. 6) diciendo:

      "Después desto que avemos dicho, vino asi que en el tiempo de los rromanos..."185]

      Las peculiaridades mayores o menores de cada uno de estos grupos de manuscritos de la tradición troncal (Z y Min; O-Sl, O-C y O-ed.; Ce; CyU,X, V, Uu; Cfy Cah, [O-R]) nada dicen respecto a la posición que ocupan en el árbol de textos de la Estoria de España; de ahí que nos interese descubrir qué clase de relación tienen con el texto más antiguo y autorizado de la tradición troncal, el códice regio alfonsí E1(orig).

      Para ello contamos con un notorio defecto de este códice del scriptorium regio com­partido por buena parte de los manuscritos pertenecientes a la tradición troncal, pero no por todos ellos.

      Donde los manuscritos de la Versión vulgar St, N, B(a), Nn, Q, Qq, Y, L, To dicen:

    "e rregnaua Atreo, padre del rrey Agamenón e del rrey Menalao, e Thiestes su hermano en el rregno de Misçenas de Grecia"186,

reproduciendo correctamente el dato de Eusebius-Hieronymus:

     "Mycenarum Atreus et Thyestes. ann. LXV"187,

     E1(orig) mutila la sincronía, diciendo (PCG, c. 68, p. 51a2-5):

    "e regnaua Atreo, padre del rey Agamennon e del rey Menelao, en Grecia",

y con el códice del scriptorium alfonsí coinciden los manuscritos C, U, X, V, Uu; Z, (falta el fol. en Min); O-Sl, O-C, O-ed. y Ce. En cambio, los manuscritos hermanos Cah y Cf, aunque pertenecientes a la tradición troncal, conservan huella de las palabras omi­tidas por el códice regio:

      ".. .Aterio, padre de Agamenon e del rrey Menalao, e tres sus hermanos en el rreyno de Misçenas de Grecia"188.

      [No así el ms. O-R que, a pesar de su ocasional parentesco con Cah y Cf, contiene aquí la lección habitual en la tradición troncal:

    "...Tiron, padre del rrey Agamenón e del rrey Amenalao, en Grecia"].

      Este defecto común al ms. C y sus descendientes, al ms. Z, a la familia O-Sl, O-C, etc., a Ce [e, incluso, a O-R], unido a la inexistencia en ellos de cualquier variante que pudiera remontar a un estado de la tradición manuscrita anterior al códice regio alfon­sí, nos obliga a considerarlos, a todos ellos, mientras no se demuestre lo contrario, co­mo descendientes de E1(orig). Junto con este códice del scriptorium de Alfonso X, constituyen la que llamaremos Versión regia. Quedan, pues, sólo como claramente independientes del códice alfonsí, aunque pertenecientes a la tradición troncal, los dos manuscritos hermanos Cah, Cf [y, quizá, O-R en sus primeros capítulos en que parece ser miembro de la misma familia que estos manuscritos]189.

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

107  Ni con el cambio de mano e iluminación en el cap. 13 de PCG (en medio del f. 8), ni con los dos folios 39 y 40 intercalados entre dos cuadernos regulares, ni con el pasaje del f. 45r raspado y escrito de letra posterior.

108  PCG, p. 50b51-51a6.

109  Chronici canones. Ed. R. Helm, 1956, pp. 56b-59a; ed. Schoene, p. 51.

110  PCG, p. 50b24.34.

111   PCG, p. 51a6.8.

112  Ms. X-I-7 de la Bibl. de El Escorial. El ms. Min, hermano del ms. Z, según parece (a través del mi­crofilm que proporciona la biblioteca de la Universidad de Minnesota), está muy mutilado y entre los fo­lios perdidos se halla el correspondiente a este pasaje.

113   Véase aquí adelante al final de este § 5.

114  PCG,p.11a24-26    .

115  Véase Catalán, "Don Juan Manuel ante el modelo alfonsí", pp. 30-31. [Reed. en La Estoria de Es­paña, cap. IX]. Importa llamar desde un principio la atención sobre el hecho de que la clasificación de los manuscritos no es inamovible a lo largo de toda la historia: varios manuscritos (o grupos de manuscritos) cambian súbitamente de prototipo, esto es, no son derivados de una misma tradición textual a lo largo de todos sus folios. [Esta realidad, cuando es ignorada por algunos críticos, enturbia sus conclusiones].

116  [Creo que también depende de la Versión vulgar el texto que el refundidor de la Refundição da Cró­nica de 1344 (ed. Cintra, Crón. 1344, vol. II, pp. 3-38 y 77-128) incorporó a la redacción original de la obra tomándolo de un manuscrito de la Estoria de España, aunque su modo de aprovechar esa fuente ha­ce imposible descubrir en el texto las principales características, que a continuación detallamos, de la Ver­sión vulgar (llama, no obstante, la atención el que los caps. 11-12-13 estén agrupados y, más aún, la división del brevísimo cap. 44 de PCG en dos). El texto de la Refundição da Crónica de 1344 sirvió, a su vez, de fuente en esta sección de la historia a Pablo de Santa María, Suma de las Coronicas de España y Siete edades del mundo (según muestra J. C. Conde, "Las Siete edades", 1994, pp. 294-306, respecto a la historia rimada y observo, por mi parte, respecto a la historia en prosa). Ambas obras abandonan la histo­ria romana de España en el mismo punto que la Refundição de c. 1400].

117  Según notamos más arriba (n. 32), en la foliación que preside lo escrito por las manos c y d figu­ran los varios dominadores de la Península: "GRIE/GOS", "ALMV/IUCES", "AFRI/CA", "ROMA"; y luego, en lo escrito por la mano f (n. 68), VANDA/LOS, GO/DOS.

118  [Esta degradación quizá se relacione con la consulta de la General estoria que nos revelan otros pa­sajes de la Versión vulgar, pues en la IIa Parte de esa obra (cap. 2, p. 35a de la ed. de Solalinde et al) se ha­ce constar, siguiendo al arzobispo don Rodrigo (Historia Gothica, I. 7, p. 12): "E duro Espanna apremiada so la seruidunbre de los griegos del tienpo de Ercules fasta el sennorio de los romanos" (véase atrás, § 4)].

119  [El manuscrito regio E1(orig) acaba la lista de emperadores con "Theodosio", en anticipación de lo que había de decirse en el cap. 364 de PCG, donde se cuenta la entrada de "los barbaros" y se consigna que "se acabo el sennorio de los romanos en Espanna" cuando corría el 17Q año del imperio de Honorio y el 4- de Theodosio hijo de Archadio. Los manuscritos de la Versión vulgar (St, B, N, Qq, Y, L, etc.) aña­den en el cap. 121 la mención de "Marciano"].

120   [Puesto que en tiempo de Marciano lo que ocurre es la entrada de los godos en España].

121   Así, en PCG, pp. 21a3], 28b52 y 30b51, abren sendos capítulos, dividiendo en dos, respectivamen­te, los caps. 28, 44 y 48 de PCG; en cambio, consideran como uno solo (aparte de los ya citados 11-12-13) los caps. 56 y 57 (salvo la sub-familia L, To, que divide) y los caps. 64 y 65. Es de notar que los manuscritos Cf  y Cah de la Versión regia tampoco dividen estos dos capítulos.

122   Diciendo: "Anibal, el emperador de Affrica, después que ouo Çiguença destruyda, assi como ya oyestes, a cabo de quinientos e veynte çinco años que fue Rroma poblada e dozientos e LXXXX III des­de que començo..." (cito por el ms. Q).

123   Donde en la Versión regia se decía: "...torna a contar cuemo la reina Dido fue casada con Acerua so tio, que fue después reyna de Carthago", en la Versión vulgar se omiten las seis últimas palabras (qui­zá por su posición en la frase, que las hacía confusas).

124   Cito por el ms. B(a). Los otros son semejantes.

125  [Debo el dato sobre la Va Parte de la General estoria a observaciones de I. Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la EE", pp. 118-119].

126  Según notó ya R. Menéndez Pidal en su descripción del ms. N (Crónicas generales3 , p. 33). En cam­bio, Menéndez Pidal se confundió al describir el ms. B, ya que creyó ser "una gran laguna al fin del folio 9v", lo que era un traslado, del texto echado en falta (PCG, pp. 5b35-7b27), a otro lugar (PCG, p. 9b11), ya que en el ms. B, al igual que en el ms. N, desde "venieron despues los griegos que son llamados çelidos..." hasta "Mas Hercoles el tercero el que fizo los grandes fechos de que todo el mundo fabla" se intercala entre "...e fue despues poblada que Troya fue destruyda la ij uez e començara se a poblar" y "fue (sic) Nieto de Vlixes que auia aquel mesmo nombre...". [Desde luego, el texto conocido por el refundidor de la Crónica de 1344, si era un manuscrito de la Versión vulgar, no era miembro de esta familia, pues no presenta el desorden].

127  Véase adelante § 7, texto relacionado con la n. 228.

128  Véase adelante §§ 8 y 9.

129  "Aquest enperador de que us contar desus fo home ques açertara per molts grans feyts".

130  "E fuera ya en Italia con ayuda de los de Tarrynto e de Apula...".

131  La lengua es castellana, aunque utiliza algunas grafías del Este de la Península, como ny por ñ.

132  "La rreyna Dido, quando sopo que Eneas (omiten L, To) tomaua aquella carrera tan luenga (omite t.l. L), semejol que non (omite L) tenia en coraçon de nunca tornar (c. el t. To) a ella, e por ende, seyendo (estando To) lorando e faziendo grant (el mayor To) duelo lo mas cuytada (cuytado L, omite 1. m. c. To) que ser podrie (podia To), enbiol (e e. L) su carta fecha (escripta L) en esta manera (omite en e. m. To)".

133   El comienzo de la carta, que sigue, varía ligeramente: "Rrazonar me he yo agora contra ti (omite Y), mi marido Eneas, como canta (faze L) el çigno (çizne To) tendido en las yeruas ruciadas quando se quier morir. E non me razonare contigo por que yo aspere que te moueras tu (omiten L, To) por los mios ruegos, ca non quiso Dios...".

134  [O. Tudorică Impey, "En el crisol" (1982), 11-23. Las versiones alfonsíes de las epístolas ovidianas incluidas en la General estoria pueden leerse reunidas en el precioso libro compilado por B. Brancaforte, Las "Metamorfosis" y las "Heroidas" de Ovidio en la "General estoria" de Alfonso el Sabio. Madison: HSMS, 1990].

135   Y, L y To abren capítulo en PCG, p. 31 b1 (dividiendo el c. 49); en cambio, empalman los caps. 69 y 70 de PCG.

136  L y To ligan el c. 1 de PCG al Prólogo, diciendo: "...fasta en el nuestro tienpo. E por que en vn li­bro que ha nonbre Genesi fabla de commo, el (omite To) nuestro Señor Dios crio el çielo...", mientras Y comienza capítulo con la frase tradicional: "Moysen escriui vn libre que ha nom Genesi perqué troben en ell de com cria nostre señyor Deu el çel..."; L y To empalman los caps. 31-32 de PCG, frente a Y, que si­gue abriendo capítulo ("Como quier que Asdrubal fuera vençido...)"; L y To dividen los caps. 35, 36 en PCG, p. 24b28 ("Para este fecho escogieron a Çipion...") y no en PCG, p. 24b17.22, como hace aún Y ("A muy pocos dias que Cipion fue legado a Rroma..."), y vuelven a partir los caps. 56 y 57 de PCG, que los restantes manuscritos de la Versión vulgar, incluido Y, juntaban; en cambio, no separan el cap. 62 de PCG del 61, frente a Y que conserva la división tradicional ("Quando los de Cartago sopieron..."). La herman­dad se manifiesta, también, en otro tipo de variantes; por ejemplo: "Grant coydado ovieron los rromanos..." (PCG, p. 2920), frente a "coyta" en Y ("uerguenna" E); "Despues que la rreyna Dido fue abenida..." (PCG, p. 37a44), frente a "...finco en Cartago abenida..." Y ("fico en Cartílago" E).

137  Recuérdese que, en el pasaje arriba citado relativo a la carta de Dido, tanto el ms. L como el ms. To se apartaban, a veces, individualmente del ms. Y.

138  "...e non pudieron los otros y al fazer syno lo que / muy sabidor e asmando...".

139  "...muy vergonçosa para el senado e para el comun de Roma, pero puso el pleito asy ca Jugaría a los vnos dio grandes averes".

140  "Andados de la puebla de Rroma dcxxv años, sseyendo consul Marco Manilio et Marco Çimilio e Luçio Deste / naçio por toda Africa tanta muchedunbre de lagosta..." esto es, salta de la introducción del cap. 71 de PCG al texto del cap. 72, que comenzaba con una introducción similar. Curiosamente, los mss. Cah y Cf tienen un error similar, aunque no idéntico, pues saltan desde "...Marco Manilio" (p. 52b7) a "e Marco Fluuio Flore" (p. 52b38).

141  "...pero poblaron la toda de rromanos. / Et touieron esto por vna grant marauilla esto de los lobos". Las cuatro últimas palabras son un retoque posterior a la laguna. Sigue inmediatamente el cap. 75 de PCG.

142  Cito por el ms. To. Variantes de L: mientra que; Marsella; omite el segundo Jullio Çesar.

143  Cito por el ms. L. Variante de To: Espero.

144  [Carece del pasaje basado en el "Libro de las Donas" propio de los mss Y, L, To y no tiene el de­sorden creado por el folio cosido por el margen exterior que el prototipo de St, Ai, B(a), Nn impuso a sus descendencia; tampoco hereda otros errores comunes a los varios miembros de esta familia de manuscri­tos que citamos aquí adelante].

145   [Es Versión vulgar en la unión en un solo capítulo de PCG, cc. 11-12-13, y la colocación detrás de este capítulo de las tres razones por la cuales los romanos ganaron el señorío de toda la tierra y en la di­visión en dos de los cc. 28, 44 y 48 (pero no agrupa el c. 57 al 56, sino al 58). No presenta el desorden de B(a), St, N, Nn de colocar PCG, p. 5b35-7b27 detrás de PCG, p. 9b11. Contra Y, L, To no hace capítulo en PCG, p. 31b1 (en medio del c. 49). Difería de todos los demás en algunos rasgos (según parecen indicar sus capítulos 68, 69, 70, en relación con PCG, ce. 67, 68, 69)].

146   El ms. Min, nada más comenzar capítulo, como el ms. Z ("En pos de los ordenamientos que auemos dicho de las" (PCG, p. 87a33) acaba folio (en 87a34) y, tras la pérdida de otro, empieza "contado de que la coronica faze mencion desde el enperador...", pasaje citado en nuestra n. 149. Es de notar que en la descripción del ms. Min de L. L. Collins, "An unknown manuscript of the Crónica de veinte reyes", Scriptorium, XXVIII (1979), 51-60, nada se dice del lamentable estado del códice descrito, falto de muchísi­mas hojas. Tampoco se percata Collins de los rasgos definitorios de su contenido que aquí comentamos.

147  En el ms. Z hay aquí una laguna, de la que no se percató el copista.

148  Ms. Z, f. 56v. Falta el folio en el ms. Min.

149  "Asi que es el cuento destos enperadores de Rroma fasta aqui, segunt auemos (hasta este punto fal­ta el ms. Min, por pérdida de un folio) contado de que la coronica faze mençion, desde el enperador Ju­llio Çesar fasta el enperador Enrrique el quarto çiento et tress enperadores; et el cuento de los años que estos enperadores rregnaron en Rroma segunt el cuento de las eras de Çesar e del nuestro saluador Ihesu Christo fueron mill e çiento e sesenta e tres años", mss. Z y Min.

150   Ms. 39 de la Caja de Ahorros de Salamanca (s. XV).

151   Ms. Y-I-9, Bibl. de El Escorial (s. XV).

152   Según explica el maestro Florian Docampo en el prólogo de Las quatro partes enteras de la Cronica de España que mando componer el Serenissimo rey don Alonso llamado el Sabio..., Zamora, 1541. El códice utilizado en 1541 no es ninguno de los conservados. [Para un juicio de conjunto acerca de los "criterios editoriales" de Florian d’Ocampo véase ahora Ma. del M. de Bustos, "La Crón. general vulga­ta" (1994), pp. 57-59].

153   O-ed., prólogo, f. 2v.

154   Ma. del M. de Bustos, "El ms. Sl", p. 199, reunió en 1985 algunas variantes para mostrar el paren­tesco de O-Sl, O-C y O-ed. [Posteriormente, en "La Crón. general vulgata" (1994), pp. 149-164, trata de forma muy completa la cuestión; aunque las variantes que, en esta sección de la Estoria, agrupan a los tres citados textos sean de pequeña entidad, son tantas que la existencia de un prototipo común a los tres es indudable].

155   Según observa M3. del M. de Bustos, "El ms. Sl", p. 41. Tomo los ejemplos de su Apéndice II, p. 199. [Véase ahora "La Crón. general vulgata" (1994), p. 285].

156  Según demuestra Mª del M. de Bustos, "El ms. SI", p. 200 [y "La Crón. general vulgata", pp. 284-285], con las variantes discordantes de O-C "e rreynava Atreo padre del rrey Agamenon en Troya, e el rrey Menalao en Gresçia, e el rrey Ageo en Egipto, frente a O-Sl, que dice "...e regnaua Atreo padre del rey Agamenon, e el rey Menalao en Greçia, e el rrey Agamenemes en Egipto". Cfr. E1(orig): "e regnaua Atreo, padre del rey Agamennon e del rey Menalao en Grecia, e el rey Agamenemes en Egipto" (PCG, c. 68, p. 51a2-5); ["una çibdad que llaman Aviñon", frente a "Lauina" E, O-Sl, O-ed (PCG, p. 10a56); "cuenta Eu­genio", por Huguitio, Huguiçio O-ed, "Gugutio" O-Sl (PCG, p. 89b51-52)].

157  Según muestran los errores y variantes de O-Sl aducidos por Ma del M. de Bustos "El ms. SI", pp. 199-200 [y "La Crón. general vulgata" (1994), p. 284]: "Eneas escapara del destroymiento" O-ed, O-C, "...esperaua..." O-Sl (cfr. PCG, c. 56, p. 38a56); "muy nobles e muy ricas" O-ed, O-C, "muy grandes..." O-Sl (cfr. PCG, p. 38b5()); "fallaron y muchas sepolturas" O-ed, O-C, "...escrituras" O-Sl (cfr. PCG, c. 119, p. 96a12); "e cient días ante" O-ed, O-C, "...en çinco d. antes" O-Sl (cfr. "e ciento dias ante" E, PCG, p. 96a53).

158  Cita estas singularidades de O-ed y los correspondientes pasajes de O-Sl Ma del M. Bustos, "El ms. SI", p. 40.

159  Sobre las parejas de sinónimos en la prosa de mediados del s. XVI, véase R. Menéndez Pidal, "El len­guaje del siglo XVI", Cruz y Raya, 15 de septiembre de 1933. Cito por la reed. en La lengua de Cristóbal Colón, el estilo de Santa Teresa y otros estudios sobre el siglo XVI, Madrid: Espasa Calpe, 1942, pp. 53-100, donde interesan las pp. 76 y 77 (en que se comenta su uso por fray Antonio de Guevara y por Pero Mexía).

160  Cfr. n. 156.

161  Aduce estas variantes Ma del M. de Bustos, "El ms. Sl", p. 41. Eusebius-Hieronymus (ed. A. Schoene, 1866, p. 51) consignaba la coetaneidad, según Filistos, de la fundación de Cartago con "Ammene-mes", rey de Egipto. [Nuevos ejemplos y precisiones acerca de las "correcciones eruditas" introducidas por Ocampo y de cómo realiza la "mejora de textos latinos" citados por Alfonso X, se hallan en Ma. del M. de Bustos "La Crón. general vulgata" (1994), pp. 59-72].

162   Ma del M. de Bustos, "El ms. 57", p. 200, observa los siguientes casos: la omisión de "si se le gui­sase" en PCG, c. 56, p. 3763.4, "auie grand sabor de casar con ella sis le guisasse" E1(orig), mientras O-Sl y O-C conservan bien "...con ella si se le guisase", y la substitución de "carrera" por "tardança" (inducida por la presencia del vocablo inmediatamente antes) y de "llano" por "llanto" en el cap. 59 de PCG, p. 41a31-32, "...buena es la tardança que faz la carrera segura", p. 43b53 "Eneas dio espada e achaque de llano" (rimando con "mano"), mientras O-Sl y O-C coinciden con E1(orig). Es de notar que la co­rrección "llano" > "llanto" reaparece en el ms. C, copia de E1(orig).

163  No creo preciso enumerar entre los manuscritos de la Estoria de España una copia moderna del ms. C conservada en el ms. 1865 (olim S-225) de la Biblioteca Nacional, Madrid, a que alude J. Gómez Pérez en "Elaboración de la PCG", p. 24. Se sacó después de la pérdida de los folios XXX y LXXXVIII de C (se­gún nota ya Gómez Pérez), por lo que falta en ella la materia correspondiente a PCG, pp. 61b5-63b23 y 198a)30-200b50 que el copista deja en blanco entre "descabezó de los Mayorales una" y "Andados de quando Roma fuera poblada seiscientos e noventa e ocho años" y entre "Macedonia del su nonbre. E desi vino otro" y "años de la Puebla de Roma quando andaba la Era en quatrocientos e tres", respectivamente.

164  Según notó desde antiguo R. Menéndez Pidal en sus apuntes manuscritos y dio a conocer J. Gómez Pérez, "Elaboración de la PCG", pp. 272 y 245-246.

165   Desde las palabras "mos e por ende somos nos adebdados" (PCG, 4a4).

166   "Los sabios que escriuieron todas las tierras fizieron dellas tres" (PCG, 5a7).

167   El nuevo folio acaba igual que el de guarda.

168   Ms. 158 de la Bibl. de la Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias Políticas y Económicas (olim Bibl. Complutense Ildefonsina, Alcalá, Mss. castellanos E.I, c.2, N.5). Le faltan los fo­lios I, II, III, V y VII, que fueron completados en 1567 utilizando la edición de Ocampo. La parte vieja empieza en PCG, c. 3, p. 5a51.

169   Ms. 1343 (olim F-41) de la Bibl. Nacional, Madrid (= V1). Le falta el primer folio. Comienza en PCG, p. 4a45. Su continuación es el ms. 1277 (olim F-85) de la Bibl. Nacional, Madrid (= V2).

170  Ms. 645 (olim F-136) de la Bibl. Nacional, Madrid. Le falta el primer folio. Comienza en PCG, p. 4a16.

171   Los cuatro manuscritos citados heredan del ms. C el error de traducir los versos sobre la muerte de Dido (PCG, p. 43649-50) poniendo "achaque de llanto", frente a la lección de E1(orig) "achaque de llano", y en PCG, p. 70a36-37 una laguna por homoioteleuton, pues dicen todos: "et diz asy que se faze en Espa­ña la mayor vn collado muy grande e es de vna tierra gruesa (non muy g. Uu), e va cresciendo el logar et alçandose arriba en alto con vn otero ( ) et en este collado fue asentada e poblada de antiguo la çibdad...", omitiendo en el lugar señalado con ( ), como el ms. C "...alçandose arriba en alto con vn otero ( ) e es­te collado fue asentada...", las palabras que incluía E1(orig) "llanno en somo, et cuenta que sobreste ote­ro" detrás de "...alçandose arriba en alto con un otero" y antes de "et este collado fue asentada" (la adición en los mss. X, U, Uu, V del "en" ausente del ms. C muestra claramente cómo la laguna mecánica hecha por el copista de C tiende a ser acomodada al contexto).

172   Dividen capítulo en PCG, pp. 10a8 (en medio de PCG, c. 7), 12a46 (en c. 10), 12b29 (en c. 11), 34a17 (en c. 52), 81a26 (en c. 104), 87a33 (en c. 109), 92b40 y 94a37 (en c. 117).

173  Por ejemplo, PCG, c. 1 se titula: "De los que escaparon con Noe en el arca que fizo por mandado de Nuestro Señor quando el Diluuio"; PCG, c. 2: "De commo los fijos de Japhet heredaron toda Europa que es desde la mar grande que çerca toda la tierra fasta el mar llamado Mediterráneo" (mientras el ms. C sigue a E1 en ambos casos, dejando sin título el cap. 1 y reproduciendo PCG, p. 5a4); PCG, c. 109: "De commo e en qual tienpo fueron puestos e remudados cada vnos de los offiçios en Roma" (en vez de PCG, p. 86b46-51, que C conserva de título).

174   Mss. 9/5651 (olim Est. 26, g. 2ª, D 41) de la Bibl. de la Real Academia de la Historia, Madrid, y 2684 de la Bibl. de la Universidad de Salamanca (olim 2-M-1, Bibl. de Palacio, Madrid, y Arzobº 36), res­pectivamente. Aparte de empalmar con el prólogo de la Estoria de España en la misma forma que el ms. C, coinciden con la versión de este manuscrito en las variantes: "como en el que estan et en el otro" (fren­te a" "commo en aquel en el que estan, como en el otro" en la GE); "et sy del tiempo" (por "et sy es del tiempo" en la GE); "por el saber del tiempo que fue çierto" (por "por que el saber del tiempo que fue es çierto" en la GE); "et de los malos" (por "et de los fechos de los malos" en la GE); aunque la variante "e non quisieron encobrir nada tan bien de los que fueron malos como de los que fueron buenos" mejora el texto lacunoso del ms. C "non quisieron nada encobrir tan bien de los que fueron malos" (en vez de "...de los que fueron buenos como de los que fueron malos" que dice la General estoria), creo evidente que se trata de una enmienda basada en el contexto. Por otra parte, empeoran el texto del ms. C en algunos deta­lles; por ejemplo, donde el ms. C dice correctamente "et de las cauallerias et de los pueblos", Cf y Cah estropean "e de los caualleros e de los pueblos".

175  Cf y Cah coinciden entre sí en todo. Incluso en las desatinadas lecciones del dístico latino: "Prebut eneas causa moris esen pisa dido cun (cum Cah) de çendid (tendid Cah) yta manu". El ms. C es mucho más correcto: "Prebuyt eneas et causa mortis et ensem / ipsa sua dido concidit icta manu".

176  En efecto, colocan el pasaje introductorio sobre la expansión romana al comienzo del cap. 23 de PCG y no participan en las correcciones, arriba enumeradas, que afectan a detalles de los caps. 19,21 y 50 de PCG; tampoco incluyen la distinción (en PCG, p. 87a21) entre el comienzo de los césares y el de los emperadores.

177  Tampoco siguen al ms. C en la corrección del año de la puebla consignado en el cap. 77 de PCG, pues dicen como E1(orig), Q, N, B, etc. "seysçientos e sesenta e quatro años", y no "setenta", como C; y la variante que ofrecen en PCG p. 52a41 (cap. 70) "Sempronio Tinadano", frente a "Sempronio Tutilano" de E, C, tiene un punto de contacto con las variantes "Tuthidano" de B, N, "Cuthidano" de Q y "Tithidano" de Y, que confirma nuevamente la independencia de ambos manuscritos respecto a C.

178  Ambos manuscritos trasladan todo este pasaje desde el comienzo del cap. 6 de PCG al final del cap. 5, y hacen comenzar el nuevo capítulo en PCG, p. 8b48, con las palabras: "Después desto avino asy que en el tienpo de los rromanos..." y ofrecen la variante: "E puso ally seys piedras muy grandes e puso ençima dellas vna muy grant tabla...".

179   El ms. Cah: deldo.

180   La Estoria de España apoyándose en la Historia Gothica del Toledano, Lib. I, cap. V, incluía una alusión a la fundación de Hispalis ("E después que esto ouo fecho, fuesse para Guadalquiuir, al lugar o mandara fazer la ymagen, e fallola erzida e plogol mucho. Desi fue adelant, alli o mandara fazer la uilla sobre los palos e pusol nombre Hispalis, e mandola cercar de muro e de torres" PCG, p. 10a22-28) des­pués de contar la institución por Hércules de los juegos que dieron nombre a la Lusitania (PCG, p. 10a38-10, 17, 19-22De rebus Hispaniae, p. 9a-b) y antes de referir su ida a Cartagena y su enfrentamiento con Caco (PCG, p. 10a28-31, 39-41De rebus Hispaniae, p. 9b), pero no reprodu­cía fielmente a su fuente, pues su conocimiento de otra versión de la población de Sevilla le obligaba a realizar un trabajo de armonización de los relatos recibidos (según ya explicamos más atrás, § 4).

181   La dirección del préstamo es segura, pues en la General estoria la noticia ocupa el mismo lugar, dentro de la narración, que en la Historia Gothica del Toledano, y, según vimos más atrás (§ 4), todo el relato se basa exclusivamente en las historias latinas, sin dar entrada a los datos procedentes de una fuen­te árabe que incorpora la Estoria de España.

182  GE, II p. 33a35-b4.

183   Es de notar que la substitución de "Alexandra" por "Joachin" no se repite en los mss. Cf y Cah al llegar al cap. 119 de PCG (p. 96a1).

184   El ms. Cf fue dotado de una continuación por una mano distinta. La independencia de la primera mano se subraya por el "Deo gracias" final y por el hecho de que lo escrito por la nueva mano va nume­rado con una segunda serie de signaturas.

185  [El ms. O-R comienza (por pérdida de folio o folios) "e todas las yslas menudas que yazen en per­tenençia de Constantinopla..." (PCG, p. 5b7). Nada sabemos, pues, de como era su prólogo. En el episo­dio comentado referente a los pilares de Hércules es significativa la substitución de "e puso ally seis pilares de piedra muy grandes e puso en somo...’" E1(orig) por "e puso alli seis libras de piedras muy gran­des e puso en somo dellas...", lección intermedia respecto a la propia de Cah, Cf, citada en la n. 178].

186  Variantes Aterio L, Aneo Y; Agomenon Q, Y, El Gamenon St; Menalo L, Memelico Y; Tiestes B; Tristas Q, L.

187  En 1261 a. J. C. Eusebius-Hieronymus, ed. R. Helm (1956), p. 56b.

188  Ofrecen, en cambio, una laguna inmediatamente antes, empalmando: "...Ysrrael e rreynava enton­ces en Africa Tenceva... Aterio padre..." (Cfr. PCG, p. 50b54-51a3).

189 Es de notar que en el pasaje citado en la nota 188 la lección correcta es "regnaua Teutanes en Assiria", que figura en E, Ce, O-SI, etc. (C y en sus descendientes, y también en los mss. de la Versión vulgar St, N, B, Y, Q, Qq (y fuera introducida indebidamente en texto por R. Menéndez Pidal en su ed. de la PCG, p. 51a1); no hay modo de explicar la coincidencia salvo por poligénesis.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

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12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA.  II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

      La diferencia lingüística en el empleo de la apócope extrema entre los 116 primeros capítulos del ms. E1(orig) de la Estoria de España y los siguientes no se explicaría, se­gún Menéndez Pidal, "por una gran diferencia cronológica" en la composición de la obra69, pues las secciones que siguen al supuesto núcleo más antiguo de la Estoria no pueden fecharse mucho después que los 116 primeros capítulos.

       La aproximada contemporaneidad de todos los capítulos que componen el ms. E1 era para Menéndez Pidal indudable en vista de dos datos de diferente carácter. En enero y febrero de 1270,  Alfonso X pedía en préstamo al prior de Santa María de Nájera y al cabildo de la colegiata de Albelda varios libros para hacerlos copiar ("e otorgo de os los enviar tanto que los aia fecho escrevir"70), y entre ellos "algunos necesarios para la redacción de la Crónica, ... en especial el códice de la Farsalia de Lucano, tomado de Albelda, y el de las Heroidas de Ovidio tomado a Nájera, ambos utilizados para com­poner algunos de los 100 primeros capítulos de la obra". Si este dato puede proporcio­nar un terminus post quem para la elaboración de los primeros cien capítulos de la Estoria de España, pues "es de suponer que estos libros que intentaba copiar en 1270 no existían en la cámara real, y que su petición en préstamo precedió a la redacción de la Crónica"71, tres citas de esta obra en la General estoria del propio rey don Alfonso constituirían un terminus ante quo de extraordinaria precisión.

     Ya J. Amador de los Ríos había llamado la atención respecto a estas remisiones72 ; pero Menéndez Pidal, con un mejor conocimiento de la tradición manuscrita de la Estoria de España, intentó matizar el alcance de las auto-citas. Según su argumentación, el pasaje de la Parte Iª, libro 3º, cap. 2, de la Grande e general estoria, en que se remi­te a "los capítulos donde la Crónica trata del origen de los vándalos, alanos, silingos, suevos y godos (capítulo 365, etc.)", "basta para saber que, no sólo los 108 primeros capítulos más arcaicos, sino 300 otros subsiguientes, de lenguaje más moderno, son to­dos del tiempo de Alfonso X"73 y, probablemente, anteriores a 1272, "año en que es de presumir se comenzó la primera parte de la Grande Estoria"74.

      La argumentación pidalina no me parece enteramente convincente. Por una parte, no está tan claro que Alfonso X pidiese esos libros en préstamo acuciado por necesidades bibliográficas directamente creadas por la redacción de sus obras, según mostró Solalinde75, ni que considerase superfluo poder consultar más de un códice de una obra historiográfica prestigiosa; el rigor con que sus equipos de trabajo llevaron a cabo el proceso de incorporación de pormenores al relato que compilaban me lleva a sospechar que nunca despreciarían una posible fuente de información adicional. Por ello no creo seguro que hasta después de llegados los códices de Nájera y Albelda los historiadores alfonsíes de su cámara permanecieran inactivos, ya que varios datos (a que en el curso de nuestro estudio aludiremos) apuntan hacia una preparación de la bibliografía esen­cial de la Estoria de España algo más temprana de lo admitido por Menéndez Pidal.

      Por otra parte, las auto-citas de Alfonso X no aseguran, tan claramente como pensaba Menéndez Pidal, que la historia del señorío de los bárbaros en España estuviera ya redactada cuando se escri­bió la Parte Iª de la General estoria.

      La cita incluida en el cap. 2 del libro 3º de esa Parte Iª de la General estoria dice así:

    "Los de Gomer e de Magog poblaron Scançia e las otras yslas que dixiemos de la parte de septentrion ... E destos uinieron los godos, como contaremos adelante en las razones de la quinta e de la sexta edat, los uandalos, los alanos, e con estos fueron los hugnos e los silin­gos, como lo auemos Nos ya departido en la nuestra Estoria de Espanna"(GE, I, p. 57b8-21).

      Esta remisión pudiera referirse simplemente al capítulo 3 de la Estoria de España, dedicado a contar "De cuemo fue Europa poblada de los fijos de Japhet", ya que sólo en ese capítulo introduc­torio (y no al tratar del señorío de los pueblos bárbaros en España) se nombra a Gomer y Magoch:

   "De Gomer fijo de Japhet uinieron los que poblaron Galacia, e fueron por end llamados gallogreci. De Magoch, ell otro hermano, uinieron los cithas, e los godos, e los vuandalos, e los seuos, e los alanos" (PCG, p. 5b38.43)

y no falta en ese cap. 3 una alusión a los silingos como pobladores de España:

    "los alanos, que poblaron aquella tierra que agora llaman Alaua... e los silingos que po­blaron otra tierra cabo el rio que llamauan Cil..." (PCG, p. 6b32.36).

      Es verdad que la primera mención de los "hugnos" o "ugnos" no ocurre, en la Estoria de España, sino en el capítulo 358 de PCG y que sólo en el capítulo 401 se habla "del fecho de los vgnos, que gentes fueron et de que linage..."76; pero en favor de que la remisión se refiera, simplemente, al capítulo 3 de PCG habla el hecho de que los hunos figuren en el pasaje de la Historia Gothica del arzobispo don Rodrigo que constituye la fuente de ese capítulo 3 de la Estoria de España:

   "De Gomer filio laphet Galatae... qui latine Gallograeci dicuntur... de Magog Scytae qui et Massagetae appellantur, et Gothi secundum Isidorum, Vandali, Suevi, Alani atque Hugni"77.

       Otra remisión de la General estoria (Parte Ia, Libro 3º, cap. 3) a la Estoria de España apunta cla­ramente al capítulo 8 de PCG:

    "mas desque uino el rey Espann pusol nonbre Espanna del su nonbre del, assi como lo auemos Nos departido en la nuestra Estoria de Espanna en el comienço e lo departire­mos aun en esta en su logar adelante"78.

      Una tercera remisión (Parte Iª, Libro 3º, capítulo 2) deja bien explícito el lugar de la Estoria de España a que hace referencia:

   "Los de Thogorma, el tercero fijo de Gomer, apartaron se de las otras sus generationes, e passaron a Affrica, e poblaron y; e d’aqui fueron los tigratheos del regno de Tigran de qui fablamos Nos en la nuestra Estoria que fiziemos en Espanna, en las razones de las conquistas que contamos de Ponpeo el Grand"79.

      El pasaje aludido forma parte del cap. 84 de PCG (p. 61b20), dentro, por lo tanto, aún del supuesto núcleo inicial de la Estoria. Esta remisión tiene, sin embargo, el interés de referirse a uno de los tres capítulos que en el ms. E1 (orig) fueron copiados en una hoja suelta (de dos folios) intercalada entre dos cuadernos regulares (constituidos por los folios 31-38 y 41-48). Gracias a ella podemos afirmar que, si esos dos folios se escribieron en el ms. E1 (orig) con independencia de los que preceden y si­guen, su incorporación a la Estoria de España fue una iniciativa alfonsí.

       Las tres remisiones citadas se acumulan en dos capítulos consecutivos del libro 3º de la Primera Parte de la General estoria. Parecen ser las únicas remisiones explícitas exis­tentes en toda la obra; [pero no son las únicas alusiones a la Estoria de España, ya que en la Parte IVª de la General estoria aparece una nueva referencia no tenida en cuenta por la crítica hasta que recientemente Inés Fernández Ordóñez llamó la atención sobre ella 80. En este caso no se trata de una remisión a lo ya historiado, sino una advertencia acerca de los diferentes modos de utilizar las fuentes que exige una obra historial de ám­bito regional y una obra historial ecuménica. En efecto, en la General estoria Alfonso, después de anunciar que va a hacer la historia de "la afincada contienda de los rromanos e de los de Cartago" se demora en explicar cuáles fueron "los quatro prinçipales rregnos del mundo" y, con este motivo, expone los diferentes propósitos historiales de la General estoria y de la Estoria de España, para que el lector comprenda mejor las di­ferencias entre el relato de una y de otra cuando tratan de unos mismos hechos:

    "E Nos en la historia que fezimos apartada de los señorios e de los grandes fechos que fizieron todos aquellos prinçipes e gentes que vinieron a poblar España e por esta rrazon tomamos de vnos lugares e de otros en las historias los dichos que pertenesçen para ello; mas aquí avernos a fazer de otra guisa, que tomaremos las rrazones de los fechos destos dos rregnos e de sus gue­rras e batallas que ovieron, assi como dize la Historia rromana, e traeremos y dichos de otras historias" (ms. Σ, f. 241r).

      La referencia, aunque nada concreta, supone redactados los capítulos de la Estoria de España relativos a la "Estoria del sennorio que los de Affrica ouieron en Espanna" (PCG, caps. 16-22) y los primeros capítulos (PCG c. 23 y siguientes) sobre la "Esto­ria del sennorio que los romanos ouieron en Espanna". La explicación de Alfonso bas­ta, por otra parte, para justificar la diversidad de las dos historias, la general y la "apartada" de España, al contar las guerras púnicas].

      La Estoria de España, al ir exponiendo sucesivamente la historia de los señoríos que sobre la Península ejercen diversos pueblos, explica la ocasión y razones por las que los de "Carthago la de Dido que es en Affrica" obtuvieron el señorío de España; pero, con ese motivo, no se detiene a contar por lo largo la historia de Cartago81. En cambio, más adelante, al hablar de la destrucción de Numancia (identificada con "Çamora") por Scipión y al aludir al sobrenombre de "Affricano" que este cónsul ganó anteriormente "por que conquiriera a Affrica... e d’aquella yda quemo e destruyo la grand cibdat de Carthago de guisa que numqua iamas assi fue poblada com ante", abre un largo parén­tesis en la historia de España para "mostrar... mas complidamientre... como fue primeramientre poblada Cartago e quales fueron los que la poblaron" y contarnos la historia de Dido y la tercera guerra púnica (PCG, caps. 49-70). Buena parte de lo rela­tado en esta digresión reaparece verbatim en la Parte IIª de la General estoria, Libro de los Juyzes: los caps. 51-55 de PCG se corresponden, palabra por palabra y capítulo por capítulo, con los caps. 370-374 de la ed. Solalinde et al. de la General estoria (Parte IIª, vol. 1, pp. 431-437) y los caps. 57-58 de PCG con los caps. 619-620 de la General estoria (Parte IIª, vol. 2, pp. 170-172). Aunque la índole de los capítulos pudiera inducirnos a pensar que se redactaron para la General estoria y que su inclusión en la Estoria de España es debida a una impertinente interpolación, su presencia en la sección nuclear del manuscrito E1 (orig), obra del scriptorium alfonsí, no deja lugar a duda so­bre su primitiva pertenencia a la historia "apartada" de España. La dirección del prés­tamo resulta, por otra parte, evidente en los caps. 619-620 de la General estoria, 57-58 de PCG. El comienzo del primero de ellos, "Estando la reyna Dido en Cartago muy po­derosa e mucho onrrada, segunt ya oystes, Eneas, que escapara del destruymiento de Troya traye consigo a su padre Anchises e vn su fiio que dezien Ascanio, e queriese yr para Ytalia, e arribo en Çeçilia, e murió y su padre Anchises e soterrolo alli", no pudo tener su origen en la General estoria, que está narrando la historia de Troya y acaba de contar en el capítulo anterior quiénes escapan de la ciudad después de su destrucción, y sí en la Estoria de España, que está contando la historia de Cartago la de Dido y que en los capítulos inmediatamente anteriores ha hablado de las riquezas y poderío de la reina. La adición de la alusión a lo que se acaba de contar es en la Estoria de España el tránsito exigido para dar entrada a un relato (procedente de la Historia Romanorum del Toledano) en que el punto de vista difería, ya que el centro de su interés era Eneas y la creación del reino latino y no la Cartago de Dido; la General estoria no tenía por qué anticipar aquí el nombre de Dido, ya que venía hablando de Eneas, y el "segunt ya oystes" apuntaba a algo contado hacía 250 capítulos. A su vez, el estudio de la tradi­ción textual de las dos historias confirma, por la forma en que se emparentan entre sí, la directa y primitiva dependencia de la General estoria respecto a la Estoria de Espa­ña en estos capítulos referentes a la historia de Dido. Tras una comparación minucio­sa de los textos puedo afirmar que la General estoria va de acuerdo con el manuscrito de la Estoria de España copiado en el scriptorium de Alfonso X siempre que otros manuscritos se apartan de él en pequeñas variantes. [Esta observación mía ha sido confir­mada por Inés Fernández Ordóñez y completada con otra de no menos significación: dentro de la tradición manuscrita de la General estoria el ms. K es el que más se acer­ca al texto de la Estoria de España82. Ello me parece muy natural, pues este manuscri­to representa en solitario la rama de la tradición más fiel al arquetipo de la obra83, frente a lo sostenido por los editores modernos de esta parte de la General estoria84]. Dada la construcción de la General estoria, la omisión en ella de varios capítulos de la historia de Dido presentes en la Estoria de España no creo que permita suponer que los redactores de la historia universal heredaran esa historia en una etapa de su elaboración an­terior a la conservada en el manuscrito E1 (orig) de la Estoria de España85; [tampoco me parece conflictiva la presencia en la General estoria de una sincronía no consigna­da en la historia nacional86].

      Muy distinta es la relación entre una y otra compilación historial en otro tema histórico común, el de Hércules, y en las referencias a su sucesor como señor de España, Espán. En una primera aproximación, lo que salta a la vista es la independencia de las dos historias, la hispánica y la universal87. El manuscrito alfonsí E1(orig), en su núcleo más antiguo, incluye un capítulo, el IIII, titulado "De los tres Hercules que ouo en el mundo, e por que se pusieron assi nombre" (PCG, c. 4) y en varios capítulos sucesivos (V-VIII) traza la historia de los hechos en España de "Hercules el tercero", cabeza de la dinastía de los señores griegos de España; la General estoria, en su IIª Parte, dedica muchos capítulos (393-435 de la ed. Solalinde et al) a la Estoria de Ercules como par­te del "Libro de los Juyzes" y en ella volvemos a encontrar discutido el problema de la pluralidad de personajes históricos llamados Hércules y narrados los hechos de "Ercu­les el Grande" en España. Ambas obras hablan, después, del sucesor de Hércules en el señorío de España, Espán. Sin embargo, la General estoria no aprovecha ninguno de los capítulos de la Estoria de España; y, lo que es más notable, una y otra obra se apar­tan entre sí por incluir datos de las fuentes que no se recogen en la otra y por conocer materiales históricos que la otra ignora.

      [Pero una lectura más atenta88 nos obliga a reconocer que el relato sobre Hércules de la Estoria de España coincide con el de la General estoria en presentar una organización muy similar de datos procedentes de fuentes muy diversas, y que, si bien pres­cinde de muchos elementos que los redactores consideraron impropios de (o, a lo menos, innecesarios en) una historia de España, reproduce también interpretaciones de los textos de las fuentes (y alguna vez incluso errores) que caracterizan asimismo al re­lato más completo de la General estoria.

      En efecto, si en la General estoria se dice que "El primero Ercules salio bueno e fizo grandes fechos asaz; e nascio ante que Moysen" (Parte IIa. 2, p. 1a), la Estoria de Espa­ña consigna igualmente: "E el primero fue en tiempo de Moyses, pero nació ante que el. Y este fizo grandes fechos e buenos, mas no son contados en estorias" (PCG, p. 7b5-8).

      Respecto al segundo Hércules, tomando como punto de partida a Eusebius-Hyeronimus ("Hercules cognomento Desanaus in Phoenice clarus habetur, unde ad nostram usque memoriam a Cappadocibus et Heliensibus Desanaus adhuc dicitur"), tanto la Estoria de España (PCG, p. 7b>9-24) como la General estoria (Parte IIª. 2, p. 1a-b) van de acuerdo en sus interpretaciones y en sus glosas de la fuente: "Hercules el segundo fue otrossi de Grecia e fue muy nombrado por su saber mas que por otra cosa" (EE) ~ "Er­cules el segundo fue vn sabio que ovo otrossi grand nonbre por su saber commo este otro Ercules por sus fechos", "E deste non fallamos que diga ninguno mas en los libros latinos ca fue griego, sinon que dizen que era filosofo" (GE); "e fue natural duna cibdat que dixieron Fenis" (EE) ~ "e fue natural de la cibdat a que dixeron Fenix, segunt cuentan Eusebio e Gerónimo" (GE); "Et esta cibdat pobló Fenis, fijo d’Agenor, que fue rey de las grandes dos cibdades que llamauan all una Tiro e all otra Sidon, e fue padre de Europa, la que leuo robada el rey Jupiter, e de Cadino, el que pobló Thebas que es en Europa" (EE) ~ "E esta cibdat fue la que pobló el rey Cadino e Fenix su hermano, fiios de Agenor, rey de la qibdat de Tebas de Egipto, padre de Europa, de la que deximos en el libro de Josue que leuara robada el rey Júpiter" (GE); "Y este segundo Her­cules llamaronle por sobrenombre Sanao" (EE) ~ "E cuenta Eusebio e Gerónimo que a este Ercules llamauan Desanao por sobre nombre a departimiento de los otros Ercu­les por que quando fablasen de alguno de ellos que sopiesen los omnes de qual dezien, e asi diz que le dixeron Ercules Desanao después en sus escritos e en sus estorias los sabios de tierra de Capadoçia e los otros que fablaron del" (GE). Y ambas historias se apartan de Eusebius-Hieronymus al situarlo en el tiempo, pues dicen "e fue otrossi en tiempo de Moysen, seys annos ante que sacasse el pueblo de Israel de Egipto" (EE) ~ "E fallamos que seys annos ante que Moysen sacase el pueblo de Ysrael de Egipto fue, segunt cuenta Eusebio e Gerónimo", cuando el Chronicorum Canonum Liber (p. 29) menciona a este sabio Hércules cuatro años después de la salida de Egipto.

      La semejanza entre los dos textos se extiende también al resumen que, en la Estoria de España, encabeza la historia de Hércules el grande, del que "fablaron todos los sabios".

      Esta similitud de estructura y estas coincidencias, puestas de relieve por I. Fernández Ordóñez, sólo parecen explicables suponiendo que ambos relatos, el de la Estoria de España y el de la IIª Parte de la General estoria derivan de una misma tradición textual, hecho que no deja de ser sorprendente si tenemos en cuenta que, como acabamos de adelantar, cada una de esas historias añade, de forma independiente, a esa estructu­ra común información desconocida por los redactores de la otra.

      En efecto, la General estoria representa una etapa más avanzada en el conocimien­to de los hechos cuando sabe de la existencia de cuatro Hércules, mientras la Estoria de España sólo conoce tres; de resultas, Hércules el grande, que viene a España, es pa­ra la Estoria de España "el tercero" y para la General estoria "el quarto". En otra es­fera de conocimientos, la General estoria, al tratar de Espán, sucesor de Hércules en el señorío de España, muestra saber que Alfonso X restauró el acueducto de Segovia:

    "...e este fizo y aquella puente que es y agora por do viniese el agua a la vi­lla, que se yua ya destruyendo e el rey don Alfonso fizola refazer e adobar que viniese el agua por ella a la villa commo solia, ca auia ya grant tienpo que non venie por y" (GE, I, p. 34a8-14);

mientras la Estoria de España pasa por alto este hecho89 al traducir el pasaje procedente de la Historia Gothica del arzobispo don Rodrigo90 que hizo posible la alusión a los trabajos de restauración alfonsíes en la General estoria, seguramente porque cuan­do se compuso esa sección de la historia peninsular Alfonso X aún no había empren­dido esos trabajos91.

       Por su parte, la Estoria de España se hace cargo de que, entre el señorío de los griegos y el de los romanos, España estuvo cuarenta años bajo el señorío de los "almuiuces" (al-maŷus, los magos adoradores del fuego), que ese linaje de señores de España fue destruido por "los de las yslas", "de Flandes e d’Inglaterra", y que, después, vinie­ron "los d’Affrica", desde "Carthago la de Dido", y fueron señores de España hasta la llegada de los romanos (PCG, caps. 14-22); en cambio, la General estoria reproduce la información de don Rodrigo Ximénez de Rada (Historia Gothica I. 7, p. 12):

     "Graecorum ergo servitute Hispania remansit oppresa usque ad témpora Romanorum"

y constata (IIª Parte, 2, p. 35a), en abierta contradición con la Estoria de España:

    "E duro Espanna apremiada so la seruidunbre de los griegos del tienpo de Ercules fasta el sennorio de los romanos, que fue esto mas de quatroçientos annos".

      El perfeccionamiento de la historia de los señoríos de España, propio de la historia "apartada" de la Península, se debe principalmente a la consulta de una fuente árabe, no identificada por la crítica92, que proporcionó la mayor parte de la historia de Espán y toda la historia de su yerno Pirus, la historia de la fundación de Toledo (con la larga digresión sobre Rocas), la noticia de la gran seca de 26 años y el consiguiente despoblamiento de España, la historia de la invasión de los almuiuces y, seguidamente, la de "todos los de las yslas". El conocimiento de esa fuente es, además, la razón por la cual la Estoria de España substituye las fuertes torres que, según el arzobispo don Rodrigo (Historia Gothica, I. 4, p. 9), contruye Hércules en Cádiz (de las que también habla la General estoria, II- Parte. 2, p. 31b), por una sola torre, que tiene en su cima una esta­tua de cobre, con un letrero en la palma de una mano donde se hace saber que "fasta aqui llego Hercules" y la otra mano apuntando con el dedo a las letras de la tabla93, es también la razón por la cual no acepta la fundación de Sevilla por Hércules (consigna­da en la General estoria, IIª Parte, 2, p. 33a, siguiendo al Toledano, I. 5, p. 9) y sólo cuenta que Hércules, aconsejado por "Allas el estrellero", marcó con seis pilares y una tabla escrita el lugar en que habría de ser poblada una gran ciudad por un "omne onrado e mas poderoso que el e de grandes fechos", pilares y tabla que, andado el tiempo, darán lugar a que Julio César cumpla la profecía del estrellero (PCG, p. 8b16-25), y es también la razón por la cual retoca la historia de Gerión y supone que es Hércules quien realiza la construcción de la torre de la Coruña, en cuyos cimientos entierra la cabeza del gigante (PCG, p. 96), atribuyendo únicamente a Espán la conclusión de la obra, con la fabricación del famoso faro (PCG, p. 11a 27-34).

      Tan extraña forma de asemejarse y diferir entre sí las dos compilaciones alfonsíes podría, quizá, explicarse suponiendo que, con anterioridad a la redacción de los primeros capítulos de la Estoria de España y de la IIª Parte de la General estoria, se hu­biera preparado en el taller alfonsí una "estoria de Ercules" con destino a ellas y que, después, en el acto de redacción de una y otra compilación, los redactores la utilizaran independientemente seleccionando los pasajes y datos que consideraban pertinentes para sus diferentes propósitos historiales94. Esta hipótesis tropieza con un dato digno de tenerse en cuenta: la Iª Parte de la General estoria, en la cual se citan según ya sabemos de forma insistente los primeros capítulos de la Estoria de España como obra ya escrita, habla una vez más de los varios Hércules, acudiendo a las mismas fuentes latinas que constituyen el espinazo de la supuesta "estoria de Ercules" del taller alfon­sí, pero desconoce las particularidades de esta "estoria" y reproduce el texto de las fuentes con mayor fidelidad que la IIª Parte y que la Estoria de España   .

La cuestión de las relaciones entre la Estoria de España y la General estoria no pue­de restringirse a las partes de esta historia universal publicadas en letra de imprenta.

      En el Prólogo de la IIIª Parte de la General Estoria, al enumerar el contenido, se anuncia que se contará "el comiendo de la ystoria de los godos y de las mugeres dellos a que llaman amazonas", inmediatamente antes de "la estoria de los sicanbrios y de Priamo el mancebo". El historiador, para ese comienzo, acudió como fuente básica a la Historia Gothica del arzobispo don Rodrigo Ximénez de Rada, al igual que el redac­tor del "Prólogo" de la historia de los godos en la Estoria de España alfonsí; pero, en un principio, la traducción del texto latino es, claramente, independiente en las dos his­toria romances. Sirva de ejemplo el pasaje que a continuación confronto.

     Donde el Toledano (Lib. I, c. 8) dice:

    "In cuius Scandiae quadam parte tanta est frigiditas, quod apes nusquam reperiuntur, et circa solstitium aestivale XL. diebus et noctibus continue lux habetur, et in solstitio hiemali eodem dierum et noctium numero nox conti­nua tenebrescit. Sunt et ibi aliae gentes, qui velut Turingi eximiis utuntur equis, et pelles sapphirinas cum aliis gentibus commercantur, et decora nigredine pellium, cum vivant inopes, ditissime vestiuntur: Ostrogothi item et Dani, qui ex ipsorum stirpe progressi Herulos propriis sedibus expulere. Hae itaque gentes corpore et animo grandiores pugnabant saevitia belluina. Ex hac ergo Scandia Ínsula quasi gentium officina, et nationum vagina, Gothi cum Rege suo nomine Veric quondam memorantur egressi, et quam cito terram exeuntes a navibus attigerunt, dedere illico nomen loco Gothiscandiam nominantes, et locus Ule hodie Gothiscandia appellatur. Et inde venientes ad sedes Ulmerrugorum qui tune in ripis Occeani habitabant, commisso proelio, eos a propriis sedibus pepulere, eorumque vicinos Vandalos subiugantes suis victoriis applicarunt, et diversos Reges ex suo genere habuerunt",

la Estoria de España traduce (PCG, p. 216a37-b27):

    "Et tan grand es la friura de la partida daquella tierra de Scançia, que numqua fallan y abeias, por que las non dexa y criar el grand frio que las mata; et otrossi en el mes de junio et en los otros meses de cerca ell en que ua el sol mas alto sobre la tierra, dura y quarenta dias et quarenta noches que numqua annochesce; e en el mes de diziembre et en los otros cerca ell en que ua mas baxo, diez dias dura que no amanesçe. Et sin estas siete yentes ay otros pueblos menores a que dizen los turingos; et estos auien buenos cauallos de que usauan, et pennas safirinas, que son muy nobles et de color negro et muy fermoso; e estos turingos fazien sus mercados desta pennas et dotras cosas con las yentes sus uezinas; et eran y ente que fazien pobre uida dotra guisa, mas uistien se noblemientre. Destos uinieron los estrogodos et los danos que echaron luego en el comienço de la salida de su tierra a los erulos de sus mo­radas et de sos logares. E estas yentes eran mayores que las otras de cuer­pos et de coraçones, et lidiauan cruelmente cuemo bestias saluages. Desta ysla de Scantia, que era cuemo fuente criadera de yentes de departidas ma­neras, salieron los godos con so rey que auie nombre Bueric; e luego que arribaron a la primera tierra que fallaron saliendo de las naues, pusieronle nombre dessi mismos et de la su ysla dond salien, et llamaron le Gothiscançia, et aun agora assi a nombre. Empos esto, uiniendo adelant, llegaron a la tierra duna yent que dizien los vlmerrugos, et que morauan en las ribe­ras de la grand mar, et lidiaron con ellos, et fue la batalla muy grand; et uencieron los godos a los vlmerrugos, et echaron los de toda su tierra, et conquirieron a los vuandalos que eran fronteros destas, et ouieron de so linage reyes departidos",

mientras la General Estoria (ms. S, f. 92v-93, en el ms. XCII, XCIIII) vierte el texto latino al romance diciendo:

    "Y alli en aquella ysla de Stançia es la friura que deximos do se non cria abeja y en el tienpo que el sol sube a lo mas alto sobre la tierra dura quarenta dias e quarenta noches que non anochesçe; e otrosy quando en el ynuierno desçiende a lo mas baxo atantos dias y noches pasan que nunca amanesçe y syenpre es tiniebra.
    
    De otras gentes de aquella ysla y de sus costunbres.

     En aquella isla de Estançia ha estas otras gentes segunt cuenta el arçobispo: Los turungos, y estos en tierra de nobles cauallos y nobles peñas de vnas ani­malias a que llaman alla sasfrinas y de aquella tierra lieuan los mercaderes de aquellas peñas a otras tierras y son aquellas peñas negras y muy fermosas; e maguer que son gentes pobres, vistense muy bien. Y los estrogodos y los da­nos que salieron del linaje de los thurungos y a los erulos de su tierra misma. Y estas gentes eran mas grandes de cuerpos y de conpañas que los otros de aquella ysla y lidiauan como bestias saluajes segunt cuenta el arçobispo.

     De la salida de los godos de su tierra.

     De aquella ysla Stançia, que fue como fazedora de gentes y como vayna de naçiones dellas, dizen que salieron los godos de su tierra con su rrey que avie nonbre Hueric, y fue la su sallida desta guisa: Ellas eran grandes conpañas y por tierra non podien sallir a otras tierras, ca lo estoruaua la mar que tenie çer­cada toda la ysla, y para su pasada ouieron menester nauios y fizieron muchos dellos. Y asy como los nauios fueron guisados y llegados al puerto, guisaron­los ellos de armas y de todas las otras cosas asaz que menester eran para yr a tierra agena a ganar algo; et desy entraron luego todos en sus nauios y enllenaronlas y ouieron buenos vientos y fueron su carrera la mar adelante fasta que llegaron a la tierra conteniente y tierra conteniente llaman en sus escri­turas los sabios aquella que no es ysla. E asy como arribaron y salieron a te­rreño a la tierra de la rribera do se asentaron alli, luego le posieron nonbre de sy mismos y llamaronla Gotistançia, e este nobre Gotistançia ayuntaron destas dos palabras godos y Estançia la su ysla donde ellos salieron y de alli conposieron ellos este nonbre Gotistançia que posieron a aquel logar do pri­meramente se asentaron en la tierra agena. E segunt el arçobispo don Rrodrigo cuenta avn oy en dia llaman a aquella tierra Gotistançia. Y de aquel do se ellos asentaron primero y ordenaron todas sus cosas para yr su camino ade­lante eran primeros los pueblos de las gentes que avien nonbre almerrugos y morauan estonçes los almerrugos en la rribera de la mar oçeano. Y asy como llegaron a la tierra dellos, los godos cometieron los de batalla. Y los amerrugos, como nunca avn fasta en aquel tienpo sopieran de lid, nin de fronteros nin de entresy, nin estauan dende aperçibidos, no se podieron conponer con­tra ellos por armas nin por ninguna otra cosa y fueron les dexando la tierra, y los godos en pos ellos fasta que los echaron de toda su tierra. Y en pos esto llegaron a los vandalos, que eran vezinos de los almerrugos, y conquirieronlos por batallas y tornaron los asy y ouieron rreyes departidos de su linage".

      Aunque el trabajo de amplificación retórica de la General estoria oscurece la rela­ción entre los textos, es evidente que las historias romances se acercan más al texto la­tino cada una por su lado que entre sí.

      La independencia de los dos textos romances cesa, sin embargo, más adelante, en medio del relato de la separación de los godos de Filimer en dos pueblos a causa del hundimiento del puente por el que cruzaban. Tras continuar claramente diferentes cuando cuentan:

    "et andando ueyendo la tierra cuemo qui la prueua qual es, llegaron a un grand rio que auie y una puent, et parescioles muy bien la tierra dalent et pagaron se della, et quisieron passar pora andalla por ueer si era aun meior que aquella en que estauan; et passando la huest, tan grand fue la yent que, dell uso et de la pesadura de los omnes et de las bestias" ms. E1 (orig), f. 134v (PCG, pp. 216b50-217a8);

    "andando a vnas y a otras partes fallo vna puente en vn grant rrio que corrie por alli y comento la hueste a pasar por aquella puente y los que yuan pasando yuan catando la tierra y veyen la muy buena y pagauanse della, y tanta era la gente mucha y las bestias y el vso grande de los pies" General estoria, ms. S, f. 93 (XCIIII, por error, en el ms.)

siguiendo la narración de la Historia Gothica (Tol., De rebus Hispaniae, Lib. I, c. 9):

    "Et cum terram requireret ut explorans, et pontem in vasto flumine reperisset, et regionem ultra placidam perspexisset, decrevit regionis intima pera­grare: et parte exercitus iam transmissa, pontis structura corruit transeuntium pedibus conquassata...",

de pronto pasan a coincidir textualmente:

    "ouo la puent a falleçer en medio et caer; et partiosse la huest et fincaron muchos de la una part et muchos de la otra, de guisa que nin pudieron los unos passar nin los otros tornar se a ellos nin por puent nin por uado, ca non lo auie y; ca segund dizen tod aquel logar era cercado dunos lagunares grandes que tremien, et si omne nin bestia y entrasse, assi affondarie que numqua en­de podrie salir. Et cuentan deste logar los que cerca el passan, que oyen aun agora alli bramidos de uacas et sennales de pala­bras de omnes que fablan cuemo aluen", ms. E1(orig), f. 134v.

    "que ovo la puente a falleçer en medio y caer; y partióse la hueste y fincaron mu­chos de la vna parte y muchos de la otra, de guisa que nin los vnos podieron pasar nin los otros tornarse a ellos nin por puente nin por vado, ca non lo avie y; ca segunt dizen todo aquel logar era çercado de vnos lagu­nares grandes y tremien, y sy onbre nin bestia ay entrase, asy afondarie que nunca ende podrie sallir. E cuentan deste logar los que çerca del pasan, que oyen alli avn ago­ra bramidos de vacas y señales de palabras de onbres que fablan como alueñe", ms. S, f. 93 (XCIIII en el ms.) r y v.

sin que el texto de la fuente justifique esa identidad:

    "...pontis structura corruit transeuntium pedibus conquassata, nec transmissis licuit remeare, nec aliis transvadere. Is enim locus (ut fertur) paludibus tremulus concluditur voragine circumiecta, qui utraque confusione impervius invenitur: verumtamen adhuc hodie et voces armentorum audiri, et in­dicia hominum deprehendi quamvis a longe commeantium, relatio protestetur"

      La coincidencia textual con la Estoria de España continúa desde este punto hasta el locus criticus correspondiente a PCG, p. 217b33:


    "...et segund cuenta ell arçobispo don Rodrigo, en esta laguna se acaba este rio, ca y pierde el nombre. E la primera yente de Sciçia de part de orient son unos que llaman gepidas; de aguilon, que es la parte del cierço, tierra de Misia con sus pueblos; del uiento abrego, que es me­diodía, el grand rio Danubio; de occident las Veneçias con muchos pueblos que an muchos nombres, que maguer que son agora departidos por compannas et por tierras, pero todos an nombre los sclauos, et la tierra, Sclauonia" ms. E1(orig), f. 135.

    "Segunt cuenta el arçobispo don Rrodrigo, en esta laguna se acaba este y ay pierde el nonbre. Y la primera gente de Siçia de par­te de oriente eran vnos que llamauan gopidas; e de aquilón, que es la parte del Çierço, tierra de Masia con sus pueblos; del viento abrego, que es mediodia, el grant rrio Da­nubio; de oçidente las Venecias con mu­chos pueblos que han muchos nonbres, que maguer que son agora departidos por con­pañas y por tierras, pero todos han nonbre los sclauos, y la tierra Sclauonia", ms. S, f. 93 (XCIIII en el ms.) v.

en que se abandona la Historia Gothica del arzobispo don Rodrigo (Lib. I, c. 10):

     "...qui in palude Maeotica finem facit. In Scythia autem prima gens ab Oriente sunt Gepidae, ad Aquilonem Mysia, ab Africo magnus Danubius, ab Occidente Venetiarum natio populosa, quorum nomina, licet nunc per varias familias et loca mutentur, principaliter tamen Sclavi nominantur".

      La hipótesis defendida por I. Fernández Ordóñéz al estudiar la relación entre la IIIª Parte de la General Estoria y la Estoria de España (Las estorias, pp. 138-148) de que uno y otro historiador adaptaron a sus propósitos diversos una misma traducción del Toledano no me parece ni necesaria ni suficiente como explicación del hecho observado en los pasajes citados (ni de las relaciones entre los tres textos tal como pueden ob­servarse en la confrontación por extenso del pasaje que ella realiza en el "Apéndice" de las pp. 149-156). Mientras ambas "Estorias", difieren textualmente, no veo forma de explicar sus divergencias a partir de un solo texto romance; tampoco resulta compren­sible un súbito cambio estilístico en el modo de utilizar esa supuesta traducción común al llegar ambas a un mismo punto del relato.

      La General Estoria abre a continuación un capítulo, en que incorpora la información del capítulo 3 de la Hunnorum, Vandalorum, Suevorum, Alanorum, et Silinguorum Historia del Toledano; pero, de nuevo el texto romance coincide literalmente con el de la Estoria de España (PCG, c. 365):

    "Segund cuentan las estorias de los sabios antigos, los vuandalos et los silingos natu­rales fueron de tierra de Scicia, et de co­mienço todos fueron una gente et un sennorio et todos eran llamados vuanda­los; mas a tiempo partieron se en dos huestes, e la una partida dellos llamaron se silingos et por sobre nombre vuandalos, e los de la otra ouieron siempre nombre uvandalos...", ms. E1(orig), f. 126;

    "Segunt cuentan las ystorias de los sabios antiguos, los vandalos y los sylinguos naturales fueron de tierra de Syçia, y de comienço todos fueron vna gente y un señorío y todos eran llamados vandalos; mas a tienpo partieronse en dos huestes y la vna partida dellos llamáronse sylin­guos y por sobre nonbre vandalos, y los de la otra ovieron syenpre nonbre vanda­los...", ms. S, f. 94;

hasta que se abandona esta historia del comienzo de los godos en el locus criticus, PCG, p. 208a4:

     "...que numqua iamas fueron osados de morar aderredor de tierra de Scitia, nin de se llegar a ella, ni yr en ninguna guisa contra la nobleza de los godos", ms. E1(orig), f. 126v.

    "...que nunca jamas fueron osados de morar aderredor de tierra de Siçia, nin de llegar a ella, nin yr en ninguna cosa con­tra la nobleza de los godos", ms. S, f. 94.

      Sólo prescinde la General estoria de la sincronía consignada por la Estoria de España que sitúa el comienzo del reinado de Geberit, rey de los godos, en la era de 347 años, en tiempo del emperador "Costantino el grand, el fijo de Elena" (PCG, p. 207b38-42), pues la referencia hubiera tornado fuera del tiempo historiado todo el pasaje.

      En estos capítulos de la IIIª Parte de la General Estoria en que las dos historias romances coinciden, la dirección del préstamo resulta, en mi opinión, evidente, dada la continuidad de la "Historia de los godos" y de la "Historia de los vándalos" en la Es­toria de España y su utilización esporádica en la General estoria.

      A pesar del anuncio inicial de que en este punto iba a tratarse no sólo "del comiendo de la ystoria de los godos", sino también "de las mugeres dellos a que llaman amazonas", la General estoria pospone el resto de la narración para más adelante:

    "Agora dexamos aqui esta rrazon de los godos ca despues tornaremos a ella y diremos de la rrazon de los sycanbrios".

      Y, por desgracia, no conocemos el final de la Parte III de la General estoria, ya que los manuscritos existentes se interrumpen en un mismo punto (cfr I. Fernández Ordóñez, Las estorias, pp. 157-158).

      Gracias a Inés Fernández Ordóñez contamos con un riguroso examen de los puntos de contacto entre las dos compilaciones en la Vª Parte de la General estoria96.

      Algunos, aunque muy escasos, capítulos de la Estoria de España referentes al dominio romano antes de Augusto interesaron a los redactores de la Vª Parte de la Gene­ral estoria. Todos ellos tienen de común el no ser propiamente narrativos. Son los capítulos referentes a "los nombres de los príncipes et de los principados de Roma" (PCG, caps. 108-109), al "nombre cesar de que palabras es tomado et por quales razo­nes, et a quien le llamaron primeramientre et a quales después, et que quier dezir" (PCG, cap. 113) y el que trata "dond fue tomado este nombre emperador et que quie­re dezir" (PCG, cap. 114). En el ms. Γ de la Vª Parte de la General estoria estos capí­tulos se transcribieron respectivamente en los folios 199-202v97 (con el propósito de explicar la novedad que supuso la titulación "cesar augusto" dada a Octaviano), 186v-187 (como parte de un conjunto de capítulos complementarios de la historia de Julio) y 203r y v (al exponer los diversos nombres dados a Octaviano). Como argumenta bien Inés Fernández Ordóñez, la dirección del préstamo es clara. En primer lugar, porque en la General estoria el capítulo dedicado al título de "cesar" repite innecesariamente la narración del nacimiento de Julio, "ampliamente desarrollada en el capítulo ante­rior"98. También es muestra de la posterioridad de la General estoria el que la historia de los nombres utilizados por los príncipes de Roma haya sido en ella trasladada, des­de los tiempos de Julio (donde la incluía la Estoria de España), a los tiempos de Octa­viano, pues ese traslado depende de una precisión desconocida de los redactores de la Estoria de España que los de la General estoria interpolaron en el texto heredado de la compilación histórica anterior: la distinción entre los títulos de "césar" y de "empe­rador"99. En efecto, donde la Estoria de España argumentaba:

    "Et uinieron los cesares luego, despues de los consules et de los dictadores et aun en uno con ellos, que aqui no ouo en medio tiempo ninguno departido, ca fallamos que Julio, que fue el primero cesar, se llamo consul et dictador, con otorgamiento de la corte de Roma, pero seyendo lo el solo en el sennorio et non otro compannero con el; et aun dizen las estorias que otrossi fizo Octa­viano Cesar Augusto en so comienzo, que se llamo dictador. Los emperado­res uinieron otrossi en uno con los cesares, et los unos se llamaron cesares, los otros emperadores et los que quisieron lo uno et lo al" (PCG, p. 87a14-27),

la General estoria interpola:

    "...et no otro compannero con el. Et començaron los çesares en Jullio Çesar, commo es dicho, andados de la puebla de Rroma seteçientos e tres años; e el comienço de los emperadores, que se començo en Octauiano, fue andados otrosy seteçientos e seys años. Et avn dizen..." (ms. Γ, f. 202).

      Estos capítulos de la Vª Parte de la General estoria tomados de la Estoria de España siguen procediendo todos ellos del núcleo más antiguo de esta obra, de sus primeros 116 capítulos en que se utiliza la apócope extrema; pero, según luego veremos, en esta Vª Parte hay otro capítulo (referente al tributo impuesto por Augusto que dio origen al cóm­puto por la era hispánica) que está claramente tomado de la Estoria de España y que se halla, en esta obra, en la historia imperial fuera de ese núcleo inicial de la historia refe­rente a los primeros dominadores, esto es, en una sección en que el manuscrito regio E1(orig) no admite el uso de la apócope extrema (en el fol. 62r y v., cap. 125 de PCG)100.

      Aparte de estos capítulos sueltos en que la Vª Parte es evidentemente deudora de la la­bor historiográfica ya realizada para la Estoria de España, hay que considerar otros ca­sos de relación entre las dos compilaciones históricas de carácter más complejo. A. G. Solalinde101, examinó la forma en que Alfonso aprovechó la Farsalia en los caps. 91 a 101, 102 y 104 de la PCG; pero nada dijo sobre la más detenida versión del poema de Lucano incluida en la Parte Va de la General estoria y, en consecuencia, la crítica poste­rior ignoró, por lo general, este hecho102 y, desde luego, no llegó a plantearse la cuestión de las relaciones entre las dos versiones romances alfonsíes de Lucano. La confrontación de los pasajes de la Estoria de España basados en la Farsalia con la prosificación de es­ta obra incluida en la Vª Parte de la General estoria, recientemente realizada por Inés Fernández Ordóñez103, resulta muy interesante, dado el hecho evidente de que la compi­lación histórica de ámbito universal utilizó a Lucano de forma más completa y fiel que la compilación histórica de ámbito nacional104 y por tanto queda desde el primer momento excluida la posibilidad de que la General estoria siga en este caso a la Estoria de España. En vista de la independencia de la General estoria, resulta sorprendente com­probar que la Estoria de España, tanto en las secciones en que ofrece un relato porme­norizado basado en la Farsalia, como en aquellas en que se limita a resumir de forma rápida la narración de Lucano, coincide notoriamente con el relato contenido en la Vª Parte de la General estoria, observación que hace preciso aceptar que ambas compila­ciones acuden a una misma versión romance del poema latino. En efecto, en las seccio­nes referentes a la campaña de Lérida, la coincidencia textual basta para probar que las dos obras descienden de un mismo romanzamiento, y en las otras, pese a la discrepante redacción, hay casos evidentes de derivación común. Sirva de ejemplo el que a conti­nuación cito (PCG, p. 79a10-12). Donde Lucano (Farsalia, III, vv. 285-286) decía:

    "Non, cum Memnoniis deducens agmina regnis Cyrus et effusis numerato milite telis descendit Perses",

en la General estoria (ms. Γ, fols. 28v-29v) se lee:

    "Ni el rey Creso contra Thamiris reyna de las amazonas, ni el rey Xerxes so­bre Egipto"

y en la Estoria de España (ms. E1, f. 50):

    "Ni el rey Creso contra Thamaris reyna de las amazonas, ni el rey Xerses so­bre Egypto".

     Como comprobación de que la elaboración de una versión completa romance de la Farsalia no esperó a que la historia universal de Alfonso X alcanzara, paso a paso, los tiempos históricos de Julio César tenemos un hecho, también observado por Inés Fernández Ordóñez105: en la Iª Parte de la General estoria, a propósito del río Nilo, los glosadores alfonsíes cumplen su promesa y anuncio de "dezir en este logar quanto en­de fallamos, e contaremos lo que diz Lucano por si e por el obispo Acoreo" (GE, I, p.  114a) y, en efecto, anticipan allí (GE, I, Lib. V, caps. 10-16, pp. 115-120), en toda su extensión, lo que luego se contará en la Vª Parte (ms. Γ, f. 160r) al dar noticia de los hechos relatados por Lucano en el Libro X de la Farsalia106.

      La ponderación de las relaciones entre la Vª Parte de la General estoria y la Estoria de España requiere tener presente una última observación. En un par de ocasiones, se deslizan en la Vª Parte alusiones a pasajes de la historia de los primeros dominadores de España desconocidos de la IIª Parte de la General estoria y que, en cambio, quedan aclarados por la Estoria de España, pues proceden de la fuente árabe utilizada en esta obra para completar y corregir lo dicho por el arzobispo don Rodrigo Ximénez de Ra­da: Una de ellas es una mención de la fundación de Roma por "Rocas", incluida en uno de los capítulos tomados directamente de la Estoria de España, que remite a PCG, pp. 12b33-13a25. La otra resulta más sorprendente, pues se halla inserta en la traducción del libro IX de La Farsalia, al hablar de Medusa:

    "Et esta torno en monte e en piedra al rrey Atalant en África, que rreynava en los pilares de España. E los pilares de España de que dize aqui son los que Ercoles y puso, et segunt dizen los sabidores son aquellos que están en Seuilla la nueua que pobló después Jullio Çesar por aquellos pilares que fallo y" (ms. Γ, f. 144r).

      La referencia sólo tiene correspondencia en el pasaje de la Estoria de España en que se cuenta que Hércules, navegando con Allas el estrellero, siguiendo el curso del Bethis arriba, llegó a aquel lugar "o agora es poblada Seuilla" y "puso alli seys pilares de piedra muy grandes, e puso en somo una muy grand tabla de marmol escripta de gran­des letras que dizien assi: aqui sera poblada la grant cibdat" (PCG, p. 8b16-48), y que, en tiempos muy posteriores, Julio César, llegado a "aquel logar o primeramientre fue poblada la cibdat de Ythalica" "en un logar que llaman Almedina, que es cabo Caliz", decidió "buscar o la assentasse de nueuo", y, habiendo topado con los pilares y la tabla de mármol, ya rota, que había puesto en su día Hércules, "fizo la mudar daquel logar e poblóla alli o agora es" (PCG, p. 9a15.30).

      Aunque el panorama de las relaciones entre las dos grandes compilaciones alfonsíes resulte mucho más complejo y confuso de lo que anteriormente se suponía, la comparación de la Estoria de España con la General estoria permite inferir que, cuando se elaboró la Vª Parte de esta obra, el texto regio E1(orig) sería ya accesible al equipo de redactores de la historia universal junto con un conjunto de fuentes previamente acon­dicionadas para su utilización en una y otra historia por los equipos historiográficos alfonsíes; pero que, al tiempo de ser compiladas la Iª y la IIª  Partes, la Estoria de España, iniciada con anterioridad, no estaba textualmente cerrada, ni siquiera en la historia de los primeros dominadores, aunque algunos de sus capítulos tenían ya un texto idéntico al que después se copiaría en el códice del scriptorium alfonsí.

      La comparación de las dos historias, la peninsular y la ecuménica, nos lleva, por otra parte, a defender una nueva imagen del proceso redactor, que puede resumirse en los siguientes puntos:

a) La General estoria fue seguramente concebida al mismo tiempo que la Estoria de España y el acopio y preparación de los materiales historiográficos de interés para una y otra obra no esperó a que se avanzara en la redacción de cualquiera de las dos compilaciones.

b) La redacción de la compilación de historia universal no esperó a la conclusión de la historia particular de España, ni supuso una interrupción en la labor de redacción de ella.

c) Las varias secciones en que naturalmente se subdividen las dos historias pudieron estar a cargo de equipos de redacción distintos y esos equipos trabajar simultáneamente.

d) Entre la redacción de un primer borrador compilatorio y la copia en el scriptorium alfonsí de un "original" definitivo de determinada parte o sección de una y otra historia debió pasar, en general, un tiempo, durante el cual el texto provisional era más o menos accesible para ser consultado y copiado y el "arquetipo" de la obra seguía enriqueciéndose mediante actualizaciones y adiciones basadas en la consulta de nuevas fuentes o, incluso quizá, de otros manuscritos de una fuente ya utilizada.

      Sólo concibiendo de esta forma el proceso de elaboración de las obras alfonsíes desaparecen, a mi parecer, las aparentes contradicciones observadas en las relaciones en­tre la General estoria y la Estoria de España y entre las partes o secciones varias de una y otra obra.]

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

69  Menéndez Pidal, Crón. General-Discurso (1916), p. 20.

70  Los recibos de Alfonso X fueron publicados en el Memorial Histórico Español, I, Madrid: R. Acade­mia de la Historia, 1851, pp. 257 y 258 (según copia existente en la Academia de la Historia, Colección del Conde de Mora, tomo XXIII, O 15). En el primero de ellos,  el rey reconoce "que tengo de vos el Cavildo de Alvela quatro libros de letra antigua que me emprestastes, et el uno dellos es el libro de los Canones, et el otro el Esidoro De Ethimologias, et el otro el libro de Casiano de las Collaciones de los Santos Padres, et el otro el Lucan" y promete "Yo tengo de vos los embiar tanto que los aia fecho escrevir". La carta está dada en Santo Domingo de la Calzada, a 22 de Febrero de la era de 1308 (a. 1270). En el segundo Alfonso declara: "Otorgo que tengo de vos el Prior e Convento de Santa Maria de Najera quince libros de letra antigua que me emprestastes, e los libros son aquestos: la Editiones de Donato, Statio de Tobas, el Catalogo de los Reyes Godos, El libro juzgo de ellos, Boecio De Consolacion, Un libro de Justicia, Prudencio, Ge­orgicas de Vergilio, Ovidio epístolas, La historia de los Reyes de Isidoro el menor, Donato De Barbarisio, Vocolicas de Vergilio, Liber illustr[or]um virorum, Preciano maior, Boecio sobre los diez predicamentos, El comento de Cicerón sobre el sueño de Scipion. E otorgo de os los embiar tanto que los aia fecho escrevir". Esta otra carta está dada igualmente en Santo Domingo de la Calzada, a 25 de febrero de la era de 1308 (a. 1270). El Archivo de Albelda pasó, en su día, al Archivo de la Colegiata de Logroño.

71 Menéndez Pidal, Primera crón², pp. XX-XXI; peor en Crón. General-Discurso (1916), pp. 15-16.

72 Amador de los Ríos, Historia crítica, III, 567-569, 581 n. 2, 590-591 n. 1, 592 n.

73 Cito por la redacción corregida del estudio que figura en Menéndez Pidal, Primera crón.2, p. XXIV; en Crón. General-Discurso (1916), p. 20, decía "100 primeros".

74 Menéndez Pidal, Primera crón. 2 sin explicar la razón de ser de esa presunción; en Crón. General-Dis­curso (1916), p. 20, decía: "es decir, antes de 1280", fundándose en que "en 1280 está terminada la copia de la segunda (sic, léase "cuarta") parte de la Grande Estoria con el códice original vaticano" (p. 20, n. 2).

75  La petición de libros no sólo incluye obras que podrían ser de interés para la redacción de la Esto­ria de España y de la General Estoria, sino libros de derecho útiles para la redacción de las Las Partidas, cuando consta que éstas "se habían comenzado en 1256 y terminado en 1265 (consta la fecha en el título del prólogo, véase ed. de la R. Acad. Hist., Madrid, 1807, tomo I, pág. 1); si el código alfonsino no hu­biera estado fechado, ante estos documentos nos inclinaríamos a poner también su redacción después de 1270" (A. G. Solalinde, General Est., I, 1930, p. XXIII, n. 1).

76  PCG, P. 225b47 y ss.

77  De rebus Hispaniae, Lib. I, cap. II. Sin embargo, no se menciona a los "ugnos" en ninguno de los manuscritos de la Estoria de España que he consultado (que, por otra parte, ofrecen algunas diferencias en la lista de los pueblos descendientes de Magog).

78  GE, I, p. 58a23.28.

79  GE, I, p. 57a53-b5.

80   [Inés Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la EE", III, p. 73, n. 60 y p. 97; o, mejor, Las estorias de Aº X, III, § 1].

81   Como, guiado por las fuentes, hará en el caso de los señoríos posteriores. [I. Fernández Ordóñez, "La EE y la GE, criterios" (1988), pp. 18-20, ha llamado la atención acerca de la vacilación en los talle­res historiográficos alfonsíes entre el criterio de atenerse al relato del "fecho" puntual a que la ordenación cronológica obliga y el de informar "cumplidamente" remontando a los antecedentes del "fecho", y ha aducido el caso de Cartago como muestra de esa superposición de criterios].

82  ["La Versión crítica de la EE", pp. 111-113 y n. 97 o Las estorias de Aº X, III, 2.2, n. 20: "La anti­güedad del estado textual heredado por este manuscrito se comprueba porque su historia de Dido coinci­de con la que leemos en la EE frente al resto de los mss. de la GE. Leen: fablo lo con K, EE (II, 1, p. 432a38) : om. lo resto; rey a ayuso K, EE (p. 432a j) : om. a resto; miedo que auien K, EE (p. 432a40) : ouieron resto; lieda K, EE (p. 434a27): leda resto; grandes tormentas en K, EE (p. 483b21): tormentos res­to". Sólo cuando K yerra por su cuenta, "otros manuscritos apoyan las lecturas de la EE"].

83   [Como en varias ocasiones he indicado de pasada, los mss. F, E de la Ia Parte y el ms. K de la IIa Parte de la General estoria (postergados por los editores en su stemma) constituyen, cada cual para su Par­te, una rama de la tradición textual independiente, más fiel al arquetipo que la fronda constituida por los restantes manuscritos, ya que en ella el texto aún no ha sido "censurado" por razones de decoro historiográfico. Véase la p. 268 y las nn. 84, 85 de Catalán, "Los modos de producción y ’reprodución’ del texto literario y la noción de apertura", en Homenaje a Julio Caro Baroja, ed. A. Carreira et al., Madrid: Cen­tro de Investigaciones Sociológicas, 1978, pp. 245-270 y "Alfonso X historiador", c. I, 3 y nn. 51, 52, en Catalán, La Estoria de España de Alfonso X Creación y evolución, "Fuentes Cronísticas de la Historia de España", V, Madrid: Seminario Menéndez Pidal, 1991].

84  [A. G. Solalinde et al., General estoria, Parte IIa, pp. LXII-LXIII. I. Fernández Ordóñez, lugar cit. en la n. 82, apoya esta corrección mía al stemma propuesto por los editores de la IIa Parte].

85  La General estoria omite el cap. 56 de PCG en que se habla de la muerte de Dido dando como cau­sa de su suicidio el deseo de substraerse a la promesa de casamiento con el rey de los "masilitanos". Ello es lógico, ya que en la General estoria la historia de Dido se cuenta en función de la de Eneas. Más sor­prendente es el hecho de que, al contar cómo Eneas abandona Cartago, se desinterese de Dido y omita, tanto la carta que dirige a Eneas, como la historia de su suicidio al ser abandonada por Eneas. La omisión de la carta no se justifica ni por desconocimiento de la fuente, ni por razones literarias, ya que la General estoria incluye buena parte de las epístolas ovidianas; pero creo que ello se debe a que está contando la historia de Eneas y, en consecuencia, prosigue con ella sin detenerse demasiado a hablar de la abandona­da Dido. Por ello, se conforma con resumir el contenido de la carta de Dido en un breve pasaje (sin base en la Historia Romanorum del Toledano): "E ella, quando lo oyo, pesole tan de coraçon que mas non podrie, e llorando muy fuerte antel rogole que non lo fiziese, diziendole que non podrie yr a ninguna tierra do tanta onrra le fiziesen commo en aquella, nin de que tan sennor fuese; e otrosí que non podrie yr a nin­guna parte do fallase tal çibdat commo aquella nin fazer la de nueuo, nin muger que tantas onrras le fi­ziese, nin que tanto ouiese fecho por el. E demas, que bien sabie las juras e el pleyto que ouiera con ella quando casaran que nunca la dexase" (II, 2, p. 172a). Es de notar que la carta de Dido a Eneas fue tam­bién incluida por Leomarte, en la Suma de historia troyana (ed. A. Rey en RFE Anejo XV, Madrid: CEH, 1932, "titulo CCV", pp. 305-309); aunque en el episodio de los pilares con que Hércules señala la futura locación de Sevilla (cap. XLIX, p. 137) la utilización por Leomarte de la Estoria de España (cap. 5) es evidente, en este pasaje de la carta de Dido y en toda la historia de ella la relación entre la Suma de histo­ria troyana y la Estoria de España no es la supuesta por el editor, ya que no está nada clara la depen­dencia de Leomarte respecto a la obra alfonsí ni en la revuelta de los siervos de Tiro, ni en la carta, ni en otros episodios que A. Rey (p. 36) considera tomados por Leomarte de la Primera crónica general.

86   [Al comenzar la historia de Dido (siguiendo a Pompeius Trogus, XVIII, 4) ambas historias acuden a Eusebius-Hieronymus y consignan la sincronía "Andados ochocientos e diez annos que nasciera Abraham" (GE, IIa Parte, 1, p. 431b]6 y PCG, c. 51, p. 33a24) antes de empezar el relato "seyendo la çibdat de Tiro..."; pero sólo la General estoria incorpora la referencia "et diez del tienpo de Jayr juyz de Israel, assi como dize Philisto e lo retraen por ell Eusebio e Jheronimo, pobló la reyna Dido la çiudat de Cartago, segunt aqui contaremos", procedente también de los Chronici canones, año 10º de Jair, 807 de Abraham ("Filistus scribit a Zoro et Chartagine Tyriis hoc tempore Chartaginem conditam"), según ha destacado I. Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la EE", p. 112, n. 98 o Las estorias de Aº X, III, 2.2, n. 22].

87  [La General estoria sigue más de cerca a las fuentes latinas que la Estoria de España: su "estoria de Ercoles" no sólo es más completa, sino mucho más fiel al detalle de lo dicho por las fuentes; no cabe atri­buir parte alguna de su texto a la exclusiva consulta de la Estoria de España. Por su parte la Estoria de Es­paña complementa y modifica los datos de las fuentes latinas recurriendo, con toda seguridad, a una fuente árabe, que le proporciona una estructura nueva de la historia de los primeros señoríos que se suceden en Es­paña; además, mantiene ocasionalmente algún pormenor de las fuentes latinas perdido en la redacción de la General Estoria. No hay, pues, posibilidad de explicar su texto como procedente de la General estoria].

88 [A la que me ha obligado el cuidadoso estudio de la cuestión por I. Fernández Ordóñez, "La Ver­sión crítica de la EE", pp. 98-107; véase ahora, mejor, Las estorias de Aº X, III, 2.1].

89  [La Estoria de España (PCG, p. 11a24-26) se limita a decir: "...e alli fizo muy marauillosa obra po­ra adozir ell agua a la cibdat, assi cuemo oy dia parece"].

90   [El pasaje completo del Toledano (Historia Gothica, I. 7, pp. 11-12) decía que Hispan "civitatem iuxta iugum Dorii aedificavit in loco subiecto promontorio quod Cobia dicitur, et quia secus Cobiam si­ta, Secobia nuncupatur, ubi aquaeductum construxit qui miro opere civitati aquarum iniectionibus famulatur"].

91   [Llamó ya la atención sobre este pasaje F. Rico, Alfonso el Sabio y la "General estoria", Barcelo­na: Ariel, 1972; 2a ed., Barcelona: Ariel, 1984, pp. 42, n. 12 y 120].

92  [Sobre la tradición historiográfica árabe referente al pasado de al-Andalus a que esta fuente perdida pertenece véase mi Introducción en D. Catalán y M. S. de Andrés, ed. Crón. del moro Rasis (1974), pp. LXXI-CI].

93  [Este "ídolo" de Cádiz, frecuentemente descrito por los historiadores y geógrafos musulmanes, fue derribado, en torno a 1145, por Abū’l-Ḥasan cAlī ibn cIsā ibn Maimūn, el almirante almorávide que se in­dependizó en Cádiz a la muerte de Ibn Tašufīn, según nos informa al-Ḥimyarī (Kitāb al-Raw al-mi cār fī jabar al-aqar, ed. y trad. fr. en E. Lévi Provencal, La Péninsule Ibérique au Moyen-Age d’aprés le Kitāb ar-Raw  ai-Mi ctār fī ḩabar al-aār d’Ibn cAbd al-Muncim al-imyarī, Leiden: E. J. Brill, 1938, pp. 173-178). Ha reunido las descripciones árabes Beatriz Malia Nieves, "El templo de Cádiz en los geógrafos ára­bes". Tesina de Licenciatura, Barcelona, 1972. También  describe el "ídolo" Aimeri Picaud en el Líber beati lacobi (Codex Calixtinus), fol. 166r y v; ed. W. M. Whitehill, Líber sancti Jacobi  Codex Calixtinus. I. Texto, Santiago de Compostela, 1944, pp. 305-306)].

94  [Es la hipótesis que propone I. Fernández Ordóñez en la exposición citada en la n. 88].

95 [Como nota I. Fernández Ordóñez ("La Versión crítica de la EE", pp. 99 y 101 y Las estorias de Aº  X, III, § 2.1), la Ia Parte (pp. 305-306), de acuerdo con Eusebius-Hieronymus ("Hercules primus fertur Anteum luctae uicisse certamine", a. 443 a. Abr., p. 25), atribuye al primer Hércules la batalla con el rey An­teo, dato desconocido de la IIa Parte y de la Estoria de España cuando reúnen noticias sobre ese personaje. Por otra parte, respecto al segundo Hércules, reproduce con mayor exactitud y fidelidad el pasaje de Eu­sebius-Hieronymus, citado en la n. 88, que tanto deforman y tan ampliamente glosan la IIa Parte y la Es­toria de España, ya que se conforma con consignar: "Andados otrossi .c. e xxxviij annos de la seruidumbre... començo Hercules el sabio a ser noble e muy mas nombrado que antes por su saber en el regno de Ffenicia, que yaze cerca de Tiro e cerca de Sidon. E este fue ell Hercules de quien Nos auemos departido ya quel dixieran por sobre nombre Desanao, e fue estonces alçado por maestro e dado por philosopho en Athenas: e cuentan del Eusebio e Jheronimo que los griegos ellenos... e los de Capadoçia que aun agora le llaman en sus escriptos Desanao" (Ia Parte, p. 370a)].

96  [I. Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la EE", pp. 107-111, 117-120; peor en n. 61 (donde se avanza una opinión luego contradicha). Véase ahora, mejor, Las estorias de Aº X, III, §§ 3 y 4].

97   [Repartiendo la información de los capítulos 108-109 de PCG entre siete capítulos que se corres­ponden así con la ed. de Menéndez Pidal: a, pp. 84b47-85a34; b, pp. 85a34-b22; c, p. 85b23-52; d, pp. 85b52-86a21; e, p 86a21-51;f, p. 86a51-b51 (incluido el anuncio o titular de lo que sigue, líneas b46-51 de la ed. de Menéndez Pidal); g, p. 86b52-87b28. La General estoria prescinde de lo que sigue].

98  [Titulado "De las señales que cuentan las estorias que aparecieron con Jullio Cesar"].

99  [Sobre el comportamiento de los manuscritos de la Estoria de España pertenecientes a la Versión vulgar, véase más adelante, § 5].

100   [Dado que la IVa Parte de la General estoria fue copiada el año 1280 en un manuscrito del scriptorium alfonsí (el ms. U = Bibl. Vaticana Urbina, lat. 539, que lleva el explicit "Este libro fue acabado en era de mil e trezientos e dieziocho annos") por el escribano Martín Pérez de Maqueda, puede argumen­tarse que la Va Parte sería posterior a esa fecha y que, por lo tanto, es muy natural que se refleje en ella cualquier sección de la Estoria de España. Pero hoy tenemos datos suficientes para afirmar que las obras alfonsíes se reprodujeron, a veces, en copias sacadas antes de que se creara en el scriptorium un "origi­nal" regio. La composición de la IVa y de la Va Parte puede ser más antigua que el año 1280].

101   [A. G. Solalinde, "Una fuente de la Primera Crónica General: Lucano", artículo publicado postu­mamente, HR, IX (1941), 235-242].

102   [Los medievalistas que estudiaron posteriormente la General estoria no creyeron necesario acudir a los manuscritos y consideraron suficiente el comentar los textos ya impresos. Entre las escasas excep­ciones destacan B. Brancaforte, en el libro cit. en la n. 134, y dos estudiosos de la utilización de Lucano por Alfonso: V. Herrero Llorente, "Influencia de Lucano en la obra de Alfonso el Sabio. Una traducción anónima e inédita", RABM, LVII. 2 (1959), 697-715, y V. Almazán, Lucan in der "Primera Crónica Ge­neral" und der "General Estoria" Alfons der Weiser, Köln: Universität y Windsor Press, 1963].

103 [ I. Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la EE", pp. 107-111].

104 [La Estoria de España comienza a citar a Lucano en PCG, cap. 91, incorporando su información a las que proporcionan otras fuentes; pero hasta PCG, cap. 95, abrevia mucho el relato de la Farsalia, Libs. I, II, III. En cambio, en la General estoria la Farsalia se utiliza integramente, sin abreviaciones y sin al­terar el orden expositivo de la fuente. Sólo en los caps. 96 a 100, referentes a la campaña de Lérida, la Estoria de España da un resumen detallado de lo contado por Lucano, resumen que coincide en líneas ge­nerales con el incluido en la Va Parte de la General estoria (ms. T, fols. 35 a 45). En esta sección, basada en el Lib. IV de la Farsalia, la Estoria de España se aparta también más de la fuente que la General esto­ria, al incluir (en PCG, pp. 69b29-70a5) un pasaje en que usa información del Lib. I de la Farsalia para completar la del Lib. IV, al resumir drásticamente la descripción de las condiciones climáticas que obligan a la posposición de la campaña contra Petreyo y Afranio (PCG, pp. 71a44-b8) y al omitir la invocación a los dioses que sigue a continuación en la General estoria (fs. 36v-37). Más adelante, en el cap. 102 de PCG, la Estoria de España aprovecha la noticia de los pueblos que ayudaron a Pompeyo contra César da­da en la Farsalia, Lib. III, 169-297, pero con grandes omisiones (según notó ya Solalinde, "Una fuente: Lucano", p. 241), especialmente en las definiciones de los pueblos, comarcas y ríos].

105  [Fernández Ordóñez, "La Versión crítica de la EE", pp. 110-111 y n. 96 y Las estorias de Aº X, III, § 3 y n. 38].

106  [Los capítulos se corresponden literalmente con los que luego se introducen en la Va Parte al usar la Farsalia como fuente básica en la historia de César. Sólo se apartan en los pasajes introductorios refe­rentes a las circunstancias en que Acoreo transmite la información].

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

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