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Obras de Diego Catalán

45.- 15. LAS VARIAS RAMAS DE LA VERSIÓN CRÍTICA EN EL FINAL DE ALFONSO II

45.- 15. LAS VARIAS RAMAS DE LA VERSIÓN CRÍTICA EN EL FINAL DE ALFONSO II

15. LAS VARIAS RAMAS DE LA VERSIÓN CRÍTICA EN EL FINAL DE ALFONSO II. III LA HISTORIA DE LOS REYES GODOS ASTURIANOS EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA 

      [En los primeros reyes asturianos el stemma interno de la Versión crítica que nos pa­reció más defendible es, como se recordará, el siguiente:

       En la sección que ahora tratamos no tenemos ya el testimonio de la cuarta rama (la que influyó en la Crónica de 1404 y en la Refundição da Crónica de 1344); pero siguen conservándose los mismos textos que en el comienzo del reinado de Alfonso II (cuando aún poseíamos un texto regio de la Estoria) y sus relaciones internas no pare­cen haber variado (salvo la integración de O-F y O-R en la familia de la Crónica ge­neral vulgata en el locus criticus ya especificado)].

      L, *L’ siguen yendo hermanados, hasta que el ms. L acaba, mutilado (en su f. ant. CCCXVI, mod. 313), en el año 38º de Alfonso II, diciendo

    "...todo aquel alboroço malo que era leuantado, et mato muchos dellos por fuegos".

Se trata (cfr. D-ed, c. LXI, p. 2823) del castigo de los moros de la Axarquía en la llamada "jornada del arrabal" (c. 620 de PCG), pasaje procedente de la Historia Arabum que la Versión crítica coloca después que Alfonso II asienta en Galicia al moro Mahomad como vasallo302(PCG, c. 625). En adelante contaremos ya sólo con el testimonio de *L303.

      La fidelidad de estos dos textos hermanos al prototipo de la Versión crítica es, a ve­ces, mayor que el de O1-ed, O-Sl, O-C, O-H, O-R y O-F, ya que no contienen algunos errores de esta otra familia304.

      Aunque menos evidentes que en los capítulos anteriores, I. Fernández Ordóñez ha reunido algunos ejemplos de errores o deficiencias comunes a L, *L’  y la familia O-Sl, O-H, O-ed, etc. en que el ms. Ss no incurre305. Se trata de los casos siguientes.

      En el año 30º de Alfonso II, según la Versión crítica, o en el 27º, según la tradición troncal (PCG, p. 353b39-41), se produce la derrota de los franceses en Roncesvalles; pero antes de que la batalla se decida,

     "fue aquella fazienda muy fuerte et muy ferida ademas et murieron y muchos de cada parte",

según informa el ms. Ss; en cambio, las otras dos ramas de la Versión crítica se conforman con contar:

    "fue aquella fazienda muy fuert e muy ferida" (o "muy ferida et muy fuert" L).

El texto minoritario del ms. Ss es apoyado por la tradición troncal y por la Crónica fragmentaria, que dicen igualmente:

    "fue la fazienda muy fuerte et muy ferida ademas, et murieron y muchos de cada parte", mss. E2(b), Xx.

      También se muestra independiente de las otras ramas de la Versión crítica el texto del ms. Ss al consignar que, tras la batalla junto al río Órbigo (que la Versión crítica sitúa en el año 34º de Alfon­so II y la tradición troncal en el 16º de Alfonso III),

    "el rey don Alfonso tornose estonçes para Toro rryco e honrrado de los despojos de los moros", ms. Ss f. 99r,

ya que reproduce fielmente al Chronicon Mundi ("Rex autem cum multis spoliis et victoria in Cam­pos Gotthorum se recepit", p. 7915-16) y va de acuerdo con la tradición troncal ("tornose el rey don Alffonsso a Toro muy onrrado et con grandes robos e grandes ganancias et muy alegre", PCG, p. 370b49-52), mientras el ms. L306, al igual que O-H, heredan la lectura errónea:

    "...tornose estonçe para su tierra muy onrrado e muy rrico (m. rr. e m. o., O-H)...",

que el ms. O-Sl reinterpreta absurdamente:

    "...tornose estonçes para Toledo rrico e onrrado..."

y que se simplifica en O-R omitiendo el lugar conflictivo.

      Finalmente, en el año 35º de Alfonso II, según la Versión crítica, 7º de Alfonso III, según la tradición troncal (PCG, p. 371a36-41), Bernaldo, tras derrotar a Bueso, trata de conseguir la libertad de su padre y

    "el rrey dixole que lo farie", Ss, f. 99r.

      El asentimiento del rey a la petición se omite en L (f. 215v)307 y en O-ed (f. 229v) y manuscritos hermanos (O-H, etc.; en O-Sl el texto está además estropeado por una pequeña omisión de palabras); pero se halla igualmente en la tradición troncal ("el rrey otorgol que ge lo darie" T, semejantes Z, E2b).

      Aunque de poco peso por sí mismos, estos casos, apoyan el stemma anteriormente establecido308.

      Teniendo presente el probable origen común de las dos ramas constituidas por L, *L’ y por la Crónica general vulgata, resulta especialmente problemático el testimonio de las tres ramas señaladas de la Versión crítica en la nómina de los caudillos de la hues­te de Carlomagno que acompañan a Roldán en la batalla de Roncesvalles. Allí donde T, G, Z, Min, Y y E2(b)309 dicen:

    "E en las primeras azes venie Roldan, que era adelantado de Bretanna, et el cuende Anselmo, et Guiralte, adelantado de la mesa de Carlos, et otros mu­chos ricos et poderosos omnes...Et dize don Lucas de Tuy que morieron en aquella batalla don Roldan, et el conde A[n]selmo, et Guiralte el de la mesa del enperador, et otros muchos omes de los altos omes de Francia" (PCG p. 235b23-27 y 235b43-47),

el ms. Ss, el ms. L y los mss. D (cfr. D-ed, p. 269), F, I, S, T  de la Estoria del fecho de los godos ofrecen una nómina más extensa de pares:

    "...Rroldan, que era adelantado de Bretaña, e el conde don Auselino, e Rreynalte de Montaluan, e Giralte, adelantado de la mesa del rrey Carlos, e el conde don Oliuero, e el conde don Terrin Dardeña, e el conde don Dalbuey, e otros muchos...E murieron en aquella batalla don Roldan, e el conde don Anselino e Giralte el adelantado, e Reynalte e todos los mas de los altos omes de los franceses" (cito por L; en el ms. Ss "don Rrenalte" ocupa el lu­gar de Roldan en la lista de muertos)310;

a su vez, O-ed (f. 226c), O-H, O-Sl, O-H, O-R, O-F completan:

    "...Rroldan, que era adelantado de Bretaña, e el conde don Ançelino, e don Rreynalte de Montaluan, e don Giralte, adelantado de la mesa del enperador Carlos, e el conde don Terryn Dardeña, e el conde don Darluyn, e el gascon Angelero, e el arçobispo Torpyn, e don Oger de las Marchas, e Salamano de Bretaña, e otros muchos...E murieron en aquella batalla don Rroldan e don Ançelino el conde e Giralte el (A. et el c. don Rreynalte et el O-H, O-ed, O-R, O-F) adelantado de la mesa del enperador (del rrey e el e. O-C, O-Sl) Car­los e todos los mas de los (omiten O-H, O-ed, O-R, O-F) altos omnes (a. de los o. O-H) de los françeses"311

      Como resulta patente al comparar los varios textos cronísticos citados, la lista de caudillos francos que ofrecen las distintas ramas de la Versión crítica está siempre constituida por dos nóminas de origen muy distinto: Roldán, adelantado de Bretaña, el conde Anselino (por Anselmo) y Giralte, adelantado de la mesa del emperador, son nombres heredados de la historiografía erudita y que, en última instancia, remontan a Eghinard (Vita Karoli, 9)312, mientras los restantes proceden, sin duda ninguna, de una lista de pares de tradición poética.

      Sorprenden en la dos listas de pares de los textos derivados de la Versión crítica las concordancias y las discordancias entre los mss. L, *L’ y Ss, de una parte, y la Crónica general vulgata, de otra. Si damos por bueno el stemma establecido, la interrupción en el primer grupo de manuscritos de la nómina de pares tras don Dalbuey no se explicaría como una omisión, ya que el ms. Ss y la familia L, *L’ no remontan a un subarquetipo en que se pudiera haber producido el truncamiento; por lo tanto el texto de la Crónica general vulgata tendría que ser el resultado de un nuevo recurso a la tradición poética realizado en fecha incierta. Pero, a su vez, la suposición de que el formador de la Versión crítica se conformase con agregar los nombres de Rrey­nalte de Montalvan, el conde Terrín d’Ardeña y el conde don Dalbuey (y posible­mente el del conde don Oliveros) y que sólo después el sub-arquetipo de la Crónica general vulgata viniese a continuar la lista con otros cuatro nombres (a la vez que ol­vidaba el de Oliveros) tropieza con unos datos laterales que hacen la hipótesis poco creíble: los nueve nombres de procedencia épica (Roldan, más los otros ocho pre­sentes en una u otra rama de la Versión crítica que son ajenos a la lista de la tradi­ción troncal) figuran agrupados en la lista de los doce pares que aparece, hacia 1250, en el Poema de Fernán González del monje de Arlanza, formando parte de una aren­ga del conde castellano:

Carlos, Valdoujnos,   Rroldan, e don Ojero,
Terry
n, e Gualdabuey,   e Vernalde e Oljuero,
Torpyn,
e don Rrynaldos,   e el gascon Angelero,
Estol, e Salomon   (e) el otrro su compan[n]ero,
estos e otrros muchos   que vos he nonbrado
sy tan buenos non fueran,   oy seryen olujdados...(f. 29r)313,

y, en el relato de la batalla de Roncesvalles incluido por Lope García de Salazar en su Libro de las bienandanzas y fortunas, acabado en 1471, vuelven a nombrarse ocho de esos mismos héroes como muertos en la batalla314:

    "E alli morieron este Roldan adelantado de la Tabla de los pares, e Olive­ros, e Reynaldos de Montalvan, e don Ogero de las Marchas, e el arçobispo Tor[p]inos, e el gascon Angelero, e el mancevo Velarte, e don Dalbue fijo de Gallaron, e el Terrin de Ardeña que traya la vandera de los pares, e todos los XII pares315,

      Que las varias listas, más o menos completas, citadas remontan a una misma tradi­ción me parece evidente316, según muestra el siguiente cuadro:

FG

Ss, L, *L’

CGV

Salazar

Roldán

Roldán

Roldán

Roldán

Olivero

c. don Olivero

 

Oliveros

Reynaldos

Reynalte de
Montalván

Reynalte de
Montalván

Reynaldos de
Montalván

Terryn

Terrin d’Ardeña  

Terrín d’Ardeña

Terrin de Ardeña

Gualdabuey  

don Dalbuey

don Darluyn

don Dalbue

Torpyn

 

arçobispo Turpín  

Tor[p]inos

don Ojero

 

don Oger de
las Marchas

don Ogeros de
las Marchas

el gascón
Angelero

 

el gascón
Angelero

el gascón
Angelero

Salomón

 

Salamano
de Bretaña

 

Vernalde

 

 

el mancevo
Velarte

Estol

 

 

 

Valdovinos

 

 

 

y el hecho de que esta nómina de pares sea singularísima en la tradición épica. Baste notar que de las dieciséis reunidas por L. Gautier ("d’après nos principaux textes épiques")317 ninguna coincide con ella en más de la mitad de los nombres. Aparte de Ro­land, Olivier, Turpin y Estout, cuya presencia es muy constante, la aparición de Ogier (propia de Otinel, Entrée en Espagne y Renaus de Montauban), cuando va acompaña­da de la de Salomon de Bretagne (Entrée en Espagne, Renaud de Montauban), supone la desaparición de Engelier de Gascoigne y, cuando va acompañada de la de Engelier (Otinel), supone la ausencia de Salomon. Thierri d’Ardenne alcanza la categoría de par en varias otras chansons de geste (Ogier, Fierabras, Gui de Bourgogne, Simon de Pouille); pero la inclusión de Gaudebuef318, Baudouin, Berart y Renaud de Montauban en la nómina de los pares es realmente llamativa.

      Dada la singularidad de la nómina, la coincidencia no puede ser casual. La hipóte­sis de que la alusión del monje de Arlanza a los doce famosos pares de Carlos sea la fuente a la que acudieron las historias no es desechable, toda vez que el Fernán Gon­zález fue, sin duda, leído por los historiadores alfonsíes y, muy posiblemente, por Gar­cía de Salazar. Pero tanto en la Estoria de España como en las Bienandanzas y fortunas, aparte del listado de héroes, hay huellas claras del conocimiento de la gesta de Roland o Roncesvalles y, al menos en el caso de la obra de García de Salazar, de que esa gesta era un relato épico alejado en detalles importantes de la versión del Ro­land asonantado conservada en el manuscrito de Oxford e incluso del Roland rimado. [El conocimiento de una chanson o cantar de Roland o Roncesvalles por los redacto­res de la Estoria de España se manifiesta en una adición introducida para complemen­tar el relato de "don Lucas de Tuy" en lo que tenía de divergente del de "el arçobispo don Rodrigo" (al admitir que el emperador consiguió una vindicativa victoria final so­bre los moros): recurriendo a la tradición épica, los historiadores alfonsíes narran, en resumen muy rápido, el cerco de Zaragoza por Carlos, la derrota y muerte de Marsil y la obtención en la ciudad de grandes riquezas por el ejército franco (cfr. PCG, p. 355b32-40). Más interesante es el testimonio de García de Salazar. El historiador vasco, después de referir con paso rápido, la ida de "Gallaron" a Zaragoza, para exigir, en nombre de Carlos, la entrega del reino, y la traición del mensajero, al dejarse corrom­per por el "mucho de oro e de plata que luego le dio Marsil", se detendrá, después, de forma muy especial, en dos episodios: la particular historia del hijo de Gallarón y la es­cena en que Oliveros, cegado por la sangre, golpea sin conocerle a Roldan poco antes de morir en la batalla de Roncesvalles. La frase "como Roldan lo vio, pesole mucho cuydando que se avia tornado moro, e dixole: ¿Que es eso, hermano Oliveros?" se aparta de la tradición rolandiana más vieja, pero tiene sus paralelos en el Roland rima­do del ms. Venecia VII y en la Spagna in rima (y, más lejanos, en el Ronsasvals provenzal). El episodio referente al hijo del traidor es aún más curioso: Gallarón pacta con Marsil que asegure a su hijo, para lo cual el rey moro le da "las señales de sus sobre­vistas que traya sobre sus armas"; como consecuencia de ello, cuando Roldán, en me­dio de la batalla y conocedor ya de la traición, encuentra al hijo de su padrastro, le increpa "Oh traydor, fijo de traydor", y su hermano de madre le replica "Fijo de traydor puedo ser yo, pero no traydor", le exige seguidamente cambiar las sobrevistas:

 "—Yo de grado moriría, ca non fago sino matar en los moros, pero a mi no me fiere ninguno.
  —Toma esta mi sobrevista e dexa esa tuya",

con lo que, inmediatamente, da lugar a que el hijo de Gallarón sea mortalmente herido. Este motivo aparece insistentemente en la tradición italiana, pero el relato de Salazar no puede explicarse por el conocimiento de los textos que conocemos, ya que ninguno reúne todas sus características y ninguno presenta la historia tan trabada: en la Rotta di Roncisvalle figura el pacto, junto con el envío de la sobrevista que, al ser ves­tida por el hijo del traidor, sirve a los moros para reconocerle, y es a través de su her­mano Roldan como el inocente hijo del traidor se entera de la traición; pero en su decisión de desgarrar la sobrevista, al notar que los moros le distinguen de los demás combatientes, para nada interviene Roldán; en la Spagna in rima aparece, en cambio, la misma escena del encuentro entre los hermanos que en Salazar, así como el cambio de armas y armadura, pero sin la justificación previa del pacto de seguro y envío de la sobrevista; sólo en la edición de 1483 del Morgante se vuelven a dar ambos compo­nentes. En esta obra falta, en cambio, el siguiente episodio de la historia, tal como la narra Salazar: El hijo de Gallarón, apretando sus heridas con girones de su pendón, lo­gra salir de la batalla y llegar ante el rey Carlos a quien comunica el desastre y ante quien reniega de su padre antes de desatarse los vendajes y morir:

    "desniegome de su sangre delante de vuestra persona real, e digo que yo no so su fijo, ni el sea llamado mi padre".

En el Myreur des Histors del cronista de Lieja Jean d’Outremeuse (1400) se narraba igualmente que el hijo de Ganelhon, tras asistir a su hermano en los últimos momentos, llevó la noticia de la derrota a Carlos, y ante él negó vehementemente que el trai­dor pudiera ser su padre:

    "pais n’est mes peires, ma mere est fortorte, à alcon prinche qu’à li at eut compagnie charneliment, dont ilh moy consuit",

palabras que escandalizan a Naime, quien le reprocha que se atreva a acusar a su ma­dre, hermana del emperador, de adulterio; pero Balduen insiste:

    "Drois empereres, la vostre suer Berte m’at porteit, mains je ne say qui est mes peires, car je ne fuy onquez engenreis de Ganelhon le trahitour, et ne suy mie de ses fis" (ed. Borgnet, vol. III, p. 149);

sin embargo, en la narración de Jean d’Outremeuse se aceptaba del Pseudo-Turpin que Baudouin y Thierry escaparon de la matanza general escondiéndose como cobardes; más concorde con el relato de Salazar es el de la Rotta di Roncisvalle, pues en él, el hi­jo de Ganelón también se entera de la traición por boca de su hermano, a quien atien­de en sus últimos momentos, pero se halla ya mortalmente herido cuando lleva (con la ayuda de un ángel) la noticia a Carlos. En fin, la narración de García de Salazar coin­cide con el Ronsasvals provenzal en una peculiaridad exclusiva de ambos textos: la de confundir con Baudouin, el hijo de Ganelon, a Gondelbuef. En efecto, si en las Bie­nandanzas y Fortunas se da la identificación "don Dalbue fijo de Gallaron", en el Ron­sasvals, Roland, ya malherido, encomienda a su "frayre" Gandelbuon la misión de contar a Carlos la muerte de los pares en Ronsasvals (ed. Roques, vv. 1107-1124) y, cuando el mensajero llega a la vista de la mesnada de Carlos, Nayme advierte al em­perador (vv. 1163-1164):

Senher —dis Nayme—   yeu vech a mon semblant
lo filh de Gayne,    so m’es apareyssant;

y el emperador constata (vv. 1165-1168):

Per Dieu —dis Karle—    so non es pas niant:
Gandelbuon es    d’Affrica la valhant
qu’ieu lo connosc    ha l’ensenha davant:
sest vos dira   deis .XII. bars que fan.

      Creo, pues, muy probable que la extraña nómina de pares, que aparece una y otra vez en las obras españolas (junto con otra afirmación, sin precedentes en la tradición francesa, como es la de considerar que Terrin d’Ardeña es el alférez de Carlos319), se relacione con la existencia al Sur de los Pirineos de un relato épico sobre Roncesvalles derivado de una versión surgida en el Sur de Francia de la cual dependerían todas las obras emparentadas con el relato de Salazar320].

      La posibilidad de que la tradición épica hispana del Roncesvalles hiciera morir en la gran derrota a los doce pares nombrados en la singular nómina que venimos comen­tando se refuerza al poder constatar que la muerte de "don Rynalte" en Roncesvalles se contaba efectivamente en el Roncesvalles español:

Digamos del due Aymon    padre de don Rynalte
vido jazer su fijo    entre las mortaldades321;

además nos consta que tenía en la batalla un papel destacado, pues su rivalidad con Roldán322 era objeto de especial atención en el poema:

Por que mas me conuerto    porque perdoneste a Roldane,
finastes sobre moros,    vuestra alma es en buen logare;

a su vez, el romancero épico nos confirma que esta tradición estaba muy arraigada en Es­paña, ya que en la Fuga del rey Marsin323 Roldan se niega a tocar el cuerno, diciendo:

—No me lo rogueys, mis primos,   que ya rogado m’estava,
mas rogaldo a don Renaldos   que a mi no me lo retrayga...

y, a continuación, "Renaldo" se mofa, en efecto, de los que intentan pedir la ayuda del emperador:

Oydo lo ha don Renaldo    qu’en las batallas andava,
començara a dezir,    estas palabras hablava:
¡O mal oviesen franceses    de Francia la natural,
que a tan pocos moros como estos    el cuerno mandan tocar!
que si me toman los corajes    que me solían tomar
por estos y otros tantos    no me dare solo un pan...

      Es de notar, por otro lado, que en los pocos versos conservados del Roncesvalles fi­guran "ese duc de Bretayna" (identificable seguramente con Salemon de Bretaigne) y "el cavayllero Beart, el fi de Terryn d’Ardeyna", no entre los muertos, sino entre los que acuden a auxiliar a Carlos cuando se desmaya al encontrar el cadáver de Roldan324, lo cual pone de manifiesto que no podemos defender la existencia de una tradición his­pana unitaria de la que los folios del Roncesvalles hallados en Pamplona serían el úni­co resto en forma de gesta325.

      En fin, la hipótesis de que en las crónicas basadas en la Versión crítica la lista (siem­pre incompleta) de pares tenga su base en el recuerdo directo de un Roncesvalles cispirenaico, al que los historiadores alfonsíes habrían recurrido también para aludir al victorioso cerco de Zaragoza, no puede ser desechada.

      Ahora bien, tanto si suponemos que la estrofa suelta del Fernán González sirvió a los cronistas para elaborar su lista de "altos omnes" francos, como si preferimos admi­tir la influencia de una tradición no erudita, esto es, directamente derivada de la tradi­ción épica, las dos versiones que presentan las crónicas derivadas de la Versión crítica siguen resultando problemáticas, pues las posibles adiciones u omisiones de nombres se explican mal como parte del proceso de transmisión manuscrita de esta versión de la Estoria de España alfonsí326.

Diego Catalán, De la silva textual al taller historiográfico alfonsí (1997)

NOTAS

302  Véase aquí atrás, § 14 y n. 293.

303  Reflejado en la Estoria amplia (mss. Efg-F, Efg-Ll, Efg-I, Efg-D) y en la Estoria breve (mss. Efg-S, Efg-T) del fecho de los godos.

304  Ejemplos claros de la independencia y superioridad de L, *L respecto a la Crónica general vulgata son los que cité en la n. 192 de "El Toledano romanzado" [véase ahora D. Catalán, La Estoria de España, 1992, p. 132, n. 28]: en PCG, p. 356a19-20 (cap. 623) la frase "e vn rrico omne de Aragon conquirio Monçon" au­sente de todos los textos de la familia O1ed, O-Sl, O-C, etc. figura en los mss. L, *L’ y también en el ms. Ss, igual que en el ms. y y en la Crónica fragmentaria. También es error ajeno a  L, *L’ y Ss en ese mismo capí­tulo el llamar "Alvicos" O-ed, "Aluitos" O-H, O-R, O-F, etc. a "Alarcos" (PCG, p. 356b9).

305  I. Fernández Ordóñez, "El ms. Ss y la EE" (1985), pp. 142-143 [véase ahora Versión crítica (1992), pp. 283-284].

306 A pesar de que el ms. L no pasa del reinado de Alfonso II, la presencia en él de este pasaje es posi­ble debido a que la Versión crítica coloca en este reinado los "servicios" prestados por el héroe al rey, que los textos más fieles al orden primitivo de la Estoria de España colocaban, siguiendo a las fuentes latinas, en el reinado de Alfonso III.

307  La Estoria del fecho de los godos coincide también en la omisión (cfr. D-ed., p. 278).

308  véase atrás, § 7.

309  En esta ocasión no puedo incluir en la lista el ms. *Esc, pues, a primera vista, el resumen de la ba­talla de Roncesvalles que ofrece el Repertorio de Escavias (p. 129) podría considerarse que desmiente la posición asignada a ese manuscrito en la familia T, G, Z, Min, ya que contiene la misma lista de pares que, como enseguida veremos, caracteriza a los mss. Ss y L, *L’ : "Rroldan, adelantado de Bretaña, el conde Angelino, Rreynalte de Montalvan, Giralte, adelantado de la mesa del enperador Carlos, e el conde don Oliveros, Çerrin de Ardenas e otros cavalleros e muy poderosos e rricos honbres... En aquella batalla mu­rieron Rroldan, e el conde Angelino, e Giralte, e el conde don Oliueros, e Terrin e otros muchos de los al­tos honbres de Françia". Pero de todas las posibles explicaciones que he ensayado, la única admisible (en vista de la indudable fidelidad de *Esc al prototipo de T, G, Z, Min desde el comienzo de la historia de los godos hasta Vermudo III, e incluso en este capítulo XCI) es la utilización para este pasaje por parte de Escavias de una segunda fuente: la Estoria del fecho de los godos. El hecho nada tiene de extraño, ya que Escavias, utilizó esa crónica desde la conquista de Sevilla hasta la regencia de Fernando I de Antequera, aunque el editor del Repertorio, M. Garcia, lo desconozca completamente y atribuya toda esa materia a variadísimos orígenes, tanto en la "Introducción", pp. LXIX-LXXI, como en el "Apéndice I. índice de Fuentes por capítulos del Repertorio de Príncipes de España", pp. 439-447: CXXXVIII-CXL "Fuente desconocida"; CXLI "B.A.E LXVI" [= Crónica de Alfonso XI]; CXLII "B.A.E. LXVI. Pero López de Ayala"; CXLIII-CXLV "B.A.E LXVIII. Pero López de Ayala"; CXLVI. Año 1º "la que Galíndez de Carvajal atribuye a Alvar García de Santa María y a Pérez de Guzmán, y única que informó sobre la totalidad de dicho reinado" (sic). (Creo necesario advertir que, salvo la deuda de Pedro de Escavias respecto a fray Juan Gil de Zamora, que es cierta, el resto de las fuentes propuestas por Garcia para el Repertorio debe recha­zarse o matizarse).

310 Variantes (salvo L, las letras que utilizo a continuación corresponden a los manuscritos de la Estoria del fecho de los godos): Anselino D; Rreynaldo S; Monteluan D, Maluan F; Giralde D, F, I; Oliueros S, T, I, Oliuerto F; omiten el conde don ante Terrin D, F, I, S, T; Terrim /; omiten Dardeña L, D, F, I; c. de Albuey S, c. don Albuey D, c. don Salbuey F.

311  Otras variantes: Avçelino O-C; Guiralte O-C; Terria O1ed, O-H, O-R, O-F; Jarluyn O-Sl, O-ed, Jarliyn O-H, Jarloyn O-R Arluyn O-F; gaston O-ed, O-H; de Arg. O-R, O-F, Argelero O-ed, O-H, O-R, O-F; Terpin O-R, O-F, Çerpyn O-H; Ogor todos los mss..- Guiralte O-C; en la var. omite et el entre Reyn. y adel. O-ed.

312  En la Estoria de España proceden de la Historia Gothica del Toledano.

313  Estr. 358 de la ed. Menéndez Pidal, estr. 352 de la ed. Marden.

314  A diferencia de la nómina del Poema de Fernán González, la de Lope García de Salazar no puede considerarse libre por completo del influjo de la historiografía erudita: la aclaración "adelantado de la Ta­bla de los pares" es de tradición historiográfica. Al ir malamente atribuida a Roldan (en vez de "adelan­tado de Bretaña") y no a Giralte (que no se nombra), hace pensar en la posibilidad de una omisión involuntaria por salto de la vista desde un "adelantado" a otro en un listado más completo.

315  Ms. de la Academia de la Historia sala 12, est. 10, gr. 6, núm. 17, fol. 341. El relato de Lope Gar­cía de Salazar fue incluido por R. Menéndez Pidal en "Roncesvalles. Un nuevo cantar de gesta español del siglo XIII", RFE, IV (1917), 105-204. Reed. en R. Menéndez Pidal, Textos medievales españoles, Madrid: Espasa Calpe, 1976 ("Obras Completas" XII), pp. 7-99 (esp. pp. 96-99).

316  R. Menéndez Pidal, quien dio a conocer los pasajes del ms. L (que asignaba a la Primera Crónica General), de la Estoria del fecho de los godos (llamándola Cuarta crónica general) y de la Crónica ge­neral vulgata (llamándola Tercera crónica general) como apéndice de su estudio del Roncesvalles (citado en la nota 305), pensaba que "entre las interpolaciones del primer grupo de crónicas y las de la Tercera ge­neral sólo hay de común los nombres de Reynalte y Terrin" (p. 96 de la reed. de 1976). No se dio cuenta de que el nombre de "Jarluyn" que aparecía en O-ed era una deformación de "Darluyn" (atestiguado por O-C) y que tras "Darluyn" se escondía "Dalbuey", a través de una lectura de la abreviatura de e como abre­viatura de n final. De resultas, J. Horrent, "Le récit de la bataille de Roncevaux dans le Libro de bienandanzas y fortunas de Lope García de Salazar", Revue Belge de Philologie et d’Histoire, XXVIII (1950), 967-992, que toma toda su información del trabajo de R. Menéndez Pidal, habla de "le mystérieux Jar­luyn". Algunos años después R. Menéndez Pidal, La Chanson de Roland y el neotradicionalismo (Oríge­nes de la épica románica), Madrid: Espasa Calpe, 1959, p. 400, observó ya el paralelismo entre la lista del Fernán González y la de las crónicas, destacando la posición secundaria que ocupa Oliveros (y su olvido en la que él llama "Tercera Crónica General"), y la compara con la que tiene en la famosa Nota emilianense (sobre la batalla de Roncesvalles). El parentesco indudable de las tres crónicas citadas por Menén­dez Pidal en esa página (que son, en mi nomenclatura el ms. L, la Crónica general vulgata y la Estoria del fecho de los godos) exige matizar su afirmación de que "claramente vemos por esto que en España, al la­do de la versión fiel a la tradición carolingia francesa circulaba otra, desde el siglo XI al XV, que...", pues también "circulaba" desde el s. XIII al XV la Versión crítica y su descendencia manuscrita.

317  L. Gautier, Les épopées françaises, III, 2- ed. Paris: Soc. Gén. de Librairie Catholique, 1880, pp. 185-186, n. 2.

318 "Aldebodus rex Frisiae" del Turpin (cap. XI) es llamado Gandebuef, Gondebuef le Frison o de Fri­se en varias chansons de geste (E. Langlois, Table des noms propres de toute nature compris dans les chan­sons de geste imprimées, Paris: E. Bouillon, 1904, s. v. "Gondebuef le Frison"). La forma latina del Turpin y la española, con al, apuntan a una confusión de an por au.

319  [El considerar que el alférez imperial es Terry d’Ardenne es una tradición ajena al Roland, tanto en su versión asonantada, como en sus versiones rimadas. En España aparece una y otra vez: c. 1250-1260, en el Fernán González (estr. 512 ed. Marden o 518 ed. Menéndez Pidal) se compara al alférez Orbita, por­tador de la seña del conde, con el que se supone máximamente famoso entre los alféreces de todos los tiempos: "nunca mejor la tovo el buen Terryn d’Ardenna"; en 1348, en el Poema de Alfonso XI, Rodrigo Yáñez compara también la actuación en la batalla del alférez de Alfonso XI con los hechos del alférez de Carlomagno: "...nunca lo tovo mejor / aquel buen Terrin d’Ardeña / que fue otra vegada alferez / de Car­los enperador / e vixnieto del rrey Fieles / del reyno de Anglia señor" (estrs. 1714-1716); c. 1471, en las Bienandanzas y Fortunas, Lope García de Salazar, incluye en la lista de pares del ejército de Carlomagno a "el Terrin de Ardena, que traya la vandera de los pares"].

320  [Para más detalles y sobre el soporte bibliográfico de las diversas confrontaciones hechas en texto, remito a mi  libro, D. Catalán, La épica española, I.2.3, I.7.2].

321  Vv. 84-85 del fragmento (ed. Menéndez Pidal).

322  Comentada por R. Menéndez Pidal en el cap. IV, § 2 de "Roncesvalles" (1917), pp. 45-48 de la re­ed, en Textos medievales esp. (1976).

323  Según la versión de estructura más arcaica del romance, la que tiene como incipit el verso "Ya co­miençan los franceses, con los moros pelear", conservada en un pliego suelto titulado Aqui comiençan dos maneras de glosas... (ejemplar en B. Nac, Madrid, R-1388).

324  Vv. 97-98 del fragmento (ed. Menéndez Pidal, Textos medievales esp., p. 17).

325  El Roncesvalles del fragmento poético conservado y el conocido por García de Salazar se contra­ponían en la conservación y olvido de un importante motivo: la invulnerabilidad de Roland. En el poema del s. XIII, Carlomagno encuentra el cadáver de su sobrino erguido y sin herida ninguna ("non veo colpe nin lançada por que oviesedes male", v. 45); en Salazar, Roldán muere "seyendo ferido de muchos golpes mortales en su persona".

326  Si la fuente de las adiciones fuera la estrofa del Fernan González, no tiene explicación por qué hi­cieron falta dos acciones tan separadas en el tiempo, como son la creación en los últimos años del reinado de Alfonso X de la Versión crítica y la compilación tardía de la Crónica general vulgata, para incorporar primero tres nombres (Reinalte de Montalván, Terrín d’Ardeña y don Dalbuey) o cuatro (estos tres más don Olivero) y luego otros cuatro (el gascón Angelero, el arzobispo Turpín, don Oger de las Marchas y Salamano de Bretaña), sin siquiera llegar, mediante el segundo acto, a copiar la nómina completa que en esa fuente se incluía ni a alcanzar el número de doce en el de pares citados. Si los nombres procedieran de una gesta que previamente había sido conocida por el monje de Arlanza, lógicamente esperaríamos que los his­toriadores alfonsíes hubieran consignado, al menos, los ocho nombres de los compañeros de Roldan que fi­guran en los varios textos de la Versión crítica; pero, en este caso, la desaparición en los mss. Ss y L, *L’  de los nombres que siguen al de *don Dalbuey (> Darluyn) no tiene fácil explicación como una omisión.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO.

1.- DE LA SILVA TEXTUAL AL TALLER HISTORIOGRÁFICO ALFONSÍ. CÓDICES, CRÓNICAS, VERSIONES Y CUADERNOS DE TRABAJO

I. INTRODUCCIÓN. LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA HEREDERAS DE LA ESTORIA ALFONSÍ

*    2.- 1. LA SELVA TEXTUAL Y LA ERUDICIÓN PRE-PIDALINA

*    3. 2. DESLINDE Y CLASIFICACIÓN POR MENÉNDEZ PIDAL, A FINES DEL SIGLO XIX, DE LAS CRÓNICAS GENERALES DE ESPAÑA

*     4.- 3. REFORMAS EN LA CONSTRUCCIÓN PIDALINA

*   5.- 4. LOS CRÍTICOS FAVORABLES A LA PRIORIDAD DE LA "CRÓNICA DE VEINTE REYES": LANG, BABBITT Y GÓMEZ PÉREZ

*   6.- 5. LA APORTACIÓN DE LINDLEY CINTRA: LA CRÓNICA DE 1344 EXIGE ANTEDATAR LA ACTIVIDAD REFUNDIDORA

*    7.- 6. LA VUELTA AL MANUSCRITO

*    8.- 7. ANTES DE LAS «CRÓNICAS». IMPORTANCIA DE LAS VARIAS «VERSIONES» DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

 II LA HISTORIA ANTIGUA DE ESPAÑA EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA.

*    9.- 1. EL MANUSCRITO E1, CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ

10.- 2. LA HISTORIA GÓTICA NO SE INTERRUMPÍA CON LA INVASIÓN MUSULMANA

11.- 3. EL MANUSCRITO E1 (ORIG) NO ES DE FACTURA UNITARIA. EL «PRÓLOGO» Y EL NÚCLEO MÁS ANTIGUO DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*    12.- 4. EL TESTIMONIO DE LA GENERAL ESTORIA

13.- 5. LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

*    14.- 6. ENTRONQUE DE LA VERSIÓN VULGAR CON LA TRADICIÓN TRONCAL EN LA HISTORIA DE LOS PRIMEROS DOMINADORES DE ESPAÑA

15.- 7. FACTURA DEL CÓDICE REGIO Y FRONTERAS ESTRUCTURALES EN LA HISTORIA IMPERIAL Y GÓTICA

*     16.- 8. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA IMPERIAL

17.- 9. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA DE LAS INVASIONES BÁRBARAS

*     18.- 10. LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN LA HISTORIA GÓTICA HASTA EURICO

*     19.- 11. LA VERSIÓN VULGAR ADQUIERE PERSONALIDAD

*     20.- 12. LA REFORMA DE LA VERSIÓN CRÍTICA

*     21.- 13. DEFECTOS DEL CÓDICE ALFONSÍ Y DE LA VERSIÓN REGIA EN LA HISTORIA GÓTICA ANTERIOR A EURICO

*   22.- 14. LA TRADICIÓN MANUSCRITA DE LA VERSIÓN REGIA Y EL CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ EN LA HISTORIA GÓTICA HASTA EURICO

*     23.- 15. SINGULARIDAD DE LOS MSS. L Y *L’ EN EL REINADO DE EURICO

*   24.- 16. REORGANIZACIÓN DEL ÁRBOL TEXTUAL A PARTIR DEL REINADO DE ALARICO

*    25.- 17. LA PRIMITIVA VERSIÓN ANTERIOR A 1274 Y LA VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274

*      26.- 18. LA VERSIÓN CRÍTICA REMONTA A 1282-84

27.- 19. LA TRADICIÓN TRONCAL, LA VERSIÓN REGIA Y EL CÓDICE DEL SCRIPTORIUM ALFONSÍ DESDE ALARICO A RODRIGO

*   28.- 20. PARENTESCO DE LAS VERSIONES REGIA Y ENMENDADA FRENTE A LA VERSIÓN CRÍTICA

*      29.- 21. LA VERSIÓN CRÍTICA CONOCIDA EN EL OCCIDENTE PENINSULAR

*     30.- 22. LA ELABORACIÓN DE LA ESTORIA DE ESPAÑA A LA LUZ DE LA TRADICIÓN MANUSCRITA

III LA HISTORIA DE LOS REYES GODOS ASTURIANOS EN EL CÓDICE REGIO ALFONSÍ Y EN LA TRADICIÓN MANUSCRITA

*     31.- 1. EL MANUSCRITO DE LA CÁMARA DE ALFONSO X Y SUS DESCENDIENTES

*    32.- 2. REORGANIZACIÓN DEL ÁRBOL TEXTUAL DESPUÉS DE LA DESTRUCCIÓN DE ESPAÑA

*   33.- 3. EL LIBRO II DEL MANUSCRITO MANUELINO, REPRESENTANTE AUTÓNOMO DE LA TRADICIÓN TRONCAL

34.- 4. DEL «SEÑORÍO» AL «REINADO» DE PELAYO. POSIBLE FINAL DE LA VERSIÓN ENMENDADA DESPUÉS DE 1274

*   35.- 5. LA HISTORIA DE LOS REYES DE ASTURIAS EN LA VERSIÓN CRÍTICA

36.- 6. EL ENTRONQUE DE LA VERSIÓN CRÍTICA EN EL ÁRBOL TEXTUAL DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

*   37.- 7. DOS ESTRUCTURAS DE LA ESTORIA DE ESPAÑA EN CONFLICTO

*   38.- 8. LAS CUATRO RAMAS DE LA VERSIÓN CRÍTICA

*   39.- 9. LA VERSIÓN CRÍTICA EN GALICIA Y PORTUGAL

40.- 10. LA CRÓNICA FRAGMENTARIA, VARIANTE ANOVELADA DE LA ESTORIA DE ESPAÑA

41.- 11. LA «MANO SEGUNDA» DE E2 EMPALMA EL FINAL DEL MANUSCRITO ALFONSÍ CON EL DE SANCHO IV

*    42.- 12. DIVISIÓN DE LA TRADICIÓN MANUSCRITA EN EL FINAL DEL REINADO DE ALFONSO II: LA TRADICIÓN TRONCAL, LA VERSIÓN CRÍTICA Y LA VARIANTE ANOVELADA

*   43.- 13. INNOVACIONES DE LA CRÓNICA FRAGMENTARIA EN EL FINAL DEL REINADO DE ALFONSO II

*   44.- 14. EL FINAL DEL REINADO DE ALFONSO II EN LOS TEXTOS DESCENDIENTES DE LA VERSIÓN CRÍTICA

  Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen:   detalle de folio miniado de Vita Karoli Magni.

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