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Obras de Diego Catalán

89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

                                           
4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA. VI. EL HABLA ROMANCE

      Las dos grandes contiendas reñidas en torno a la sono­rización de la consonante intervocálica y a la síncopa de la vocal átona interna, que tan hondamente trastornaban los fundamentos fonéticos del latín, desarrollándose activamen­te ambas en estos siglos X y XI, parecen dos fenómenos coetáneos, que con iguales fuerzas se disputan el gusto lin­güístico de los hablantes del modo más confuso. Sin em­bargo, por los resultados a que llegó la lengua en el perío­do de su fijación, sabemos con toda certeza que la debilitación de las consonantes (sonorización de la sorda, pérdida de la sonora) obedece a un impulso muy anterior, cuyos resultados esenciales se habían obtenido ya cuando comenzó la debilitación y pérdida de la vocal átona inter­na: veritate fue primero veridade y después verdade y más tarde verdad, pues si la i se hubiese perdido antes de la sonorización *vertate hubiera dado *vertad, nunca verdad, como charta o parte dieron carta o parte; caballicare, auctoricare fueron primero caballigare, autorigare para llegar a cabalgar, otorgar, no *cabalcar, *otorcar. En cambio el francés, dada su mayor inestabilidad de las vocales, perdió la átona interna antes que se decidiese y generalizase la so­norización consonantica, por lo cual, mientras el español hace comĭte > comde conde, el francés hace conte; y lo mis­mo debita, español debda deuda, francés dette; heredĭtārius, español heredero, francés héritier, etc.27.

      Contra esta tan clara solución tenemos que en nuestros siglos X y XI hallamos en España formas que son análogas a las francesas en tener consonante sorda: eretero 1092 (Sa­hagún) 28, kabalket 1073 (S. Juan de la Peña), autorkare 1069 (León)29; muchas entre los mozárabes, anelto ’aneldo’ < anetŭlu, cabtal < capitalis ’caudal de agua’, semtair ’sendero’, etc.30. Estas formas mozárabes, conocidas por un lingüista ajeno a la noción de los grandes sincretismos con­vivientes en el período de orígenes, le hicieron creer que la síncopa de la vocal en el Sur de España fue anterior a la sonorización 31. Pero esas formas no son peculiares de la España mozárabe, sino que las vemos abundar en el Nor­te, donde los resultados de la lengua actual (heredero, cau­dal, otorgar, sendero) nos aseguran que la sonorización fue anterior a la síncopa, y donde, en el período arcaico, las formas citadas eretero, autorkare, etc. están contradichas por otras coetáneas como eredidade 1027 León 32, octurgauit 1040 Coimbra 33, domenco 1046, 1058, etc. está contradicho por domengo 965, 1034, etc., domingo 1096. El origen de la con­sonante sorda en todos estos casos no puede ser sino una ultracorrección, hija de la preferencia purista por la con­sonante sorda; falso purismo que se veía apoyado por el cruce de formas neológicas y arcaicas entonces convivientes: cabalgare + caballicare = cabalcare. En sendos documen­tos, uno de 1084, otro de 1094 se usan mezcladas las dos formas Domenquez y Domengo Domingo; otro documen­to de 1046 mezcla Riangulo y Rianculo < riviangŭlu, hoy Riaño, en Santander 34, y en este caso no hay duda de que se trata de una ultracorrección pues el latín tiene g y no c, falso purismo análogo al ya citado árabe Qurtuba por Córdoba. Las falsas correcciones cabtal, cabalcar, etc., tan frecuentes en la escritura, eran productos anormales, con­fusiones de puristas, formas inestables que desaparecieron del idioma arrolladas por las formas legítimamente tradi­cionales.

      La cronología relativa que aquí establecemos no es tan constante respecto a la pérdida de la consonante sonora intervocálica, pues esta pérdida no ocurre con la regulari­dad con que ocurre la sonorización de la consonante sor­da. En general, la pérdida de la sonora, análogamente al caso de la sonorización de la sorda, sucede antes de la época de eliminación de la vocal postónica, y una vez desapareci­da la consonante se impide la eliminación de la vocal: lacio < flaccĭdu, lucio < lūcĭdu, rancio < rancĭdu, sucio < sūcĭdu,   rucio   < rŏscĭdu 35,   tibio   < tĕpĭdu, turbio < tŭrbĭdu, nidio < nĭtĭdu, etc. Pero a veces encontramos una derivación doble, una segunda for­ma inexplicada, cuya razón de ser consiste en que la con­sonante sonora se resiste frecuentemente a la pérdida, como en otros muchos casos ocurre, por ejemplo, en nido, sudor, desnudo junto a los anticuados nío, suor, desnúo. Entonces, la variante con consonante conservada, cuando llega la época en que la vocal postónica se pierde, evoluciona normalmente formando un grupo consonantico, como cuando la conso­nante es sorda; como capitale da cabdal caudal, así tam­bién rapĭdu dio raudo, Iĕvĭtu dio leudo, lapĭde > laude, trĭpĕde > treude. Alguna vez se conserva doble derivado: pūtĭdu > púdedo (938 Palencia), dio el adjeti­vo anticuado pudio 36 y a la vez dio putdo (entiéndase *puddo) pudo, registrado por el botánico sevillano de hacia 1100 como nombre de varias plantas malolientes, en especial de una que «en la aljamía del Andalus» se llama yerba putda, y otra conocida por «la putda y también se le dice puda 37, forma esta última conservada en Cataluña, La Puda, para unas aguas sulfurosas. Lo mismo frīgĭdu dio frío y frido 38, līmpĭdu dio limpio y lindo, que en nuestra época primitiva tendría la forma limbdo (comp. limbde < limĭte)39, siendo esta derivación absolutamente intachable 40, por último, rapĭdu a la vez que rabdo raudo, dio otro derivado, aunque hoy está desconocido, *rabio, que en nues­tra época primitiva aparece designando el rabión o corriente violenta de un río: «aqua rapia» (1019 León) 41; voz conservada en toponimia: La Rabia Santander, Rabias Oviedo, Rabia, Arrabia, Raiva en Portugal 42; y sin duda ninguna Fuenterrabía, con dislocación de acento, muy explicable en el país vasco, que desconoce el acento de intensidad; el nombre latino de este pueblo es Fontem Rapidum según Rodrigo Toledano 43.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

27  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §  171.

28  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 122.

29  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 583.

30  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 464.

31  Así, Meyer-Lübke, «La sonorización de las sordas intervo­cálicas latinas en español», RFE, XI, 1924, pp. 1-32. Véase en contra, Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 464 y 312.

32  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 451.

33  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 193.

34  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 312.

35  Etimología establecida por mí («Etimologías españolas», Romania, XXIX, 1900, p. 369), apoyada por R. Cuervo (en Bull Hisp., III, 1901, p. 42, nota 5) y por García Diego («Evolución de algunos grupos con s en las lenguas hispánicas», en Homenaje Menéndez Pidal, II, 1925, p. 15).

36  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 393, 475.

37  Asín Palacios, Glosario, 354°, 463°, 661°.

38  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 475.

39  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 583.

40  A pesar de la tajante condenación de W. Meyer-Lübke, REW, 4971 (v. Orígenes, § 112, nota). En cambio, la enrevesada etimo­logía expuesta por Cuervo («Lindo», Rev. Hisp., IX, 1902, pp. 10-11), legĭtmus, sólo como posible hipótesis, es aceptada en REW.

41  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 1123 (ed. 1950, § 1124).

42  J. da Silveira, «Toponimia portuguesa», Rev. Lusit., XXXV, 1937, p. 64; J. M. Piel, «As aguas na toponimia portuguesa», Bol. de Filol, VIII, 1948, p. 332.

43  De rebus Hispaniae, VII, 32°.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra I, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

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