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Obras de Diego Catalán

97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

 

4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS. VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

      Como se ve a menudo y ya se deja ver algo en lo arriba dicho, los rasgos característicos de un dialecto se ofrecen extendidos más o menos por el territorio de alguno de los otros dialectos limítrofes, y a veces se dilatan por otros dia­lectos más lejanos. Podemos citar a este propósito algunos casos que nos revelan la articulación del castellano, ora con los dialectos del occidente, ora con los del oriente.

      En primer lugar veremos el caso de los grupos consonan­ticos iniciales que tienen como segundo elemento una l, y no apreciaremos bien la solución castellana si no nos for­mamos idea del desarrollo general de estos grupos. Los grupos CL-, PL-, FL- se conservan intactos en francés, en ca­talán 61, en navarro-aragonés y en la aljamía del Sur de España. La evolución comienza con la palatalización de la l (cll, pll, fll), cosa que ocurre en algunos dialectos france­ses y en catalán fronterizo de Ribagorza y Binéfar (alamar ’llamar’, pllover, fllama). Pero esta etapa es muy poco esta­ble, y lo general es que de esa palatalización de la / se pase a dos diversos resultados. El primero de ellos es el yeísmo de la palatal, como sucede en el italiano (chiamare, piòvere, fiamma), y en extensas zonas dialectales francesas. El segun­do resultado avanza más, pues la y palataliza la consonan­te inicial y cl, pl, como tienen oclusión inicial, dan la afri­cada [ĉ], nuestra ch (no la italiana), mientras fl, como no tiene oclusión, da la simple fricativa [š], distinción que se observa en el genovés y en varios dialectos italianos del Sur, Abruzos, Campania, Calabria, Sicilia. Ocurre también mu­cho la confusión de este doble resultado, llegando fl lo mismo que pl y cl al sonido [ĉ], como hace el gallego-por­tugués: chamar, chover, chama; y, en fecha posterior, se do­cumenta en leonés la pronunciación [š] generalizada para los tres grupos 62.

      El castellano se asocia al grupo leonés, gallego y portu­gués, pero con una singularidad apartadiza. Frente al de­sarrollo general que acabamos de exponer, en que siempre la articulación lateral de la l se ha perdido desde el comien­zo de la evolución, Castilla, si bien pierde la oclusión ini­cial como el leonés, mantiene la lateralidad, confundiendo los tres grupos: llamar, llover, llama. Los ejemplos que hoy subsisten son numerosos, y la lengua antigua conocía bas­tantes más: llañer < plangĕre; llantar ’plantar’; llerar 63< *flagrare por fragrare ’olfatear’; llorido < floritu 64, etc. Esta palatalización de la l sucedió desde tiem­pos primitivos, pues aunque no tengo ejemplos del siglo X, puedo aducir ultracorrecciones como flausa 1034, plosa 1084 Santillana, por clausa ’llosa, heredad cercada’, flano 1081 Carrión por plano ’llano’ 65, que prueban la confusión de el, pl, fl en un sonido vulgar único, del cual se quiere huir sin acertar con el verdadero latino; además tenemos ejem­plos primitivos del caso análogo GL > l, en laira 961 León < glarea ’lera o glera’ 66, lantifero 998 Santillana < glandiferu ’árbol de la lande o bellota’. Esta resistencia en castellano de la pronunciación lateral tiene su paralelo en los latinismos del vasco: luma < pluma, landatu < plantare, lau < planu, laket < placet ’placer’, laustro <   claustru, lore  < flore, lama  < fiamma, loria  l  sin palatalizar: junto a llacio < flaccidus usado por Berceo, el castellano común usa lacio; de plumaceu se dijo lumazo 67, en vez de ’clavija’ se usa en Castilla llavi­ja y en Burgos y Soria lavija 68; el nombre de mujer Llam­bla < flammŭla se hizo más común bajo la forma Lam­bla, Lambra 69; aun en extranjerismos, en vez de plantel se dice lantel en Santander, Burgos, Segovia 70; en fin, los manuscritos medievales abundan en formas como lave ’lla­ve’, lamar, lorar, legar, que no siempre serán grafía defectuosa por ll-71. Por todo esto, quizá sea un hipercriticismo, una timidez anticientífica, el no afirmar que CL, PL, FL, GL > ll  o l  responden a otro influjo del substrato, como F > h.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

61  Meyer-Lübke, Das Katalanische, 1925, § 18, olvidando siem­pre en este libro la existencia del navarro-aragonés, señala la conservación de cl, pl, fl entre los que muestran la fonética del catalán como galo-románica. Véase A. Alonso, «La subagrupación románica del catalán», RFE, XIII, 1926, p.  11.

62  Reúno ejemplos desde el siglo XII en el leonés antiguo (Xayniz, patronímico derivado de Flavīnus 1101 Toro, 1171 León; xosa < clausa 1123 Carvajal; Xanera ’Llanera’ 1151 Vega Cartul, p. 160) en Orígenes del esp., § 433; la evolución de [č] a [š] se ha producido en el portugués meridional (desde el Sur de la Beira) en época moderna (s. XVIII, según Leite de Vasconcelos, Esquisse d’une dialectol. port, 1901, pp. 116-117; Meyer-Lübke, Gram., I, § 422).

63  Alfonso X, Astron., I, 20.

64  La expresión Pascua llorida ocurre dos veces en el Fuero de Molina, copia de 1474, Bibl. Real, 2-K-8 (tejuelo: Provis. Reales), fol. 25.

65  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 432.

66  En el caso de GL- BL-, la l no se palataliza: lande (ya en el botánico andaluz, Asín Palacios, Glosario, 287° < glande, lirón < glire; lastimar < blastimare, ladilla < blat(t)a. Por esto, la forma llera < glarea será efecto de una palatalización de toda l-, como la de llobo, lluna, etc. en astur-leonés.

67  Alfonso X, Estoria de España (ed. Menéndez Pidal, Prim. Crón. Gral., p. 603 a19).

68  García de Diego. «Dialectalismos», RFE, III, 1916, p. 312.

69  Menéndez Pidal, Historia y Epopeya,  1934, p. 299 a.

70  García de Diego, en RFE, III, 1916, p. 312.

71  Como grafía defectuosa la interpreto en Cantar de Mio Cid, I, pp. 228-230.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra A, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

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