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Obras de Diego Catalán

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

 

5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN. VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

      En otros de sus rasgos característicos, el castellano se asocia más claramente con el navarro-aragonés y el catalán.

      1] La asimilación del grupo MB > m se documenta en época primitiva, tanto en Castilla (concamiationem, 972 Covarrubias, < cambiare) como en Aragón (Intramas Aguas, hacia 913 Ribagorza) y en el extremo oriental del reino de León (amos, 1041 Sahagún, 1055 San Román de Entrepeñas, < ambos). Lo mismo sucede en catalán y en gascón, según vimos 72. Con el castellano-aragonés paloma van el catalán paloma y el gascón paloume, frente al leonés palomba, al mo­zárabe colonba, al portugués pomba y al provenzal palomba; con el castellano-aragonés lomo va el catalán llom, frente al leonés y portugués lombo, al mozárabe lunbillo y al provenzal lomb. Es notable que entre la Castilla burgalesa y Aragón hay una zona que comparte la Bureba, Álava, Rioja y Navarra, donde se vacila mucho entre mb y m: lombo, lomba 1011 Valpuesta; lu lombu 1072 Oña 73. La asimilación, cuya iniciativa parece venir del Sur de Italia, fue recibida con más intensi­dad en las costas de Tarragona, y con menor fuerza en el extremo interior de la provincia Tarraconense.

      2] Los diptongos decrecientes AI > ei, AU > ou viven hoy relegados al Occidente de la Península y pasan por ser un rasgo arcaizante distintivo del gallego-portugués; por otra parte, el monoptongar tales diptongos en e y o se menciona como uno de los rasgos diferenciales del catalán enfrente del languedociano. Pero en los siglos X y XI esos diptongos vivían extendidos por toda la Península, de modo que aún no se habían definido esas dos característi­cas del portugués y del catalán. Ninguna otra evolución fonética tardó quizá tantos siglos en consolidarse. La ten­dencia a la monoptongación, que respecto de AU desde mi­lenios, desde el latín arcaico, pugnaba por abrirse paso frente a las reacciones puristas diptongantes 74, sufrió gran retroceso en la época románica con la creación de otros nuevos diptongos decrecientes (reseñados arriba en la edad visigoda 75), y no tomó nuevo empuje sino tarde, posterior­mente a la sonorización de las consonantes intervocálicas: cuando cautu > coto, paucu > poco, saupi (< sapui) > sope supe redujeron su au a o, ya la consonante que en­tonces quedaba entre vocales simples no sufrió la evolución sonorizante 76.

      En los siglos X y XI los diptongos decrecientes se con­servaban en todo el territorio bajo dominio musulmán. El botánico anónimo sevillano de hacia 1100 abunda en vo­ces como caiso ’queso’, porcairo ’porquero’, tridcaira ’trigue­ra’, gritadaira, maurisco, etc., calificándolas de propias de los aljamiados. En Toledo, aun en el siglo XIII, los mozárabes mezclaban a su árabe voces de aljamía como copeyro (o copayro), rasyoneyro 77, semtair ’sendero’, baiga al lado del cas­tellanismo bega 78. La aljamía de Zaragoza decía yerba corazonaira, vitriaira ’vidraria’, caiso ’queso’ 79. En Valencia, en los siglos XI y XII se decía lausa ’losa’ (portugués ’lousa’), taupa ’topo’ (portugués ’toupo’), y eran corrientes apodos personales como Ibn Mauchuel ’el hijo del Mocho o Mochue­lo’, Ibn Çapatair ’hijo del Zapatero’ 80. La grafía árabe siem­pre nos da formas -ai- y -au-81; por rara excepción nos da Ibn Mourcat como nombre de una familia sevillana entre los siglos X y XI 82 del conocido nombre Mauregato, usual en Asturias y León < mauricatus. En Mallorca, según su Repartimiento, escrito en caracteres latinos, los mozárabes usaban ai y ei: Morayra, Moscayra, Corbeyra (hoy llamada ’Corbera’), Unqueira, Azogueira.

      En los reinos del Norte estos diptongos eran usuales, no sólo en Galicia y Portugal, sino en León, Zamora y Sala­manca, donde también vivían los grados arcaicos ai, au, junto a los posteriores ei, ou. Pero una gran diferencia se observa. Mientras el arcaísmo de la aljamía sólo o casi sólo nos ofrece ejemplos de ai y au, en el reino de León tenemos, durante el siglo X, ai que admite a su lado ei, kayso ’queso’, Armentairo, autairo ’otero’, karreira, oteiro, y ai, ei tie­nen a su lado el monoptongo e ya en mayoría de los ca­sos: keso, autero otero, carrera, cordera, Palombera, etc.; en el siglo XI el grado arcaico ai ha desaparecido, y ei sólo apa­rece en un 15 % de los casos: Cisneiros o Tareisa son mucho menos usados que Cisneros y Taresa; sin embargo, ei conti­núa algo usado en el siglo XII. Algunas voces que forman su diptongo ai más tarde que la generalidad de ellas, van retrasadas en su evolución; así, el iberismo baika ’vega’, primitivamente trisílabo, se pronunció más tarde bisílabo, con diptongo, y éste iba por fuerza retrasado con respecto al de las demás voces arriba dichas, de modo que en la primera mitad del siglo XI, en León vaiga era más usado que veiga, cuando en las otras voces ya se había olvidado la etapa ai; y en la segunda mitad del siglo XI, si ya vaiga no se usa, todavía veiga es más usual que vega. El otro dip­tongo, au, por ser frecuente en latín literario (mientras ai es inusitado), aparece muy frecuentemente en el latín no­tarial aun en los siglos XI y XII, autorigare, autorgare, en tanto que la forma ou no se escribe, por más que debía ser muy usada en el habla común; en su lugar se halla obtorigare; y claro es, junto a estas formas, se ve el monoptongo otorigare 83. La misma variedad ocurre cuando el au es tardío, de origen románico: altariu > autairo, auteiro, autero, octeiro (equivalente a outeiro), oteiro, otero; saltu > sauto, saoto, souto, soto, son las formas usadas en León durante los si­glos X y XI 84. Siempre la grafía ou era escasa: Villa Noufar 1071 Eslonza, hoy ’Villanofar’, Gomiz Mourieliz 1097 Ca­rrion 85. Grande era el estado de vacilación en que el ha­blante leonés se encontraba; un mismo individuo, en un mismo acto 86, podía mezclar dos o más de las formas con­vivientes, aunque procedían de varias capas del idioma cro­nológicamente sucesivas: -ario, -airo, -eiro, -ero; vaica vaiga, veica veiga, vega, etc.

      Frente a esta gran porción de la Península donde los diptongos decrecientes eran de uso general, o por lo me­nos abundaban, está la parte Nordeste, extendida a todo lo largo de la muy extensa provincia visigótica Tarraconense, donde esos diptongos ya estaban olvidados, o poco menos, siendo muy general su monoptongacion. La parte más neológica de esa larga zona es quizá su extremo occidental, la región de Burgos al Duero. En el siglo X las Glosas de Silos no escriben ya sino sorteros, omiciero, condugteros, grandionero, y lo mismo los documentos notariales: karrera, semdero 946 Cardeña, eras, fossatera, Porquera 978 Burgos, etc.87, merino h. 1030 Clunia, 1063 Oña 88; el diptongo re­trasado se halla en voces especiales: veika ’vega’ 1050 Cardeña 89, ferraine 865 Valpuesta, ferreine, ferrein aún en el si­glo XIII, junto a ferrén < ferragine por farragine ’herrén’ 90, Freysnedas aún en el siglo XIII, junto a Fresnosa 1092 91 < fraxĭnu. Lo mismo, AU latino ha desaparecido en el siglo X; las Glosas Silenses escriben siempre cosa, poca, oset, osatu, y los diplomas: foç 1011 Oña, koto, cotum 1034, 1091 Santoña 92; el diptongo sólo aparece, en el caso de au, secundario o de origen románico. Así, al lado de sotare, sota < saltare ’danzar’ en las Glosas Silenses, aparece Sautiello 978 Covarrubias, frente a Sotiello 1063 Oña 93 < saltus ’soto’, y en la persona Él del Perfecto, junto a lexó 1055 Pámanes ’dejó’, aparece mandaut h. 1030 Clunia, duplicaot Glosas Silenses 94. Sólo en la parte Norte de Castilla, en Valpuesta, Campoo y Santander, parte más retirada y arcaizan­te, se hallan algunos casos del sufijo -ARIU > -eir, como en León: Morteira frente a tres veces Mortera 1001; luneiro ’pro­pio del día lunes’, fossateira ’fonsadera’, la carreira 95, Tinteiro junto a carrera 1017 y predominando siempre -ero -era; además del diptongo retrasado mairino 1086 y de illos eyros 1018 < agros, a diferencia de sua hera 975 < area 96.

      En Navarra y Aragón, aunque los documentos observa­bles son pocos, aparece una monoptongacion semejante a la de Burgos, quizá algo menor. En las Glosas Emilianenses el único caso de -ariu es monoptongado, terzero; y en los documentos hallamos facendera, semdero, matera ’madera’ 1044 San Millán, karnerum, illa era 1024 San Victorian 97. Pero los diptongos retrasados continúan por más tiempo que en Castilla; sin contar los casos comunes con Castilla: meirino 1079 San Juan de la Peña, freisno 1188 Rioja < fraxĭnu, ferrainal 1177 San Victorian < ferragine, beiga 1194 Leire, etc., ni la persona Yo del Perfecto, lebantai < leuanta(u)i, junto a trastorné, en las Glosas Emilianenses (vacilación que también debía de darse en Burgos), tene­mos el caso de -ACT- > eit, que no es castellano: feito  < factu no sólo aparece en las Glosas Emilianenses, sino que sigue hasta hoy; peito < pactu, usual en toda la Edad Me­dia, lo mismo que pleito 1060 San Juan de la Peña < *plactu < placĭtu (voz importada de Aragón en Casti­lla en el siglo XII). En Aragón se usan también feto ’hecho’, peto, pleto, lieto < lĕctu, etc., pero mucho menos que las formas con -eit-98.

      Al contrario, en Cataluña son normales fet ’hecho’, plet ’pleito’, pleta < *plecta ’pleita’, etc., lo mismo que -ariu: carrera, pedrera, como el aragonés y el castellano contra el provenzal carreira, peireira; pero a veces aparece alguna for­ma anticuada, como Ualebreira junto a Ualebrera 1153 Poblet < leporaria 99, y en el catalán antiguo se usa el Futuro farey, descubrirey, tenrey, etc., junto a faré, seré, etc. y hasta en el siglo XII son frecuentes rauba, pauc, causa, pau­sada, reclausa, junto a roba ’ropa’, poc, etc. 100.

      En suma: la monoptongación de AI AU, que tan adelan­tada estaba en los siglos X y XI en el Nordeste de la Pe­nínsula, desde Burgos hasta Barcelona, singulariza esta zona tarraconense en oposición al reino leonés con Portugal y a todo el territorio mozárabe, lo mismo que en oposición al provenzal y al gascón 101. Esta monoptongación, por ofre­cer muchos más ejemplos, nos da resultados más claros que la asimilación MB > m, en cuanto vemos que también en este caso la Castilla de Burgos es más neologista que la Castilla del Norte, pero aquí parece Burgos más neologista que Aragón y que Cataluña, es decir, llegamos a un resul­tado semejante al que más arriba vimos: Castilla aparece más innovadora que León y Galicia en el caso de CL, PL, FL > ll- y aparece más adelantada que Aragón y Cataluña en la monoptongación EI > e, AU > o.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

72  Véase Parte IIa, cap. III, § 8.

73  La vacilación continúa en Berceo, con predominio de mb (Orígenes del esp., § 521). En el Fuero de Navarra se usa cambiar y camiar, palonbar, canbas. Hoy en Navarra se usa lamber, lambinero. Véase A. Alonso, RFE, XIII, 1926, pp. 8-9.

74  Véase Parte Ia, cap. I, § 10.

75  Atrás, cap. I, § 6 (pp. 231-232).

76  Menéndez Pidal, Gramática Hist., § 93.

77  González Palencia, Los Mozárabes, vol. Prelim., pp. 137 b y 139 a.

78  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., p. 102 (ed. 1950, p. 91).

79  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., pp. 447 y 101 (ed. 1950, pp. 428 y 91).

80  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., pp. 149 y 101 (ed. 1950, pp. 134 y 90).

81  La imprecisión vocálica de la escritura árabe nos permitiría suponer que la grafía -ai- encubre alguna vez la pronunciación -ei-; pero las grafías -au- y -ou- no admiten duda ninguna. Los topónimos de tierra mozárabe hoy conservados nos indican pre­dominio de ai y au: en Sevilla Mairena < Mariana (cfr. Parte IIa, cap. I, § 2, p. 107, n. 91); en Granada Zujaira, Faucena, Aryantáyra < argentaría (en Ben Aljatib, siglo XIV, hoy Lanteira, que conserva muchos restos de las minas antiguas), La Carrayra y La Carreyra en el siglo XVI y los hoy subsistentes Ferreira, Pampaneira, Capileira (Menéndez Pidal, Orígenes del esp., pp. 99-100; ed. 1950, p. 89); en Murcia, Ficaira ’higuera’, La Fausilla, del mozárabe fauchil ’hoz’ (Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 205); en Valencia Concentaina, Bocairente.

82  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 196.

83 Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 192-5.

84  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., pp. 110 y 112 (ed. 1950, pp. 98-100).

85  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., p. 104, n. 1, y p. 105, n. 1 (ed. 1950, p. 93, n. 1 y p. 94, n. 1); ou raro también en docu­mentos portugueses hasta el año 1050.

86  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., p. 79, n. 1 (ed. 1950, p. 71, n. 2).

87  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 123.

88  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §  145.

89  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 131.

90  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §  141.

91  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 164.

92  Menéndez Pidal, Orígenes del esp.,   § 195.

93  Menéndez Pidal, Orígenes del esp.,  pp. 115 y 113 (ed. 1950, pp.   103 y 101).

94  Menéndez Pidal, Orígenes del esp.,   § 751.

95  Menéndez Pidal, Orígenes del esp.,   § 123.

96  Menéndez Pidal, Orígenes del esp.,  §§ 145 y 123.

97  Menéndez Pidal, Orígenes del esp.,  § 124.

98  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 152.

99  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 124.

100  A. Griera, Gramàtica històrica del català antic,  1931, pp. 89 y 46. Menéndez Pidal Orígenes del esp., § 191.

101  Rohlfs (Le Gascon,   1935) -ACT- > eyt junto a -et (pp. 72 y 93); ARIU da è (p. 153), AU se conserva.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra minúscula z, siglo XII. British Museum

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