Blogia
Obras de Diego Catalán

I.- HISTORIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA DE RAMÓN MENÉNDEZ PIDAL

93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

 

8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA. VI. EL HABLA ROMANCE

      No es raro que en esta época ruda, junto al cultismo lati­nista y el refinamiento arcaizante, hallemos una gran afecta­ción articulatoria, debida principalmente a la ultracorrección, prurito al que ya varias veces hemos tenido que aludir.

      Hoy apenas se observa alguna ultracorrección en las per­sonas de regular cultura, que se dejan decir expontáneo, discrección o cosas así; en cambio, durante los siglos X y XI el tipo más abundante, el más característico de la época, es ese purista desorientado, el hombre de las ultracorrecciones; todos incurrían en ellas porque el romance caminaba a tientas sus primeros pasos, sin literatura, sin vocabularios ni gramáticas, sin escritura 57.

      La convivencia del gusto cultista por la consonante sor­da frente al gusto vulgar por la sonora desorientaba al hablante; sabía que los que decían noticia, territorio, eterno, populato, poplato, toto, aqua, eran más doctos que los que decían nodicia, terredorio, ederno, poblado, todo, agua, y de ahí deducía que la consonante sorda era siempre preferible, y la ponía en voces que nunca en latín tuvieron sino conso­nante sonora. El oía y decía habitualmente yugo (< jugum), pero cree que es más culto decir «iuco de boues» (1040, Sahagún); cree que púplicu (1042) y aun pupligo (954) León) es más culto que la forma con bl, y que intecritate (933) y aun intecridate (939, 1025) y hasta intecridade (985, León), son más cultos que las formas con gr 58.

      Otro caso frecuente de error era la pérdida de la vocal intertónica. Cuando se mantenían convivientes formas como populato, pobolato de una parte, y poplato, poblato de otra, o dominico, dominigo frente a domingo, domengo; aunque el hablante vacila, sabe bien que la forma con vocal intertó­nica es más culta, más latina que la que agrupa las conso­nantes, pero como no sabe una palabra de latín, propende a poner una vocal separando grupos de consonantes don­de nunca entre ellas existió vocal, diciendo: «et accepimus de vos in precio kábera una» (1034, León), en vez de «ca­bra»; órotos (1143, Sahagún), por «hortos» o «huertos»; yélemo (dicen las Glosas Emilianenses), yélamo (1029, San Juan de la Peña), élemo (hacia 1090, Sobrarbe), en vez de yelmo < franco helm; eguelesia (1092, Sahagún), por «eglesia» 59. Personas redichas había que ingerían a diestro y siniestro una vocal en los grupos consonanticos, sobre todo junto a l o r, como un notario que escribía en León el año 965: «Ego Rebelle... peropia nostra voluntate benderemus tibe Salvatore et uxore tua Peraciosa (Preciosa, el nombre de la gitanilla cervantina)... terras nostras peropias que abemus in te[rre]dorio leyonese justa felumen Torio in logo peredicto ... et acebimus de te peroinde (proinde) alia kasa ... ad intereqidate (integritate)»60.

      La pérdida de la -e final, que ya apunta algún raro caso en inscripciones latinas, todavía en el período leonés pug­naba desventajosamente por imponerse. En el siglo X lo culto y corriente era no omitir la -e tras r, l, d, n. s, z, donde ciertas clases vulgares la omitían, y se prefería decir flo­re, mandatione, integridade, leonese, vece ’vez’...; las formas sin -e eran tenidas por incultas, hasta que en la segunda mi­tad del siglo XI comienzan a menudear los casos de apó­cope. Entonces en esos siglos X y XI, según ya hemos vis­to 61, el hablante desconocedor del latín y de la tradición idiomática, por faltar una literatura orientadora, quiere ser culto añadiendo una -e a palabras que no la tenían etimo­lógicamente: la persona Ellos están < stant aparece en un documento repetidas veces estane; el perfecto Él matod < mattav(i)t ’mató’, se ve en otro documento escri­to matode; el arabismo alfoz < alhauz se decía también alfoce.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

57  En la época anterior, cabía acudir como guía a las gramáti­cas y diccionarios que el latín tenía. En el siglo IX aún vimos al abad Samsón burlarse del obispo Hostegesis por una pronuncia­ción incorrecta del latín (atrás, cap. II, § 2); en los siglos X y XI nadie se reía de las ultracorrecciones pues todos caían en ellas.

58  Véase atrás, § 6.

59  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 402,3.

60  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., p. 216 (ed. 1950, p. 196).

61 Véase atrás, § 1.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra E, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS


7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS. VI. EL HABLA ROMANCE

      A la pugna entre voces de distinta pureza latinista hay que agregar la oposición entre voces de distinta fecha ro­mánica. En esa época de orígenes no sólo sobrevive, como en épocas posteriores, tal o cual vocablo rezagado que se resiste a desaparecer, sino que perdura un arcaísmo gene­ral que mantiene en uso capas enteras de formas gramaticales en un estado de desarrollo rebasado ya y dejado atrás por la evolución total del idioma. No se trata, como en el caso anterior, de formas cultas que restauran algún carác­ter latino frente a las normas familiares, sino de meros ar­caísmos románicos frente a neologismos posteriores. Basta­rá un ejemplo. El sufijo -ariu tuvo en romance las formas sucesivas -airo, -eiro y -ero: carraria > carraira > carreira > carrera; pero, en el uso, estas formas no se suceden excluyendo la nueva a la anterior, sino que las tres convi­ven en el siglo X en el territorio de la ciudad de León, con la particularidad de que carraira, caldairo, autairo eran más usadas que carreira, outeiro, aunque menos que carrera, ote­ro, etc. Así resulta que en esta región leonesa, donde ya pre­dominaba en la escritura familiar la forma moderna -ero, se prefería en segundo lugar la forma más anticuada -airo, dejando en tercer lugar la forma que empezaba a anticuarse -eiro 50. Lo mismo sucedía con otros diptongos decrecientes: en León, en el siglo X, se escribe kayso (< caseu) y keso, pero en mi colección de ejemplos no aparece *keiso, que sólo rara vez debía escribirse 51, autairo (< altarius), auteiro, autero son muy usados en los documentos leoneses del siglo X junto a otero, oteiro, pero la forma intermedia con ou- inicial no aparece en mi colección; igualmente sauto (< saltus ’bosque’) es muy usado y aun saoto, junto a soto, pero no hallo *souto en el siglo X 52. No cabe duda de que -eiro, queiso, outeiro, souto, etc., que hoy perduran arrin­conadas al Occidente de León y de Asturias y en Galicia, se usaban entonces en la misma corte, aunque sólo por las gentes atrasadas respecto al uso ya dominante de -ero, soto, de modo que sobre ellas pesaba un descrédito social, mien­tras que las formas menos vivas -airo, sauto, lejanos arcaísmos, contaban con el prestigio de la antigüedad venerable para el gusto refinado de los arcaizantes, que acaso busca­ban en ellas una docta novedad; sabido es que el neólogo de todas las épocas puede hallar nobleza novedosa en las cosas del pasado remoto, mientras repugna las de un pa­sado próximo que para él no representan sino vulgaridad: el caso de Rubén Darío hallando selectos sugerimientos en oscuros poetas del siglo XV y desdeñando a los grandes autores del siglo XIX 53.

      Pero esta acogida del arcaísmo remoto es un refinamien­to erudito, un tanto artificial, de los leoneses del siglo X, de los que vivieron los gloriosos días de Ramiro II y los tristes tiempos de Sancho el Gordo. En el siglo XI ya no está en moda -airo; sólo aparecen -eiro, en vías de extinción, y -ero, cada vez más dominante 54, los arcaísmos auteiro, autero y sauto perduran todavía, pero ya no llegan al siglo XII 55. No obstante, este arcaico au, cuya moda duró en los siglos X y XI, dejó algún rastro en la toponimia en el nom­bre de dos pueblos de Palencia: Autilla y Autillo < altellu, al lado de Villotilla también en Palencia (que en un documento del año 1089 se llama ora Villa Autiella ora Vi­lla Otiella 56), Otiello en Asturias, Otilla en Guadalajara. Tam­bién hay en Guadalajara Auñón (< alneus + -ōne), fren­te a Oñón en Asturias.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

50  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 122.

51   Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 121.

52  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 203.

53  Menéndez Pidal, Poesía juglaresca,1924, pp. 402-403.

54  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 122.

55  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 202,3.

56  Menéndez Pidal, Orígenes del esp.,  § 204.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra F, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

 

6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS. VI. EL HABLA ROMANCE

      Parecerá extraño que pueda hablarse de cultismo en una época en que la cultura era paupérrima y en que la literatu­ra es casi inexistente. Sin embargo, la oposición que en tiempo de Góngora y Lope de Vega hubo entre cultos y llanos no fue nada en comparación a la que observamos en el siglo X. Porque cuando un idioma adquiere fijeza literaria, el cultismo apenas puede influir más que en el léxico; en la fonética sólo puede restablecer algún grupo de conso­nantes, como en el siglo XVIII, Concepción (y no Conceción), solemne (y no solene), magnífico (y no manífico), victoria (y no vitoria) 45 o más modernamente, obscuro, extremo, Septiembre. Pero en la época de orígenes las intrusiones del latín se producen en una extensión ilimitada.

      Fijándonos, por ejemplo, en los dos cambios que más apartan el romance del latín, la sonorización de la conso­nante sorda intervocálica y la pérdida de la vocal intertó­nica, hallamos que la forma latina coexistía en uso junto a la romance y entre una y otra se producían formas in­termedias que coexistían con las dos extremas. Una pala­bra con varias consonantes sordas podía sonorizarlas todas, o no: entre integritate e integridade cabían integridate, interidate o con falsa corrección intecritate, intecridade, intecridate, interequidate y otras; entre testificare y testi­guare caben testiuicare, testifigare, etc. Antes que la vocal intertónica se olvide definitivamente, coexisten entre semitarium y sendero multitud de formas: semidario, semidairo, semideiro, semedero, semdario, semdeiro, semdero o la ultracorrección semtero y otras. Todo el incierto pasado de la evolución lingüística estaba presente en la memoria de los hablantes; los más inclinados a la propiedad purista re­tenían las variantes más próximas a la raíz latina, mien­tras los más dados a la familiaridad se acogían a las va­riantes más evolucionadas y corrientes, siendo numerosas las posibilidades elegibles. Los más cultos podían vacilar entre tritico, trídico, trítigo, trídigo, y aun podían escoger la forma vulgar tridco con pretensiones ultracorrectas, mien­tras los más inclinados a la familiaridad escogerían tridgo o trigo 46.

      La indecisión domina no sólo en el conjunto de los ha­blantes, sino en un mismo individuo. En un mismo do­cumento se ve Domínigo inmediato a Domingo 1084 Eslonza 47, no hay otra razón para la diferencia sino que una vez el escriba tiende al cultismo y otra vez a la llaneza. Una donación conservada en Sahagún, del año 1046, usa en el cuerpo de la escritura el nombre del lugar dona­do Riángulo (< riui angŭlo), a la vez que también emplea la forma falsamente más correcta, Riánculo; pero además, al dorso del pergamino y a modo de rótulo, para uso privado del archivero monacal, se inscribió coetá­neamente, acaso por el mismo escriba del documento, la forma enteramente popular Rianno, que es la misma con que hoy se conoce al pueblo de Riaño, al Nordeste de León 48.

      Las formas que acabamos de citar y otras semejantes, que prefieren la consonante sorda o la vocal intertónica, no son más que unos, entre innumerables, cultismos que contra­rían las normas fonéticas romances ya a punto de triunfar, y cuyo triunfo no pudieron impedir.

      Pero la reacción cultista otras veces llegó a turbar hon­damente algunas tendencias evolutivas del romance. Hoy se observa una extraña contradicción en cuanto a la l  agrupada, pues mientras se vocaliza en unas voces, otero < altariu, soto < saltu, otro < alteru, escoplo < scalpru, en otras voces permanece inalterada alto, altar, saltar, albo, calvo... 49. Los partidarios de las leyes lingüísticas me­cánicas han buscado, sin éxito alguno, varias razones foné­ticas para explicar la diversa suerte de estos dos grupos de palabras, pero no existe ninguna causa fonética. Las circuns­tancias fonéticas de un grupo son idénticas a las del otro, y así en el siglo X no había diferencia entre ellos. Lo mis­mo que se vocalizaba la l de saltu ’bosque’, que se hacía sauto 957, 1050, 1075, 1093, etc., saoto 965, souto 1021, 1092, soto 1129, se vocalizaba la del verbo saltare llegan­do a sotare ’bailar’, que juntamente con el sustantivo verbal sota ’danza’ se usan ambos en las Glosas Silenses; y sotar ’dan­zar’ se usaba aún en el siglo XIV como vocablo rústico. Tam­bién alterus se hacía altro en las mismas Glosas Silenses que dicen sotar, mientras un documento leonés dice autro 1163, y hoy es otro. Igualmente altus era auto 973, 1102, oto 1091, muy usado en toponimia: Silva Ota 1149, hoy Silvota en Asturias, Silvouta en Galicia; Montoto; Grijota en Pa­lenda < ecclēsia alta; Ripa Ota 1091, Riba Ota 1107 Burgos, hoy Ribota; Villa Auta 1102, hoy Villota en Burgos y Palencia, junto a Villalta en Burgos. Asimismo altarius fue autairo 947, auteiro 928, 1047, autero 922, 1074, oteiro 928, otero 983, 1047, etc., hoy en muy abundantes topónimos siempre Otero, salvo un cortijo en Granada llamado El Al­tero. De albus se decía aubo, ovo, hoy Montovo Asturias, Torroba en Logroño, frente a Montalbo y Torralba en varias provincias. El pueblo llamado antes Calvos 978, era más po­pularmente Cobos, nombre que hoy conserva en Burgos. En suma, durante los siglos X y XI, AL- seguido de consonante se hacía uniformemente au- ou- o-, era una «ley fonética» de completa regularidad para los que querían hablar llana y vecinalmente; pero, a la vez, los que aspiraban a un ha­blar culto mantenían el AL- latino; aquéllos impusieron en la lengua actual la o de soto, otro, otero, etc., mientras los cultistas impusieron el al de saltar, alto, calvo, etc. Alguna vez podemos averiguar la causa del triunfo de una tenden­cia sobre otra: calza < calcea quedó en forma culta porque designa una prenda de vestir que hasta el siglo XVII sólo usaban los señores, en tanto que los villanos llevaban las piernas desnudas; en cambio, coz < calce se perpe­tuó en forma vulgar porque expresa un accidente que su­fren arrieros y labradores. Como voces rústicas podemos se­ñalar otero, hoz < falce; mientras altar es voz eclesiástica, y halcón < falcone es voz señorial.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

45 Véase en la Parte Va, cap. XVIII, § 9.

46  Menéndez  Pidal, Orígenes del esp., pp.  180, 321 (ed.  1950, pp. 163, 315).

47  Menéndez  Pidal, Orígenes del esp., § 322b.

48  Menéndez  Pidal, Orígenes del esp., § 585.

49 Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 213.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra G, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

 

5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS. VI. EL HABLA ROMANCE

      Hemos venido viendo que el carácter más distintivo de la lengua escrita es su enorme indecisión y que esta falta de fijeza responde, en buena parte, a que en el caudal lin­güístico de los hablantes sobreviven múltiples capas de ar­caísmo, que van, a veces, desde la pura forma latina y la románica muy antigua hasta otras románicas recientes, más o menos innovadoras.

      Este revoltijo de tantas formas coexistentes 44 no quiere decir que faltase en absoluto toda norma lingüística que guiase al hablante. En esa época tan tenebrosa, de la que no ha llegado hasta nosotros más resto de lengua romance que una corta oración, unas escuetas glosas y un montón de palabras cohibidas bajo la pesada envoltura del bárbaro latín notarial, podemos sin embargo percibir los gustos varios idiomáticos, los afanes, las preocupaciones por la expresión distinguida y eficaz que dominaban a los hablan­tes por los tiempos en que Fernán González establecía el condado grande de Castilla y en la Rioja navarra convivían la lengua romance y el vasco mano a mano. Los hablantes letrados del reino de León no carecían ciertamente de norma lingüística; se veían solicitados por las mismas ten­dencias que obran en las épocas de pleno desarrollo del idioma; pero en esta época de orígenes, faltando a la len­gua la fijación que el largo uso y la secular literatura traen consigo, esas varias normas directrices contendían por la regularización del habla con una arbitrariedad, una exten­sión y un poder desconocidos después.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

44  Que hemos venido ejemplificando a través de su reflejo en la escritura de notarios y monjes.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra H, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

                                           
4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA. VI. EL HABLA ROMANCE

      Las dos grandes contiendas reñidas en torno a la sono­rización de la consonante intervocálica y a la síncopa de la vocal átona interna, que tan hondamente trastornaban los fundamentos fonéticos del latín, desarrollándose activamen­te ambas en estos siglos X y XI, parecen dos fenómenos coetáneos, que con iguales fuerzas se disputan el gusto lin­güístico de los hablantes del modo más confuso. Sin em­bargo, por los resultados a que llegó la lengua en el perío­do de su fijación, sabemos con toda certeza que la debilitación de las consonantes (sonorización de la sorda, pérdida de la sonora) obedece a un impulso muy anterior, cuyos resultados esenciales se habían obtenido ya cuando comenzó la debilitación y pérdida de la vocal átona inter­na: veritate fue primero veridade y después verdade y más tarde verdad, pues si la i se hubiese perdido antes de la sonorización *vertate hubiera dado *vertad, nunca verdad, como charta o parte dieron carta o parte; caballicare, auctoricare fueron primero caballigare, autorigare para llegar a cabalgar, otorgar, no *cabalcar, *otorcar. En cambio el francés, dada su mayor inestabilidad de las vocales, perdió la átona interna antes que se decidiese y generalizase la so­norización consonantica, por lo cual, mientras el español hace comĭte > comde conde, el francés hace conte; y lo mis­mo debita, español debda deuda, francés dette; heredĭtārius, español heredero, francés héritier, etc.27.

      Contra esta tan clara solución tenemos que en nuestros siglos X y XI hallamos en España formas que son análogas a las francesas en tener consonante sorda: eretero 1092 (Sa­hagún) 28, kabalket 1073 (S. Juan de la Peña), autorkare 1069 (León)29; muchas entre los mozárabes, anelto ’aneldo’ < anetŭlu, cabtal < capitalis ’caudal de agua’, semtair ’sendero’, etc.30. Estas formas mozárabes, conocidas por un lingüista ajeno a la noción de los grandes sincretismos con­vivientes en el período de orígenes, le hicieron creer que la síncopa de la vocal en el Sur de España fue anterior a la sonorización 31. Pero esas formas no son peculiares de la España mozárabe, sino que las vemos abundar en el Nor­te, donde los resultados de la lengua actual (heredero, cau­dal, otorgar, sendero) nos aseguran que la sonorización fue anterior a la síncopa, y donde, en el período arcaico, las formas citadas eretero, autorkare, etc. están contradichas por otras coetáneas como eredidade 1027 León 32, octurgauit 1040 Coimbra 33, domenco 1046, 1058, etc. está contradicho por domengo 965, 1034, etc., domingo 1096. El origen de la con­sonante sorda en todos estos casos no puede ser sino una ultracorrección, hija de la preferencia purista por la con­sonante sorda; falso purismo que se veía apoyado por el cruce de formas neológicas y arcaicas entonces convivientes: cabalgare + caballicare = cabalcare. En sendos documen­tos, uno de 1084, otro de 1094 se usan mezcladas las dos formas Domenquez y Domengo Domingo; otro documen­to de 1046 mezcla Riangulo y Rianculo < riviangŭlu, hoy Riaño, en Santander 34, y en este caso no hay duda de que se trata de una ultracorrección pues el latín tiene g y no c, falso purismo análogo al ya citado árabe Qurtuba por Córdoba. Las falsas correcciones cabtal, cabalcar, etc., tan frecuentes en la escritura, eran productos anormales, con­fusiones de puristas, formas inestables que desaparecieron del idioma arrolladas por las formas legítimamente tradi­cionales.

      La cronología relativa que aquí establecemos no es tan constante respecto a la pérdida de la consonante sonora intervocálica, pues esta pérdida no ocurre con la regulari­dad con que ocurre la sonorización de la consonante sor­da. En general, la pérdida de la sonora, análogamente al caso de la sonorización de la sorda, sucede antes de la época de eliminación de la vocal postónica, y una vez desapareci­da la consonante se impide la eliminación de la vocal: lacio < flaccĭdu, lucio < lūcĭdu, rancio < rancĭdu, sucio < sūcĭdu,   rucio   < rŏscĭdu 35,   tibio   < tĕpĭdu, turbio < tŭrbĭdu, nidio < nĭtĭdu, etc. Pero a veces encontramos una derivación doble, una segunda for­ma inexplicada, cuya razón de ser consiste en que la con­sonante sonora se resiste frecuentemente a la pérdida, como en otros muchos casos ocurre, por ejemplo, en nido, sudor, desnudo junto a los anticuados nío, suor, desnúo. Entonces, la variante con consonante conservada, cuando llega la época en que la vocal postónica se pierde, evoluciona normalmente formando un grupo consonantico, como cuando la conso­nante es sorda; como capitale da cabdal caudal, así tam­bién rapĭdu dio raudo, Iĕvĭtu dio leudo, lapĭde > laude, trĭpĕde > treude. Alguna vez se conserva doble derivado: pūtĭdu > púdedo (938 Palencia), dio el adjeti­vo anticuado pudio 36 y a la vez dio putdo (entiéndase *puddo) pudo, registrado por el botánico sevillano de hacia 1100 como nombre de varias plantas malolientes, en especial de una que «en la aljamía del Andalus» se llama yerba putda, y otra conocida por «la putda y también se le dice puda 37, forma esta última conservada en Cataluña, La Puda, para unas aguas sulfurosas. Lo mismo frīgĭdu dio frío y frido 38, līmpĭdu dio limpio y lindo, que en nuestra época primitiva tendría la forma limbdo (comp. limbde < limĭte)39, siendo esta derivación absolutamente intachable 40, por último, rapĭdu a la vez que rabdo raudo, dio otro derivado, aunque hoy está desconocido, *rabio, que en nues­tra época primitiva aparece designando el rabión o corriente violenta de un río: «aqua rapia» (1019 León) 41; voz conservada en toponimia: La Rabia Santander, Rabias Oviedo, Rabia, Arrabia, Raiva en Portugal 42; y sin duda ninguna Fuenterrabía, con dislocación de acento, muy explicable en el país vasco, que desconoce el acento de intensidad; el nombre latino de este pueblo es Fontem Rapidum según Rodrigo Toledano 43.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

27  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §  171.

28  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 122.

29  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 583.

30  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 464.

31  Así, Meyer-Lübke, «La sonorización de las sordas intervo­cálicas latinas en español», RFE, XI, 1924, pp. 1-32. Véase en contra, Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 464 y 312.

32  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 451.

33  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 193.

34  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 312.

35  Etimología establecida por mí («Etimologías españolas», Romania, XXIX, 1900, p. 369), apoyada por R. Cuervo (en Bull Hisp., III, 1901, p. 42, nota 5) y por García Diego («Evolución de algunos grupos con s en las lenguas hispánicas», en Homenaje Menéndez Pidal, II, 1925, p. 15).

36  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 393, 475.

37  Asín Palacios, Glosario, 354°, 463°, 661°.

38  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 475.

39  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 583.

40  A pesar de la tajante condenación de W. Meyer-Lübke, REW, 4971 (v. Orígenes, § 112, nota). En cambio, la enrevesada etimo­logía expuesta por Cuervo («Lindo», Rev. Hisp., IX, 1902, pp. 10-11), legĭtmus, sólo como posible hipótesis, es aceptada en REW.

41  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 1123 (ed. 1950, § 1124).

42  J. da Silveira, «Toponimia portuguesa», Rev. Lusit., XXXV, 1937, p. 64; J. M. Piel, «As aguas na toponimia portuguesa», Bol. de Filol, VIII, 1948, p. 332.

43  De rebus Hispaniae, VII, 32°.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra I, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA


3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA. VI. EL HABLA ROMANCE

      Otra de las grandes vacilaciones en la lengua de los si­glos X y XI es respecto a la pérdida o conservación de la vocal protónica o postónica interna.

      Abundantes ejemplos nos aseguran que en el siglo X la pérdida de la vocal interna era corriente: comde (999, León) < comĭte, comdato (943, Cardeña) ’condado’, semdero (964, Cardeña) < semĭtariu, delimdare (978, Covarrubias) < delīmĭtare, salze (983, Sahagún) < s alĭce ’salce, sauce’, trigo (964, León) < tritĭco, poltro (939, León) < *pŭllĕtru ’potro’, trepde (984, Sahagún) < trĭpĕde ’treude, trébede’, canbra (998, Sahagún) < camĕra, mulnarias (980, Sahagún), mulnera (1129) < molīnarĭa ’presa de mo­lino’, morzello (924, León) < maurĭcĕllus ’morcillo’, Mamlas (972) Mamblas (978, Covarrubias) < mammŭlas, Frednando (940, Eslonza) < Fridenandus 24.

      Pero a la vez que estas formas neológicas propias del habla común, la mayoría de los escribientes preferían la arcaizante conservación de la vocal, sea en su etapa más antigua o más culta, que conservaba a la vocal su timbre latino, sea en etapa posterior o más vulgar, que daba a la vocal el timbre románico. Así, al lado de la forma más corriente sin vocal protónica, poplato (1056, Oña), poblado, se usaba la protónica latina pobulato, o con timbre románico pobolato (1111, Oña), y esa protónica era de timbre tan im­preciso que podía pasar de la serie vocálica velar a la serie palatal, popelato (1055, Entrepeñas)25. Lo más común era conservar la protónica latina, aun cuando la vocal tónica o las consonantes estuviesen romanizadas: siéculo (Glosas Emilianenses) < saeculŭm ’siglo’, gáligo (1047, Sahagún) < gallĭcus ’galgo’, domínigo (1080, Eslonza) ’domingo’, trídigo (1111, Sahagún) ’trigo’, comidesa (1048, Sahagún) ’con­desa’, eredidade (1027, León) ’heredad’. Es menos frecuente el timbre vulgar de la vocal, leterados (1069, Sahagún) ’le­trados, con letras’, fráxeno (965, Sahagún) ’fresno’. El carác­ter débil, impreciso y caduco de la intertónica se percibe en los casos en que la vocal velar y la palatal se intercam­bian, como en el citado popelato: inmóvole (990, Sahagún) < immobĭle, cuémpetet (Glosas Emilianenses) < compŭtet ’cuente’, Esídero (1098, Sahagún) < Isidŏrus.

      Esta vacilación propia de aquellos siglos iniciales, no sólo la descubrimos en la escritura de los pergaminos; de viva voz llega hasta nosotros hoy en algunos topónimos. El ad­jetivo contracto latino dŏmnĭcus (por dŏmĭnĭcus) que se lee en las inscripciones, ’perteneciente al señor’, era muy usado en la alta Edad Media, aplicado al señor celeste o al terrenal, y nos ha llegado unas veces sin vocal postónica: Covadonga Crónica de Alfonso III dice que ya antes de la famosa victoria de Pelayo era aquella cueva un santuario de la Virgen), Villadonga Oviedo, Lugo, Villardongo Lugo, Araduenga Burgos; pero otras veces con­serva la postónica: Araduéñiga Guadalajara, Villadóniga, Cuevasdónigas Lugo 26.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

23  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 483.

24  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 58.

25 Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 332, 34.

26  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 322.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra J, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA. VI. EL HABLA ROMANCE

      En el siglo X León nos ofrece un máximo de ejemplos sonorizantes, no sólo en las voces más vulgarizadas, rodundo ’redondo’, veiga ’vega’, trigo, dublado, cabra, cebolla, etc., sino en voces cultas como udesilium < utensilium, nodicia, artígulo, probrio, nuncubare < nuncupare, etc.

      Castilla, por lo común más neologista que León, ahora se muestra mucho más conservadora. Si bien los documentos notariales usan la sonorización en voces vulgares, aguas, eglesia, cabrone, semdero, comde cuemde, acaso prefieren la sorda: capo < caput (972, Cardeña), semitero, cannariecas, fossateira. La preferencia es clara en las Glosas Silenses, que tienen unos cincuenta casos de consonante sorda con vocalismo vulgar, seketates, kematu, lobatu, pitent, copiertos, consico, nicuno, aplekat, etc., y sólo tienen cuatro casos de consonante sonorizada, vergoina (< verecŭndia), negant (< necant), ido, porcabiture (< praecapiturae), forma esta última única que recogemos en Castilla comparable a las tan abundantes en León que sonorizan voces puramente latinas. En la Rioja, que hasta 1076 formaba parte del reino de Navarra, las Glo­sas Emilianenses tienen unos dieciséis ejemplos de sorda, lueco, moveturas, aplecare, ganato, contra un solo caso de sonora bergu[n]dian (< *verecundiant), y la preciosa invocación de la glosa 89° no contiene ni una sola consonante sonori­zada en seis casos donde podía sonorizarse; en fin, voces de estructura tan románica como lueco, siéculos ’siglos’, faca ’haga’ nos certifican que en ellas la consonante sonora estaba mal vista. ¿Era esto por simple tendencia al cultismo la­tinizante? Más bien parece responder al bilingüismo de la zona pirenaica, dado que el vasco, no sonorizando, muestra que las lenguas prelatinas de esa zona recibían los latinismos orales sin notoria tendencia a la sonorización.

      En Navarra y Aragón el iberismo es manifiesto pues, en torno al actual país vasco, que no sonoriza sus préstamos latinos, perdura hoy un vasto territorio donde el dialecto alto aragonés y el gascón mantienen la oclusiva sorda etimo­lógica (capeza, espatiella, álica ’águila’’,, fillato ’ahijado’, marito, taleca, etc.) y algunas voces sueltas como gayata ’cayado’, forato ’horado, agujero’, brocato se extienden por todo Ara­gón 11. Por lo que hace a nuestra época, en un documento de San Juan de la Peña de 1062, podemos contar una veintena de consonantes sordas (afillatura, tuto, ’todo’, mediate, Ripakorza, etc.) sin hallar ninguna sonorizada; pero, sin embargo, conoce la sonorización pues huye de ella con la voz ultracorrecta appate ’abad’ 12. En los documentos aragoneses de la baja Edad Media se continúa, cada vez más atenuada, la persistencia de las sordas en competencia con las sonoras: secoridat, trico, caxico, ’quejigo’, lacunas, necesitades, paretes, arrigatura ’regadera’, escopilla, jupón, populata, etc. 13.

      Entre los mozárabes y muladíes ya hemos visto que hay ejemplos muy antiguos (siglos IX-XI) de la sonorización de -f- y de -c-, y que, si bien los autores árabes posteriores, al transcribir las voces de aljamía, lo suelen hacer con conso­nante sorda, no faltan en ellos transcripciones con sonora 14. Conocedores de la vacilante pronunciación entre la pobla­ción hispana de al-Andalus (pues a veces aclaran: «en aljamía se la llama ortica y ortiga» 15) dieron preferencia a la consonante sorda como más docta y correcta, y la adopta­ron, en algunos casos desacertadamente pues reprodujeron falsas correcciones que circulaban entre el vulgo (como el propio nombre de Cordŭba, escrito Qurṭuba, unque al­gún erudito, como al-Maqqarī, advierte que los godos pro­nunciaban ese nombre con d (ظ): Qurduba 16.

      Desde el siglo II tenemos testimonios de la lucha que la tendencia a sonorizar la consonante sorda intervocálica venía sosteniendo para dominar en el latín vulgar. Contra los lingüistas que imaginan evolución rápida en los cam­bios fonéticos 17, hemos visto dilatarse las peripecias de la sonorización debida al substrato céltico 18 a través de la época romana 19, de la visigoda 20 y de la mozárabe y astu­riana 21. En el siglo X, León lleva muy adelante la sonori­zación mientras Castilla va muy en retraso, formando con Navarra y Aragón un núcleo refractario al neologismo so­norizante, núcleo del que hoy todavía subsiste, según he­mos dicho, un resto en el Pirineo aragonés y gascón lin­dante con el vasco, representando el más tenaz influjo del substrato ibérico frente al influjo del substrato céltico. Otras regiones refractarias pudo haber en territorio mozárabe 22. El siglo XI es el del triunfo definitivo de la vulgar sonori­zación en el habla general no sólo de León sino también de Castilla.

      Y a pesar de los prolongados sincretismos de sordas y sonoras, pocas son las voces tradicionales que conservan sorda la consonante intervocálica. En la época ahora estu­diada coexistían dos derivados de medietate, uno con la sí­laba da, mediedate (1000, Sahagún; 1027, León), mediadade )1040, Sahagún), que luego fue meedade, meedad, propia de León, con Campoo y Portugal, y otro con la sílaba ta, ex­tendido lo mismo por León que por Castilla y Aragón, midietate (1084, S. Juan de la Peña), meditate (976, Eslonza; 1001 León), que luego fue meitad, metad y mitad, forma esta última conservada en la lengua moderna 23, como en por­tugués metade, y en catalán meitat.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

11  Doy bibliografía en Orígenes del esp., § 463.

12  Documento publicado en Menéndez Pidal, Orígenes del esp., y aludido en el § 463; con ultracorrección había sido recibida la voz «abad» por los moros granadinos: lapát (Orígenes, § 464).

13  Documentos de 1329, 1406, 1426, que imprimía T. Nava­rro Tomás en el Centro de Estudios Históricos, 1936. [Obra que sólo se salvó parcialmente: Docum, ling, del Alto Aragón, Syracuse, 1957].

14  Véase atrás, cap. II, § 4.

15  Así en el botánico anónimo sevillano (Asín, 400).

16  Almakkarī, translated by P. de Gayangos,  1840, p. 203.

17  A. Carnoy, en su Latin d’Espagne, cree que tal sonorización estaba consumada en el siglo VII, mientras Meyer-Lübke piensa que en los siglos VII y IX aún no se sonorizaba en la mayor par­te de España. Ambas son concepciones simplistas que no tienen en cuenta la multisecular resistencia que un cambio lingüístico encuentra antes de su triunfo.

18  Véase atrás, Parte Ia, cap. III, § 3.

19  Véase atrás, Parte IIa, cap. III, § 3.

20  Véase atrás, Parte IIIa, cap. I, § 6.

21  Véase atrás, Parte IIIa, cap. II, § 4.

22  Véase atrás, Parte IIIa, cap. II, § 4.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra K, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org

86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO. VI. EL HABLA ROMANCE

      Al estudiar el latín arromanzado y las glosas hemos visto cómo la lengua escrita hasta mediar el s. XI se veía combati­da por tendencias varias,  contradictorias, que daban lugar a una enorme indecisión de formas para cada palabra. De un modo paralelo, en el habla usual faltaba asimismo toda nor­ma de fijeza. En el caudal lingüístico de los hablantes coexis­tían estratos cronológicos varios de la evolución románica.

      En los romances centrales de la Península estaba aún inacabada la constitución definitiva del sistema vocálico. Desde luego había grandes vacilaciones respecto a los dip­tongos crecientes (porta, puorta, puarta, puerta) y respecto a los decrecientes (carraira, carreira, carrera; sauto, souto, soto)1. Pero además aún subsistía una vacilación más arcaica: la distinción que se observa en algunos textos entre la u y la o latinas en final de palabra; distinción en trance de per­derse, toda vez que la lengua posteriormente desechó por completo la u en favor de la o.

      En las Glosas Emilianenses y Silenses, aunque los casos que ofrecen son muy pocos, parece haber distinción entre la Ō de la persona Yo verbal, io castigo, conjuro, dico, y la Ŭ de la persona Nosotros, debemus; también distinguen en los ad­verbios lueco < lŏco, quando, cierto < cĕrto, de muitu < multum; pero en los sustantivos las Glosas muestran gran confusión, por influjo recíproco entre el singular -ŬΜ y el plural -ŌS: spillu 'espejo', fruitu 'fruto', kematu son escasos, siendo lo corriente que el plural sorteros, agueros, etc. haya impuesto su o al singular: terzero, nuestro, etc. En otros tex­tos es muy general esta propagación de la o al singular de los nombres, pero el hecho de conservarse algún caso de u en épocas muy posteriores a esta primitiva indica el arrai­go que la distinción tenía antiguamente. En los documen­tos leoneses del siglo XIII se conservan bastantes restos de la u latina, aun en los redactados en la parte oriental, por ejemplo en los de Sahagún, conventu (1251), vierun e odierun (1254) 2, y hoy todavía en varias regiones arcaizantes del antiguo reino de León se conserva la -u final, aunque por lo general muy olvidadas las distinciones etimológicas lati­nas; conservación muy vivaz sobre todo en Asturias, en la cual hay algunas zonas donde, si en el verbo reina gran confusión por efecto de la analogía de unas formas verba­les con otras, en el sustantivo, el singular -UM se distingue neta y regularmente del plural -ŌS: el carru, los carros. En la misma Castilla, en su parte al Norte del Ebro se usa bastante la -u en los documentos del siglo XIII; pedaçu, con­ceju, ermanu y otras formas así no son raras en Oña y de­más pueblos de la Bureba, así como en los de Campóo 3, y la -u es hoy tan usada en Santander como en Asturias.

      La antigüedad de la -u se observa también en el vasco, que conserva siempre esa final latina: maskelu < vascellum, goru  < colus, biku  < ficum, gaztelu  < castellum.

      En el siglo X no sólo las vocales velares o y u se mantie­nen en final de palabra hasta el punto de conservar algún recuerdo de su diferenciación latina, sino que la vocal palatal -e, la más débil de todas en posición final, se mantie­ne con firmeza, a pesar de una antigua tendencia a des­aparecer.

      Tras consonantes dentales y alveolares (t, d, n, I, r, s, c'), que en español moderno son finales obligadas por pérdi­da de la -e siguiente, la apócope, aunque iniciada ya en bajo latín hablado («bibere non biber», autumnal, etc.) 4, se halla todavía en el romance del siglo X, si no latente, tan sólo tolerada en muy pequeña minoría de casos. Las Glosas Emilianenses escriben siempre probatione, mandatione, sine, seignale, salbatore, honore, flore y sólo apocopan qual, tal. Las Glosas Silenses, siempre uoluntate, frangitate, lebatione, salutatione, ibizone, iuntatione, promissione, gentile, usuale, quale, feritore, acetore, muliere, stiercore, meretrize, vece, y sólo una vez leuator. En los documentos se halla muy rara vez la apóco­pe, «nullo deuer neque seruitio» (943, S. Juan de la Peña); se halla más en nombres de pueblo, naturalmente más apegados a la forma vulgar; así, en documento leonés, Toral, Legion junto a Karrale (989). Sólo a mediados del siglo XI se nota aumento de la apócope: en documento leonés, puçal, carral, segar, una segur (hacia 1050, Bezdemarbán); en documento aragonés, onor, senior, junto a kasale, ortale, Aragone (1062, S. Juan de la Peña).

      Lo mal vista que estaba la supresión de la -e final se deja ver en las ultracorrecciones por ella motivadas. El hablan­te, falto de seguridad en el dominio de la buena tradición idiomática, sabiendo que era más culto decir meretrice, vece que meretriz, vez, añadía también la e a alfoce (967, Oña; 1032, Cárdena), aunque esta voz en árabe no tiene vocal final, alhauz. Era sabido que decir probatione, mandatione se tenía por correcto, y que probación, mandación era repro­bable; entonces el que no estaba muy fuerte en la legítima tradición se asustaba de pronunciar la persona Ellos del verbo acabada en n, le sonaba mal fueron o foron < fuerunt, y decía fórone: «infra terminos ... que forone de Morteira» (1001, Santillana 5, y forone escribe también un documento de León, 1047); sonaba mal veden 'veen, ven' < v i d e n t, y se decía védene: «quemo mellor bedene» 'como mejor ven' se escribe en un documento aragonés (hacia 1090, Sobrarbe), y este mismo documento aragonés usa el derivado del relativo o conjunción quid, no con las for­mas qued o que corrientes entonces, sino con paragoge kede, porque era sabido que fede, edade es mejor que fed o fe, edad, y otro documento aragonés de 1064 usa más ultracorrectamente quete por que 6. Por igual razón entonces, cuando la persona Él del verbo conservaba la -t latina, quádrad (959, León), camiód 'cambió' (1062, S. Juan de la Peña)7, en vez de «matod uno puerco» (1044, S. Millán), otra copia del mis­mo documento pone matode 8 < *mattau(i)t, y en un documento aragonés del siglo XI se escribe «mentes biua forede» en vez de fored < fuerit (San Juan de la Peña)9. Frente a la abundancia de estas ultracorrecciones en el siglo XI, no encuentro en el siglo siguiente sino una en los primeros años y en una región tan arcaizante como es Asturias, repitiendo hasta tres veces la persona Ellos del ver­bo «estar» con paragoge: «pumares qui ibi stane ... arbuscula qui ibi stane ... pumares qui ibi estane plantados» (1114, Oviedo)10. Pues bien, toda ultracorrección se produce cuan­do la forma que para imitar se toma por modelo (probatio­ne, leone, fede, edade) goza de la mayor autoridad, como la única correcta o prestigiosa, y cuando la forma cuya seme­janza se trata de evitar (probación, león, fed, edad) tiene as­pecto vulgar o bajo. Hoy un maestro de obras inculto que trata de pulir su lenguaje, dice la crujida, en vez de «cru­jía», porque sabe que cuando él pronuncia habitualmente la comía en vez de «la comida» se ríen de él; hay quien dice «el corredo de Bilbado» porque sabe que enreo o deo es ha­blar muy zafio. Insistimos pesadamente en este concepto de la ultracorrección (tan desatendido, aun por los mismos lin­güistas) para sentar que las formas antietimológicas fórone, estane prueban que la conservación de la -e latina etimoló­gica tras -n era en el siglo XI lo correcto y lo general, pane, partitione, etc.; las formas antietimológicas fórede, matode, que­de o quete prueban que la conservación de la -e etimológica tras -d era lo corriente y lo autorizado, fede, heredade, voluntade; lo mismo cabe decir de toda -e final, flore, señore, leale, gentile, etc. El castellano no ha tomado todavía su propia decisión en cuanto a la vocal final; está todavía muy cerca del gallego-portugués.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

1 Meyer-Lübke, Das Katalanische, 1925, § 143, se inclina a creer que la monoptongación de ai, au irradia de Cataluña. Contra sus fundamentos, véase A. Alonso, en RFE, XIII, 1926, pp. 20, 21, 22 y 24. Para el período primitivo románico no debemos pensar en una irradiación de un centro peninsular a otro, sino en una propensión latino-vulgar más desarrollada en un centro que en otro.

2 Otros varios casos en Staaff, Anc. dial. Léon.,  1907, pp. 215-216.

3 Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 353.

4 Grandgent, Lat.  Vulg., 242.

5  Cartulario de la Abadía de Santillana, pub. por E. Jusuè, 1912, p. 53.

6  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 381, 791.

7  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., §§ 704, 751.

8  Menéndez Pidal, Doc. ling., n° 71.

9  Menéndez Pidal, Orígenes del esp., § 755.

10 Serrano, Cartulario de San Vicente de Oviedo,  1929, p. 145.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA960-1065—
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra L, siglo XII, vía www.fromoldbooks.org