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Obras de Diego Catalán

197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA.  CORTE DE ALFONSO V

6. ARAGÓN Y CATALUÑA.  CORTE DE ALFONSO V. IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

 

      El compromiso de Caspe (1412), al llamar al trono de Aragón la dinastía castellana, facilita y aumenta los inter­cambios culturales entre los dos reinos. Las dos escuelas poéticas castellana y catalana, que venían siguiendo cami­nos apartados, se encuentran y fraternizan en Zaragoza, en las fiestas de la coronación de Fernando de Antequera y, durante el breve reinado del mismo (1414-16), en los con­sistorios de la Gaya Ciencia, que en Barcelona presidía con gran ceremonia el fantasioso don Enrique de Villena. La poesía catalano-aragonesa, antes de ser influida, empieza por ser influyente. El indicio lingüístico de ello es el prés­tamo de la palabra entremés. Se habla en el reino arago­nés de entremeses desde 1380, en las fiestas regias de Za­ragoza y de Barcelona, significando el manjar que se sirve en el intermedio de dos platos principales de un banque­te; era voz tomada del francés entre-mets. Pero ya en las fiestas de la coronación de Martín I, en 1399, y de Fer­nando de Antequera, en 1414, la palabra aparece con un segundo sentido: el entremés, como también el entremets de Francia, es un carro sobre el que se representaba una es­cena acompañada de versos y de canto. El espectáculo, juntamente con la palabra, pasa enseguida de Aragón a Castilla, donde la primera mención que se recuerda de entremeses o carros escénicos ocurre en las fiestas de Tordesillas, para celebrar la condestablía de don Álvaro de Luna en 1423.

      La influencia recíproca, la de la poesía castellana, se deja enseguida sentir, y el primer testimonio no corresponde a la poesía de la corte sino a la del pueblo. Un joven ma­llorquín, Jaume de Olesa, estudiante de derecho en Italia, quizá en Bolonia, escribe un cartapacio o memorándum en 1421 con los recuerdos de toda clase que más le interesa retener, y cuando llega a los recuerdos poéticos, la España lejana está para él representada por un romance castella­no, el de La Dama y el Pastor, que él aprendió de la tradi­ción oral. Transcribió el romance, como inexperto bilingüe que era, muy catalanizado, pero ejercitándose cuanto po­día en los diptongos castellanos: tierra, tienen, cuerpo, y mostrando acaso celo excesivo de castellanidad al preferir el diminutivo en su forma neológica -illa (les tetilles agudilles), cuando las versiones castellanas de ese romance usan la terminación -ica, mejor conocida del catalán 32. Es caso bien extraordinario que al cariñoso recuerdo de este joven mallorquín debamos el primer texto conocido de un roman­ce lírico; en Castilla sólo aparecen transcripciones de otros romances análogos en el Cancionero del Museo Británico, ochenta años más tardías. El castellano, en sus manifesta­ciones populares, hablado o cantado, ejerce influjo poético en tierra catalana antes e independientemente de su difu­sión política. La lengua no sigue al imperio, como decía Nebrija; la lengua sigue a la cultura.

      Un poco más tarde comienza a manifestarse el influjo de la lengua literaria castellana, en la corte de Alfonso V de Aragón, residente en Italia la mayor parte de su reinado. Nacido Alfonso en Castilla, y criado hasta los dieciséis años en la corte de Enrique el Doliente y de la regente doña Catalina antes que su padre fuese coronado en Zaragoza, su corte fue crisol donde, como nunca hasta entonces, se fundieron las hablas y las letras castellanas, aragonesas y catalanas. La supremacía correspondió al castellano. Hallán­dose quizá la corte en Valencia, un poeta del séquito de Alfonso V, el aragonés Santa Fe 33, al elogiar a varias damas que a juzgar por sus nombres son catalanas y castella­nas, se dice «dulcemente llagado» por la blanda lengua cas­tellana de una de ellas 34.

      En la corte de Alfonso V, ya en Nápoles, aparecen los primeros poetas catalanes que escriben en castellano. Mez­clados con los castellanos Lope de Stúñiga, Juan de Due­ñas, Carvajales, y con los aragoneses Santa Fe, Juan de Moncayo, Hugo de Urriés, se hallan los catalanes bilingües mosén Pere Torroellas, más suelto versificador en castella­no que en catalán, y mosén Juan Ribelles, apasionado por la tierra de su lengua adoptiva:

En Castilla es proeza,
franqueza, bondat, mesura...
con ella vive ardideza,
discrección, desenvoltura 35.

      Ribelles, al tener a Castilla por solar de la discreción y la desenvoltura, emplea esta noción y palabra nueva, que, según vimos, se halla entonces en gran boga; según Juan de Mena la desenvoltura es uno de los «dones más bellos» de la naturaleza, al par de la hermosura y la prudencia 36, es el raro atractivo personal que encumbró a don Álvaro de Luna, quien desde niño «era así gracioso e desenvuelto que todos le preciaban, le seguían e non se partían del» 37. Castiglione adoptará luego el hispanismo para designar esa misma cualidad como esencial de la cortesanía.

      De este modo Santa Fe y Ribelles nos indican las calida­des de expresión o de porte que en Castilla percibían los aragoneses y catalanes en torno de Alfonso V. A ellos hay que añadir, fuera de la corte, el barcelonés Romeu Lull, que también ahora poetiza en castellano, comprobándonos cómo la difusión de esta lengua empieza a suceder bastante an­tes de la unión política de Castilla y Aragón.

      Los castellanismos entrados desde entonces en el catalán aumentan: Milá 38 señala varios de este tiempo, novio, vado, bonico..., en la poesía valenciana, cuando la capital literaria del catalán residía ya de antiguo, no en Barcelona sino en Valencia, donde entonces florecían el excelso lírico Ausias March, «omne de assaz elevado espiritu», como le saluda­ba Santillana, y el gran satírico Jaume Roig, médico de la regente de Aragón, la abandonada esposa de Alfonso V

      Comparando la corte literaria de Alfonso el Magnánimo, tal como se manifiesta en el Cancionero de Stúñiga, con la de Juan II, representa una fuerte tendencia a la sencillez de expresión. No hay en el Cancionero de Stúñiga decires «fondos y oscuros», de tendencia filosófica, como en el de Baena, no hay poesías llenas de latinismo, de hipérbaton y de erudición clásica. Y, sin embargo, Alfonso V es un rey humanista, que olvida la hora de comer por ver un monu­mento o cuadro, que hace unas paces a cambio de un ma­nuscrito de Tito Livio 39, según nos informa el que fue papa Pío II; gustaba conversar sobre filosofía y teología; su espí­ritu era libresco y, como dice Juan de Lucena, no sufría ver hombre de ingenio sin letras, a quien exhortaba: ¡o tierra inculta, vate, vate a estudiar! 40. Pero precisamente el huma­nismo, que en la Nápoles del Panormita y del Pontano se respiraba, conducía a la admiración de la Antigüedad por derroteros más altos que el de la pedantesca retórica y, sin duda, fue parte para que la corte aragonesa anticipase la reacción de naturalidad que Castilla experimentó en tiem­po de los Reyes Católicos. En fin, el rey, por íntima pro­pensión había de ser enemigo de la «poesía moderna abu­siva», pues no tenía ninguna afición a lo nuevo: «cinco cosas le agradavan mucho: leña seca para quemar, cavallo viejo para cavalgar, vino añejo para bever, amigos ancianos para conversar y libros antiguos para leer»41.

      En conclusión, la época artificiosa, aunque fenómeno internacional, debido a causas generales características del siglo XV, no desarrolla plenamente sus formas literarias y lingüísticas en toda España, sino en la porción que asume el papel directivo, en Castilla. Y puede notarse un contras­te: el principal poeta de la corte de Juan II, el Marqués de Santillana, en su célebre Prohemio, desprecia por ínfimos los romances, como propios de las clases bajas sociales; mientras, por el mismo tiempo, Carvajales, el principal re­presentante en Nápoles de la corte poética del Magnáni­mo, para un asunto tan cortesano como el de consolar a la desdeñada esposa del rey, la reina doña María, no le dirige un dezir en octavas de arte mayor como hacían los poetas del Cancionero de Baena, escoge el viejo estilo de los romances y compone en 1454 el Retraída estaba la reina, recordando el romance juglaresco del Conde Alarcos e imitando la facilidad expresiva de esa poesía tradicional 42.

      Fuera de la corte, el metro romance empieza también a ser grato a los catalanes bilingües. Uno de ellos, partida­rio del Príncipe de Viana contra el rey Juan II de Aragón, desahoga su partidismo en el romance que comienza: Por los montes Pirineos, sobre la huida del Príncipe a Nápoles junto a su tío Alfonso V, en 1456.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

32 Ezio Levi, «El romance florentino de Jaume de Olesa», RFE, XIV, 1927, p. 134.

33 F. Vendrell Gallostra, La corte literaria de Alfonso V de Aragón, 1933, p. 99.

34  Cancionero inédito del siglo XV, publicado por A. Pérez Gómez Nieva,  1884, p.  153.

35  Cancionero de Stúñiga, ed.  1872, p. 158.

36  Laberinto,  225a.

37  Crónica, ed. 1784, p. 11.

38  Obras completas, VI,  1895, p. 416.

39  R. Lapesa, Hist, de la lengua esp., 1942, p.

40  Paz, Opúsculos, p. 162.

41  Según Melchior de Santa Cruz, Floresta española, Brucellas 1598, fol. 22.

42  Menéndez Pidal, Romancero Hisp. (1953), cap. XI, § 8. No obstante, en Castilla, Pedro de Escavias, partidario de los infan­tes de Aragón, compuso el romance «Yo me so el infante Enri­que» (1445), Cancionero de Oñate-Castañeda, c. 1485, Harvard, Houghton [FMS sp 97].

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*      196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: alfabeto griego: letra minúscula    ε Epsilon (έψιλόν)

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