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Obras de Diego Catalán

218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR». III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

      Modernamente suele emplearse el verbo «sesear» para designar dos pronunciaciones fonética e históricamente dis­tintas. La primera consiste en generalizar a las voces que en castellano antiguo se escribían y pronunciaban con ç o z la s apical cóncava (con la punta de la lengua retraída aplica­da a los alveolos) y es propia de hablantes valencianos (por extensión de un fenómeno ocurrido en catalán en la Edad Media). La segunda consiste, a su vez, en la generalización, tanto para las antiguas ç, z como para las antiguas ss, s, de una misma sibilante dorsal convexa en que la lengua forma una estrechez redondeada (esto es, un canal dirigido verticalmente sobre los alveolos y la parte alta de los dientes) y es característica de ciertos hablantes andaluces: unos, en Huelva, Córdoba, Jaén, Granada y Almería, apoyan la coro­na de la lengua y algo del predorso, ligeramente convexo, contra los dientes superiores; otros, como ocurre en las ciu­dades de Sevilla y Málaga (y algo en Huelva y Granada), aplican el predorso a los alveolos y a los dientes superiores mientras el ápice descansa sobre la cara interior de los inci­sivos inferiores 9. Hoy se reserva el verbo «cecear» para des­cribir la pronunciación de c, z, ss y s antiguas mediante una sibilante dorsal convexa en que la lengua, extendida horizontalmente sobre la parte baja y el borde de los dientes superiores, forma una estrechez alargada produciendo un sonido soplado o zumbido (frente al sonido asibilado produ­cido por los hablantes «seseosos»); el efecto acústico de esta articulación resulta bastante semejante al de la c, z interden­tal del castellano moderno y es la modalidad confundidora dominante en el antiguo reino de Sevilla, en Málaga y en el Occidente de Granada.

      Pero estas acepciones de los verbos «sesear» y «cecear» no son aplicables a tiempos pasados. Siempre ha chocado a los estudiosos de la lengua que sólo el verbo cecear tenga uso desde antiguo, sin que aparezca «sesear».

      Cecear se halla ya en las obras alfonsíes. En la Grande Estoria se cuenta que Moisés de niño se quemó la lengua con un as­cua, «de guisa que dallí tomó por que siempre ceceó después quando fablava, e fue por ende tartamudo» 10. Nebrija defi­ne «cecear: balbutio» y «ceceoso: balbus, blaesus»; remite aquí a los defectos que en latín consistían principal­mente en poner l por r, y en confundir s y z; el verbo «sesear» no aparece en el Diccionario nebrisense. Después, Covarrubias precisa más: «cecear: 'hablar ceço', pronunciando la ç por la s, como por señor dezir çeñor. Otros tienen el vicio en con­trario, que pronuncian la s por la ç, como sebolla por 'çebo­lla'»; parece incluir así los dos vicios en el mismo verbo 11, pues al igual que Nebrija no registra el verbo «sesear». La confusión de los dos vicios bajo una sola denominación la comprobamos claramente en varios autores del XVII. El Estebanillo González (1646) llama ceceo al de Cabra y Lucena 12, dos pueblos de la provincia de Córdoba, que hoy confunden con pronunciación «seseante», esto es con s predorsal-dental de abertura redondeada. Más llamativo es que Correas, en su Ortografía (1630), tratando del zezeo, note que «este vizio afetan... en la Fuente del Maestre en Estremadura, i en Malpartida, una legua de Plasenzia» 13; hoy no diríamos «este vicio», pues son dos vicios diversos: en la Fuente sesean, en Malpar­tida cecean, diferencia bien notable ya que los de la Fuente usan s apical cóncava; y sin embargo con la única palabra «zezeo» los designa Correas, siendo él extremeño 14, buen conocedor de su tierra y docto en la observación fonética. El nombre único, ceceo, se explica bien en cuanto a An­dalucía se refiere, dado que, como hemos indicado, antes de que la ç, z adquirieran en Castilla una articulación ple­namente interdental, fueron pronunciadas como fricativas dentales. Además, entre el «seseo» predorsal con el canal redondeado y el «ceceo» con la estrechez alargada no pue­den establecerse sino fronteras sociológicas (no geográficas), ya que la variante de sonido asibilado es tenida por supe­rior a la de sonido soplado y, dado lo próximas que son estas dos modalidades, en Sevilla el «ceceo» pasa a veces al «seseo», ya inconscientemente, ya por preferir el «seseo» como variedad tenida por más distinguida y culta, cuando alguien quiere expresarse con mayor finura, o cuando hace una lectura literaria en público; asimismo, el vendedor «ce­ceoso» «sesea» en sus pregones callejeros 15; en las comedias de costumbres sevillanas de los Quintero los personajes «sesean» generalmente y sólo «cecean» los que representan incultura y zafiedad 16. Lo mismo en Granada: el «seseo» domina en la ciudad y el «ceceo» en la Vega. En todos los pueblos, aunque domine el «ceceo», éste es considerado como «más basto» y el «seseo» como «más fino».

      No es extraño, pues, que los autores del XVI y XVII (en que esas alternancias probablemente ya se daban) usen el verbo cecear comprendiendo las dos variedades de la s predorsal-dental, la alargada y la redondeada, ni que luego, faltos de otro término específico, apliquen ese verbo al fenómeno de confusión entre s y z, con s alveolar, como en el caso de uno de los dos pueblos extremeños citados por Correas. Sólo para contraponer la pronunciación valenciana a la sevillana vino tardíamente a introducirse el verbo neológico «sesear». En 1616 Jiménez Patón usa ya dos verbos diferentes: «En Sevi­lla ordinariamente convierten la s en c..., diciendo cevillano, ceñor, ci; en Valencia al contrario... diciendo mersed, sapato, sedaso, alcusa; y assí a lo sevillano llamamos zezear, y a lo va­lenciano sesear» 17. Medio siglo más tarde, Diamante, distin­guiendo igualmente la modalidad andaluza de la valenciana, usa también dos verbos cecear y silbar 18. Sin duda piensa en esas dos variedades geográficas Salas Barbadillo cuando hace decir a un buscavidas hábil en disfrazarse: «llevo antojos sin ser corto de vista, sé cecear y sesear, y últimamente hago con superior eminencia un tartamudo y luego un hablador muy espédito» 19. También Tirso emplea el neologismo en La fin­gida Arcadia (1621), censurando a un galán que «habla por tiple y sesea» 20. El verbo sesear comienza así a tener algún uso en el siglo XVII. Sin embargo, continúa desconocido para todos los diccionarios de ese siglo, como lo era para los del XVI. Hubo de esperar a muy avanzado el siglo XVIII para que la Academia lo acogiese, tomándolo de la lengua hablada, sin conocer de él cita de escritor alguno, tan escasas son 21.

      En fin, hay que advertir que, al lado del ceceo dorsal andaluz también recibió el nombre de ceceo una anomalía definida por fray Pedro de Alcalá, en 1505, al describir la articulación del tza arábe, ڽ (africada apical interdental): el tza (que Alcalá llama ce*) es, según él explica, un sonido o letra que no existe en latín ni en castellano y se forma «de la manera en que pronuncian la c los ceceosos, poniendo el pico de la lengua entre los dientes altos y baxos» 22. Al­calá escribe en un tiempo en que la z y ç  en el español común no eran todavía interdentales.

      Resumen. El verbo cecear, muy antiguo en el idioma, tie­ne un significado especial en Pedro de Alcalá: 'trocar la c (o la s) en interdental'; y un significado más corriente: 'pro­nunciar la s (o la c) con articulación convexa predorsal', en vez de la s castellana ápico-alveolar. El verbo sesear, neoló­gico en el XVII, significa particularmente 'confundir s y c a lo valenciano, con s cóncava apical igual a la castellana'.

      Dada la indeterminación en el significado del antiguo ce­cear respecto a las dos pronunciaciones que modernamente se señalan en el andaluz, «seseante» y «ceceante», empleare­mos el compuesto arbitrario sececear para nombrar la indis­tinción de ç, z y ss, s que revelan las cacografías antiguas.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

9  T. Navarro et alii, «La frontera del andaluz», RFE, XX, 1933, pp. 245, 248, 257; 240, 269-270.

10  Alfonso el Sabio, General Estoria, 1930, p. 302 a b.

11  Antes dice Covarrubias, describiendo la letra c: «en las síla­bas ce, ci, suele sonar como s cerca de algunos reinos que dizen sebolla por cebolla: otros al revés pronuncian c por s, como ceñor por señor, lo que comúnmente llaman cecear»; el desconocimien­to del verbo «sesear» resulta evidente.

12  Estebanillo, cap. 5º (ed.  1934, p. 200).

13 Véase en Viñaza, Bibl. Filol. Cast, 1893, col. 1223.

14  Correas era de Jaraiz, prov. de Cáceres, como el nos dice en su Vocabulario, s. v. «Aldea por aldea, Jaraiz en la Vera».

15  Paso inconsciente de «ceceo» a «seseo», RFE, XX, pp. 270, 257, etc.; «seseo» preferido, en pp. 234, 236, 239, 249; p. 235; pp. 241-242.

16  Véase, por ejemplo, Tuyo y mío (1941), donde el ceceo se re­serva a la sirvienta Quiteria y a un señorito basto, Juanijarro, que es el hazmerreír de todos.

17  Epítome de la ortografía latina y castellana, Baeça, 1614, fol. 19. Adelante, cap. XIII, § 3, daremos completo el texto de Patón.

18  En la comedia El tirano castigado, publicada en 1671 (BRAE, III, 1926, p. 485); copiaremos el texto más adelante (véase cap. XIII, § 5).

19  Casa del Plazer honesto, Madrid,  1630, fol. 62 r.

20  Tercera parte de las Comedias del Maestro Tirso de Molina, Tortosa, fol. 260c.

21  El verbo sesear aparece por primera vez en el tomo VI, 1739, del primer diccionario académico, sin apoyo de autoridad algu­na. No figura todavía sesear en el Diccionario español y francés de E de la Torre y Ocón, Madrid, 1728-1731; ni en el Nuevo Diccio­nario español e inglés de P. Pineda, Londres,  1740.

22  Arte de la lengua aráviga, ed. P de Lagarde, 1883, p. 422.

* Representado con tres puntos en triángulo sobre la c.


CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: alfabeto griego: letra mayúscula Θ, Theta (θήτα)

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