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Obras de Diego Catalán

270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO. IX. PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

      Herrera califica a Garcilaso de poeta inafectado, como se dijo del prosista Jenofonte, pero «aunque sea eccelente i elegante poeta, más le sirvió el ingenio i naturaleza que el arte»55. Herrera quiere más arte; así, lejos de mencionar la doctrina garcilasiana que rechaza del estilo poético «lo nue­vo, lo desusado de la gente», lo que realza Herrera en el escritor toledano es «el riquíssimo aparato de palabras ilus­tres» que maneja, y la osadía afortunada que tuvo en in­troducir voces y maneras de decir nuevas 56. Porque Herre­ra confiere a los poetas mayor autoridad sobre el idioma que la que Garcilaso se arrogaba: «como dice Tulio, los poetas hablan en otra lengua i no son las mesmas cosas que trata el poeta que las que el orador;... los llama Aristóteles tiranos de las diciones, porque es la poesía abundantíssima i esuberante i rica en todo, libre, i de su derecho i jurisdición sola, sin sujeción alguna» 57.

      Para Herrera la lengua literaria exige ante todo novedad, cosa muy fuera de los principios de Juan de Valdés y de fray Luis de León, pero al fin viene a ser novedad muy regida por el juicio selectivo exigido por León y por Valdés. Los nuevos ornamentos, el neologismo, los ha de in­troducir «quien uviere alcançado con estudio i arte tanto juizio que pueda discernir si la voz es propria y dulce...; requiere ecelente juizio, i que sea tal el resto de la oración que dé autoridad al vocablo nuevo que se entrepone con ella como una estrella; i ser corto i muy moderado en ellas»58.

      Herrera posee un profundo sentido lingüístico de rara agudeza. Así, recordando el Prólogo de la Gramática de Nebrija, sin mencionarlo, se resiste a aquella equivocada idea nebrisense sobre la fijación del idioma 59, pues la len­gua y sus artífices viven en perpetua insatisfacción: «I no piense alguno que está el lenguaje Español en su última perfeción i que ya no se puede hallar más ornato de elo­cución i variedad, porque aunque ahora lo vemos en la más levantada cumbre que jamás se á visto i que antes amena­za declinación que crecimiento, no están tan acabados los ingenios españoles que no puedan descubrir lo que hasta ahora á estado ascondido a los de la edad passada i desta presente, porque en tanto que vive la lengua i se trata, no se puede dezir que á hecho curso, porque siempre se alienta a passar i dexar atrás lo que antes era estimado»; los ama­dores de su lengua deben siempre imaginar «más hermo­sas cosas i más perfetas... no satisfaziéndonos con lo estre­mado que vemos i admiramos, sino procurando con el entendimiento modos nuevos i llenos de hermosura»60.

      El arte que en lengua literaria perseguían los contempo­ráneos más exigentes, Ambrosio de Morales, fray Luis de León, era sin innovar los vocablos ni la propiedad de la lengua común, porque esto «sería gran vicio»61. Mas He­rrera, lo mismo que Ronsard y la Pléyade pensaban por entonces, cree que toda novedad puede ser útil, y de Garcilaso saca argumentos contra la teoría de Garcilaso, para abogar a favor de las voces forasteras, «de las nuevas i las nuevamente fingidas», y hasta para recomendar la artificiosa novedad del arcaísmo: «Las vozes antiguas ... porque están desusadas i puestas en olvido, tienen gracia semejante a la novedad, además de la dinidad que les da l'antigüedad mesma»62. Se escuda en la suprema autoridad, «porque quiere Aristóteles que se admitan en la poesía vozes estrangeras i que se mescle de lenguas para dar gracia a lo com­puesto i hazello más agradable i más apartado del hablar co­mún»63. Por esto él quiere apartarse del habla ordinaria hasta en la prosodia, adoptando en su especial ortografía la elisión en vez de la sinalefa: s'acabó, m'abraso, d'otros, qu'os dañe, «el camino qu'an seguido»; cegado por el italianismo, no percibe la rusticidad de tales formas y, además, quizá hallaba novedad en este vulgarismo, lo mismo que la ha­llaba en el arcaísmo 64. Quiere también dignificar el lenguaje literario mediante varios cultismos de fonética: pluvia, pluvioso, prora, 'proa', mauro 'moro' 65, y mediante expresiones nuevas que Quevedo le censura «con algún ceño» como raras desapacibles o latinas, si bien advirtiendo que gran parte de ellas fueran desechadas por el mismo autor en la edición corregida de sus obras que publicó en 1582 66.

      Sintiéndose verdadero tirano de las palabras, defiende sus innovaciones: liquecer en vez de 'derretir', rusiñol en vez de 'ruiseñor', lassamiento toda vez que don Enrique de Villena y el Amadís usan lasso 'cansado', y otras voces así que no son inventos sino préstamos del latín, del provenzal o del italiano 67. De la tradición poética acoge como licencias las formas adverbiales apena y mientra, tomadas, según Queve­do, del Bachiller Francisco de la Torre, y espirtu, ya usada por Garcilaso.

      El alejamiento de las voces ordinarias trae monótona re­petición de voces ilustres. Un amigo de Herrera, Luis Barahona de Soto, le aludió, sin duda, en un soneto satírico titu­lado «Contra un poeta que usaba mucho ciertas voces»: «es­plendores, celages, rigoroso... luengo, púrpura, ardor, ornar...; otra y quinientas veces esplendores... crespo, colorar», etc., y a pro­pósito hay que notar dos cosas: primera, que la insistencia en voces ilustres vendrá a ser un carácter del culteranismo, censurado tanto en España como en Italia por revelar gran pobreza de vocabulario; segunda, que en este caso como en el anterior, Herrera se corrigió en su edición selecta de 1582, restringiendo el abuso de esas voces censuradas o suprimien­do algunas como, por ejemplo, luengo, siempre sustituido por largo 68. Gracias a esta docilidad reflexiva, el buen gusto de Herrera constantemente acendrado pudo ser maestro de la generaciones siguientes. No se encariñaba sólo con las voces ilustres; sentía con vehemencia andaluza el encanto de las palabras, aunque fuesen comunes: «¿quién es tan bárbaro i rústico de ingenio que huya el trato desta dición lindo, que ninguna es más linda, más bella, más pura, más suave, más dulce i tierna, i ninguna lengua ai que pueda alabarse de otra palabra mejor que ella?»69. Juan de la Cueva se reía de ésta y otras apreciaciones afectivas de vocablos hechas por el anotador de Garcilaso y por sus impugnadores 70, pero lo cier­to es que el léxico poético de Herrera formó escuela e intro­dujo felices novedades que, como el verbo rielar y el latinis­mo titilación, fueron aceptables hasta en la época romántica y en la moderna; y el que hoy en América el adjetivo lindo esté tan válido, ¿no dependerá del entusiasmo de Herrera por esa voz?.

      Entre los neologismos sintácticos con que Herrera apar­ta la lengua poética de la común aparecen varios que uti­lizará muy abundantemente el culteranismo. Así, aunque escasas veces, hallamos el latinismo de ser con dativo, sig­nificando 'servir de': «Porque es al coraçón desesperado la ostinación impenetrable escudo» 71; esta construcción, en el caso de llevar un dativo pronominal, era usada desde los orígenes del idioma 72, pero con un sustantivo precedido de la preposición a no se hará frecuentemente hasta en Gón­gora 73 y Quevedo. Hallamos también en Herrera el acusa­tivo griego, que ya vimos en Garcilaso, pero que sólo to­mará vuelo en Góngora. Hallamos el hipérbaton, éste sí abundante en Herrera 74, y no sólo el necesario para la constitución del verso, sino el innecesario, el de puro or­nato: «tras el canto voy suave», «de la prisión huir no pienso mía»75, llegando varias veces a hacer difícil la comprensión, aunque él en teoría rechaza la menor oscuridad: «ipérbaton, no dudoso vicio de la sintaxis que implica i perturba el sentido de la oración»76.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

55  Anotaciones, 1580, p. 17; y Controversia (ed. Bibliof. Andalu­ces,  1870, p. 91).

56  Anotaciones,  1580, p. 573.

57  Anotaciones, 1580, p. 575.

58  Anotaciones, p. 575. Abundan restricciones como ésta: «con­viene juizio cierto i buen oído», p. 293.

59  Atrás, cap. I, § 6.

60  Anotaciones, ed. 1850, pp. 294-295. «El amador de su len­gua... puede vestir y adereçar su patria i amplialla con hermosu­ra, i él mesmo produzir i criar nuevos ornamentos», p. 573.

61  Véase atrás, cap. VII, § 4 .

62  Anotaciones, pp. 310-311.

63  Anotaciones, p. 383. Otra vez en la p. 121: «Aristóteles alaba en la Poética i en la Retórica el uso de las vozes estrañas, por­que dan más gracia a la compostura i la hazen más deleitosa i más retirada del hablar ordinario».

64  En las églogas de Lucas Fernández macuerdo, dacá. La eli­sión traquitantos 'trae aquí tantos', tomada burlescamente como nombre de un gigante en el cuento que refiere Huarte de San Juan, Examen de ingenios, 1575, cap. VIII (M. de Iriarte, «El In­genioso Hidalgo y el examen de ingenios», RIEV, XXIV, 1933, p. 520). Para el italianismo de la elisión, v. Cuervo en la Rev. Hisp., V, 1898, pp. 297-298. Por el contrario, santa Teresa escribe a el alma, a el regalo, de el Hijo muy frecuentemente, y fray Luis de León imprime a el sol, a el ser, de esta.

65  Ed. García de Diego en «Clásicos Castellanos», XXVI, ver­sos 829, 3176, 3554. Pluvia (era acaso aragonesismo?) tenía al­gún uso; se halla en Juan de Mena, en Cervantes, en Góngora, en Castillo Solórzano.

66  Quevedo, al publicar las Obras del Bachiller Francisco de la Torre, Madrid, 1631, juzga bien que la edición de las poesías, de Herrera hecha por el pintor Pacheco en 1619, donde se hallan muchas voces censurables: sañosa, ufanía, adola ('a donde está ella'), espirtu, cuitoso, lasa voz, crispar de ojos, ovosa, poción, giro del fuego, etc. reproduce textos no corregidos, mientras que la edi­ción de 1582 representa la corrección definitiva hecha por Herrera (v. A. Coster en el Bull. Hisp., XII, 1910, p. 243). Mu­chos cultismos de Herrera señala Dámaso Alonso, La lengua poé­tica de Góngora, 1935, pp. 84 y 111.

67  Herrera, Controversia, ed.  1870, pp.  15 y 110-116.

68  Véase A. Coster, Fernando de Herrera, 1908, p. 48. No aprue­bo las dudas de Coster respecto al soneto de Barahona de Soto. Rodríguez Marín (Luis Barahona de Soto, 1903, pp. 163-165) mues­tra suficientemente que dicho soneto alude a Herrera; apoya esto la sustitución de luengo notada por Coster, y el hecho de que en la edición de 1582 sólo aparezca dos veces la voz esplendor, de la que Rodríguez Marín cita 20 ejemplos en las demás poesías de Herrera.

69  Anotaciones, ed.  1580, p.  121.

70  A. Coster, Fernando de Herrera, p. 80.

71   Herrera, ed. V. García de Diego, 1914, p. 153; la construc­ción se halla igual en la ed. de 1582 y en la de 1619.

72  Ya en el Poema del Cid: amigol sodes verso 1528 (Cantar de Mio Cid, I, pp. 327-328) y lo mismo hasta el siglo XV; en las coplas de Jorge Manrique: «Sus villas y sus lugares, su mandar, ¿Qué le fueron sino lloros?, ¿fuerónle sino pesares al dexar?

73  Véase adelante, cap. XV, § 9 y n. 26.

74  Véase Dámaso Alonso, La lengua poética de Góngora, pp. 164 nota y 185-188.

75  Ed. V. García de Diego, versos 286 y 3821.

76  Anotaciones, ed. 1580, p. 110.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra  ө,  Oe minúscula, del alfabeto cirílico no eslavo. Representa una vocal semiabierta anterior redondeada /œ/. 

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