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Obras de Diego Catalán

306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

9. AVANCE DEL LEÍSMO. XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

      Otra de las peculiaridades fuertemente impulsadas por Castilla la Vieja se propaga también ahora: el leísmo.

El uso del dativo le < illi como acusativo venía desa­rrollándose desde los orígenes mismos del idioma 54. Las causas principales de este uso eran dos. Primeramente, la forma de dativo empleada para el acusativo u objeto directo de persona 55: «busca al amigo», de donde se deduce le busca», a diferencia de «busca el libro» y lo busca»; por esto entre los leistas moderados está mucho más extendido el le de persona que el de cosa. En segundo lugar, el le se extiende también al acusativo de cosa, porque la igualdad de las formas dativa y acusativa en los otros pronombres personales, me, te, se, hace que le se entienda servir tam­bién para los dos casos, olvidando el acusativo lo < illum: el dativo «se da un golpe el portón contra la pared» es igual al acusativo «se golpea contra la pared»; de donde «le dio un golpe» sugiere «le golpeó», en vez de «lo golpeó».

      Esta confusión cundió muy especialmente en Castilla la Vieja a partir de los escritores nacidos hacia 1500. Los naci­dos muy adentro del XV (Encina, Guevara) usan aún bastante el lo junto al le, aunque siempre muy en minoría de casos; después suelen ser extremadamente leistas, aplicando le lo mismo a personas que a cosas; así hacen santa Teresa y san Juan de la Cruz, diciendo éste, por ejemplo: «a Dios ningu­no jamás le vio» y lo mismo «el beneficio... le recibe».

      En las otras comarcas dominaba el uso correcto del lo acusativo. La ciudad de Toledo quizá era una excepción, a juzgar por Alejo de Venegas que es muy leista 56, si bien Garcilaso usaba bastante más el lo 57, pero en las tierras del reino toledano más apartadas dominaba francamente el lo, como se ve en los hermanos Valdés, que no usan le para cosa, pocas veces para persona 58. En la generación poste­rior continua la gran preponderancia de lo en los escrito­res del extremo Sureste de la diócesis toledana (lindante con la de Murcia-Cartagena) Pedro Simón Abril, doña Oliva Sabuco y, menos, en Jiménez Patón, porque es más tardío 59.

      Contrasta con estos fray Luis de León que, aunque con­quense como los Valdés, emplea mucho el le, sin duda por su primera educación en Madrid y Valladolid; sin embar­go, repugnaba bastante el abuso castellano, así que al co­rregir Los nombres de Cristo para las ediciones de 1585 y 1587 sustituyó muchos le de la edición de 1583, debidos sin duda al impresor primero 60. En Extremadura Torres Naharro, Hernán Cortés, Arias Montano usan siempre lo, o casi siempre, si bien Cortés propende al le de persona 61. En Andalucía el Gran Capitán, Francisco Delicado, Pérez de Oliva, Pedro Mejía, nacidos en el siglo XV, y el tardío Mateo Alemán usan casi únicamente lo, mientras los auto­res nacidos en el siglo XVI y que más comunicación tienen con Castilla, Hurtado de Mendoza, Lope de Rueda, Am­brosio de Morales, aunque usan lo en la mayoría de los casos, propenden al le de persona 62. En Aragón y en Va­lencia vemos, ordenados de más a menos antiguos, que Jiménez de Urrea usa lo casi únicamente, Gil Polo admite algún le, y los Argensolas más, hasta casi una tercera parte de los casos. Murcia popularmente es también loísta 63.

      Así las cosas, el gran desarrollo del leísmo en Castilla la Nueva se advierte en Madrid durante la segunda mitad del siglo XVI. Comenzamos por que Felipe II era leista y, así, en carta autógrafa de 1568, escribe a Pío V: «mucho contenta­miento... me le pueden a my dar...»64. Después, en la Arau­cana, 1569, el le de persona ocurre hasta en un 80 % de los casos, mientras el le de cosa se da sólo en un 49 %. Cervan­tes, catorce años más joven que Ercilla, nos permite obser­var en el Quijote, 1605, que el le de persona ha progresado hasta el 99 % de los casos, mientras el le de cosa se mantie­ne en menos de la mitad de las veces. En Lope de Vega, quince años más joven que Cervantes, vemos que el le de persona sigue ocurriendo en el 99 % de los casos, pero ade­más el le de cosa ha avanzado hasta el 85 % 65. Mas, sin embargo, dentro de este máximo de leísmo, Lope conserva perfecta conciencia de que le es más propio de personas que de cosas, toda vez que lo sólo lo aplica a personas en un 1 % de los casos, mientras lo atribuye a cosas un 15 % de veces, y en varias ocasiones sucede que, refiriéndose el pro­nombre a cosa y estando próximo un nombre de persona, pone entonces lo, para que no haya ambigüedad y claramen­te se entienda que no se refiere a la persona 66.

      Tirso, Quevedo 67, Calderón son igual o poco menos leis­tas que Lope. Y para mayor triunfo del leísmo, los gramá­ticos lo apoyan doctrinalmente condenando el acusativo masculino lo como incorrecto, porque establecían con gran arbitrariedad una tajante distinción de los tres géneros: le masculino, la femenino y lo neutro (a pesar de que en plu­ral tenían que reconocer la equivalencia de les o los para el masculino). Esta doctrina tan simplista, desentendida de la etimología, es la consagrada por el catedrático de Salaman­ca Gonzalo Correas en su Arte grande de la lengua Castella­na, 1626 68.

      Como era de esperar, el gusto madrileño se propaga muy pronto, haciendo aumentar el uso de le en las comarcas de suyo fieles al lo etimológico. Sobre todo, algunos valencia­nos llegan a ser exaltados leistas, tales como dos coetáneos de Cervantes: Virués, en su Monserrate (Milán, 1602) y Rey de Artieda, en Discursos, epístolas y epigramas de Artemidoro (Zaragoza, 1605). En la dedicatoria de esta obra se aduce un pasaje de Garcilaso, Égloga III, verso 358:

De la hermosa Venus fue tenido
en precio y en estima el mirto sólo;
el verde sauz de Flérida es querido
y por suyo entre todos escogiolo,

censurando Rey de Artieda a Garcilaso, «porque adonde dize escogiolo avia de dezir escogióle hablando congruamente español (!), porque como este nombre salze sea masculino, el artículo lo avia de ser también», y sólo el neutro «se señala con el artículo lo». Pero tanta exageración no es común. Jáuregui (n. Sevilla, 1583) en su Aminta (Roma, 1607) usa mucho le, pero doble número de veces mantie­ne su lo andaluz.

      Ni en Madrid mismo se mantuvo el leísmo con la exa­geración que en Lope, sino sufriendo altibajos según los autores y los tiempos propendían algo más al buen uso etimológico.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

54  Cantar de Mio Cid, I, p. 321.

55  Parte IIIª, cap. VII, § 28 y n. 49.

56  En Venegas 67 le frente a 3 lo cuenta R. J. Cuervo, «Enclíti­cos y proclíticos», Romania, XXIV, 1895, p. 100. También era leista el Maestro Alonso Cedillo, racionero de la catedral de Toledo, que en el Prólogo de la Agonía del tránsito de la muerte, de Venegas, impreso en Toledo 1537, escribe: «el libro... holgará de leerle». El P. Rivadeneira (n. Toledo, 1527) es también extremamente leísta en la carta autógrafa publicada en la «BAE», LX, pp. 13-14. El citado trabajo de Cuervo es la principal guía que tenemos para el estudio del leísmo. Además, E. Cotarelo, Sobre el  le y el la, 1910.

57  La ed. de Herrera (1580) usa mucho lo de persona, que en la ed. de Tamayo de Vargas (1622) son le (7 casos en la Égloga II, indica Navarro en nota a la Égloga III, verso 358); pero la ed. de Herrera tiene bastantes le de cosa. Cuervo, en 33 folios de la ed. Venecia 1553, cuenta 6 lo y 11 le.

58 Juan de Valdés en el Diálogo de la lengua rarísima vez dice «no le reprehendáis», lo corriente es «disculpémoslo... lo veo pa­sear», etc.

59  Cuervo (Romanía, XXIV, p. 101) cuenta en Abril, Las seis comedias de Terencio (Zaragoza, 1577) 19 lo y 8 le, y cosa semejan­te en Oliva Sabuco, Nueva filosofía de la Naturaleza, (Madrid, 1587); en el más tardío Patón, Mercurius Trimegistus (Baeza, 1621), 10 lo y 22 le.

60  «Al hombre... le dexava perdido... le hazía incapaz», «cami­no claro... que nadie le pierde si no le quiere perder», en la ed. de 1583, ven sus le sustituidos por lo en las ediciones de 1585 y 1587, y 18 casos así se hallan en el libro I de Los nombres de Cristo (ed. Onis, en «Clásicos Castellanos» XXVIII, pp. 186-245). La atención de fray Luis al pronombre parece ejercerse sólo sobre este trozo; luego en el libro II hay alguna otra corrección (ed. «Clásicos Castellanos», XXXIII, p. 169; pero en la p. 85, un lo neutro hecho le!!). Cuervo, en 30 folios de la ed. de 1585, cuen­ta 25 lo y 69 le (Romania, XXIV, p. 101).

61  En Torres Naharro cuenta Cuervo 41 lo y 4 le. Para Cortés, H. Keniston, Syntax, 1937, p. 64. Siempre lo en un largo autó­grafo de Arias Montano, publicado por L. Morales Oliver, Arias Montano, 1927, pp. 320 y ss.

62  Keniston, Syntax, 1937, p. 64; Cuervo, Romania, XXIV, pp. 100-101, en las pp. 97-98 no advierte que en Hurtado de Mendoza, estrofa 14 de la Fábula de Adonis, tres veces le se refie­re a Adonis y una vez lo se refiere al arco, y que cuando el pro­nombre está asegurado por la rima, tenemos 12 casos de lo, to­dos de cosa (dilatallo, bebello, sufrillo, etc.) y 3 casos de le, todos de persona (hablalle, lloralle, buscalle), distribución clara que nos convence de que Cuervo hizo mal en este trabajo de 1895, pp. 229-233, en atribuir a mera tendencia de los gramáticos la distinción entre persona y cosa que había él aceptado en su Diccio­nario, I, 1886, p. 156.

63  Los escritores murcianos del siglo XVII se dejan influir más por Madrid. Cáscales, 2 lo y 15 le; Saavedra Fajardo 3 lo y 16 le, Romania, XXIV, pp. 101-102. Claramonte, murciano que vive en Andalucía, es loísta (Hartzenbusch, BAE, V, p. XLIIb. Clemencín, murciano, 19 lo, 13 le (comp. Cuervo, Notas a Bello, 1898, p. 112).

64  En L. Serrano, Correspondencia diplomática entre España y la Santa Sede, II, 1914, p. 308.

65  Araucana, cantos I a IV; de persona 30 le, 7 lo; de cosa 18 le, 19 lo. Quijote, I parte, caps. 17º, 23º, 24º de persona 82 le, 1 lo; de cosa 15 le, 14 lo. Lope, autógrafo de El cuerdo loco, fe­chado en 1602 (ed. J. F. Montesinos, 1922): de persona 84 le, 1 lo; de cosa 22 le, 4 lo.

66  Véase, por ejemplo, El cuerdo loco, verso 2615; El Marqués de las Navas, verso 1364 (ed. J. F: Montesinos, 1925), casos aná­logos a los de Moratín y Valera señalados por Cuervo, Romania, XXIV, p.  106.

67  Si la Virtud militante es realmente autógrafa, choca hallar en su comienzo 6 lo de persona (ed. L. Astrana Marín, 1932, pp. 932a, 933a, 934a). Lo propio de Quevedo es el le aun de cosa («El tiempo... le vivo cuando le cuento»).

68 Ed. del Conde de Viñaza, 1903, p. 91, repetido, con otros ejemplos, en su Trilingüe de 1627, que copia Cuervo (Romania, XXIV, 1895, p. 222). No se mantuvo el leísmo madrileño tan en auge siempre: Hertzenbusch, según la cuenta de Cuervo (Romanía, XXIV, pp. 103 y 230), emplea el lo de persona hasta un 9% de los casos y el lo de cosa hasta un 58 %, con lo cual es aún me­nos leista que Cervantes, aunque bastante más que Ercilla.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra ч Che minúscula del alfabeto cirílico.  Sonido /ʧ/

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