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Obras de Diego Catalán

328.- 14. EL VOSEO AMERICANO Y EL HABLA INNOVADORA CIUDADANA DE CARÁCTER CORTESANO

328.- 14. EL VOSEO AMERICANO Y EL HABLA INNOVADORA CIUDADANA DE CARÁCTER CORTESANO

14. EL VOSEO AMERICANO Y EL HABLA INNOVADORA CIUDADANA DE CARÁCTER CORTESANO. XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      En la historia de las hablas hispano-americanas no basta con tener en cuenta la mayor o menor comunicación de un territorio con los puertos comerciales de la metrópoli (Se­villa, primero; Cádiz, después); hay que tomar además en consideración las más o menos inmediatas relaciones de los centros urbanos con la corte, Madrid.

      Los viajes de la flota no eran sólo, como los hemos con­siderado, aportación de negociantes, despreocupados pro­pagadores del habla popular; la flota traía también los vi­rreyes, los gobernadores, los letrados, los eclesiásticos, toda clase de funcionarios más vinculados a Madrid que a Sevi­lla, traía los grandes y pequeños escritores que conocemos y los que ignoramos, de Andalucía o de Castilla, con mu­cho otro personal culto de los mundos civil y eclesiástico, apegados todos a los usos de la lengua cortesana y literaria.

      En relación con el mayor o menor impacto de los neo­logismos cortesanos, el habla de América se divide en dos variedades, conservadora e innovadora, que vienen a com­plicar el panorama lingüístico del español en Ultramar: de una parte, el cortesanismo supone desprecio por lo arcaico y aceptación de las nuevas normas del habla culta metro­politana; pero, por otro lado, implica un purismo y esme­ro idiomáticos refractarios a toda novedad avulgarada o dialectal.

      El neologismo más llamativo de origen cortesano propa­gado entre los siglos XVII y XVIII no es de carácter fonético sino morfosintáctico; pero tiene importantes repercusiones gramaticales y aun fonéticas, y es el más ilustrativo de la cuestión que acabamos de plantear. Se trata del desplaza­miento del tratamiento de vos por el tuteo 121. El voseo existía primitivamente en toda América; pero era un voseo gramaticalmente correcto como el de la Península en la época clásica, sin las deformaciones con que ha subsistido en ciertas regiones de América. Ese voseo clásico cayó en desuso en la Metrópoli y en el habla colonial más cortesa­na debido a la conflictividad que provocaba la coexistencia en los hábitos sociales de un vos de intimidad con un vos de arrogancia señorial, conflictividad que se buscó evitar mediante la generalización del de afecto. La propaga­ción de las nuevas formas de tratamiento cortesano convir­tió el voseo en una particularidad sintáctica dialectal de cier­tas regiones conservadoras americanas.

      Hasta cierto punto análogo es el caso de la pronuncia­ción distinguidora de la ll frente a la y en ciertas comarcas de América, ya que el yeísmo se propagó, a partir de un cierto momento (bastante tardío), como rasgo del habla ciudadana. Pero la geografía de la distinción y la indistin­ción se ve complicada por ser el yeísmo, al mismo tiempo, una pronunciación propia del habla «asevillanada» de los puertos comerciales 122.

      Pese a ser hoy un «dialectismo» sintáctico, la interpreta­ción histórica del voseo americano que aquí intentamos in­teresa a la lengua común debido a su conexión, mal comprendida, con los hábitos lingüísticos de la sociedad hispano-hablante de los siglos XVI y XVII en su conjunto.

      En vez del tratamiento vuesa merced-usted, generalizado en el siglo XVI, en gran parte de América se usa entre iguales el vos común en la Edad Media123. Varios autores juzgan esto sencillamente como un gran arcaísmo del habla ame­ricana, atenida al uso español anteclásico124.

      Pero, aunque la colonización de las Antillas comenzó en tiempos en que el vos era tratamiento general y casi único, después de 1520 cuando se pueblan Méjico y Perú, el uso cortesano de vuesa merced se hallaba ya difundido. Así su­cede que tanto en la España de los siglos XVI y XVII como en la América de entonces y en la de ahora, el vos convive con el vuesa merced-usted. Lo especial de América es el gran arraigo del vos que perdura hasta hoy, una vez perdido en España. ¿Cómo explicar esto? El vuesa merced se puso tan de moda que desacreditó la cortesía vieja de tal modo que un vos parecía insultante desde mediados del siglo XVI125, y esto no sólo causaba escenas violentísimas en la Península, sino en América, donde se exigía el vuesa merced lo mismo que en el Viejo Mundo. A poco de llegar por virrey a Lima el Marqués de Cañete (1556) en una carta trató de vos a los cabildantes de la Villa de la Plata (hoy Sucre) y, aunque eso no era insólito126, Martín de Robles dijo públicamente: «Malcriado viene este visorrey; bien será ponerlo en crianza como a los otros», dicho que fue parte para el trágico fin del quejoso. En carta escrita en Lima el año 1559 al Consejo de Indias, el doctor Bra­vo de Saravia se queja de la forma descomedida en que le había recibido el mismo virrey Marqués de Cañete, «tratán­dome muchas vezes de vos, cosa que nunca avía hecho des­pués que aquí está, que paresció ser cosa acordada, porque diciéndole yo que era muy diferente tratamiento del que su excelencia me solía hazer y que le suplicava me tratase como a oidor del rei, me respondió que me tratava como me avía de tratar» 127.

      En América, como en España, el vuesa merced-usarced-usted era el tratamiento con que se hablaban entre sí, fuera de la intimidad, hidalgos, damas y toda clase de gente honorable, de clase igual. El vos se reservaba para hablar a inferiores, a criados, lacayos, dueñas y demás sirvientas, a peones, trabajadores y aldeanos; así que vosear a uno, a quien no se podía incluir en esa inferioridad, era hacerle un ultraje. No era Andalucía menos que América una ex­cepción en esto: según luego veremos al tratar del habla común en el s. XVII 128, Jiménez de Urrea (1566) y Ambro­sio de Salazar (1614) nos proporcionan dos significativas anécdotas sobre cómo reaccionaban violentamente ante un vos un escudero de Triana y un portero de la Chancillería de Granada 129.

      Piensa Cuervo que el origen del voseo americano puede buscarse en la constante enemiga existente entre peninsu­lares y criollos; supone que los chapetones vosearían con altanería a los criollos, y éstos devolverían el vos en desquite130. Pero un proceso así de mala crianza no podría producir la norma de buena crianza de toda una sociedad. El vos de altanería sólo en mínima parte podrá servir de explicación. El voseo americano no es el unilateral y des­pectivo, sino otro voseo que también existía, recíproco, de afecto y amistad.

      Se olvida que el vosear no era sólo arrogancia con humos señoriales, ni trato desprestigiado entre gentes inferiores131. En los siglos XVI y XVII el vos era a la vez la cortesía de la in­timidad. El uso medieval del vos se perpetúa en el trato fa­miliar: el marido y la mujer continúan hablándose de vos, como se hablaban en el Poema del Cid, y esto lo mismo en las ciudades que en las aldeas, lo mismo entre nobles que entre labradores, de todo lo cual hay infinitos ejemplos en la no­velística y en el teatro132. De igual modo, los hermanos se hablaban de vos en todas las clases sociales 133. También los caballeros en el seno de la amistad se voseaban, como se ve en cualquier comedia de la primera mitad del siglo XVII. Entre caballeros el uso común, como ya dijimos, era vuesa merced, pero con la repetición del trato venía el vos. Suárez de Figueroa (1617) no se muestra conforme con esta familiaridad, entonces muy prodigada, cuando describe las costumbres de los nobles: «no podréis escusar el vosearos con algunos, pareciéndoles no estar bien trabada la amistad cuando se fre­cuenta demasiado el vuesa merced... Ocasiona admiración ver la facilidad con que algunos arrojan el vos a las primeras vis­tas, cuando el conocimiento aun se halla en las fajas prime­ras» 134. De esta rapidez con que sobrevenía el voseo tenemos ejemplo en lo que cuenta el Buscón, que, fingiéndose rico mayorazgo, obsequia con una merienda en la Casa de Cam­po a damas y caballeros a quienes conoció el día antes: «re­cibiéronme ellas con mucho amor, y ellos llamándome de vos, en señal de familiaridad» 135. Éste es el vos que se generalizó en América, el que hoy se usa tanto entre campesinos, llane­ros, gauchos o guasos, como en las familias más acomodadas de Buenos Aires, el mismo que se conserva en el Alto Ara­gón (en Ansó) y en el occidente leonés (en Caso y Sobrescobio de Asturias, en Maragatería, en Aliste, en Miranda de Douro, en Sayago), que no remonta inmediatamente al vos preclásico, sino al clásico vos que en los siglos XVI y XVII ser­vía para la familiaridad y la amistad, tanto en la corte como en la aldea.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

121 Con el tuteo se difunde, mezclado, el empleo de ustedes como plural de (en vez de ’vosotros’), y del posesivo «de uste­des» (en vez de ’vuestro’), dialectalismos procedentes de la Baja Andalucía de mayor fortuna que el tú, pues vinieron a ser em­pleados tanto en la América del «tuteo» como en la del «voseo» y lo mismo en el habla culta que en la popular.

122 Sobre el yeísmo, cfr. A. Alonso, «La ll y sus alteraciones en España y América», en Estudios dedicados a Menéndez Pidal, II, 1951, pp. 41-89. Es probable que a la conservación de la ll en Sudamérica hayan contribuido aquellas lenguas indígenas que tie­nen ll entre sus articulaciones usuales, a saber, el quichua en el interior del Ecuador y del Perú, el quichua y el aymara en Boli­via y en el Norte de Chile y el araucano en el Sur de Chile. Pero tal influencia no puede ser la sola explicación de la conservación del fonema español, ya que el Paraguay mantiene también la ll y la lengua indígena, el guaraní, carece de esa articulación (véa­se atrás, n. 78).

123  Véase arriba, cap. VIII, § 5.

124  M. L. Wagner en los Cuadernos del Inst. de Filología de Bue­nos Aires, I, 1924, p. 72. E. Tiscornia, La lengua de Martín Fierro, 1930, p. 122.

125  Véase arriba, cap. VIII, § 5 (y n. 49).

126  El humildísimo Baltasar Moscoso, Arzobispo de Toledo (des­de 1646) no accedió a la pretensión de la villa de Talavera, de que la tratase de impersonal (esto es, de él), y la trató de vos como lo acostumbraron los arzobispos antecesores, pero después de la firma escribía algo al Corregidor o Regidores, tratándolos de merced; y lo mismo hacía a las demás villas vasallas del arzobis­pado (véase Gallardo, Ensayo, II, col. 909).

127  Audiencia de Lima, Documentos del Archivo de Indias, publ. Por D. Roberto Levillier, Madrid, 1922, pp. LX y 229. Bravo de Saravia era peninsular, llegado a Lima en 1549.

128  Véase adelante, cap. XVIII, § 11.

129  Jerónimo Ximénez de Urrea, Diálogo de la verdadera honra militar, Venecia, 1566 (en J. Plá Carceles, RFE, X, p. 246). Ambrosio de/Salazar, Espejo general de la Gramática, edic. de Rouen, 1622, p.  161.

130 En Bull. Hisp., III, 1901, p. 51 y en Romania, XXII, p. 86: «lo cual sería buen argumento de la manera como los peninsu­lares trataban a los indios y criollos».

131 Explicación ampliada en Cuervo, Apuntaciones, 1907, § 306: «como los conquistadores eran en su mayor parte de baja condi­ción, se tratarían entre sí de vos, y lo mismo harían, por mirarse como más nobles, con los indios y mestizos».

132  Ejemplos de vos entre cónyuges pueden recordarse en el Lazarillo (ed. Biblioteca Hispánica, p. 46), en Ventura te dé Dios, hijo, de Tirso («NBAE», IV, 1906, pp. 380, 381), en cualquier dra­ma de Lope o de Calderón, en los Pasos de Lope de Rueda, etc.

133  Por citar un ejemplo, véase cómo se tratan doña Alfonsa y don Lucas, hermanos, y don Lucas y don Pedro, primos, en Don Lucas del Cigarral de Rojas, 1638, de vos, mezclando .

134  El texto continúa: «Estilo es éste que repugna grandemen­te a mi condición, y júzgolo a propósito no más que en Diálo­gos de libros, donde hablan personas que no se veen las caras», El Pasajero, Alivio 9º (ed. Rodríguez Marín, Renacimiento, 1913, p. 320). La literatura, pues, propendía al vos más de lo que en realidad se usaba.

135  Buscón, cap. 20º, Ed. A. Castro, 1927, p. 226: «De merzed usamos llamar a las personas a quienes respetamos i debemos o queremos dar honra... De vos tratamos a los criados i mozos gran­des i a los labradores i personas semejantes; i entre amigos, a donde no hai gravedad, se tratan de vos» (Correas, Arte grande 1626, ed. del Conde de la Viñaza, 1903, p. 233).

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

*   321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

*   322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

*   323.- 9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO»

*   324.- 10. EL «SESEO» ENTRE LOS INDIOS

*   325.- 11. EL HABLA INNOVADORA DE CARÁC­TER SEVILLANO PROPIA DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   326.- 12. EL HABLA ANDALUZANTE EN LOS PUERTOS DEL VIRREINATO DE MÉJICO

*   327.- 13. LAS DOS VARIEDADES EN EL VI­RREINATO DEL PERÚ

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra  ж, cursiva Zhe minúscula,   del alfabeto cirílico.  Sonido / ʒ/, zh

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