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Obras de Diego Catalán

327.- 13. LAS DOS VARIEDADES EN EL VI­RREINATO DEL PERÚ

327.- 13. LAS DOS VARIEDADES EN EL VI­RREINATO DEL PERÚ

13. LAS DOS VARIEDADES EN EL VI­RREINATO DEL PERÚ. XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      En los territorios del Virreinato del Perú, que en los si­glos XVI y XVII abarcaba toda la América Meridional, ob­servamos una repartición de los dos tipos lingüísticos bas­tante parecida a la de Méjico.

      La pequeña Audiencia de Panamá era punto de encuen­tro para las flotas de Tierra Firme y del Perú, deteniéndo­se en sus puertos las naves de tres a cuatro meses 106; por ello su habla sigue el tipo más andalucista, en contraste con el habla del resto de los territorios centro-americanos: la -s, -z se aspira (vamohvé ’vamos a ver’, ihla, lehna, fufurito ’fosforito’, pahuato ’pazguato’); la -r y la -l  tienden a pronunciarse indistintamente («vino de parma durse», puelta) o con un sonido mixto, o bien asimiladas a la consonante inmediata (muette, vedde) y en posición final, al lado de la realización mixta, ocurre también la pérdida (señó, Vito, bompe ’bomper’ ’parachoques’); en los grupos -rn-, -rl- popularmente se aspira la implosiva; la -d- se pierde (deo ’dedo’, ehnú ’desnudo’, tuehto ’todo esto’) 107.

      La Audiencia de Nueva Granada (moderna Colombia), tie­ne en su costa atlántica los puertos de Santa Marta y de Car­tagena, y éste era escala de la flota de Tierra Firme, tanto en su viaje de ida como en el de regreso. En esta costa septen­trional (y zonas limítrofes de Antioquía) se aspira la -s, dehpueh, pehcao ’pescado’ y se pierde en posición final de palabra: ocasione ’ocasiones’; se pierden también la -r y la -l finales de palabra: volá ’volar’, queré, decí, coló, sa ’sal’, naturá, papé, baú; se pierde abundantemente la -d-, granáa, tendío, hería, caprichúa, ahpeasa ’despedaza’; la costa y Antioquia son yeístas; también los llanos de Casanare son yeístas y pierden la -d-, ceboya, cogoyo; cantáas, cornáa, rompío, sucedío, zancúo, maúro, toíto. En cambio, en el interior del país, los bogotanos pro­nuncian claramente la -s final y, tanto ellos como los de Medellín no suelen perder la -d- sino en la terminación -ao (aun­que la pierden aun en palabras en que no suele faltar en la general pronunciación culta, como vao ’vado’ igual que vaho de la olla); en Bogotá y gran parte del interior la ll se con­serva. La modalidad lingüística de la meseta colombiana se prolonga por las provincias andinas de Venezuela (Mérida, Táchira y Trujillo), donde la -s no se aspira ni pierde jamás, la -r y la -l se mantienen distintas, la -d- se conserva y hasta se usa algo la ll. En la costa colombiana del Pacífico (el Cho­có, costa nariñense, el Cauca) se aspira la -s como en la del Ecuador, se pierde la -d- y se intercambian libremente la -r y la -l cuando están en posición interior, perdiéndose por lo común en fin de palabra ante pausa (cuelpo, alpone ’harpones’, calse ’cárcel’, «pol Dio», farta, sordao, dergaíto «er cura», mujel o mujé, «el suró» ’el sudor’, gualdá ’guardar’, toriá ’to­rear’, abrí, albo ’árbol’, mie 108. El carácter distinto del interior respecto al de la costa de Colombia, así como el andalucis­mo de ésta, eran cosas manifiestas en 1676 para el historia­dor de Nueva Granada, el obispo Fernández de Piedrahíta; bogotano él, y aunque, por supuesto, seseante, decía sin embargo de los habitantes de Cartagena de Indias que «mal disciplinados en la pureza del idioma español, lo pronuncian generalmente con aquellos resabios que siempre participan de la gente de las costas de Andaluzía», y advierte esto inme­diatamente después de notar el «poderoso comercio conti­nuado en aquel puerto» 109.

      La Audiencia de Quito (moderno Ecuador) presenta igual contraste. En la costa, frecuentada por la flota que visitaba a Puerto Viejo, a Guayaquil, y hacía escala en Paita (enton­ces último puerto de la Audiencia, hoy primero del Perú) 110, el habla es más andalucista, con la consabida aspiración y pérdida de -s, «lah cohta», fransé ’francés’, dehpué ’después’, fóforo ’fósforos’, «nosotro haremo»; la -r y la -l también se pier­den, señó, papé; hay también pérdida de la -d- (que produ­ce la ultracorrección tardido ’tardío’). Al contrario, en la región interandina del interior, Quito, Riobamba, Cuenca, la -s permanece firme, lo mismo que la -r y la -l; la -d- intervocálica se conserva hasta en la terminación -ado por lo común, y se tiene la pronunciación -ao como defecto del habla de Guayaquil y de la costa en general; la ll se distin­gue de la y pronunciada como en Castilla la Vieja por las personas cultas, y por todo el mundo en Cuenca y Loja 111. En el habla de Cuenca, aún en personas de gran cultura y esmerada dicción, noté (a comienzos del s. XX) igual debi­lidad de la vocal átona que en Méjico: «dosientos pesos otros días», Mersedes, «vent’sinco almoada(observación confirma­da por Boyd-Bowman «Sobre la pron. del esp. en el Ecua­dor», 1953); en contraste, en Guayaquil se pronuncia otroh, Mersedeh.

      La Audiencia de Lima (el actual Perú) es la región más conservadora de toda América. Mantiene la -s final; la d por lo común se pierde sólo en la terminación -ado (borrao ’pi­cado de viruelas’; la ll mantiene su pronunciación lateral en toda la sierra y en las provincias costeras del Sur, a partir de la de Camaná inclusive112 (ayuda a esto la lengua de los indios, el quichua que usa el sonido ll). Frente a esta fir­meza de las consonantes, en la sierra la vocal átona parece reducirse como en la altiplanicie de Méjico113.

      La Audiencia de Charcas (Bolivia y Noroeste de La Ar­gentina con la costa desde Arica hasta el desierto de Atacama, inclusive), salvo en su parte costeña, parece ser tan conservadora como el Perú, y aun más, por dominar en ella más la conservación de la ll: en Bolivia sólo la provincia de Tarija es yeísta; en La Argentina abunda la ll en Jujuy, Salta, los Andes, Tucumán, Santiago del Estero, parte de Catamarca, Rioja, San Juan y Mendoza, con islotes yeístas en casi todas las capitales. La s final se pronuncia claramen­te, según noticia referente a Salta y Santiago del Estero. En Bolivia la vocal átona se reduce, Potsí ’Potosí’ 114. Ya la par­te de costa (desde Arica hasta Atacama), aunque también mantiene la distinción ll : y, acoge la innovación de aspirar la -s final como en Chile, país a que modernamente pertenece esta región costera.

      La antigua Provincia de Chile 115 es todo lo opuesto a la del Perú; en ella se hallan arraigados los neologismos po­pulares como en ninguna parte. En primer lugar, es región costeña que no participó ni de la riqueza mercantil y mi­nera ni de la elevada cultura social en que se funda la excepción lingüística de las costas peruanas, y en segundo término, en Chile predominó mucho el elemento militar, la vida de campamento, debido a las biseculares guerras araucanas soportadas por la colonia. La enseñanza moder­na ha desterrado parte de ese popularismo, desde que Bello, en 1834, amonestó a los padres de familia y a los maestros de escuela; pero, aun así, el pueblo chileno ofre­ce particularidades de vulgarismo con notable intensidad. La aspiración de la s es común a todo el país, no sólo cuan­do final («loh ombreh revueltoh con loh niñoh»), sino inicial y medial: huba ’suba’, kha ’casa’, provocando a menudo la as­piración de la fricativa siguiente: refalar ’resbalar’, prefitero, prefiterio (con ƒ bilabial), rajar ’rasgar’, amujar ’amusgar’, compadrajo ’compadrazgo’, rajuñar, dijusto, jujar juzgar’, neja ’nesga’, rejuardar116. La indistinción de -r, -l es normal: pa­pel, hacel, olol, lairal, ’ladrar’, porvu, barba, «en er bote», mutta ’multa’, goddo ’gordo’, marte ’mártir’ 117. La inconsistencia de la d intervocálica es extrema: abogao, cansá ’cansada’, ofen­dío, olvío, verdaero, dúa, deo, mieo, preicar, adré ’adrede’... (lo cual produce multitud de ultracorrecciones: bacalado, tardido, mido, gentido, obleda, desedo, ganzuda, Marida); esta pér­dida de la d alcanza en gran parte a las clases más cultas, tanto que a comienzos de este siglo, por lo menos, hasta en enfáticas voces de mando, he oído, por ejemplo, en un cuartel de caballería: «por too el picaero»; y, al par de la terminación -ao, era corriente, en el habla culta, el feme­nino -áa: ehpáa ehpá ’espada’, pasáa118. El yeísmo sólo ha invadido la región central de Valparaíso y Santiago, la de más comercio marítimo, desde Aconcagua a Talca incluidos; el Norte, a partir de Coquimbo, mantiene la ll como la costa meridional del Perú; y el Sur, desde Maule hasta Chiloé, pronuncia también la ll 119; a este mantenimiento de la ll contribuyen, sin duda, el quichua y el aymará al Nor­te y el araucano al Sur, pues esas tres lenguas indias tie­nen ll en su sistema fonético.

      Las tierras interiores, hoy pertenecientes a la Argentina, que formaban la región de Cuyo (Mendoza, San Juan, San Luis), no difieren grandemente en su pronunciación de la región del río de La Plata: la -s final de sílaba (pero no la intervocálica, salvo nohotroh) se aspira con mayor regulari­dad que en Buenos Aires («loh árboleh», «dieh hombreh», fóforo, refalar, atifar ’atisbar’, mafién ’más bien’, rajuñar, noviajo) y el yeísmo en general, pero la -d- sólo se pierde en ’-ado’ ’-ido’ (no en ’-ada’, ’-ida’) y la -r, -l no ofrece más confusio­nes que las debidas a asimilaciones y disimilaciones.

      Por último, en la provincia del Río de la Plata (parte Este de la Argentina, con el Uruguay y el Paraguay), la -s final se aspira, no la intervocálica (sólo en nohotroh): refrehcar, dehpueh, refalón, refaladero, amujar ’amusgar’, dijustar, rajido, sejo, arriejar, rajuñar, pajuate ’pazguato’. La -d- intervocálica se pierde en -ado: sentao, entripao, pero en otras circunstancias suele mantenerse, siendo escasos naa, aelante, impedío, me­días, tuavía ’todavía’, trabajaor, antes más usados, pues ha habido en el habla gauchesca una reafirmación notable de la -d-. El yeísmo (con o sin «rehilamiento») es general en la región del Plata (lo mismo en la Argentina que en el Uru­guay); pero en el Paraguay y en las provincias argentinas de Corrientes y de Misiones (y en parte del Chaco y For­mosa) se pronuncia la ll 120.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

106  López de Velasco, Geografía de las Indias,  1894, p. 76.

107  Sobre -r, -l, A. Alonso, en NRFH, VII (1945), pp. 326-327, y más datos y precisiones en S. L. Robe, «-L y -R implosivas en el español de Panamá», NRFH, II,  1948, pp. 272 y ss.

108  Cuervo, Apuntaciones, 1915, §§ 746, 758, 770 (el vulgo cam­pesino en el interior dice a veces marío, créito, deo), 771, 772, 776; su afirmación de que en Colombia sólo «en boca de niños y gente amaricada» ocurre la pronunciación -l y -r (§ 749) ha sido des­mentida por observaciones posteriores. R. Uribe, Diccionario abre­viado, 1887, p. XIII. Henríquez Ureña, Sobre el problema, 1932, p. 117 nota 3. E. Tiscornia, La lengua de Martín Fierro, 1930, p. 40, nota 2. Para Casanare, la novela de fr. Pedro Fabo, El doctor Navascués, 1904. Reuniendo los datos de la literatura costumbrista, informes de maestros y observaciones directas (estas últimas centradas especialmente en Bogotá y en el Chocó), L. Flórez ha tra­zado un cuadro de conjunto de las modalidades del español co­lombiano en La pronunciación del español en Bogotá, 1951, pp. 189-193, 200-205, 216-218, 222-228, 231, 240-242 (el libro com­pila la información repartida en sus anteriores artículos «El ha­bla popular en la literatura colombiana», «Cuestiones del espa­ñol hablado en Montería y Sincelejo», «El habla del Chocó», en BICC, I, 1945, pp. 318-361; V, 1949, pp. 124-162; VI, 1950, pp. 110-116); véase además Flórez, Habla y cultura popular en Antioquia, 1957, pp. 39-46. Para la región andina de Venezuela, informes de A. Rosenblat. Respecto a -r, -l, A. Alonso en RFH, VII, 1945, pp. 237-330.

109 Historia general de las conquistas del Nuevo Reino de Granada, 1688 (Dedicatoria de 1676, Aprobación de 1685), Lib. 3, cap. 3, p. 81b; a continuación elogia el ingenio de los naturales de Cartagena, si bien no excede al de «los criollos de las demás partes de la provincia» o término de la ciudad. En la impresión de Amberes se halla siénegas, p. 7b (dos veces), 81a, etc. ’ciéna­gas’, servetanas 16b (dos veces), mais 70b, maysales 71a, 75b, estorciones 78a,  114a, brizas 81a, etc.

110  López de Velasco, Geografía de las Indias, 1894, pp. 83 y 443.

111  Gustavo Lemos, Barbarismos fonéticos del Ecuador, 1922, pp. 12, 15, 16, 22, 56 y 60 nota (reseña de M. L. Wagner, RFE, X, 81). Menéndez Pidal, Gram, hist., § 354 nota. H. Toscano Mateus, El español en el Ecuador, 1953, pp. 89-92, 99, 102, 113. Y, sobre todo, P. Boyd-Bowman, «Sobre la pronunciación del español en el Ecuador», NRFH, VII (1953), pp. 221-233. La distinción entre ll y y con pronunciación lateral de la ll se conserva sólo en Loja y Cuenca; en Riobamba y Quito muchos dicen gažo, žave, con pronunciación semejante a la j francesa, mientras la y de mayo, arroyo, etc. es «normal» (según me informó ya en el pasado Honorato Vázquez).

112  A. Alonso en la RFH, III, 1941, p. 164. Según mis notas to­madas en Perú a comienzos del s. XX, Arequipa mantiene la ll, mientras por el Norte la costa es yeísta desde Paita y Lambayeque, lo mismo que la costa de Ecuador. Sobre la ll «bien mojada», v. Diccionario de peruanismos por Juan de Arona; la pronuncian «los indios y los serranos del Perú», y es corriente en Arequipa: «la ll en boca serrana deleita tanto como la z y la c en boca castellana».

113  Henríquez Ureña, en RFE, VIII, 1921, p. 358 nota; Sobre el problema,  1932, p.  136.

114  A. Alonso y Á. Rosenblat, en nota a Estudios sobre el español de Nuevo Méjico de A. M. Espinosa, 1930, p. 195. Henríquez Ureña, Sobre el problema, 1932, pp. 117 nota 2 y 136. Sobre la ll en Mendoza, y más aun en San Juan, me informaba en 1914 Ricardo Rojas. El yeísmo abunda también en esa región, tanto que E. Tiscornia, La lengua de Martín Fierro, 1930, p. 41, da v < ll, para Córdoba, La Rioja, Santiago del Estero como si fuese pro­nunciación única.

115  Comprendía en el siglo XVI el Chile moderno, desde Copiapó al Sur, con las tierras interiores de la región de Cuyo, hoy de la Argentina.

116  R. Lenz en Zeit. f. rom. Philol., XVII, 1893, p. 209. A. Echeverría y Reyes,  Voces usadas en Chile,  1900, pp. 32-33, con fóforo, difrutar, defile, admófera, méih ’maíz’, péih ’país’. En Chiloé, lape ’lápiz’, lipe ’piedra lipis’, rejatar ’resgatar, rescatar’ (F. J. Ca­vada, Chiloé y los chilotes, 1914, pp. 271, 403-404; en la p. 267 niega que la -s final se suprima, do ’dos’, como en el resto de Chile). Cuervo, en Bull. Hisp., III, 1901, pp. 55-56, pone re­paros a la opinión de Lenz, quien creía que la pérdida de s en Chile era debida a carecer de s la lengua araucana; rebate definitivamente tal opinión A. Alonso en la RFH, I, 1939, pp. 324-326.

117  A. Alonso, en RFH, VII, 1945, pp. 322-324. Como en otras hablas con relajación de consonantes finales, también se pierde la -n- en ensame ’examen’, virge, image, etc., Raza chilena, 1904, p. 153; Cavada, Chiloé, p. 271.

118  Mis observaciones son de los años 1905 y 1914. Julio Saavedra, reproduciendo la pronunciación culta de Chile, transcribe junto a comendao, etc., también remplaδáa, δitáas, y hasta pođío, pero soniđo, reconoδiđo, cađena, vaniđá (Le Maître Phonetique, Janvier 1904, Fevrier-Mars 1905); extraña esa δ, admitida en la pronunciación chilena!

119  La región yeísta es desde el río Choapa al Maule, según Lenz, Diccionario etimológico, 1905-1910, p. 99. Otros excluyen a Talca, fijando el límite sur del yeísmo en el río Mataquito (Raza chilena, Valparaíso, 1904, p. 146) Lenz y Cañas Pinochet dicen que Chiloé es yeísta, pero Cavada, Chiloé, incluye en su vocabula­rio regional unas 30 voces que empiezan por ll, llolló ’artificio para pescar’, llipullín ’utensilio para tejer’, etc. (pp. 363-366), y nombres familiares como Machille ’Matilde’, Llallo ’Olegario’, Pallo ’Pablo’ (p. 426).

120  E. Tiscornia, La lengua de Martín Fierro, 1930, pp. 46-49 (-s final), 50-51 (-d-), 41-42 (yeísmo con y y con ž; la ll de los correntinos no es general). B. E. Vidal Battini, El habla rural de San Luis, I, 1949, pp. 41-50, Malmberg; Études sur la phonétique de l’espagnol parlé en l’Argentine, 1950, pp. 70-74, 144, 150-153, 156-171. W. Vázquez, El fonema /s/ en el español, Uruguay, 1952. Los españoles del Paraguay enseñaron a los guaraníes la pronun­ciación de la ll, sonido de que el guaraní carece (M. Morínigo, Hispanismos en el guaraní, 1931, p. 55). Es notable la reafirmación de la -d- que señala Tiscornia en el lenguaje gauchesco.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

*   321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

*   322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

*   323.- 9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO»

*   324.- 10. EL «SESEO» ENTRE LOS INDIOS

*   325.- 11. EL HABLA INNOVADORA DE CARÁC­TER SEVILLANO PROPIA DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

*   326.- 12. EL HABLA ANDALUZANTE EN LOS PUERTOS DEL VIRREINATO DE MÉJICO

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra з, Ze minúscula,   del alfabeto cirílico.  Sonido /z/  z

326.- 12. EL HABLA ANDALUZANTE EN LOS PUERTOS DEL VIRREINATO DE MÉJICO

326.- 12. EL HABLA ANDALUZANTE EN LOS PUERTOS DEL VIRREINATO DE MÉJICO

12. EL HABLA ANDALUZANTE EN LOS PUERTOS DEL VIRREINATO DE MÉJICO. XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      La diferencia de las dos variedades fonéticas del español de América se percibe claramente sobre el territorio me­jicano.

      En la ciudad de Méjico la s (de tipo andaluz, por supues­to, convexa prepalatal, es decir, derivada de la antigua ç) se conserva sin relajación, siempre silbante, tanto final de sílaba como de palabra. Esta firmeza de articulación choca a los habitantes de la costa y de las Antillas, para quienes el habla de la ciudad de Méjico «es un mar de eses del cual emerge uno que otro sonido». También la -r y -l finales se mantienen con cierta firmeza. La j, aunque no es fricativa velar como en Castilla sino aspiración laríngea como en Andalucía, se conserva bien definida, sin ulterior relajación. Igualmente la -d- intervocálica, aunque en la pronunciación popular puede perderse no sólo en -ado, sino en -ada (pelao peláu, pegaa pega, naa na), se suele mantener por el mismo pueblo bajo, hasta en la terminación -ado, y aun hay la posibilidad de que, por notable arcaísmo, se conserve esa d oclusiva, no fricativa 87. La pronunciación descuidada no se distingue por la relajación de las consonantes, sino por la de las vocales, tendiendo a reducirse la vocal átona, ab­sorbida en una s  o en otra consonante continua: pas'sté, viej'sito será viejesito 'viejecito', psioso, pesioso 'precioso', blocs pr apunts, bloks par apuntes. Estos caracteres del habla de la ciudad de Méjico se hallan también en la vasta meseta cen­tral del país y en las llanuras descendentes del Norte 88. En Nuevo Méjico hay alguna mezcla de tendencias; de una parte la d intervocálica se mantiene bien en la pronuncia­ción popular (rendido, comida, verdades, quedito, todo, miedo, relinchador, predicador, aunque se pierde en soldau, lau, naa, caa); la vocal átona se debilita y pierde a veces, y aun la acentuada, cubierta por una consonante continua sonora que se alarga, ermanito, casi ermannto 'hermanito', camita casi cammta, pilita, perrito 89; pero junto a estos caracteres comu­nes con el habla del centro de Méjico, el nuevo mejicano relaja la -s final de sílaba, rehponder, y aun la inicial o in­tervocálica, nohotroh, pahar, hiempre.

      Esta relajación de la s es el carácter que más distingue del centro mejicano la costa de Veracruz, en la cual se pro­nuncia canahta, buhcar, lagrimone, etc. Por ello los veracruzanos son bromeados en el centro de Méjico saludándolos  con el remedo «arró con pecao» 'arroz con pescado', burla en que también se destaca la pérdida de la d intervocálica, puee 'puede', toíto, etc. Además caracteriza el habla de la costa del Golfo (Veracruz, Yucatán) la igualación de -r, -l fi­nales de sílaba. La j, ya aspirada a lo andaluz en el inte­rior, se relaja más en la costa hasta desaparecer cuando se pronuncia con descuido: lah muhereh o la müere, loh viehoh o lo vieo. Al revés que en el interior del territorio, en la cos­ta se debilitan las consonantes, mientras las vocales conser­van su plenitud; al «pas'sté» o «blok's pr' apunt's» del interior, corresponde en la costa «pasi uhté» o «bloqueh par apunteh». Como en Veracruz, se pronuncia en Tabasco (Tabahco, inhpirasión, lapihero 'lapicero'), en Campeche y en Yucatán. Lo mismo en la costa del Sur y Occidente, una extensa zona del estado de Guerrero y en el estado de Jalisco, tanto en sus tierras marítimas como en las interiores90.

      La altiplanicie de Nuevo Méjico muestra mezcla de ca­racteres, que se explicará acaso por su población tardía y muy mezclada, no iniciada sino en el año 1598 con la ex­pedición de Juan de Oñate, compuesta de familias del Norte de Méjico (Nueva Galicia y Nueva Vizcaya), así como de otras partes de Méjico y de España; todavía en 1693 fue necesaria una segunda población en masa que reforzase la primera 91.

      En la división administrativa de los siglos XVI y XVII, Nuevo Méjico con Nueva Vizcaya (Zacatecas, Durango) for­maba parte de la Audiencia de Nueva Galicia (Jalisco), y tanto esta extensa Audiencia como la de Méjico (de Panu­co a Yucatán y a Oaxaca), de las cuales se forma la moderna república mejicana, ofrecen las dos variedades, la más y la menos andalucista, de que venimos tratando.

      En cambio, las otras dos audiencias que integran el Vi­rreinato de Méjico presentan, cada una por su parte, cier­ta unidad dialectal. La Audiencia de Guatemala (hoy repú­blica de la América Central) tiene por lo común el habla conservadora semejante a la de la corte de Virreinato y centro de Méjico 92. Por el contrario, la Audiencia de la Es­pañola o de Santo Domingo, que comprendía la Florida, Las Antillas y la costa de Venezuela, tiene habla semejante a la de la costa mejicana con relajación de las consonantes más intensa aún que en Veracruz.

      En Cuba, por ejemplo, no sólo se relaja la s final (ehto, rajar 'rasgar'), sino muy abundantemente la r y la l finales de palabra: señó, doló, muhé, cafetá, y la pérdida de la d en el habla popular es muy extensa: colorá, escondío, sentío, la comía, toa, deo, mieo, quearon, viúa, caena, monea...93.

      En Santo Domingo, la -s ante consonante se reduce a una ligera aspiración o desaparece (bien sin dejar rastro, bien provocando una leve geminación de la consonante siguien­te) y en posición final absoluta lo normal es la omisión; en cuanto a la -r, -l interiores caben resultados muy varios de la relajación: articulación mixta de r, l, vocalización (pueita 'puerta', ehpaida 'espalda'), geminación de la consonante inmediata (muette 'muerte', pugga, 'pulga'), vocalización y geminación (baibba 'barba'), aspiración nasalizada (en el caso de -rn-, -rl-); en posición final, aparte de la vocalización propia de ciertas áreas, se da preferencia al resultado -l, junto a la pérdida (sá, baú, cordé, mié); predomina la elimi­nación total de la d intervocálica 94.

      En Puerto Rico, la -s interior se aspira de manera gene­ral por todas las clases sociales (habiendo cierta tendencia a la asimilación de la aspirada a la consonante siguiente) y en posición final ante pausa se omite; la igualación de -r, -l es también lo común, sea en -r, sea en -l o bien en un resultado mixto, siendo escasas, pero no desconocidas, la omisión en posición final ante pausa, la asimilación y la vocalización; la périda de la -d- es rasgo popular y fami­liar, aunque hay una tendencia culta a la restauración, que afecta incluso a -ado 95.

      A la Audiencia de la Española, en los siglos XVI y XVII, pertenecía Venezuela, y en su litoral, además de la aspira­ción de la -s (ehtar, rajar, 'rasgar', lo fóforo, loh hombreh), de la igualación de -r y -l (arma 'alma', purga 'pulga', «er mar», señol, «a la olden», coló, «vamoh a comé) y de la pérdida de la d intevocálica («er sordao», venío, «una plancha»), también se han notado particulares semejanzas léxicas con el habla de Cuba que piden un examen crítico 96.

      El diferente carácter de estas dos audiencias, de Guate­mala y La Española, parece hallar explicación, al menos parcial, en su sistema de comunicaciones. El carácter más andalucista de las Antillas y costa de Venezuela se explica en gran parte porque todos los mares de la Audiencia de la Española estaban periódicamente surcados por las dos flotas anuales de Sevilla; cada flota, al llegar a la isla Do­minica, se bifurcaba, una parte, costeando las Antillas por barlovento, se dirigía a Veracruz (ciudad cuyos vecinos es­pañoles eran, a finales del s. XVII, «todos mercaderes», sin ningunas labores de campo), siendo su puerto (San Juan de Ulía) el punto de arribo en el cual esa parte de la flo­ta se detenía hasta seis meses esperando el regreso a Sevi­lla 97; otra parte de la flota iba a Tierra Firme; después era La Habana el puerto de espera y reunión para ambas sec­ciones de la flota, cuando emprendían el regreso a Espa­ña98. Justamente esta bifurcación de la flota excluía de sus dos ramas a la otra audiencia, la de Guatemala, cuyos es­casos y malos puertos recibían pocos navios directos de España; sus ciudades, alejadas del mar (Santiago de Gua­temala, San Salvador, León y Granada de Nicaragua) recibían a lomo de mulos las mercaderías de la Península, que a menudo tenían que ir a buscar a puertos ajenos99; la vida era agrícola; las comunicaciones principales eran por tierra hasta Méjico, y sólo hacia Méjico, pues hacia Panamá, entre los siglos XVI y XVII al menos, era intransitable el paso por haber allí indios de guerra 100. Esto explica el carácter conservador del habla centro-americana, semejan­te a la de la capital interior de Méjico en mantener la -s, la -r, la -l y la -d-101.

      En el Pacífico, las costas de Jalisco y de Guerrero, que hemos mencionado como andalucistas, tenían los dos gran­des puertos para el comercio con Filipinas y El Perú: La Navidad y Acapulco.

      Por último, es notable que exista un neologismo común a todas las regiones del virreinato, ora a las más andalucistas ora a las más conservadoras, y es el yeísmo, al cual no se co­noce excepción ninguna  102, salvo una pequeña comarca al Sur de Méjico, la Barranca de Atotonilco, cerca de Atoto-nilco el Grande en el moderno estado de Hidalgo 103. Como el náhualt carece del sonido ll  y suele reproducirlo por y en los préstamos que toma al español, yahue (yawe) 'llave', cauayo 'caballo'104, pudo contribuir a la rápida desaparición de la ll en el territorio conservador del centro de Méjico, donde el yeísmo domina, tanto en las clases educadas como en las incultas 105. Por otra parte, en la Península, el yeísmo, aparte de su expansión como fenómeno meridional, ha tenido una difusión ciudadana que gana incesantemente terreno desde el s. XVIII.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

87  Henríquez Ureña, en RFE, VIII, 1921, p. 365; Navarro To­más, en RFE, X, 1923, 36 nota; A. Alonso en sus observaciones a A. M. Espinosa, Estudios sobre el español de Nuevo Méjico, en «BDMA», I,  1930, pp. 230-231 nota.

88  RFE, VIII, 1921, p. 358, y las observaciones de A. Alonso a Estudios sobre el español de Nuevo Méjico de A. M. Espinosa, 1930, pp. 434-438. Posteriormente, J. Matluck, «La pronunciación del español en el valle de México», P. Boyd Bowman, «La pérdida de las vocales átonas en la altiplanicie mexicana» y, sobre todo, M. J. Canellada y A. Zamora Vicente, «Vocales caducas en el es­pañol mexicano», NRFH, VI, 1952, pp. 112-113; 138-140; y XIV, 1960, pp. 221-241.

89  A. M. Espinosa, Estudios sobre el español de Nuevo Méjico, 1930, p. 210 (y v. p. 436) transcribe 'm papá 'mi papá', kõ'n tambor 'con un tambor', ka'mta 'camita', bo'lta 'bolita', burto 'burrito'.

90 J. González Moreno, Etimologías del Español, 1936, pp. 104, 111, 113, etc. F. Castillo Nájera, El español que se habla en Méjico, 1936, p. 22. P. Boyd-Bowman, El habla de Guanajuato, 1960. So­bre -l y -r, véase A. Alonso y R. Lida, «Geografía fonética. -L y -R implosivas en Español», RFH, VII, 1945, pp. 324-325 y B. Malmberg, «Le R final en Espagnol Mexicain», en Estudios dedi­cados a Menéndez Pidal, III, Madrid,  1952, pp.  131-134.

91  A. M. Espinosa, El español de Nuevo Méjico, 1930, pp. 45-46.

92  Véase adelante, n. 101.

93  Henríquez Ureña, en RFE, VIII, 1921, p. 374 nota. J. M. Dihigo, El habla popular a través de la literatura cubana, 1915, pp. 36-38. A. Montori, Modificaciones del castellano en Cuba, 1916, p. 110.

94  T. Navarro, «Apuntes sobre el español dominicano», Rev. Iberoam. XXI,  1956, 417-429.

95  T. Navarro, El español en Puerto Rico, 1948, pp. 59-60, 66-67, 71-74, 76-88, 99-100 y mapas 4, 5, 13, 14, 16-21, 26, 27.

96  Cuervo, Bull. Hisp., III, 1901, p. 55. Henríquez Ureña, en RFE, VIII, p. 376. Informes personales de A. Rosenblat de 13 de marzo de 1949. En medios ciudadanos ha habido una nota­ble tendencia a la reposición de la -d-: «La terminación -ao por -ado de que aún hoy día se valen familiarmente españoles ilus­trados, no la emplea sino la gente vulgar de los campos; la de las ciudades que carece de instrucción, la gente de escaleras abajo, incurre a las veces en el vicio contrario, y dice afectadamente cacado por cacao», J. Calcaño, El castellano en Venezuela, 1897, p. 56. Habría que depurar los muchos «provincialismos de Riohacha», cuya semejanza con los de Cuba es notada por M. E. Lanzo, Apuntaciones críticas sobre el idioma castellano, 1920, pp. 205-253. Río de la Hacha era el último punto de la Audiencia de La Española, y Santa Marta el primero de la Audiencia de Nueva Granada.

97  Juan López de Velasco, Geografía de las Indias, desde 1571 a 1574, publ. por Justo Zaragoza, 1894, pp. 212 y 74-75. La des­cripción de López de Velasco vale en sus líneas generales hasta la reorganización de América emprendida por los Borbones.

98  López de Velasco, Geografía de las Indias desde 1571 a 1574 (ed. J. Zaragoza,  1894, pp. 74-77 y 112), pp. 76-77.

99  La navegación de cabotaje («costa a costa») tenía mayor im­portancia. Las naos de España llegan al puerto de Trujillo. Las fragatas de Nicaragua van a buscar las mercaderías de España a Panamá, a Nombre de Dios, donde llegaba la flota (López de Velasco, Geografía, pp. 301, 311, 322). Todo el comercio del rei­no de Guatemala, aun mucho después, se reducía a ocho o diez galeotes que llegaban de Cuba a Trujillo, tres o cuatro embarca­ciones de Santa Marta y Cartagena en Nueva Granada que lle­gaban al río San Juan, y algún barco menor que del Perú apor­taba a Sonsonate (A. Batres Jáuregui, Provincialismos de Guatemala, 1892, p. 35).

100   Don Bernardo de Vargas Machuca, Milicia y descripción de las Indias, 1599.

101   Para la -s bien articulada en Centroamérica, véase Henríquez Ureña, Sobre el problema, p. 117. Y, como ejemplo de Costa Rica, los romances populares de Aquileo J. Echeverría, donde la -s se mantiene: ustedes, usté, fósferos 'fósforos', etc., y donde, fren­te a clavao, dao, estao, la d intervocálica se conserva en echada, mojada, nada, nacida, yovida 'llovida', molida, nadita, quedó, todo, bebediso, pachotadas (según el estudio de A. Baldares en Anales del Ateneo de Costa Rica, III, 1914). Sobre la distinción de -r; -l, A. Alonso, en RFE, VII, 1945, pp. 331-332. Quizá en algunas par­tes haya mayor influencia del habla del Caribe que lo hasta ahora apuntado: D. L. Canfield, en Hispania, XXXVI, 1953, pp. 32-33, nota para El Salvador y territorio adyacente que la s «a veces se oye como mera aspiración, no sólo a final de sílaba sino ante vocal» y cita ehplicar, loh dos, loh gatos, lah bacas, lah gaínas 'las gallinas', ehoh ombreh, Hanta Ana.

102  Para el desconocimiento de la ll en Méjico, Nuevo Méjico, Cuba, Puerto Rico, Costa Rica, Salvador, véase E. Tiscornia, La lengua de Martín Fierro,  1930, p. 41.

103  M. G. Revilla, Provincialismos de fonética en México, «Memo­rias de la Academia Mexicana», VI,  1910, p. 369.

104  Otras veces el náhuatl reproducía la ll española con la l  o con doble l.l: caxtilán o caxtil.lán 'de Castilla'; tanto el padre Molina en 1571 como el catedrático Manuel Pérez en 1713 ad­vierten que la ll en náhuatl se pronuncia como l (D. L. Canfield, Spanish Literature in Mexican Languages,  1934, pp. 224-225).

105  Pero, véanse atrás, n. 78, y adelante, n.  122.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

*   321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

*   322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

*   323.- 9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO»

*   324.- 10. EL «SESEO» ENTRE LOS INDIOS

*   325.- 11. EL HABLA INNOVADORA DE CARÁC­TER SEVILLANO PROPIA DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

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La Garduña Ilustrada

Imagen: letra ѕ  minúscula  ,    Dze del alfabeto cirílico.  Sonido /ʣ/,   dz

325.- 11. EL HABLA INNOVADORA DE CARÁC­TER SEVILLANO PROPIA DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

325.- 11. EL HABLA INNOVADORA DE CARÁC­TER SEVILLANO PROPIA DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA

11. EL HABLA INNOVADORA DE CARÁC­TER SEVILLANO PROPIA DE LOS PUERTOS DE AMÉRICA. XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617).

      En la discusión sobre el «andalucismo» del español colo­nial suele considerarse inseparable del problema que plan­tea el çeçeo-zezeo (hoy llamado «seseo»), de carácter general panamericano, el de la presencia en ciertas regiones del Continente americano de otros rasgos fonéticos innovado­res comunes al español dialectal del Sur de la Península. La difusión de estos fenómenos dialectales tiene, en efec­to, cierto paralelismo con la de la confusión de s y ç, z; pero, al mismo tiempo, ofrece muy notables e ilustrativos contrastes que creo deben ponerse de manifiesto y expli­carse históricamente.

      Frente a la unidad de Hispanoamérica en cuanto al «seseo» (<çeçeo-zezeo) hay respecto a la suerte de la s una diferencia que divide el Continente en dos variedades bien distintas. En unas comarcas la s, sobre todo cuando es final de sílaba o de palabra, se relaja, tendiendo a convertirse en una mera aspi­ración laríngea (dehpueh 'después', ehte 'este') o a perderse; mientras en otras partes la -s se mantiene, como por lo co­mún sucede en Castilla, León y Aragón.

      La aspiración de la s se extiende también bastante por la mitad meridional de España 69. Desde luego ocurre en las regiones confundidoras de s y ç, z, Andalucía, Canarias; también en algunas distinguidoras: Jaén, gran parte de Extremadura y del reino de Toledo, Murcia y Albacete.

       Esta aspiración de las sibilantes en posición final de síla­ba es difícilmente documentable a través de la escritura; en consecuencia carecemos de claros testimonios antiguos. Sin embargo, creo que puede aducirse una curiosa muestra de tal pronunciación a comienzos del s. XVI: el cordobés Fer­nando Colón (nacido en 1488), hijo del Almirante y de la cordobesa Beatriz Enríquez posiblemente no sólo «çeçeava», sino que tendía a pronunciar aspirada la -s final, hasta el punto de que la aspiración de la implosiva contagiaba a las oclusivas sonoras siguientes (como hoy en buena parte del área de la aspiración 'las botas' son lah fotah, 'resbalar' re­falar, 'disgusto' dihjuhto o dijuhto, etc.); así, transcribiendo el ilustre bibliógrafo don Fernando el nombre de la famosa reina de Numidia 'Sophonisba' (que halla en un texto de Alonso de Palencia), él escribe Sofonifa 70, graciosa falta or­tográfica, cuya segunda f  me parece deja oír la aspiración de la -s que en otro caso la escritura no hubiese podido entonces representar; deja oír la lengua indócil andaluza del fundador de la Biblioteca Colombina, que no se doma ni aún para pronunciar un nombre propio clásico, patrimo­nio exclusivo de eruditos latinistas no contaminados por el habla del vulgo.

      A la relajación de la -s y de la -z acompaña a menudo en América la de -r y -l finales, que tienden a una pronun­ciación débil indistinta o se intercambian libremente. Este resultado indistinto puede llegar a extremos de relajación, asimilándose a la consonante siguiente, vocalizándose o aspirándose, y, en posición final ante pausa sobre todo, hasta puede perderse totalmente.

      En España el área de este fenómeno abarca aproxima­damente las mismas regiones meridionales que la aspiración 71.

      Lapesa ha reunido importantes testimonios antiguos: En 1567 el morisco granadino Francisco Núñez Muley escribe alçobispo, silben 'sirven', leartad, particural, y otro texto gra­nadino de 1576 habla de «Antonia Belmúdez»; hacia 1601 se mencionan como formas andaluzas carcañal, lebrel, gua­damecil, delantar, contraponiéndolas a las que se consideran propias castellanas: calcañar, lebrer, guadamecir, abantal 72.

      Con la relajación de la -s, la -r y la -l en América van tam­bién por lo común unidas varias relajaciones consonanticas que se producen igualmente en Andalucía y otras regiones. La relajación de la j, hecha una simple aspiración laríngea muy débil o caduca (confundida con la h aspirada, proce­dente de f- latina), empieza a ser notada a comienzos del XVII por Cervantes, Suárez de Figueroa, Quevedo y otros, como propia de los bravos y valentones de Sevilla: mehor y meor 'mejor', harro y arro, hente, baraha, muher, Erez 'Jerez', trabaar (con igual aspiración caduca que la que entonces, en vez de la h muda de la ortografía corriente, escribían Que­vedo, Vélez de Guevara o Rojas Zorrilla como propia de los mismos bravos: jumo al lado de humo con h muda, gerida 'he­rida', gidalgos, etc.)73. El grado primero de esta relajación, es decir, la j del siglo XVII decaída de su carácter fricativo para convertirse en simple aspiración h coincidente con la h aspirada de f- latina, era rasgo común y característico de Sevilla74, y es hoy común a varias regiones meridionales de España con Hispanoamérica en general; lo distintivo de algunas regiones costeñas americanas es la extrema relaja­ción, casi supresión, de esa h aspirada, como hacían los bra­vos sevillanos y sus imitadores, notados por Suárez de Figue­roa o Rojas Zorrilla (trabaar, arro), máxima relajación usual en cierta pronunciación popular andaluza.

       Otra relajación y abandono consiste en convertir la ll en y; se descuida la articulación peculiar de la ll como palatal lateral y se la reduce a la articulación central común a las demás consonantes. El yeísmo es fenómeno muy esparcido en la Península, pero donde está más arraigado es en el Sur, Murcia, Extremadura, Andalucía y Canarias, sin que en estas regiones se excluya en absoluto la pronunciación co­rrecta ll; el yeísmo, aunque tan difundido, es tan típico an­daluz que en Guadalajara los pueblos distinguidores de ll e y llaman a los yeístas de Brihuega «los andaluces de la Alcarria»75, y un peruano al enfrentar la distinción de un serrano con el yeísmo de un limeño, dice que éste confun­de la ll y la y «como un andaluz»76. En América tiene el yeísmo mucha más extensión, por eso sólo anotaremos los casos de conservación de ll, como muestra de arcaísmo. La ll, articulación anómala por ser lateral, contraria a todas las demás articulaciones, que se producen en el centro de la boca, es una consonante inestable, siempre propensa a hacerse y. Respecto a la fecha del yeísmo, Cuervo lo creía muy moderno en la Península, del siglo XVIII; pero los ejemplos se hallan desde los tiempos primitivos del idio­ma77, y en América se hallan desde el XVI, por lo menos en el Río de la Plata en cuyos documentos hallamos ultracorrecciones gráficas: «podrán ir, llendo siempre por el río» 1541; vuelles por «bueyes», 1593, y otras. Como tan natu­ral, el cambio de ll en y puede con facilidad producirse es­pontánea e independientemente en lugares dispersos, pero la gran extensión del fenómeno en América y su mayor arraigo en las zonas marítimas de mayor comercio nos predispone a admitir un persistente influjo andaluz78.

      En fin, también consideraremos, junto a las anteriores, otra relajación consonantica, la de la d intervocálica, corriente en buena parte de las hablas populares de la Pe­nínsula, pero más difundida dentro del castellano especial­mente por Andalucía y mitad Sur de España. El primer testimonio de que la d se perdía en la terminación -ado es de 1737 79; luego, hacia 1760-70, aparece en la literatu­ra una chula madrileña que pronuncia dejao, escuchao, pero sofocada, oído, pulido80, y un andaluz que va más allá, pues no sólo dice estrao, sino corríos, romaizado, muñiar. En América señalaremos regiones donde en la lengua fa­miliar no se pierde la d, o casi sólo se pierde en la ter­minación -ado, y otras en que se pierde en muchas otras condiciones.

      Uno de los primeros lingüistas que expusieron con ca­rácter general estas diferencias, M. L. Wagner, supuso que las regiones de América con s relajada, que suelen ser las costeñas, fueron pobladas con más intensidad antes que las otras, desalojando de ellas a los indios en los siglos XV y XVI, y que entonces predominaban en la colonización los andaluces y extremeños; por el contrario, las regiones in­teriores, donde los indios subsisten numerosos, fueron po­bladas más lentamente, sobre todo en los siglos XVII y XVIII, experimentando el influjo nivelador de los emigrantes idos de las diferentes partes de la Península; el idioma español habría progresado aquí más despacio y se habría difundi­do con ayuda de la escuela, por eso es menos dialectal. Pero, como objetó con razón Henríquez Ureña, esa diferen­cia cronológica en la fecha de la colonización está lejos de ajustarse a la realidad de los hechos históricos 81.

      Apartándose de las tesis «andalucistas», los dialectólogos hispanoamericanos vienen propugnando explicaciones poligenéticas para estas relajaciones consonanticas en Améri­ca y en la Península y hablando de un «fonetismo costeño y de tierra caliente..., igual en gran parte al andaluz, pero no por herencia de los conquistadores, sino por evolución paralela»82. Fue Henríquez Ureña quien observando que la -s relajada y otros rasgos semejantes a los andaluces están difundidos por tierras bajas de clima tropical, mientras la articulación más firme de las consonantes se encuentra en las altiplanicies frías, sugirió por primera vez, con toda clase de reservas, una posible causa climatológica, unida a otras, sobre todo al influjo de las lenguas indígenas 83. Tropicalismo y clima frío de meseta se traen como explicación para caracteres diversos de la literatura hispanoamericana en las tierras bajas y en las altiplanicies 84.

      Por su parte, Amado Alonso consideró, igual que en el caso del çeçeo, que los fenómenos característicos de las «tie­rras bajas» de España y América nacieron espontáneamen­te aquí y allá como resultado codependiente de tendencias arraigadas en el pasado común 85.

      Por mi parte creo que en la relajación a un lado y otro del Atlántico y en la costa del Pacífico de la -s y la -z, de la -r y la -l, de la j de la -d- resulta de evidencia apodíctica, como en todo otro caso, la dependencia de los fenómenos coloniales respecto a los metropolitanos, y que las varieda­des de español que se pretenden localizar en tierras bajas o altas se explican por razones histórico-sociales.

      Sería posible pensar, aunque no creo mucho en ello, que las regiones cálidas atrajeran más a los andaluces, pues se ha observado en la historia de las emigraciones coloniza­doras que los colonos prefieren establecerse en aquellas comarcas del país colonizado que más se parecen por naturaleza y clima a su país de origen 86; sin embargo, basta considerar que es muy natural que las costas frecuentadas por la navegación de las flotas reciban más directa, íntima y persistentemente las nuevas ondas lingüísticas del habla familiar metropolitana, en contraste con las regiones del interior. No nos puede sorprender hallar arraigadas en las zonas costeras con puertos la aspiración de -s y la relaja­ción de -r, -l en una articulación indistinta, fenómenos que sabemos se propagaban por Andalucía durante el Siglo de Oro; o la debilitación de la j, que, referida al pueblo bajo sevillano, empieza a documentarse en el siglo XVII, o la pérdida de la d intervocálica, que comienza a manifestarse en el siglo XVIII más abundante en Andalucía, pero también entre los chulos madrileños. Estas novedades popula­res no llegan sino muy debilitadas a las tierras interiores del Continente americano, donde se conservó la pronun­ciación antigua, tocada sólo del leve andalucismo inicial o primitivo, que se manifiesta en el «seseo» (procedente del çeçeo) y en la aspiración de la jota, pero manteniendo en lo demás la pureza de la lengua cortesana y literaria inicialmente recibida, la lengua colonial primitiva. En fin, creo que la tradicional denominación de «tierras altas» y «tierras bajas», usada en la dialectología hispanoamericana, debe re­chazarse como inexacta y que, en su lugar, debe decirse tierras marítimas o de la flota y tierras interiores, destacando la situación favorable de las tierras que están en con­tacto regular con la flota de Indias que zarpaba dos veces al año. Esa flota se carenaba, se equipaba, se cargaba y se despachaba en Sevilla y en San Lúcar; su alistamiento obli­gaba a todo viajero indiano a permanecer en Andalucía una temporada. Casos hubo como el de 1552 en que toda la flota, con sus 64 navios, estuvo detenida diez meses por avería de las naves y todo el numeroso pasaje vagando en Sevilla y en Cádiz. Pues estas numerosas naves de cada flo­ta iban anualmente cargadas de andalucismo y lo repartían por las costas de América donde aportaban.

      Desde luego recalcamos, junto a lo dicho, que estas rela­jaciones consonanticas, por lo tardías, no pueden obedecer a condiciones primitivas de la colonización.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

69  Hasta la fecha [1961], no se ha elaborado un estudio de conjunto que precise los límites de la aspiración y, por tanto, hay que continuar acudiendo a los trabajos dialectales de carácter lo­cal. Véase R. Lapesa, Historia de la lengua española, 4ª ed., 1959, pp. 321-323, notas 79-81.

70 En las apostillas a las Vidas paralelas de Plutarco traducidas por A. de Palencia e impresas en Sevilla, 1491 (en la Raccolta Colombi­na, Scritti, II, 1894, p. 483). Sobre la atribución de las apostillas a Fernando Colón y no a su padre, véase atrás, cap. III, n. 67.

71  Sobre la geografía de la igualación en España, véase A. Alonso y R. Lida, «Geografía fonética. -L y -R implosivas en es­pañol», RFH, VII, 1945, pp. 316-322. El área (más compacta que lo sugerido por Alonso y Lida) abarca el andaluz, el extremeño (hasta la Sierra de Gata), el murciano con el albaceteño; falta por determinar la extensión del fenómeno en La Mancha.

72  R. Lapesa, Hist. de la lengua, 4ª ed., 1959, p. 323.

73  Entremés de La cárcel de Sevilla, impreso en 1617 (v. Gallar­do, Ensayo, I, col. 1375). Soneto de Escarramán, 1616 (Gallardo, Ensayo, IV, col. 1356). Suárez de Figueroa, El Pasajero, 1617, Ali­vio 8º, fol. 371 v. Vélez de Guevara, La serrana de la Vera, 1613 (ed. R. Menéndez Pidal y María Goyri, nota al verso 586). Quevedo, Buscón, cap. último (ed. Castro, 1927, p. 281). Rojas Zorrilla, Los bandos de Verona y Obligados y ofendidos (en «BAE», LIV, pp. 374, 65-66 y 76-77).

74  Véase arriba, cap. XII, § 4 (y n. 20).

75  Navarro Tomás, en RFE, X, 1923, pp. 37-39, y en su Ma­nual de pronunciación, 1932, § 124. A. Espinosa, Estudios sobre el español de Nuevo Méjico, I; notas y estudios complementarios de A. Alonso y Á. Rosenblat, «BDHA», Buenos Aires,  1930, §  158.

76  Juan de Arona, Diccionario de peruanismos, p. 323.

77  La ultracorrección gráfica mello por «meyo» 'medio', en 1090; urguioso en 1179, yengua «llengua» en el siglo X (Orígenes del es­pañol, §§ 510 y 44), orguyoso en el Alexandre, urguioso en el Canc. Baena (Cantar de Mio Cid, p. 15428); la ultracorrección Ilugero por 'yuguero' en el Códice salmantino de Juan Ruiz, 1092b; el copis­ta de ese códice nació hacia 1395 en Paradinas (v. mi Poesía ára­be, Col. Austral, 1941, p. 148; para el yeísmo en Salamanca, v. Sánchez Sevilla en la RFE, XV, 1928, p. 143 n. 1). Para América se halla en documentos judiciales argentinos la ultracorrección gráfica vuelles 'bueyes' en 1593, y buya 'bulla' en 1692 (en Estu­dios sobre el español de Nuevo Méjico, por A. Espinosa, 1930, p. 193, nota de A. Alonso / Á. Rosenblat). El caso de llendo por 'yendo' se halla en la Relación que dejó Domingo Martínez de Irala en Buenos Aires al tiempo que la despobló en 1541 (en R. Levillier, Correspondencia de la ciudad de Buenos Aires, I, 1915, p. 387).

78  Pudieron influir también las lenguas americanas carentes de ll; pero A. Alonso / Á. Rosenblat muestran cómo los indios guaraníes aprendieron a pronunciar la ll (en A. Espinosa, Estu­dios sobre el español de Nuevo Méjico, I, 1930, pp. 193-194 nota; M. A. Morínigo Hispanismos en el guaraní, 1931, p. 55). Los in­dios aztecas en vez de ll castellana pronunciaban l o y (D. L. Canfield, Spanish Literature in Mexican Languages, 1934, pp. 224-226).

79  Véase R. J. Cuervo, Apuntaciones,  1914, § 770.

80  Cadalso, Guerras civiles entre los ojos negros y los azules (en «BAE», LXI, p. 263a).

81  En RFE, VIII,  1922, pp. 358 nota, 359, 376; XVII,1930, pp. 279, 281; Sobre el problema,  1932, pp.  129,  133-134.

82  Así J. González Moreno, Etimologías del Español, 1936, p. 110.

83  M. L. Wagner, «Amerikanisch-Spanisch und Vulgärlatein», Zeit. f. rom. Phil., XL, 1920, pp. 295-297; trad. esp. en Public, del Instituto de Filología, Cuadernos, I,  1924, pp. 54-57.

84  Véase, por ejemplo, Raimundo Lazo, «La personalidad de la literatura hispanoamericana», Rev. Cubana, abril 1935.

85  A. Alonso, «Orígenes del seseo americano», en sus Estudios ling. Temas hispanoam.,  1953, pp.  102 ss., en especial p.  147.

86 Explicación sugerida por Max Leopold Wagner, en RFE, XIV, 1927, p. 32. Recuérdese, entre otros muchos posibles ejem­plos, cómo en la reconquista de Valencia los aragoneses se es­tablecieron en las tierras interiores y los catalanes en las coste­ñas. Otra explicación social conexionada con las condiciones climáticas sugiere B. Malmberg, «L'Espagnol dans le Nouveau Monde. Problème de Linguistique Générale», Studia Linguistica, II, 1948, pp. 5-6: la oposición lingüística entre el litoral y el interior se justificaría porque las zonas bajas «sont des régions fertiles qui ont dû attirer les laboureurs et où il a dû se constituer de bonne heure une population agricole» con un len­guaje vulgar rural.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

*   321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

*   322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

*   323.- 9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO»

*   324.- 10. EL «SESEO» ENTRE LOS INDIOS

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra і minúscula  ,   i ucraniana  del alfabeto cirílico.  Sonido /i/, i

324.- 10. EL «SESEO» ENTRE LOS INDIOS

324.- 10. EL «SESEO» ENTRE LOS INDIOS

10. EL «SESEO» ENTRE LOS INDIOS. XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      Dejamos para mejor ocasión el tratar de la enseñanza del español a los indios, y de las varias clases que en el siglo XVI se llamaban indios españolados, indios ladinos, indios gra­máticos. Sólo nos interesa ahora el «seseo».

      Es de suponer que en general los indios, a pesar de la anterior noticia referente a la sierra del Perú, la lengua española que por lo común aprendieron fue «seseante». Las palabras españolas que para sus idiomas tomaban eran «seseadas»; los araucanos tomaron manchana o mansana por ’mançana’, lachu o lasu por ’lazo’, chincha por ’çincha’, con la misma palatal ch = č, o sibilante s  que para manchu o mansu ’manso’ ’buey’, o chilla ’silla’65.

      Desconociendo documentos más antiguos del español escrito por los indios, citaré una extensa Historia del Perú, que desde 1580 escribió durante 40 años el indio don Fe­lipe Guaman Poma de Ayala, individuo perteneciente a la noble casta de los curacas. Aunque el español que maneja en el manuscrito autógrafo es corriente y suelto, la grafía es de continuo confusionaria: plasa, arcabuses, cavesa, descalso, bizo-rey, aciento, preción, ’prisión’, y así a cada paso66.

      Algo más impuesto en la ortografía corriente aparece un Memorial para la Audiencia de Charcas, firmado por dos in­dios principales, don Juan Colquegache y don Juan Ayavecuyssara, en la villa de Potosí, año 1599, sobre injusticias con los indios en las minas; no obstante, en él hay bastan­tes confusiones como subcidios, exesivas, exesos, caza, ’casa’, cazados ’casados’, «de zuerte», liziados... 67. Quizá interviene en la redacción algún memorialista no indio.

      En fin, también tenemos muestra del habla de un indí­gena, no de clase alta, sino inculto que sólo chapurrea el español. Lo caricaturiza Mateo Rosas de Oquendo, hacia 1600: Romance en lengua de indio mexicano medio ladino 68, donde la indistinción de s y z es continua: amanese, conoseré, biscueso ’pescuezo’, serradura...; la -s final desaparece a menudo en boca de este indio (parzande ’farsantes’, mis pasallo ’mis vasallos’), aunque hoy en la ciudad de Méjico la -s se mantiene en fin de palabra.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

65  Véase aquí atrás, § 4. R. Lenz, Zeit. f. rom. Philol., XVII, 1893, pp. 206-207. En los Estudios araucanos, 1895-1897, de Lenz, ha­llamos con su grafía vacilante de z-s: manzana p. 12, lazu pp. 9, 14 (con la misma z de maziau, kenzave, aquí arriba) y mansana p. 482, sapatu p. 476, etc. Para el guaraní sesina ’ceci­na’, sira ’sidra’, igual que sebo, santo, v. M. A. Morínigo, Hispanis­mos en el guaraní,  1931, Índice.

66   Véanse los extractos del manuscrito de Copenhague publica­dos por R. Levillier, Don Francisco de Toledo, supremo organizador del Perú, 1935, p. 439, y facsímiles de las pp. 104, 108, 304, 333, etc.

67  R. Levillier, La Audiencia de Charcas, III, 1922, pp. 359-364.

68  Publicado por A. Reyes en la RFE, IV,  1907, p. 356.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

*   321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

*   322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

*   323.- 9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO»

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra ї minúscula  ,   Yi   del alfabeto cirílico.  Sonido /ji/, yi

323.- 9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO»

323.- 9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO»

9. FOCOS DE RESISTENCIA AL «SESEO». XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      A pesar de los numerosos documentos con cacografías desde la primera mitad del XVI, y de hallarse entre los crio­llos atestiguada la práctica confundidora hacia 1570, sin duda habría en América varios focos de conservación de la distinción, donde la pronunciación oficial prevalecía apo­yada por los colonos castellanos, leoneses, aragoneses y demás. Por desgracia, no hay noticias seguras sobre el caso.

      El dominico fray Bernardino de Lugo, nacido en Bogo­tá, advierte en su Gramática de la lengua mosca o chibcha (Madrid, 1619) que la z «no se ha de pronunciar aguda, como se pronuncia en nuestra lengua, sino pronunciarse ha como la s»59. Es posible que entonces en Bogotá fuese corriente la distinción de s y z, pero también es más pro­bable que fray Bernardino no conceda existencia alguna en su mente al dialecto que oía a su alrededor y se atenga sólo al habla oficialmente correcta, la que se enseñaba en las escuelas, la que procuraban acatar en sus rimas los poetas, pues él en su Gramática compara los sonidos o «letras» que pronuncian los indios con «las de nuestro ABC castellano»; y tengamos además en cuenta que su libro se imprime en Madrid. El limeño padre Antonio Ruiz de Montoya, nacido en 1585, en su Arte de la lengua guaraní (Madrid, 1640) observa que los guaraníes «por s usan c leve»60; sin duda alude a la pronunciación castellana, desentendiéndose del «seseo» que en Lima corría ya muchos años antes, cuando allí estudiaba y escribía Pedro de Oña. El misionero italiano Horacio Carochi, Arte de lengua mexi­cana (Méjico, 1645), habla de una z que «se pronuncia casi como las castellana», y de otra z «parecida en la pronun­ciación a la z y a la ç», y después, en pleno siglo XVIII, el catedrático de la Universidad de Méjico, Carlos de Tapia Centeno, en su Arte novísimo de lengua mexicana (Méjico, 1753), siguiendo los pasos de Carochi, nota que la z meji­cana «tiene diferente sonido de el que en nuestro dialec­to» 61; ni a uno ni a otro se les podía ocurrir otra cosa que referirse al «castellano» oficial y literario, expresamente invocado por Carochi; no podía Centeno referirse a nin­gún dialecto del español en Méjico, sino usar la voz «dialecto» en el sentido que entonces tenía la palabra: «pro­piedad de cada idioma en pronunciación, voces y giros»; en la Méjico del siglo XVIII seguramente era universal la confusión de s y z 62, y Centeno sólo puede hablar en ge­neral del dialecto español en su pureza castellana, esto es, del «español dialecto» que decía Jiménez Patón 63.

      Indagando dialectos americanos, en el sentido moderno de esa palabra, se citan hoy escasos y mal conocidos res­tos de una pronunciación de la ç y la z a la castellana, de carácter interdental. En el Perú, los indios del Cuzco y de Cerro de Pasco se dice que pronuncian a veces z castella­na moderna en los numerales, cinco, diez, doce. En Santo Domingo personas de edad de la clase culta y aun algunos jóvenes, en la articulación ce, ci (hacer, decir) «pronun­cian a veces una sibilante más cercana a los dientes que la ese del país y precedida como de una ligerísima t»64. Esperamos que un fonetista recoja con mayor precisión estas peculiaridades que no sabemos si en verdad reflejan pronunciaciones conservadoras de estados antiguos de la lengua.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

59  D. L. Canfield, Spanish Literature in Mexican Languages, 1934, pp. 154 y 157, apunta este y otros «indicios» (que luego citaré) de una posible conservación de la pronunciación θ en Bogotá y Méjico.

60  A. Alonso en Universidad de La Habana, 1939, p. 78. Cita también al jesuíta Luis de Valdivia, nacido en Granada, 1560, quien en su Arte y gramática de la lengua de Chile (Lima, 1606) observa que entre aquellos indios era rara entre otras la pronun­ciación de la ç y de la s, y al P. Francisco Pareja, Arte de la lengua Timiquana (1614): «la c algunas veces la pronuncian por s, así como crusi, aviendo de pronunciar cruci».

61  Canfield, Spanish Literat.,  1934, pp.  134, 135, 157.

62  «La mejicana Sor Juana Inés de la Cruz, a fines del siglo XVII, rimaba s  con z y c» (Henríquez Ureña, Sobre el problema, p. 116).

63  Citado en el Diccionario de la Academia, que Centeno ma­nejaría. De las palabras de Eufemio Mendoza en 1872 (RFE, VIII, 377 nota) no puede deducirse absolutamente nada.

64  P. Henríquez Ureña, en la RFE, VIII, 1921, pp. 376-377; XVII, 1930, p. 283. Más vagamente se expresa en su obra poste­rior Sobre el problema, 1932, p. 116: «América recibió al principio las cuatro sibilantes [ss, s, ç, z], cuyas huellas podían rastrearse todavía en el siglo XIX en Méjico, en las Antillas y en el Perú, donde parece que aún hoy persisten».

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

*   321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

*   322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

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322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

322.- 8. PROPAGACIÓN DEL SESEO

8. PROPAGACIÓN DEL SESEO. XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      Ante todo es preciso insistir en que los documentos de todo el Nuevo Mundo nos ofrecen ejemplos de confusión de ç, z y ss, s desde el comienzo mismo de las ciudades y de los organismos oficiales en que esos escritos se redactan.

      Tanto en Méjico como en el Perú los documentos nos ponen en algunas interioridades precisas sobre la penetra­ción de la igualación de las sibilantes en las nuevas tierras de los hemisferios boreal y austral.

      En contradicción del famoso texto de Arias Montano, no resulta extraño, dado lo que sabemos sobre la presencia del sececeo en el reino de Sevilla, que entre los conquistado­res de la Nueva España hallemos muchos con un sececeo tan extenso y profundo que no saben escribir el español sin confusiones frecuentes. Lapesa 36 halla múltiples cacografías confundidoras tanto de -s-, -s y -z-, -z como de ç-, -ç-. s-, -ss- ya desde 1525, transcurridos cuatro años escasos desde la conquista: rrazo 'raso', calsas, çecuçión, piesas, ortalisa, calsada, sinquenta, desysorios, faser, desir, rrasonar, Badaxos, señidor. Estas grafías se continúan en 1527: haser, frizada 'frisa­da', resyno, asyón 'acción', ocupasyón, Baltazar, pasyficar, tosinos, çerón, rrusyo, alcansastes, dies, Peres, crusifijo, etc.; en 1528: ensima, cabesadas, cazamiento, etc.

      Súmese a esta significativa lista el hecho sobresaliente de que el primer virrey de Méjico, don Antonio de Mendoza (nacido en Granada, 1493), al formular los descargos de su gestión virreinal, confunde, él o su amanuense, escribien­do en la ciudad de Méjico el año 1547: «fuera bien escusado hazérçeme». «Gonçalo Serezo», sufisientes, consibirían, 'con­cebirían', resibió, invocasiones...37. Más tarde, escritos oficiales de los que combatieron en la primera conquista del Yuca­tán en 1529 y en la segunda en 1541, redactados en 1579, presentan multitud de faltas ortográficas como saragueles 'çaragüelles', escaramuseando, taçado 'tassado', çemilla, «a zido», puze, rezina, «un paño coçido a manera de costal», etc.38, equívocos como el de este último ejemplo, y como otros por el estilo («casas de conejos y de aves») que son de vulgar y proverbial diferenciación, muestran bien la poca o ningu­na contradicción y burla que la confusión fonética encon­traba en aquella sociedad (casa por 'caça' ocurre muy re­petidamente en estas relaciones del año 79); Çiesa 'Cieza', pacificasión, malesa, junsia, lansando, cabeseos, etc.39. Sorpren­de, por lo recargado de confusiones, la relación fechada en 1581 por Juan de Paredes: nesesidad, yglezia, fortízima, falços, çal, ensina, atrabezando, etc., más de 50 casos 40.

      Factor importante en la propagación del sececeo hubo de ser la afluencia de confundidores posterior a la población primera. Podemos ejemplificar esto en algunos escritores cuya actividad literaria prestaba la mayor autoridad posi­ble a la confusión de s y z.

      Uno de éstos venidos de nuevo es Fernán González de Eslava, nacido en 1534 (se sospecha sin mayor fundamen­to que en Sevilla), llegado a Méjico en 1558, donde ya de 38 años hace tardíos estudios eclesiásticos para ordenarse de clérigo en 1575. En una petición autógrafa de este año 75 usa grafías como desiséis, «mez de diziembre», «mi profeçión», «los señores del muy alto conçejo»; y sus otros escri­tos, que van de 1563 a 1588, versos religiosos y apropósitos de carácter popular para varias solemnidades de la ciudad, abundan en rimas de z y s final, Jesús : luz, vez: pies, estás : faz, etc., y también de z y ç intervocálicas, distinguien­do la sonora de la sorda 41, hizo : quiso, gozes : dioses, avisen : dizen, etc., mereçe : esse, merece : cesse, calabaça : tassa : plaça. Eslava, arraigado en Méjico, toma allí un lenguaje especí­ficamente mejicano, en que lucen numerosos aztequismos, usados sin ninguna afectación de adorno folklórico, sino de la manera más natural y propia; bien puede decirse que la indistinción entre las sibilantes dentales y apicales revela­do en esos versos encajaba sin la menor extrañeza en el habla familiar del vecindario mejicano ante el cual se reci­taban tales poesías 42.

      También se presume que era sevillano otro poeta popular que trae formas confundidoras a Méjico. Se trata de cierto Mateo Rosas de Oquendo 43 nacido en 1559, quien, después de vagar por Buenos Aires y Tucumán (1591-93) y por el Perú, va en 1598 a Méjico, donde se hallaba también en 1612. Poeta festivo y ligero, libre de los estudios que regula­rizan bastante la escritura de Eslava, practica la más anárqui­ca grafía en las sibilantes: jueses, nesesidad, cresió, escuresió, amaneser, exersisios, enzalsa, alsaron, zalario, sinco 44, y así de continuo, sin la menor idea de la ortografía vigente.

      Viniendo ya a los literatos seguramente sevillanos, encon­tramos varios, entre los más famosos, que llevaron a Méji­co el influjo de su habla prestigiosa. Gutierre de Cetina va allá en 1546; Juan de la Cueva llega en 1574, regresando a Sevilla en el 77 45; el Padre Luis de Ribera va hacia 1589; Luis de Belmonte Bermúdez arriba en 1606 a Méjico, don­de escribe su poema sobre San Ignacio, allí publicado, y varias comedias 46. En 1608 deja también a su patria, Sevi­lla, Mateo Alemán, cuando ya tenía 60 años, y llega lleno de amargura a esa fascinante y ansiada Méjico, llamando madrastra a su ciudad natal; se avecinda en la corte del virreinato y allí acaba e imprime su Ortografía (1609), libro que ahora nos importa recordar por lo que abundan en sus páginas las confusiones, en las que Alemán se declara incorregible 47: las mezas, dieztreza (fol. 2v), Franceza, Francezes (fol. 10v, 70v), perezozos, piesas (20), blazon (24r), forçozamente, isquierda, nesecidad, bezaré la tierra (26 y 20v), vasiar, avizar, disención, niñés, Cézar, jusgamos, y muchísimas más, ni una siquiera de las cuales se incluye en las Erratas, donde el autor se disculpa de otras faltas «por la corta vista i larga enfermedad». Resulta así que en Méjico, hacia  1600, la indistinción era tan profunda e irremediable para muchos que ni Alemán ejerciendo de supremo ortografista ni el corrector de su imprenta se preocupaban poco o mucho de distinguir la z o ç de la s, aunque el uno y el otro querían seguir las huellas de Nebrija, tan observadas en las impren­tas de Andalucía 48.

      Claro es que este gran confusionismo no se da en los escritores más disciplinados por los estudios gramaticales ordinarios. En la poesía docta de tres criollos mejicanos, que versifican entre 1560 y 1590 no aparecen rimas defectuo­sas; verdad es que el caudal de sus composiciones estudia­das no es bastante copioso para que el dato negativo tu­viese más valor; de ninguno se ha podido examinar ni con mucho la cantidad de versos que de un Pedro de Oña o que de un Juan de la Cueva. Esos primeros poetas mejica­nos son Juan Pérez Ramírez, nacido hacia 1545; Francisco de Terrazas, alabado por Cervantes en La Galatea, en el Canto de Calíope (1585); y Fernando Córdoba Bocanegra, nacido en 1565 49; los tres, hijos de conquistadores y hom­bres de familia acomodada, educados con esmero; los tres, latinistas y eclesiásticos, por ello fieles mantenedores de las más puras rimas tradicionales, como los mejores poetas sevillanos o madrileños. Pero es más, riman más tradicionalmente que sus coetáneos peninsulares, pues mientras Juan de la Cueva, Cervantes y Lope no distinguen la frica­tiva sorda de la sonora 50, los mejicanos, en los versos de ellos examinados, no confunden z con ç ni s con ss. La ten­dencia culta, conservadora, que mantenía la distinción de las fricativas, como freno de la tendencia neologista y popular hacia la igualación, era al parecer más fuerte en la Nueva España que en la Península.

      El otro gran centro político, Lima, nos ofrece resultados semejantes para la América meridional.

      La ciudad de Lima, desde los primeros años de su fun­dación, utiliza en su cabildo escribanos confundidores. En acta de 1534 se halla desymos 'dezimos', rasones, nesesarias, ynsidençias; en 1535 fysieron, muy repetido en los años sucesivos, perjuisyo, vesinos, vesindad, etc.51.

      Al Perú, aunque alejado de Méjico, acuden también muchos literatos sevillanos. Uno de ellos es Pedro de Montesdeoca, el amigo admirado de Cervantes; otro es Diego Mejía, el autor de Parnaso antártico (Sevilla, 1608), pasado luego de Lima a Méjico en 1596. El más ilustre de todos estos sevillanos, fray Diego de Hojeda, llega a Lima muy joven, toma allí el hábito dominico en 1591, y allí escribe su Cristiada, impresa luego en Sevilla, 1611. También muy joven se halla en Lima Luis de Belmonte Bermúdez el año 1605. La famosa Academia Antártica, que en tiempo de estos funcionaba en Lima, era más que nada una reunión de andaluces.

      Particular interés tiene entre los criollos del virreinato austral el ilustre primogénito de la musa chilena, Pedro de Oña. Nacido hacia 1565 en la recién fundada ciudad de Los Infantes de Engol, al sur de Chile, hijo del capitán burga­lés Gregorio de Oña, estudiaba en Lima los tres cursos de Artes, por los años 1590-1592, en el Real Colegio Mayor de San Felipe y San Marcos 52, y allí escribió el poema Arauco domado, impreso en la misma Lima, 1596. En los 16.000 versos de este poema (2.009 octavas) mantiene, como los poetas doctos mejicanos, la pureza de la tradición castella­na, distinguiendo s de ç y z (no distingue empero, como parecen distinguir los mejicanos, las sonoras s, z, j de las sordas ss, ç, x) 53, pero cuando por raro caso tropieza con algún consonante difícil, o con alguna palabra poco usual cuya ortografía carecía para él de evidencia, entonces des­liza alguna rima confundidora en aquella inmensidad de octavas, sea por tener poca seguridad respecto a la forma correcta, sea por creer disculpable la incorrección, tratán­dose de voces poco comunes. Así hallamos Mendoça : des­troça : reboça (falsa grafía, en vez de 'rebossa': «hierve el furor, la cólera reboça, y el encendido fuego no se apaga»); dehezas (en vez de 'dehesas') : riquezas : prohezas; Suaso (por 'Çuaço', hoy 'Zuazo') : vaso : caso; culebresno (compárese lobez­no, en Nebrija) : fresno : tresno; Fernández (sic) ; Flandes : grandes 54; y es curioso que este caso último, el de -z final, de tan fácil «seseo» aun entre poetas madrileños 55, no pensó el autor en disimularlo bajo una grafía falsa. También en un soneto festivo Pedro de Oña rima Parnaso : gallinazo : caso : Pegaso 56. Estas rimas nos dicen que hacia 1570-75, cuando formó su lengua Pedro de Oña, la confusión de las sibilantes era practicada en Chile hasta por los hijos de padre castellano viejo, y era admitida en Lima aun en los círculos más doctos y literarios por los años 1590.

      Habría que observar la abundancia de escribanos confun­didores en otros centros oficiales de América, aunque no sepamos si tales funcionarios eran peninsulares o criollos. Por vía de ejemplo podemos recordar la Audiencia de los Charcas, erigida en la ciudad de La Plata (hoy Sucre) en 1561, con oidores peninsulares, la cual tiene, junto a un es­cribano distinguidor, otro tan confúsionario, que es incapaz de atenerse a la ortografía corriente ni aun en las palabras más consagradas por la tradición de impresores y pendo­listas; las menos avulgaradas parece que le inclinan a la c: iglecias, recidentes, provición, conciderar, ocación, «Concejo de Indias»; las más corrientes las allana en s: plasa, cabesa, riquesa, nesesario, offrese, ofisios...; unas y otras son incontables (documentos del año 1562) 57.

      Abundante confusionismo hallamos también en el Cabil­do de la ciudad de Buenos Aires. Fundada la ciudad por segun­da vez por Juan de Garay en 1580, con 60 compañeros venidos de la Asunción de Paraguay, los 10 españoles y los demás nacidos en aquella tierra, tienen por uno de los escribanos del cabildo a Mateo Sánchez, quien, por más de una docena de años, extiende documentos con confusionis­mo en las sibilantes: neseçario, proviçiones, consedidas, seviles 'civiles', dilixensias, ynsidençias, espasificado 'especificado', paresiere, consertar, Sanches, desendientes..., todo eso y más, es­crito «en nombre de los demás vezinos y moradores desta ciudad», designando apoderado del cabildo para negocios en la corte de España, 25 febrero  1590; e igual en otros documentos de años siguientes. Los escribanos que suceden a éste también confunden 58.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

36 «Sobre el ceceo y el seseo en Hispanoamérica», Rev. Iberoame­ricana, XXI, 1956, pp. 412-413.

37 C. Pérez Bustamante, Don Antonio de Mendoza, 1928, pp. 152-155.

38 Estas grafías y otras ocurren en las Relaciones que por or­den de Felipe II se escribían en 1579 por Blas González, con­quistador en 1529, Juan Rodríguez el Viejo y Juan Vellido, con­quistadores en 1541 y 1544 (Colección de documentos inéditos... de Ultramar, XIII, 1900, pp. 110, 98 y 77).

39  Colecc. de doc. inéd. de Ultramar, XIII, p. 41.

40  Colecc. de doc. inéd. de Ultramar, 11º, 1898, pp. 209-220; ayu­dó a hacer esta relación el indio Gaspar Antonio, gramático y lati­no, pero la confusión de sibilantes no parece pertenecerle, pues ayudó igualmente a otras muchas relaciones en que no ocurre.

41  También, observa A. Alonso, distingue casi siempre la s de la ss, aunque esto no es muy significativo, porque por lo común hace rimas con voces del mismo tipo morfológico (adjetivos en -oso, pretéritos en -asse o -iesse, etc.); confunde prisa : mesa, peso : sucesso. También ofrece pocas confusiones de j y x.

42  Esta apreciación es de A. Alonso en su biografía de Eslava, rica en aspectos interesantes (en RFH, II, 1940, pp. 266-268). Utilizo también Universidad de la Habana, marzo 1939, pp. 74-75, y el manuscrito «Sobre la fecha y el origen del seseo ameri­cano» (véase atrás n. 6). A. Alonso, impresionado porque las ri­mas seseantes de -z final son 38, mientras las de -z- intervocálica son 7, y las de -ç- intervocálica son 3, atribuye a Eslava tan sólo el «seseo» de -z final; el «seseo» de -z- sonora intervocal cree que existía, pero relegado a las bajas clases sociales; la confusión de ç y ss no debía ser por «seseo», sino por simple consonancia imperfecta, como guarde : alcalde, aceite : deleites y otras. Las grafías profeción, conçejo cree que son simples confusiones de sufijo o de vocablo. Observaré empero que tales confusiones son propias de confundidores, para quienes la distinción erudita que se propo­nen observar se hace particularmente difícil en el caso de tales semejanzas morfológicas o léxicas (comp. arriba, p. 1050, nota). La mayor abundancia de rimas de tipo Jesús : arcabuz, puede de­pender de causas diversas, acaso de propensión del rimador hacia los consonantes agudos; sólo dos de las 38 rimas son llanas días : Díaz, grandes : Hernández (siempre los apellidos sin consonan­cia!).

43  El sevillanismo de Eslava es sospechado por García Icazbalceta, R. J. Cuervo, Icaza y otros. El sevillanismo de Oquendo es sugerido por A. Reyes, RFE, IV, 1917, pp. 346 y 369.

44  Sobre Rosas de Oquendo, v. A. Paz y Melia en el Bull. Hisp, VIII, 1906, (pp. 154 y 257), IX, 1907 (p. 154); A. Reyes en la RFE, IV, 1917, p. 341.

45  Cueva aún estaba en Méjico en los primeros meses de 1577, pero no veo razón para atribuirle (como hace una nota puesta en el códice de la Bibl. Nac. Ms. 2973; copiado en el ms. 7982) la Flor de baria poesía, recoxida de varios poetas españoles... Recopilóse en la çiudad de México... 1577; tiene varias grafías seseantes como forsosa, p. 57; en un soneto del licenciado Dueñas, la rima reposo : eterno goso, p. 6. Contiene sonetos de Hernán Gonçález [de Eslava] y de poetas mejicanos como Terrazas. Un «Soneto de Velgara», p. 275 (grafía comparable a la rima de Eslava guarde : alcalde arriba apuntada). El códice fue llevado a Sevilla: «Es de Andrés Fajardo en Sevilla 1612».

46  B. J. Gallardo, Ensayo, II, col. 66.

47  Véase arriba, cap. XIII, § 2.

48  Este prescindir por completo en Méjico de la ortografía s, z ofrece curiosos ejemplos en la primera mitad del XVII. Juan Ortiz de Torres «vecino de México», que escribe Los echos del Duque de Osuna, nos ofrece, sólo en la primera hoja de su manuscrito, paresse, fransesa, nasiones, «una mosa del mesón», herensia, eselensia. Escribe para un público seseante, pues de otro modo no se le ocu­rriría jugar con la clásica denominación de senado que los drama­turgos daban a sus espectadores, de quienes Ortiz se despide: «¡Adiós, senado o comido!» (Bibl. Nac. de Madrid, ms. 17436).

49  Estudiados, como representantes del ideal culto de la lengua en Méjico, por A. Alonso, «La pronunciación americana de la z y de la ç en el s. XVI», Universidad de la Habana, VIII, marzo, 1939, pp. 76-77, y en el ms. «Sobre la fecha y el origen del seseo» [> «Orígenes del seseo americano», Est. ling. Temas hispanoam., 1953, cap. Ill, pp. 108-122]; añade un cuarto poeta, José de Arrázola, con menor cantidad de versos. Algunas poesías de los tres en Gallar­do, Ensayo, I, col. 1003 y 1007; RFE, V, pp. 52-56; Memor. Acad. Mexic, II, 1880, pp. 357-425 (157 octavas); BRAE, II, pp. 66-76.

50  Véase arriba, cap. XII, § 5 (p. 1008) y § 6 (pp. 1012-1013 y n. 39).

51 Libro de los Cabildos de Lima, ed. 1935, pp. 6-8, doc. de 1534; fisyeron pp. 18, 19, 21. En la edición anterior, Libro primero de los Cabildos de Lima, 1888, facsímil de la p. 50, línea 10, se comprue­ba ese fisyeron, que por cierto esta edición de 1888 lee hicyeron, estando en cambio plagada de cacografías seseantes (aserca, desasociego, ciendo, criansas, todas en la p. 2!) que son malas lec­turas del editor (en la ed. de 1935: acerca, desasosiego, siendo, crianças). En la edición de 1935, que me merece confianza, abun­da el seseo de z; Libro III, rayses, p. 10, faser, 42, 43, 44, desir, 43, pero también serrada 50, Cisilias 'Sicilias', 52, etc.

52  José Toribio Medina, Hist, de la Literatura Colonial de Chile, I, 1878, p. 135. Los Infantes se fundó en 1560; Gregorio de Oña fue muerto por los indios en 1570, y Pedro era hijo primogénito.

53  En el Arauco domado, excesso : esso : peso («BAE», XXIX, p. 363a); passo : raso (367a); brasa : escassa : passa (3706); gruesso : peso (377b); seso : huesso : espesso (377b); peligroso : fosso (383a); cosso : furioso (383b), etc.; y dexo : consejo (355a); trabajo : abaxo (363b, 365a, 378b, 380b, etc.); cuaja : abaxa (362a); coxos : despojos (353b), etc. En unos sonetos festivos, passo : Pegaso; casa : escassa (J. T. Medina, Hist, de la Literatura Colonial de Chile, III, 1878, pp. 26-27).

54  Los casos apuntados se hallan en la edición de Lima, 1596 (y en la «BAE», XXIX), en los folios 174r (p. 407b), 49r (p. 367b), [pero priessa : dehesa : pavesa, fol. 246r (p. 429a)], 253r. (p. 431a), 209v. (p. 418a), 144v. (397b). La edic. de J. T. Medina, Santiago, 1917, p. 392, escribe rebosa en el primero de estos ejemplos.

55  Véase cap. XIII, § 6.

56  En J. T. Medina, Hist, de la Literatura Colonial de Chile, III, 1878, p. 29.

57  La Audiencia de Charcas, por R. Levillier, I, 1918, pp. 47-52 y 61-64.

58  Correspondencia de la ciudad de Buenos Aires, publ. por R. Levillier, I, 1915, doc. de 1590, pp. 6-9; de 1598, p. 38: ofresca, encareser, sertificamos, desnudés, comición, rrecide; documento de Gómez de Saravia, escribano, en 1604, ase 'hace', fuersas, p. 93; otros posteriores, p. 99. Para los fundadores de Buenos Aires, p. 425. En la primera fundación, por D. Pedro de Mendoza en 1536, debían de predominar los andaluces, pues abandonada la ciudad en 1541, retirándose los pobladores a la Asunción de Paraguay, sobrevivían allá 76, en 1569, y de ellos eran 28 andaluces, 18 cas­tellanos y leoneses, 3 vascongados, 12 portugueses, 5 flamencos, 2 ingleses, 2 bretones, 1 italiano, 5 de que no se sabe la oriundez; véase la Memoria de los que están vivos en las provincias del Río de la Plata, de los que llevó don Pedro de Mendoça, en Luis Rubio y Moreno, Pasajeros a Indias, 1º, «Col. de documentos inéditos para la historia de Hispano-América», t. VIII (en la portada) o IX (en la cubierta), 1930, p. 384.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

*   321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra  ј minúscula , Je  del alfabeto cirílico.  Sonido /j/ , y

321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

321.- 7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»?

7. ¿GRADOS PROGRESIVOS DEL «SESEO»? XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      Los colonos no «seseantes» pudieron imitar la moda sevi­llana en todas sus formas, o bien tomar sólo alguna de sus peculiaridades. Amado Alonso, fundado sagazmente en la dialectología, supone que existió primero un «seseo» condicionado por la posición final de la -z, como el que se practi­ca en algunos pueblos del Oeste de Zamora y Cáceres, don­de se pronuncia pas, lus, crus, jues, nues, con s de tipo castellano, pero caza, cinco, crece con z c interdental sorda 33. Esta suposición respecto de América se apoya principalmente en el hecho de que el poema de Juan de Castellanos, Elegías de varones ilustres de Indias (impreso en Lima, 1589) en sus 100.000 versos ofrece 61 rimas de -z final con -s, y sólo una de -z- intervocálica, vezes : franceses (octava 6395) 34. Ocu­rren en el poema varios consonantes aproximados (inexhausto : basto, Sanabria : Canaria); ¿daremos valor de «seseo» a la aproximación de s y z? Si creemos que indica seseo, como parece natural, pierde fuerza la impresionante desigualdad entre los 61 casos de -z final y sólo uno de -z- intervocálica, al ver que todos aquellos casos son apellidos; Castellanos, teniendo que nombrar a cada paso las personas que forman el asunto de su poema, los innumerables Fernández, Jiménez, Suárez, etc., y no existiendo para ellos ningún consonante en el idioma, juzgó inevitable la rima «seseante» de esos nom­bres propios con los plurales comunes, González, males, luga­res, tales... Martínez, paladines, clarines, fines... Pérez, placeres, poderes... Díaz, vías, fantasías, etc., mientras, por el contrario, el seseo de la -z- intervocálica sólo por inadvertencia lo dejó escapar una vez. Pero, en fin, queda siempre en apoyo de un «seseo» limitado a la -z final el que ese es también el «seseo» que más admiten los poetas castellanos 35. Cabe, sin embar­go, una duda. Castellanos nació el año 1522 en Alanís, pri mer pueblo «seseante» de la provincia de Sevilla al Norte, y muy joven, de unos 13 años, pasó a América; no sabemos si su «seseo» lo sacó de Sevilla (y entonces no es probable que sesease sólo la -z final) o si olvidó su modalidad andaluza para conformarse a la que prevaleciese en Tierra Firme, por donde él anduvo, y por Nueva Granada, donde se usase un «seseo» parcial, propio de los colonos de oriundez peninsu­lar no «seseante». De cualquier modo, si este «seseo» condi­cionado y parcial tuvo alguna manifestación frecuente, sería con carácter esporádico, sin continuidad geográfica ni esta­bilidad cronológica; los documentos nos ofrecen ejemplos de «seseo» completo desde el comienzo mismo de las ciudades y de los organismos oficiales en que esos escritos se redactan.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

33  F. Krüger, West. Mundarten, 1914, pp. 285 y 313.

34  Revista Universidad de la Habana, marzo-abril, 1939, p. 69; RFH, II, 1940, pp. 266-268. Los otros argumentos a favor del seseo sólo de -z final no tienen la fuerza del de las Elegías de Castellanos. A. Alonso establece otra etapa condicionada, el seseo de la z sonora intervocálica y no de la ç sorda; se funda en que en dos aldeas de Zamora, Hermisende y Calabor, en el límite con Portugal, pronuncian aseite, besiño 'vecino', trese, con s sonora, fren­te a cabeza, brazos, fouce 'hoz', con z interdental sorda. Pero esa s sonora no es silbante pura sino «postdental», que vacila hacia la interdental đ (F. Krüger en el Homenaje a Menéndez Pidal, II, 1925, p. 138), y además para que miremos éste como un grado más avanzado de seseo se opone el que ambas aldeas carecen del seseo de z final, fiθ 'hice', junto a feđiste 'hiciste', feđo 'hizo', etc. (p. 152). Según la concepción de A. Alonso, en Andalucía a comienzos del XVI debía existir el seseo condicionado, de -z final; a fines de ese siglo, hacia 1570-80, Sevilla ya seseaba la ç, mientras América se limitaba al seseo de la -z final (Universidad de la Habana, 1939, p. 79; RFH, II, pp. 266-267 y III, 1941, p. 78).

35  Véase arriba, cap. XIII, § 6.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

CAPÍTULO I. LA VOZ LEJANA DE LOS PUEBLOS SIN NOMBRE.

1.- 1.  LOS PRIMITIVOS POBLADORES Y SUS LENGUAS

2.- 2. INDICIOS DE UNA CIERTA UNIDAD LINGÜÍSTICA MEDITERRÁNEA

3.- 3. PUEBLOS HISPÁNICOS SIN NOMBRE; PIRENAICOS Y CAMÍTICOS

CAPÍTULO II. PUEBLOS PRERROMANOS, PREINDOEUROPEOS E INDOEUROPEOS

4.- 1. FUERZA EXPANSIVA DE LOS PUEBLOS DE CULTURA IBÉRICA

5.- 2. NAVEGACIÓN DE FENICIOS Y DE GRIEGOS EN ESPAÑA

6.- 3. LOS ÍBEROS Y LA IBERIZACIÓN DE ESPAÑA, PROVENZA Y AQUITANIA

7.- 4. FRATERNIDAD ÍBERO-LÍBICA

*   8.- 5. LOS LÍGURES O AMBRONES

*   9.- 6. LOS ILIRIOS

*   10.- 7. LOS CELTAS

*   11.- 8. «NOS CELTIS GENITOS ET EX IBERIS» (MARCIAL)

12.- 9. PERSISTENCIA DE LAS LENGUAS IN­DÍGENAS EN LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA

B. LAS HUELLAS DE LAS LENGUAS PRERROMANAS EN LA LENGUA ROMANCE

CAPÍTULO III. RESTOS DE LAS LENGUAS PRIMITIVAS EN EL ESPAÑOL

13.- 1. VOCABLOS DE LAS LENGUAS PRERRO­MANAS

14.- 2. SUFIJOS PRERROMANOS EN EL ESPAÑOL

15.- 3. LAS LENGUAS DE SUBSTRATO EN LA FONÉTICA ESPAÑOLA

16.- 4. RESUMEN DE LOS INFLUJOS DEL SUBSTRATO

PARTE SEGUNDA: LA HISPANIA  LATINA
A. LA COLONIZACIÓN ROMANA Y LA ROMANIZACIÓN

CAPÍTULO I. HISPANIA PROVINCIA ROMANA

* 17.- 1. CARTAGO Y ROMA. LA PROVINCIA ROMANA DE HISPANIA Y SU EXPANSIÓN DESDE EL ESTE AL OESTE

18.- 2. LA ROMANIZACIÓN

19.- 3. ESPAÑA Y LA PROVINCIALIZACIÓN DEL IMPERIO

20.- 4. PREDOMINIO DEL ORIENTE. EL CRISTIANISMO

CAPÍTULO II. EL NUEVO LATÍN

21.- 1. ¿LATÍN VULGAR?

22.- 2. EL LATÍN NUEVO

23.- 3. INFLUJO DEL CRISTIANISMO

24.- 4. NEOLOGISMOS DEL VOCABULARIO DOCTO

25.- 5. NEOLOGISMOS DE ESTILÍSTICA COLEC­TIVA

26.- 6. ACEPCIONES NUEVAS

27.- 7. FRASEOLOGÍA

28.- 8. MÓVILES DEL NEOLOGISMO GRAMA­TICAL

29.- 9. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SINTAXIS DEL NOMBRE

30.- 10. CAMBIOS EN LA FLEXIÓN Y SIN­TAXIS DEL VERBO

31.- 11. PREPOSICIONES Y ADVERBIOS

32.- 12. COLOCACIÓN DE LAS PALABRAS

*   33.- 13. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

34.- 14. EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CONSO­NÁNTICO

*   35.- 15. OTRAS SIMPLIFICACIONES FONÉTICAS

*   36.- 16. LARGA LUCHA ENTRE INNOVACIÓN Y PURISMO

*   37.- 17. LAS INSCRIPCIONES

B. EL LATÍN DE HISPANIA

CAPÍTULO III. ESPAÑA EN LA ROMANIA

*   38.- 1. LA ROMANIA

*   39.- 2. CAUSAS DEL DIALECTALISMO RO­MÁNICO

*   40.- 3. ROMANIA OCCIDENTAL, ROMANIA MERIDIONAL

*   41.- 4. TRES ZONAS DE COLONIZACIÓN DE ESPAÑA

*   42.- 5. ESPAÑA Y LA ITALIA MERIDIONAL

*   43.- 6. ARCAÍSMO PURISTA DEL LATÍN DE ESPAÑA

*   44.- 7. RELACIONES ENTRE EL LATÍN HISPA­NO Y EL DE LA ROMANIA MERIDIONAL: VOCABULARIO Y FORMACIÓN DE PALABRAS

45.- 8. FONÉTICA DIALECTAL EN EL LATÍN DEL SUR DE ITALIA Y DE LA HISPANIA CITERIOR

*   46.- 9. UNIDAD Y DIVERSIDAD EN EL LA­TÍN DE HISPANIA

*   47.- 10. TOPONIMIA CRISTIANA

PARTE TERCERA: HACIA LA NACIONALIZACIÓN LINGÜÍSTICA DE HISPANIA
A. DESMEMBRACIÓN DE LA ROMANIA. ÉPOCAS VISIGÓTICA Y ARÁBIGA

CAPÍTULO I. EL REINO TOLOSANO Y EL TOLEDANO

*   48.- 1. DISOLUCIÓN Y RUINA DEL IMPERIO DE OCCIDENTE. CRISIS DE ROMANIDAD

*   49.- 2. NACIONALIZACIÓN DEL REINO VISI­GODO

*   50.- 3. REINO VISIGODO TOLEDANO

*   51.- 4. ONOMÁSTICA GERMÁNICA

*   52.- 5. CAUSAS DE LA FRAGMENTACIÓN ROMÁNICA

*   53.- 6. LA LENGUA COMÚN QUE NO SE ESCRIBE

*   54.- 7. CENTROS DIRECTIVOS DE LA HISPANIA VISIGÓTICA

*   55.- 8. LENGUA CORTESANA VISIGODA

*   56.- 9. EL MAPA LINGÜÍSTICO DEL REINO GODO

*   57.- 10. ORÓSPEDA, CANTABRIA Y VASCONIA

*   58.- 11. NACIONALIZACIÓN LITERARIA. SAN ISIDORO

*   59.- 12. LA ESCUELA ISIDORIANA

CAPÍTULO II.  AL-ANDALUS. EL ÁRABE Y LA ALJAMÍA

*   60.- 1. LA ARABIZACIÓN DE HISPANIA

*   61.- 2. LOS MOZÁRABES EN SU ÉPOCA HE­ROICA

*   62.- 3. MUSULMANES DE HABLA ROMANCE

*   63.- 4. LA ALJAMÍA O LENGUA ROMANCE HABLADA EN AL-ANDALUS

*   64.- 5. TOPONIMIA ÁRABE

*   65.- 6. TOPONIMIA MOZÁRABE

*   66.- 7. TOPONIMIA LATINA EN BOCA ÁRABE

CAPÍTULO III. LOS PUEBLOS INDOCTOS DEL NORTE

*   67.- 1. UNA NUEVA BASE PARA LA NUE­VA ROMANIDAD HISPANA

*   68.- 2. GRANDES TRASIEGOS DE POBLACIÓN

*   69.- 3. TOLEDANISMO OVETENSE. EL DIALEC­TO ASTURIANO Y LEONÉS

*   70.- 4. ONOMÁSTICA NUEVA

*   71.- 5. EL PATRONÍMICO EN -Z

CAPÍTULO IV. EL IMPERIO LEONÉS Y SU FRONTERA VÁRDULO-VASCONA

*   72.- 1. ORÍGENES DEL REINO DE NAVARRA Y DEL «IMPERIO» LEONÉS

*   73.- 2. FORMACIÓN DEL GRAN CONDADO DE CASTILLA

*   74.- 3. LA RIOJA

*   75.- 4. REPOBLACIÓN AL SUR DEL DUERO

*   76.- 5. PREPONDERANTE INFLUJO ÁRABE Y MOZÁRABE

B. PRIMEROS BALBUCEOS DEL IDIOMA (960-1065)
GLOSAS Y CANTARES ÉPICOS

CAPITULO V.  LA LENGUA ESCRITA

*   77.- 1. LATÍN DOCTO Y LATÍN ARROMANZADO

*   78.- 2. LAS GLOSAS EMILIANENSES

*   79.- 3. LAS GLOSAS SILENSES

*   80.- 4. DIFICULTAD DE LA ESCRITURA

*   81.- 5. LOS DIPTONGOS

*   82.- 6. LA Ñ Y LA LL

*   83.- 7. REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE OTROS SONIDOS ROMÁNICOS

*   84.- 8. GRAFÍAS PARA SONIDOS ESPECIAL­MENTE CASTELLANOS

*   85.- 9. RESUMEN ORTOGRÁFICO

CAPÍTULO VI.  EL HABLA ROMANCE

*   86.- 1. FALTA DE FIJACIÓN DEL SISTEMA VOCÁLICO

*   87.- 2. SONORIZACIÓN DE LA CONSONANTE SORDA

*   88.- 3. VACILACIÓN EN LA PÉRDIDA DE LA VOCAL INTERTÓNICA

*   89.- 4. FECHA RELATIVA DE LA SONORIZA­CIÓN Y DE LA SÍNCOPA VOCÁLICA

*   90.- 5. UNA ÉPOCA DE MÚLTIPLES SINCRE­TISMOS

*   91.- 6. CONTIENDA ENTRE LLANOS Y CULTOS

*   92.- 7. ARCAIZANTES Y NEOLOGISTAS

*   93.- 8. AFECTACIÓN ULTRACORRECTA

CAPITULO VII. EL CASTELLANO ENTRE LOS DEMÁS DIALECTOS ROMANCES HISPÁNICOS

*   94.- 1. CARÁCTER DIFERENCIAL DE CASTILLA

*   95.- 2. RASGOS PRIMITIVOS DEL CASTELLANO FRENTE AL LEONÉS, AL ARAGONÉS Y A LA ALJAMÍA

*   96.- 3. CASTILLA SE ADELANTA A LOS OTROS DIALECTOS AFINES

*   97.- 4. EL CASTELLANO CON EL LEONÉS Y EL GALLEGO-PORTUGUÉS

98.- 5. EL CASTELLANO CON EL ARAGONÉS Y EL CATALÁN

CAPÍTULO VIII. LA LITERATURA DEL MILENIO

*   99.- 1. CLÉRIGOS Y JUGLARES

*   100.- 2. CANCIONES ANDALUSÍES. EL LEN­GUAJE DE ESTOS CANTARCILLOS ROMÁNICOS

*   101.- 3. ESTADO LATENTE DE UNA POESÍA ÉPICA

*   102.- 4. ¿HUBO UNA ÉPICA MOZÁRABE?

*   103.- 5. CANTARES DE GESTA BREVES EN CASTILLA

*   104.- 6. EL ASONANTE EN LA POESÍA JUGLA­RESCA

C. LA LENGUA Y LA LITERATURA CASTELLANA
SE ABREN PASO EN UNA ESPAÑA NUEVA

CAPITULO IX. EL INFLUJO FRANCO Y LA EMANCIPACIÓN DEL ROMANCE

*   105.- 1. LA DINASTÍA NAVARRA. CASTILLA HECHA REINO

*   106.- 2. ALFONSO VI; RUPTURA CON LA TRA­DICIÓN MOZÁRABE

*   107.- 3. RECONQUISTA DE TOLEDO. DECA­DENCIA MOZÁRABE

*   108.- 4. LA EXTREMADURA AL SUR DEL DUERO. DESAPARICIÓN DE LOS DIALECTOS ROMANCES PRIMITIVOS

*   109.- 5. EL CID Y LOS ALMORÁVIDES

*   110.- 6. LA CUÑA CASTELLANA

*   111.- 7. ARROLLADOR AVANCE DE LA APÓCOPE

*   112.- 8. FIJACIÓN DEL RITMO ACENTUAL DE LA PALABRA

*   113.- 9. EL CATALÁN

*   114.- 10. EL PORTUGUÉS

CAPITULO X. ESPLENDOR DE LA LITERATURA DIALECTAL (1140-1180)

*   115.- 1. RESURGIMIENTO DE TOLEDO. LA HERENCIA CULTURAL ÁRABE

*   116.- 2. LA POESÍA BILINGÜE CONTINÚA TRIUNFANDO EN AL-ANDALUS

*   117.- 3. LA TOLEDO ROMÁNICA FRONTERIZA; SU MEZCLA DIALECTAL

*   118.- 4. EL POEMA DE «MIO CID»

*   119.- 5. EL LENGUAJE VERSIFICADO. EL MONORRIMO Y EL PAREADO ANISOSÍLABO

*   120.- 6. LA VERSIFICACIÓN: EL ASONANTE Y LA LLAMADA -E PARAGÓGICA

*   121.- 7. PRIMITIVISMO DEL LENGUAJE LITE­RARIO

*   122.- 8. CARÁCTER DIALECTAL DE LA LITERA­TURA

*   123.- 9. PRIMER ELOGIO DE LA LENGUA CAS­TELLANA. LA LITERATURA DE CASTILLA

CAPÍTULO XI. SINCRETISMO EN LA LENGUA LITERARIA DE LA ESPAÑA DE LOS CINCO REINOS (1180-1230)

*   124.- 1. PREPONDERANCIA CASTELLANA

*   125.- 2. INFLUJO DE LA LITERATURA GALLEGA

*   126.- 3. CONTINÚA EL INFLUJO PROVENZAL

*   127.- 4. SANTO DOMINGO DE GUZMÁN Y LA LLANEZA DE EXPRESIÓN

*   128.- 5. «SIESTA DE ABRIL»

*   129.- 6. CONVIVENCIA Y MIXTURA DE DIA­LECTOS

*   130.- 7. CASTELLANIZACIÓN DE LA LENGUA LITERARIA

*   131.- 8. DIALECTALISMO CANCILLERESCO Y NOTARIAL

PARTE CUARTA:  EL ESPAÑOL ANTIGUO
A. RENOVACIÓN ERUDITA DEL IDIOMA (1230-1293)

CAPÍTULO I. NUEVAS CONDICIONES DE VIDA

*   132.- 1. UNA NUEVA EDAD

*   133.- 2. EXPANSIÓN DE LOS DIALECTOS DEL NORTE

*   134.- 3. MODO DE LA PROPAGACIÓN LIN­GÜÍSTICA POR RECONQUISTA

*   135.- 4. «YA HAY PIRINEOS»

CAPITULO II. LOS PRIMEROS  POEMAS DE CLERECÍA

*   136.- 1. DIALECTALISMO ATENUADO

*   137.- 2. CLERECÍA Y JUGLARÍA. EL LATINISMO

*   138.- 3. VERSO «A SÍLABAS CONTADAS»

*   139.- 4. LENGUAJE VECINAL DE BERCEO

CAPITULO III. ALFONSO X EL SABIO Y LA ESCUELA DIDÁCTICA (1252-1295)

*   140.- 1. FEDERICO II Y ALFONSO X

*   141.- 2. CREACIÓN DE LA PROSA LITERARIA

*    142.- 3. TRABAJO DIRECTIVO DEL REY SABIO

*   143.- 4. EL ARABISMO

*   144.- 5. LA ESCOLÁSTICA Y LA ANTIGÜEDAD

*   145.- 6. TENDENCIA ETIMOLÓGICA

*   146.- 7. NEOLOGISMO LATINISTA

*   147.- 8. NEOLOGISMO ROMÁNICO

*   148.- 9. IDEA ESTILÍSTICA DE ALFONSO EL SABIO

149.- 10. CUESTIÓN DEL IDIOMA: «CASTELLA­NO DERECHO»

150.- 11. CASTELLANO, LEONÉS, ARAGONÉS

151.- 12. ESPAÑOL, LENGUAJE DE ESPAÑA

152.- 13. LA ORTOGRAFÍA ALFONSÍ

*   153.- 14. EL CASTELLANO EN LA NUEVA POE­SÍA DE CLERECÍA

*   154.- 15. PREPONDERANCIA DEL CASTELLANO

CAPÍTULO IV. LA LENGUA COMÚN. RELACIONES EXTRANJERAS

*   155.- 1. INTERCAMBIOS DE VOCABULARIO ENTRE FRANCIA Y ESPAÑA

*   156.- 2. LA APÓCOPE POTESTATIVA DE -E; GEOGRAFÍA Y CRONOLOGÍA

*   157.- 3. LA APÓCOPE EN LOS TEXTOS LITERA­RIOS

B. LOS DOS PRINCIPALES ESTILISTAS DE LA EDAD MEDIA.
APOGEO DE LA ESCUELA DIDÁCTICA (1205-1370)

CAPITULO V. LA LENGUA LITERARIA

*   158.- 1. SANCHO IV SE APARTA DE LOS GUSTOS DE ALFONSO X

*   159.- 2. LA ESCUELA ALFONSÍ. CULMINACIÓN DE LA LITERATURA

*   160.- 3. PROPÓSITO ESTILÍSTICO DE DON JUAN MANUEL

*   161.- 4. LENGUA RACIONAL Y LÓGICA

*   162.- 5. INTENTO FALLIDO DE OSCURIDAD

*   163.- 6. EL ARCIPRESTE DE HITA. «RAZONES ENCUBIERTAS»

*   164.- 7. LO IRRACIONAL

*   165.- 8. VOCABULARIO Y FRASEOLOGÍA

*      166.- 9. EL VERSO Y LAS «SERRANILLAS»

CAPITULO VI. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN

*   167.- 1. RELATIVA ESTABILIDAD

*   168.- 2. LA LENGUA COMÚN. TOLEDO Y SEVILLA

*   169.- 3. APÓCOPE POTESTATIVA DE LA -E

*   170.- 4. LOS DIALECTOS LATERALES Y EL DIA­LECTO CENTRAL

*   171.- 5. TENDENCIAS CASTICISTAS

*   172.- 6. RELACIONES EXTERNAS

C. ARTIFICIOSIDAD RENACENTISTA.
PRERRENACIMIENTO RETÓRICO

CAPÍTULO VII.  PERÍODO DE TRANSICIÓN, 1370-1400

*   173.- 1. INFLUJO GALAICO-LEONÉS. ROMAN­CES Y ARTE MAYOR

*   174.- 2. ENSAYOS HUMANÍSTICOS EN ARAGO­NÉS. FERNÁNDEZ DE HEREDIA

*   175.- 3. DON PEDRO LÓPEZ DE AYALA

CAPITULO VIII. ALEGORÍA, OSCURIDAD. RETÓRICA ELOCUENCIA (1400-1450)

*   176.- 1. PRIMERA APARICIÓN DE UNA ES­CUELA SEVILLANA. DECIRES ALEGÓRICOS Y OSCUROS (1395-1415)

*   177.- 2. LA PROSA. DON ENRIQUE DE VILLENA (1417-28)

*   178.- 3. LA POESÍA. SANTULARIA Y MENA (1429-1456)

*   179.- 4. NUEVAS ORIENTACIONES

*   180.- 5. LO LIBRESCO

*   181.- 6. DENOMINACIONES METAFÓRICAS

*   182.- 7. LOS NEOLOGISMOS «LECTOR» Y «POETA»

*   183.- 8. LA RETÓRICA Y EL DESPRECIO DE LA LENGUA COMÚN

*   184.- 9. LATINISMO POR RAZONES ESTÉTICAS

*   185.- 10. SINTAXIS ARTIFICIOSA. HIPÉRBATON

*   186.- 11. LA POESÍA COMO CIENCIA

*   187.- 12. NUEVA VIDA CORTESANA. OSTEN­TACIÓN Y LUJO

*   188.- 13. GUSTO POR LO INUSITADO. LO IRREVERENTE, LO OBSCENO

*   189.- 14. RETÓRICA Y NATURALIDAD. FER­NÁN PÉREZ DE GUZMÁN

*   190.- 15. DECADENCIA DE LA ARTIFICIOSIDAD Y TRANSICIÓN (1458-1475). JUAN DE LUCENA

*   191.- 16. GÓMEZ MANRIQUE. VUELTA A LA NATURALIDAD

CAPÍTULO IX. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1370-1470) Y RELACIONES EXTERIORES DEL CASTELLANO

*   192.- 1. RACHAS DE ARTIFICIOSIDAD

*   193.- 2. FONÉTICA DEL LATINISMO LÉXICO

*   194.- 3. SIMILICADENCIAS Y RIMAS EN LA LENGUA CONVERSACIONAL

*   195.- 4. NEOLOGISMOS MORFOLÓGICOS

*   196.- 5. EXTINCIÓN DE LA APÓCOPE POTES­TATIVA DE -E

*   197.- 6. ARAGÓN Y CATALUÑA. CORTE DE ALFONSO V

*   198.- 7. LAS CANARIAS Y PORTUGAL

*   199.- 8. EL ÁRABE Y EL ROMANCE

*   200.- 9. ITALIA

*   201.- 10. FRANCIA

PARTE QUINTA. EL ESPAÑOL ÁUREO
A. RENACIMIENTO HUMANÍSTICO (1474-1554)

CAPITULO I. DEL RETORICISMO AL HUMANISMO: LOS REYES CATÓLICOS (1474-1516)

*   202.- 1. SIGNIFICACIÓN DEL NUEVO REINADO

*   203.- 2. JORGE MANRIQUE

*   204.- 3. LA CELESTINA

*   205.- 4. CONCEPTISMO POÉTICO DEL CANCIO­NERO GENERAL

*   206.- 5. LA REINA ISABEL Y EL HUMANISMO

*   207.- 6. NEBRIJA

*   208.- 7. LA LENGUA, LA UNIDAD NACIONAL, EL IMPERIO

*   209.- 8. FRUTOS TARDÍOS MEDIEVALES

*   210.- 9. LOS ROMANCES

CAPITULO II. LOS DIALECTOS VIEJOS COMPLETAN SU NACIONALIZACIÓN

*   211.- 1. OJEADA GENERAL

*   212.- 2. LA UNIDAD POLÍTICA Y EL REINO DE ARAGÓN

*   213.- 3. EL REINO DE LEÓN

*   214.- 4. CASTILLA LA NUEVA. TOLEDO Y LA CORTE COMO NORMAS UNIFORMADORAS

CAPÍTULO III. UN DIALECTO NUEVO. EXPANSIÓN DEL ANDALUZ. EL CECEO/SESEO

*   215.- 1. PROSPERIDAD DE ANDALUCÍA

*   216.- 2. ANDALUCÍA Y TOLEDO EN CONTIENDA

*   217.- 3. EXPLICACIÓN HISTÓRICA DE LA CON­FUSIÓN DE LAS SIBILANTES ALVEOLARES Y DENTALES

*   218.- 4. DIGRESIÓN SOBRE LOS VERBOS «CE­CEAR» Y «SESEAR»

*   219.- 5. PRIMERAS NOTICIAS DEL «CECEO»

*   220.- 6. EL «CECEO» EN EL USO CORTESANO

*   221.- 7. EL SECECEO SEVILLANO

*   222.- 8. EL «SECECEO» EN CÓRDOBA

*   223.- 9. LA NORMA TOLEDANA AÚN VIGEN­TE PESE A LA GRAN DIFUSIÓN DEL «CE­CEO» EN ANDALUCÍA

*   224.- 10. LA RECONQUISTA DE GRANADA Y LA EXPANSIÓN DEL «SECECEO»

*   225.- 11. NUEVA REPOBLACIÓN DEL REINO DE GRANADA

*   226.- 12. RESUMEN SOBRE ORÍGENES DEL DIALECTO GRANADINO

CAPITULO IV. EL NUEVO MUNDO. GRAN EXPANSIÓN TERRITORIAL DEL IDIOMA

*   227.- 1. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA DE AMÉ­RICA

*   228.- 2. PROPORCIÓN RELATIVA DE CASTELLA­NOS, ANDALUCES Y EXTREMEÑOS

*   229.- 3. GRAN EMIGRACIÓN ANDALUZA Y SEVILLANA

*   230.- 4. NUEVO MUNDO, NUEVO LENGUAJE

*   231.- 5. INFLUJO DE LAS LENGUAS ANTI­LLANAS

*   232.- 6. PRÉSTAMOS DEL AZTECA

*   233.- 7. INFLUENCIA DEL QUICHUA

*   234.- 8. PRÉSTAMOS GUARANÍES, ARAUCANOS Y DE OTRAS LENGUAS

*   235.- 9. ELEMENTOS IMPORTADOS DEL MUN­DO VIEJO

CAPÍTULO V. NUEVA SITUACIÓN DEL ESPAÑOL EN EL VIEJO MUNDO

*   236.- 1. EXPULSIÓN DE LOS JUDÍOS

*   237.- 2. PORTUGAL: LA MODA CASTELLANISTA

*   238.- 3. RELACIONES CON ITALIA

*   239.- 4. EL ESPAÑOL Y EL FRANCÉS

*   240.- 5. CARLOS V Y EL ESPAÑOL

CAPÍTULO VI. GUEVARA Y GARCILASO. TRIUNFO DEL ITALIANISMO (1525-1554)

*   241.- 1. TENTATIVAS VARIAS EN LA PROSA

*   242.- 2. GUEVARA

*   243.- 3. LAS PAREJAS DE SINÓNIMOS

*   244.- 4. BOSCÁN, PROPUGNADOR DE ITALIANISMO Y DE NATURALIDAD

*   245.- 5. GARCILASO Y LA TEORÍA DE LA IMI­TACIÓN

CAPITULO VII. DOCTRINA HUMANÍSTICA SOBRE LA LENGUA VULGAR

*   246.- 1. CRECIENTE ESTIMA DE LAS LENGUAS VULGARES

*   247.- 2. JUAN DE VALDÉS. SELECCIÓN ANTES QUE INVENCIÓN

*   248.- 3. VILLALÓN, MEJÍA Y VENEGAS

*   249.- 4. AMBROSIO DE MORALES

CAPITULO VIII. GRAN RENOVACIÓN EN LA LENGUA COMÚN (1480-1550)

*   250.- 1. NUEVA ONOMÁSTICA PERSONAL

*   251.- 2. EL VOCABULARIO

*   252.- 3. LA FRASEOLOGÍA

*   253.- 4. SINTAXIS

*   254.- 5. VUESSA MERCED Y USTED; VOS Y VOSOTROS

*   255.- 6. MORFOLOGÍA

*   256.- 7. SE FIJA EL VOCALISMO MODERNO DEL IDIOMA

*   257.- 8. CASTILLA LA VIEJA EVOLUCIONA EN EL CONSONANTISMO

*   258.- 9. SUERTE DE LA F Y DE LA H

*   259.- 10. NUEVA PRONUNCIACIÓN DE OTRAS CONSONANTES EN CASTILLA LA VIEJA

*   260.- 11. PRONUNCIACIÓN CASTELLANO-VIEJA DE LA J Y LA X

*   261.- 12. LA Z Y LA S ENSORDECIDAS EN CASTILLA LA VIEJA

*   262.- 13. LA B Y LA V

B. CULMINACIÓN DE LA ÉPOCA CLÁSICA (1554-1617)

CAPITULO IX.  PERÍODO DE LOS GRANDES ESCRITORES MÍSTICOS (1554-1585)

*   263.- 1. «EL LAZARILLO»

*   264.- 2. LA CORTE EN MADRID. NUEVAS ORIENTACIONES

*   265.- 3. FRAY LUIS DE GRANADA

*   266.- 4. SANTA TERESA. UN ESTILO DE ES­PONTANEIDAD

*   267.- 5. FRAY LUIS DE LEÓN. SENCILLEZ Y SELECCIÓN ESMERADA

*   268.- 6. SAN JUAN DE LA CRUZ

*   269.- 7. LA ESCUELA SEVILLANA. UN MAYOR ESFUERZO DE ARTE

*   270.- 8. HERRERA Y EL NEOLOGISMO

*   271.- 9. DIFICULTAD CONCEPTUAL, NO OSCU­RIDAD DE PALABRA

*   272.- 10. OTRO ENSAYO DE ARTIFICIOSIDAD. FRAY JUAN DE PINEDA

CAPITULO X. ASPIRACIÓN A UNA NORMA LINGÜÍSTICA NACIONAL

273.- 1. ÚLTIMOS ECOS DE LA OPINIÓN COR­TESANA Y TOLEDANA

*   274.- 2. LENTO DECAIMIENTO DEL TOLEDANISMO

*   275.- 3. OPOSICIÓN LEVANTINA Y ARAGONE­SA AL EXCLUSIVISMO CASTELLANO

*   276.- 4. ANDALUCÍA SE AFIRMA FRENTE A CASTILLA LA VIEJA

*   277.- 5. ESPAÑOL Y CASTELLANO

*   278.- 6. MOMENTO DE MAYOR ENTUSIASMO NACIONAL, 1580-1600

*   279.- 7. LA LENGUA VULGAR EN LA ENSE­ÑANZA DE LAS CIENCIAS

*   280.- 8. TRABAJOS DOCTRINALES SOBRE EL IDIOMA

CAPÍTULO XI. PERÍODO DE CERVANTES Y LOPE DE VEGA, (1585-1617)

*   281.- 1. «LA GALATEA» DE CERVANTES

*   282.- 2. EL ESTILO DE NATURALIDAD CONTI­NÚA DOMINANTE

*   283.- 3. LOS ROMANCES VIEJOS

*   284.- 4. EL ROMANCERO NUEVO. COMIENZOS DE LOPE. TEORÍA DEL NATURAL

*   285.- 5. EL «QUIJOTE». LLANEZA Y CLARIDAD

*   286.- 6. ZEUGMA DE AGUDEZA

*   287.- 7. REALISMO E IMITACIÓN EN CER­VANTES

*   288.- 8. LOPE DE VEGA. POESÍA DOCTA Y POESÍA NATURAL

*   289.- 9. EL GUSTO, SEGÚN LOPE: SINTAXIS IMPRESIONISTA

*   290.- 10. EL DIÁLOGO DRAMÁTICO

*   291.- 11. LA ERUDICIÓN Y LA POESÍA DOCTA

*   292.- 12. EL POETA CIENTÍFICO. DE NUEVO LA POESÍA COMO CIENCIA

*   293.- 13. POLÉMICA SOBRE LA «JERUSALÉN»

*   294.- 14. LOS LUGARES COMUNES

*   295.- 15. ESTILO DE TRANSICIÓN. NUEVA IDEA DE LA PUREZA DEL IDIOMA

*   296.- 16. LOS ARGENSOLAS. TAMBIÉN LLA­NEZA VACILANTE

*   297.- 17. UN PERÍODO DE TRANSICIÓN

CAPITULO XII. ESTADO DE LA LENGUA COMÚN (1550-1610)

*   298.- 1. MADRID Y CASTILLA LA VIEJA

*   299.- 2. LA PROPAGACIÓN DEL CONSONAN­TISMO MODERNO

*   300.- 3. LA PÉRDIDA DE LA H SE GENE­RALIZA

*   301.- 4. LA JOTA MODERNA

*   302.- 5. SE GENERALIZA EL ENSORDECIMIENTO DE Z Y S, Y LA IDENTIFICACIÓN DE B Y V

*   303.- 6. LOS CAMBIOS FONÉTICOS Y LAS RI­MAS

*   304.- 7. RESUMEN DE LOS CAMBIOS CONSO­NÁNTICOS Y CONSECUENCIAS DIALECTALES

*    305.- 8. LOS GRUPOS CONSONANTICOS LATINOS

*    306.- 9. AVANCE DEL LEÍSMO

*    307.- 10. HABER Y TENER

CAPÍTULO XIII. EL DESARROLLO DEL ANDALUZ Y DEMÁS DIALECTOS MERIDIONALES. 1557-1617

*   308.- 1. SE AFIRMAN LOS CARACTERES LIN­GÜÍSTICOS DE ANDALUCÍA

*   309.- 2. AVANZA EL «SECECEO». ARIAS MON­TANO, MATEO ALEMÁN, JUAN DE LA CUEVA

*   310.- 3. INDISTINCIÓN ENTRE «SESEO» Y «CECEO»

*   311.- 4. EL «SECECEO» EN EXTREMADURA, LEVANTE Y PORTUGAL

*   312.- 5. EL «SECECEO» ANDALUZ Y EL «SESEO» VALENCIANO SE PONEN EN GRAN MODA

*   313.- 6. EL «SECECEO» EN EL TEATRO MADRI­LEÑO

*   314.- 7. EL TRIUNFO RÁPIDO DEL «SECECEO» EN EL SUR

CAPITULO XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

*   315.- 1. PARALELISMO DE EVOLUCIÓN EN LAS COLONIAS Y EN LA METRÓPOLI

*   316.- 2. FORMACIÓN DE LA COMUNIDAD LIN­GÜÍSTICA AMERICANA

*   317.- 3. SEVILLA, METRÓPOLI COMERCIAL DE AMÉRICA

*   318.- 4. EL «SESEO» AMERICANO Y LA S CON­VEXA

*   319.- 5. LAS CAUSAS DEL «SESEO» AMERI­CANO

*   320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

Diseño gráfico:
 
La Garduña Ilustrada

Imagen: letra љ minúscula , lje o lle, del alfabeto cirílico.  Sonido /ʎ/ /ly/

320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

320.- 6. «SESEO» Y NO «CECEO»

6. «SESEO» Y NO «CECEO». XIV. DESARROLLO DEL ESPAÑOL EN AMÉRICA (1554-1617)

      Puede chocar que, de las dos variedades existentes en Andalucía, sólo se haya generalizado en América el «seseo» y no el «ceceo». Pero recordemos que, en la evolución igua­ladora de s, ss y z, ç, común a varios romances, el que hoy denominamos «ceceo» es modalidad anormal, peculiar de cierta porción de Andalucía, mientras la pronunciación «se­seante», con el canal lingual redondeado, es lo normal tan­to en portugués como en francés y el timbre de esa pronun­ciación vino a ser identificado con el de la s desde que en las zonas distinguidoras las ç, z dieron lugar a una interdental. Esa anormalidad del «ceceo» es sentida claramente por los mismos andaluces; todos ellos, lo mismo sevillanos que ma­lagueños o granadinos, estiman el ceceo como pronuncia­ción «basta», inculta, inferior al «seseo»31. No podía pues arraigar en una lengua colonial que había de servir a una sociedad nueva constituida en inmensos virreinos y nuevos reinos, cuyas ciudades capitales competían con las de la metrópoli en la altura de su vida social y su urbanismo. No podía menos de manifestarse en esto la originalidad selec­tiva de los emigrantes y criollos que modelaron el nuevo dialecto hispano. El habla hispano-americana no nace como un trasplante inconsciente y vulgar del habla andaluza, sino como selección de algún rasgo sevillano, pero también con­siderado valenciano, que precisamente entonces se hallaba sancionado por la moda de los elegantes castellanos.

      Los colonos seseantes vascos, catalanes o gallegos, cuyo peso en las decisiones lingüísticas ya sabemos 32, se adheri­rían forzosamente a esa moda, y ella hubo de triunfar con rapidez en las primeras generaciones de criollos.

Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

NOTAS

31  Véase arriba, cap. III, § 4.

32  Aquí atrás, § 2.

CAPÍTULOS ANTERIORES:

PARTE PRIMERA: DE IBERIA A HISPANIA
A. EL SOLAR Y SUS PRIMITIVOS POBLADORES

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